Categoría: ciencia

  • E incluso nos REBELAMOS…

    Cuando aparece la mujer mayor, en la peli, tardamos en darnos cuenta que puede ser un ejemplo de cría humana desechada, por no cumplir los requisitos que tenía programados mamá robot.

    Entonces es cuando podemos comprobar cuanto de real tiene lo sospechado : un robot no es humano.

    Por lo tanto, no puede sufrir tus dificultades de maduración, para estabilizarse mentalmente, pero tampoco puede aprovechar todas sus facultades para lograra esa estabilización.

    Y si decimos que la cría humana tiene que evitar el injerto de un adn social negativo, ¿cómo vamos a quedar impasibles ante el hecho cierto de que una mamá robot, solo tiene que injertar en la mente de la cría humana, una forma de ver la sociedad futura, que no tiene porque ser precisamente libre? Solo necesita que la cría humana se adapte a ella, aunque sea una tiranía, donde, por ejemplo, se siga la «ley del tranvía desbocado», para decidir lo que es justo y lo que no es justo.

    Por eso llevamos diciendo que es un biogén que porta nuestro ADN, lel que marca la capacidad de regenerar la sociedad dónde vivimos, una vez que llegamos a ser adultos. Porque si las sociedades humanas se van quedando anquilosadas, no va a ser menos en una sociedad regida por robots, los cuales no son precisamente propensos al cambio, debido a su programación inicial. Y, al revés, pudieran tener alucinaciones inesperadas, que dificultan la interacción humano-robot. Porque nada asegura que un robot no pueda desbocarse.

  • Y además SEGUIMOS madurando…

    Y cuánto más maduramos, por algo somos humanos, más notamos las diferencias. Porque notaremos nuestras ansias de libertad, que crecen al ir madurando, y chocarán de frente con la forma de vivir de un robot. Que no las tiene y, por lo tanto, no las puede entender. Da igual lo que tenga en su ROM sobre la libertad, es inútil… porque no puede sentirla. Toda posible conexión afectiva y racional, establecida hasta ahora, se va diluyendo al comprobar las enormes diferencias entre mamá robot y su cría humana.

    Y ya no digamos en el cambio crucial de la adolescencia. Si nos parece abismal, en ese momento de explosión, la diferencia entre nuestros padres humanos y nosotros, ¿qué se puede esperar de la relación entre una mamá robot y su cría humana adolescente?

    Solo si han conseguido robotizarte un poco, se podría pensar en un cierto arraigo afectivo con la robot… pero ¿qué te puede dar a cambio? , cuando necesitas conjugar la necesidad del afecto materno con la incipiente independencia que se va formando en tu mente…Porque madurar es pensar (más), pero siempre es pensar en libertad… incluida la separación del segundo útero (la casa familiar)… no hay otra forma de pensar.

    Y es por ese motivo, que, en la peli, empiezan a aparecer las discrepancias naturales entre la cría y su mamá.

    Pero si las mamás humanas no suelen estar preparadas para atender las reclamaciones adolescentes, ¿qué pueden hacer las mamás robóticas, que ni siquiera entienden lo que es la libertad?

  • Pero… NO son como nosotros!!!

    Los robots son diferentes. Diferentes si, pero hasta cierto punto… porque hay cosas en las que no se puede ser diferente. Como, por ejemplo, en la pretensión vital de nuestro ADN, esa que solo debe admitir que vivamos en libertad!!!

    Y parece simple, pero no lo es. Por ese motivo hay tantos seres humanos , que pretenden quitarte tu libertad y , además lograr que, otros como tú, asumáis que podéis vivir sin ella. Será un adn social negativo, bastante extendido por el planeta adelante.

    Ya incluso en los tiempos tribales, cuando aún no se inventara la tiranía de siempre, ni las dictaduras modernas.

    Y es que mamá robot, en eso, no es como nosotros (los seres humanos). Ella no tiene la necesidad de ser libre, porque ella fue creada como esclava. No puede saber lo que es vivir en libertad.

    ¿Cómo puede entender, entonces , que un humano necesite de la libertad como del aire que respira? Simplemente, NO puede.

  • Nos protegen “igualmente”…

    La protección de una madre viene de fábrica, salvo cocntadasa ocassisones (maadares aala fuerza)… peor, d etodasa formass corresponde auanaa interacción maadare-crái, ques edebe eganaar.

    Especialameneet la aamdre, ya que elaa neceissdad de prortección de la cráia viene een su ADN… pero ala amadre se tieene que etraabajr muchcco laa necesisdad d eprotección que etare een sus ADN… ssosn varaaios biogeens slso quee enetran ene ste jugo de «ganaras eala ahijo»… porque eeno llega cocn que e»él tee neecsite».

    Y no e sdifíciccl imjereetar un socicogén proteector ene ele cerebrod euen robot. Será ma´s diff´ficil quee no chcoque cocn als srespuestas naatauarles de laa críaa humana.

    Sobre toodd lee puede resussltar muy difícicl auan robot, eel ineterepretaar lassacuddiadas eemociconales de la cría, y suss reepuestas ma´ss instssintivas (por rmrucho que ele limpiaraan suss reecstos d eanaiaaml irracaional).

    Y lo peor es pensar, en quién puede proteger a la cría humana de las máquinas, cuando, por definición, intentan controlarla a ella. Cuando ni siquiera una madre biológica puede proteger a su cría, de los ataques de esa misma madre (maltrato, abandono…).

  • Nos hacen felices “igualmente”…

    A esta salaturas d eblog, ya debía estsra muy clara ala intención de usaar eel iguaalmeneet, que elleevamso repitiendo, een als entaradas, de forma atotalaamnetee irónica… inclcusso diríamaos que brutaalamneet sarcásstica.

    Porque si algo debe quedar claro tras este repaso que le damos a «I am mother», es que nada tiene que ver (o casi) la educación de un ser humano, que realmente eduque (no domestique) con la segura domesticación (casi imposible que sea educación) de una máquina, por mucho que se le llame inteligente (también sería emocional???) y se le llame mamá… e, incluso, su programa sea capaz de actuar con algo parecido al afecto humano. Ese que, precisamente le falta a la mayoría de los padres humanos del planeta Tierra.

    Tengamos siempre en cuenta que la máquina depende de un programador… y en el planeta pocos seres humanos pueden ser lo suficiente afectuosos, sobre todo si son machos, para hace un robot medianamente afectuoso.

    Es cierto que no se cansan, aunque eso no está demostrado durante un periodo de tiempo muy muy prolongado. El problema es que ya vienen con insuficiencia afectiva de fábrica… a fin de cuentas ser afectuoso es posible, pero muy difícil de conseguir. Aunuq eenos e aaimpissble cocmco esa aabstracaat feleiciadad d ela que tanato nos shabalan… ¿cóm didferencia aun rorbot, al ddifereencia neetree lucahaar por la feleeicidada, cocn ele ehecho imposisble d econseguir «la feleicicdad»? Si reuslsat que eparece eimpsosisble ocnsegeuir cocn uana maáquian d erazzonaar humana, que deberái yaa teenr claro que euan cosa e ssun límitee y otra intenetar acercarase lo ma´ss posisble aél.

    ¿Que haría el ser humano, una vez conseguida esa felicidad tan tan buscada? Incluso por el buscador nato de Tío Sócrates… ese que tanto habló de ella, como si la tal Felicia existiera realmente. Suicidarse?

  • Nos enseñan “igualmente”…

    Imaginémonos sentados en un banco de la universidad… no se notará mucho que el profesor sea un ser humano o un robot… realmente dada la mediocridad humana del profesorado medio universitario, puede que fuera mucho mejor (con robots bien programados, eso sí). La interacción profe-alumnado es muy compleja, por muy simplón que sea el profesor o profesora.

    Pero estamos sentados, con dos o tres añitos, o 5 o 6, y delante tenemos a un humano o un robot. Aquí no estamos a días luz de diferencia, como en la fase anterior, aquí son ya meses, o incluso años.

    El abismo entre ser educado por un humano, incluso si es mediocre, a ser educado por un robot es inmenso. Simplemente porque el humano nos puede enseñar malamente los saberes que nos quiere trasmitir. Pero lo que aprendemos al interactuar con un humano mediocre, es una enseñanza que nos vendrá de perlas, cuando tengamos que interactuar con otros adultos similares. Permitirá aprender a valorar cuando los adultos sean algo mejores, y así poder avanzar en el aprendizaje.

    Los buenos profes enseñan los caminos que se nos van abriendo y podemos seguir. Los malos profes nos enseñan aquellos malos caminos por dónde no debemos ir. Y dado el mal estado del ecosistema dónde vivimos, no es nada malo saber, con qué piedras nos encontraremos a lo largo de nuestro camino futuro.

    Y una mamá robot solo puede mostrar caminos de perfección (teórica), por los que un humano se ha de perder claramente. Porque, si remata ese camino (robótico), será lo más parecido a un robot, que se pueda conseguir en ese momento histórico.

  • Nos alimentan “igualmente”…

    Aquí si que ya no hay comparación posible, si un biberón está a días luz de la teta materna, ya no digamos si el biberón te lo da un robot… por muy meloso que se ponga.

    Comer no solo es un acto nutritivo, al contrario que sucede con la respiración, que suele ser algo más neutro, el mundo de los sabores y olores, es un contenido vital para una buena madurez corporal y mental.

    Realmente el acto de comer tiene más de emocional que de racional, o sea, que las emociones , las sensaciones, que lo acompañan determinará nuestro futuro comportamiento. Si nos gusta la comida, seremos mejores personas.

    O, ¿acaso lo dudáis?

    Y desde luego no veo a mamá robot, por muy bien programada que esté, devanándose los «sesos», para inventar un método que ayude a que su «hija» se tome la sopa con cierto agrado. ¿Verdad Mafalda?

  • Nos acompañan “igualmente”…

    Pero no solo es mimar al bebé, hay que protegerlo. Hay que acompañarlo en sus primeros pasos.

    La cría humana es por definición una cría animal, que debe ser cuidada por sus padres durante mucho más tiempo que cualquier otro tipo de animal.

    Ya vimos que esa premisa tan amada por la naturaleza (sea lo que eso sea) ya fue despreciada en la gestación… De un proceso que dura 9 meses en humanos , dura solo un día completo en el útero artificial, según la peli «I am Mother». En un día no se puede hacer un trabajo tan complejo, por muy vitaminado que lo ponga mamá robot.

    ¿Qué se puede esperar entonces, de lo que tramará la mamá robot, para esta fase de maduración? Un tranquilo, pero muy largo, paso de bebé a preadolescente? Tranquilo, si no sufre malostratos.

    ¿Qué podemos decir aquí de la teórica compañía (tutoría), que debe tener todo recién nacido? Y de la responsabilidad del adulto, que no cumple con esa obligación natural…

  • Nos dan mimos “igualmente”…

    Se nos llena la boca, de baba satisfactoria, cuando hablamos de mimar a los bebés, pero, al hacer eso, realmente somos muy hipócritas… hipócritas y mediocres.

    Porque los bebés del planeta, una vez nacidos, suelen tener algo muy diferente a esos mimos, de los que tanto presumimos si los damos (e incluso nos quejamos, como adultos envidiosos)… La mayoría (sí, la mayoría) de ellos sufren hambruna, malos tratos, tráfico de órganos y de cuerpos enteros. Y, aparte de esto, un panorama tan poco mimoso, malviven en el medio y medio de alguna guerra, que se habrán montado los mediocres adultos planetarios…

    Pero estamos hablando de las mamás robots, que se supone no le hacen nada de esto a sus bebés clónicos… ¿pero le hacen, o le dejan de hacer, alguna otra cosa? Esta pregunta es importante.

    Porque, incluso bajo un bombardeo, la mamá humana puede tener abrazado a su bebé, de tal forma, que este se sienta muy protegido, casi como en el útero materno. Lo cual es una mejor forma de morir, que en el regazo de un robot, por muy mullido que le hayan puesto. Y puede que los que nacen en regazo de mamá robot puedan ser muy parecidos. Pero los que maman teta materna y duermen en su regazo, seguro que no tienen las mismas sensaciones. Según quien sea la madre que lo hace, el bebé lo recibe de forma diferente. Porque cada madre es distinta. Y de hecho, algunas de ellas, en ves de mimarlos, seguro que están buscando la forma de venderlos al mejor precio. O incluso regalarlos.

    A modo de conclusión, hasta ahora, podemos decir, que los fetos de útero y bebés de regazo naturales, van a ser diferentes entre ellos y, sobre todo, muy diferentes de los que procedan de útero y regazo artificial. Los cuales, a su vez, sí tendrán un parecido muy importante. Y aún así dan, en esta peli, dos tipos de hija clónica diferente.

  • Y, una vez nacidos, seguimos siendo iguales…

    Supongamos que en poco más de 24 horas ya nazca un bebé, preparado para seguir madurando bajo la tutela de una madre robot, hasta hacerse , primero un adolescente y luego un adulto.

    Vamos a ver el proceso de maduración de un ser humano, que ha sido generado por clonación ultrarrápida y lo que puede incidir el hecho de tener un ADN biológico, como los humanos que han desaparecido (o casi) de la superficie terrestre.

    Tengamos en cuenta que estamos siempre hablando de seres humanos convertidos en clones de sí mismos, pero con la característica de no haberle cambiado el ADN biológico por un adn artificial robótico. Esa elucubración (posibilidad) puede quedar para más adelante…

    Los sonidos y manoseos hechos por humanos en un parto natural, se han cambiado por una serie de sonidos artificiales generados por la mamá robot que atiende el parto. Esperemos que al menos no necesite usar luz artificial, lo que siempre es molesto para un recién nacido.

    Pero ¿en qué se puede parecer una caricia de mano robótica con la caricia de una mano humana? Y, sobre todo, si tiene la piel de su madre y nota cerca los latidos de su corazón. Debemos suponer que lo pondrán al lado del corazón artificial, que está simulando al de su madre… lo malo será buscar la teta. Lo que viene a ser el sustituto del cordón umbilical.