Categoría: ciencia

  • ¿Y qué pasa en la segunda fase de maduración?

    Si salimos de la cuna, y de casa, es para socializar. Porque ya no se puede seguir viviendo en la cueva, hay que salir al ecosistema donde nos tocó vivir. Y dejar las pelis, por un tiempo, y volver a la realidad que tenemos en este planeta.

    Fuera de la casa paterna aún contamos con la ayuda de los padres, pero ya NO siempre. Nos pueden dar indicaciones de cómo hacer las cosas, pero llegó la hora de la verdad… al final estaremos solos, tomando decisiones.

    Toca adaptarse al ecosistema, para seguir aprendiendo. Ahora hay dos cosas esenciales para hacer, buscar comida y escapar de los depredadores. Nos va en ello la vida.

    Y para esa gran tarea tenemos dos biogenes : el de la empatía y el de la socialización. Ya supercitados en estas reflexiones.

    Y van muy unidos, porque nos ayudan a empatizar con otros seres humanos, para que sea fácil el proceso de socialización. Porque sin ese proceso, que supone la unión de semejantes (no iguales), nunca seremos capaces, ni de buscar comida ni de  defendernos. Y esas dos actividades son fundamenetales para lograr nuestra adaptación al medio.

  • Y, desde luego, recibir clases de su “hermana”…

    Y ya estamos hablando de la realidad cotidiana, aunque seguimos usando fotogramas de la película base. Precisamente en ella nos muestran otro de los meollos en la educación de una cría humana. Cuando se comprueba que no llega con la intervención paterna, ni tampoco la de lo adultos especialistas, que intenten explicar el comportamiento humano… En la peli se ve como la hija actual tiene que tomar clases de una hija del pasado. Una hija de la seriee pxc, que no cumplió los objetivos de la domesticación de mama robot y por eso fue expulsada del Refugio.

    Y ahora aparece de nuevo, precisamente invitada por la hija del presente… atendiendo a sus biogenes de empatía y solidaridad. Esos que no consiguió neutralizar mamá robot, al intentar injertar los sociogenes negativos, para reducir empatía y buscar una solidaridad mercantil y pseudodemocrática. Lo que vemos al trabajar en las decisiones que fueran buenas para una mayoría, sin tener en cuenta las circunstancias en que están involucrados los seres humanos. Y, sobre todo, poniendo en la tesitura de escoger el mal peor, cuando un ser humano debe ser incapaz de hacer matemáticas con la vida humana. Y menos aún tomar decisiones ee momentos de estrés máximo.

    Y esta característica biológica de la hija del presente, es lo que no paramos de nombrar en este blog, al hablar de la capacidad genética natural, que hace al adolesceente una cría humana con la obligación de regenerar la sociedad adulta que se haya desviado del camino inicial de máxima colaboración.

    Esa rebeldía genética biológica… que impide caer en las típicas trampas sociales , como es el dilema del tranvía.. Que, a fin de cuentas es el que usa mamá rrobot, cuando trabajan con el ejemplo de darle tu cuerpo a varios enfermos, aunque eso suponga tu propia muerte.

    Esa rebeldía, casi genética, es la que aún tiene la hermana mayor… la que le hace odiar al Refugio y a toda la parafernalia extinguidora que él supone… porque prefiere ser libre.

  • Incluso sobre su procedencia…

    A alguna gente le puede sorprender que, en algunas series y pelisaparezcan personajes que presentan una tremenda obsesión por conocer a sus padres biológicos.

    No cabe duda que todo, no hay más que ver el problema generado por la «obsesión queer», se magnifica. En general y en la sociedad actual mucho más.

    Pero la necesidad «natural» de saber tu procedencia es bastante natural. Proviene del hecho de que ,hasta ahora, la naturaleza ligó mucho la procedencia biológica, para controlar en cierto modo la sucesión de los seres vivos, para que fuera lo más acorde posible con una evolución natural. Todo eso está cambiando. La sociedad interviene cada vez más, haciendo muy artificial el curso de la evolución. Y digamos que esa teoría que dice, que basta con sentirse mujer para serlo, no ayuda precisamente a organizar la estructura social de una forma democrática.

    Aunque precisamente, vengan presumiendo de democracia, los que dicen «se es solo lo que se quiere ser»,

    Y ya le daremos más vueltas al problema de las creencias, en relación con el comportamiento humano. Como si estuviéramos ene una obra del Shakespeare.

  • Ella (la cría), tiene que aprender de TODO…

    Estamos reflexionando sobre la gran importancia del aprendizaje. Y hablamos de reforzar las características genéticas que traemos en el ADN. Están escritas pero son meras indicaciones, no son recetas completas, ni están marcadas «a fuego».

    Para eso precisamente está la ayuda social, que te hace operativo tu ADN. Porque él, como ya dijimos antes, es el que conforma en tu cerebro (no sabemos cómo), lo que llamamos mente.

    Es decir que estamos hablando de una intervención social, a la que nosotros llamamos adn social. Y que, por su labor creativa, reforzadora del ADN, denominaremos adn social positivo.

    Sí, es bastante sencillo. Lo que hace la mamá robot, desde que su hija ha nacido es injertar en su mente un adn social negativo, que la hará madurar «como es debido». Y lo mismo hará la mamá humana, que olvide su responsabilidad como tutora, para una maduración natural y libre (aporte de un adn social positivo). Y, haciendo así, prefiera seguir las normas sociales de la SAD, es decir injertar un adn social negativo.

    Aunque, como repetimos siempre, este injerto nunca será absoluto (no borra el ADN) , dependerá del adn social que le injertaran a la madre (sea electrónica o humana). Porque ella no es la naturaleza (sea lo que eso sea), precisamente!!! Así que ya podemos saber que su maduración no será, desde luego, ni natural ni libre. Y, por el mismo motivo, no sabemos si lo que aprende la hija, será precisamente TODO lo que necesita para vivir libremente… o más bien, todo lo que necesita para ser una cría humana, que haga todo lo que le mande hacer su mamá (robot o no). O sea , una mera pieza de la maquinaria social imperante.

  • Porque, ser adulto humano, es algo muy complejo…

    Porque un puma, por ejemplo, no tiene que preocuparse más que por ser capaz de hacer las cosas que dijimos ayer : alimentarse y defenderse, es decir, adaptarse… pero no tiene que preocuparse por su identidad. No necesita tomar conciencia de que es un puma. Ni siquiera saber que existe… ya viene incorporado todo de fábrica.

    Pero el ser humano no… además de hacer todo eso que hace el puma, para sobrevivir en un ecosistema, tiene una necesidad imperiosa de tomar conciencia de sí mismo… tiene que fabricarse un Yo propio. Ese Yo, quien lo va representar en lo que le queda de vida. Y para eso debe usar su inteligencia racional y pensarse a sí mismo, como nos enseñó Descartes. Para producir ideas con base científica.

    Y eso lo tiene que hacer solo, o casi, a partir de unas marcas muy suaves que lleva en su ADN. Tiene que hacer una lectura profunda de un texto, que solo da unas indicaciones someras, sobre tu comportamiento futuro como ser humano adulto…

    Por ejemplo te dirá que seas empático y solidario, que compitas para defenderte y cazar, pero que no necesitas cazar más que lo necesario. No puedes disfrutar matando… Como no necesitas competir para humillar al contrario.

    Y por eso necesitas que mamá robot te de clases, o mejor mamá humana. Ella te tiene que reforzar lo que traes escrito en tu ADN… Por eso es tan importante la socilaización con los demás, empezando por tu madre. Sin ella no podrías reforzar esas características de empatía, solidaridad, adaptación… porque el modo de cómo adaptarse al ecosistema no viene escrito en el ADN, en él solo te indican la necesidad de adaptarte, pero luego necesitas aprender «el cómo»… y para eso está mamá (y papá, si lo tienes cerca).

  • El feto necesita más tiempo para aprender…

    ¿Qué hace un feto con su manos en 24 horas?

    ¿Cuántas pataditas puede dar un feto en 24 horas?

    ¿Cuántos latidos del corazón de su madre puede escuchar un feto en 24 horas?

    ¿Qué movimientos del aparato locomotor ha tenido el feto en 24 horas, para adaptarse lo más rápido posible al movimiento en el exterior?

    ¿Y qué decir de la compleja maduración mental en 24 horas?

  • La gran cuestión del aprendizaje…

    Nada, rien, nothing, niente, nichts, ничего, هیچ چیز,沒有什麼, waxba, hakuna kitu… nenio… y así hasta el infinito (o casi), porque nada, se puede traer aprendido siendo un embrión, que no venga ya escrito en su ADN.

    Es precisamente ahora, cuando empieza su período de enorme y complicado aprendizaje. Nada llega a ser tan difícil e intenso como el proceso de aprendizaje, de maduración, de un ser humano… ya superada su fase de embrión. Este va ser su primer paso en la vida como ser humano.

    Ya el propio embrión, debe sufrir los embates educativos del ambiente donde se halla : un útero materno, natural o artificial.

    Y más cuando nazca, porque le van a atacar por todos lados…

    Aunque, ¿no será algo exagerado esto que decimos, de que los adultos están preparados para atacar a un recién nacido? En vez de estar, para ayudarlo en su maduración… ¿Somos muy cenizos? Observemos la realidad que nos rodea, please…

  • Pero ¿cómo lo aprendemos?

    Y llegamos al quid de la cuestión, sobre todo cuando se quiere hablar de aprendizaje. O de su equivalente : educación… siempre como una diferencia clara de domesticación… porque domesticar no es aprender, ni siquiera es enseñanza, es imprimación mental pura y dura, como el marcaje de las reses en el Far West USA.

    Y con el agravante de que la cría humana que ha llegado a la adolescencia es un saco vacío, e inmenso, que está deseando llenarse. Es lo también llamamos la mochila adolescente. Aunque la SAD ya se encargó, con su sistema de domesticación, mediante sociogenes, en la preadolescencia, de que la cría ya adolescente entre en esta nueva etapa, odiando todo lo que se tiñe de educación impartida por adultos, incluso si se trata de auténtica educación (que la hay)… hacen que llegue quemado a esta etapa educativa.

    Se ha conseguido que, todo preadolescente que haya sobrevivido su etapa, empiece la adolescencia odiando el mundo adulto.

    La pregunta de la imagen es vital : ¿Cómo llenar la mente de un adolescente, que ya está harto de que se la quieran llenar con mierdas varias? Y, a veces, muy bien disfrazadas de ciencia.

    Lo más lógico es dejarse llevar por los falsos guías/gurús, sean adultos o adolescentes veteranos, que siempre saben por donde están los caminos de perdición… los que te llenan la mochila de herramientas inútiles o tremendamente adictivas.

  • Y todo, mejor o peor, lo vamos aprendiendo…

    Claro, siempre que no nos empeñemos en que NO lo queremos aprender… como pasa con el alumnado preadolescente, que empieza el curso de Ciencias Naturales en cualquier septiembre … Suele pasar que el 60% de ellos, por lo menos, no están por la labor. Ya empiezan «pasando de ti»…

    Ante la imagen de la mamá robot dirían enseguida : ¿Y para qué quiere leer un libro ese robot?

    Ellos se creen que lo aprendido por un robot es por ciencia infusa. O por tener todo lo sabido metido en un cartucho, como si fuera un vídeojuego.No se les ocurre pensar que también los robots tienen sus procesos de aprendizaje… solo que ellos lo hacen con una superaceleración… y con menos vagancia, pero tienen que aprender!!!

    Incluso con una entrada USB, la CPU del robot tiene que organizar en su cerebro toda la información que le entra… aunque tiene la ventaja de que ya le puede venir totalmente organizada. Pero es peor, si ya le viene hecho el trabajo, entonces, porque no tiene una IA, que debe ir mejorando su capacidad organizativa con la experiencia que va adquiriendo. Es un simple algoritmo repetitivo. No evoluciona.

    Antes de existir las memorias electrónicas, que se pueden borrar fácilmente, eran los libros los almacenes de conocimiento.

  • Porque TODO lo tenemos que aprender…

    Ah, la boca!!! No solo es la entrada de la comida y el mecanismo que puede recoger las vibraciones de las cuerdas vocales, para poder hablar. 

    La boca es la primera parte del cuerpo humano que recoge y expresa diversas sensaciones, cruciales para su maduración… Como chuparse el dedo, preámbulo de chupar la teta materna… y, tan importante como eso, permite ir poco a poco reconociendo nuestra propia existencia. Porque ese dedo trasmite sensaciones al cerebro y eso va poniendo en contacto las diversas partes del cuerpo de un feto. Y todo esto, evidentemente, es lo que vamos aprendiendo como feto. Nos hace semiconscientes de nuestra propia existencia. Aún no podemos pensarnos tal como nos dice Descartes, pero ya es una buena aproximación.

    Este aprendizaje, incluso va a tener un componente sexual. Y será además muy importante, para conseguir tranquilidad ante una situación de estrés.

    Y por eso es normal , que un bebé, en una de sus primeras fases de autoconocimiento, se toque tanto con los dedos su propio ano. Haciendo de él una zona tan importante como la boca, le gustará tocarlo, hasta que aprende  a diferenciarlo, no solo por ser “de salida”, sino por la porquería que sale. Algo que también pasará con el pene, ya que le proporciona un atisbo algo más sexualizado… que recuperará en su pubertad.

    Pero, lo dicho ya en una entrada anterior… ¿De dónde sale la sonrisa de la hija, si no ha visto nunca sonreír a su madre (sea artificial o natural)?