Categoría: ciencia

  • ¿Interviene la sociedad en la conducta humana?

    E interviene mucho más que la naturaleza (sea lo que eso sea)…

    Ya lo dijimos ayer, la plasticidad de nuestra mente y la no plasticidad de la influencia social, entendida como una permanencia del gen social que influye negativamente (que además son más numerosos), favorecen que el injerto mental se esté reforzando de una forma casi constante (familia, amigos, TV, escuela, libros y prensa…).

    Porque se habla mucho de la influencia ambiental (educativa se le llama a veces), al analizar la maduración de una cría humana. En especial en relación a su comportamiento social. Pero no es la naturaleza la enemiga de la cría humana, puesto que ella siempre tiene una influencia positiva, salvo que te diera por correr delante de un león. El problema grave radica en como la sociedad adulta dominante (SAD) trata de encauzar la forma de pensar de esa cría, especialmente en relación a la renovación o no de esa sociedad adulta manifiestamente mejorable.

    Porque ,negando su capacidad regeneradora, es como la interacción de la sociedad, a través de sus individuos controlados, hace fracasar esa función tan importante de las crías humanas, que , lo repetimos por enésima vez, consiste en regenerar la sociedad en la que han nacido.

    Así que sí, más del 90% de nuestra conducta cotidiana, queda fijada por los adultos que nos rodean, que, podemos decir, nos tienen encadenados… camino de ser esas piezas fundamentales en la maquinaria social establecida. Para que esa sociedad adulta se mantenga igual, o peor

  • Y un apunte sobre NO plasticidad SOCIAL!!!

    Y si ayer hablamos de la plasticidad cerebral, para explicar lo bien que funciona el proceso de injertar genes sociales, ahora toca resaltar como es, precisamente, esa facilidad de injerto, la que favorece que se injerten igual o mejor, los genes sociales negativos que los positivos.

    Básicamente, entre otras cosas (aprecio personal al poder, por ejemplo), que también favorecen el proceso, porque la sociedad que nos rodea son muchos y nuestro ADN es uno solo!!!

    Esa multitud que nos rodea resulta fatal para nuestra independencia, a la hora de madurar como cría humana.

    Porque casi todos los adultos van a tener motivos, para controlar nuestra mente de cría humana, y la mayoría no por buenos motivos (para nosotros).

  • Un apunte sobre PLASTICIDAD CEREBRAL…

    Este apunte nos viene bien, para aplicar en el caso de nuestro pequeño salvaje y, en general, para entender mejor como la mente humana, aún teniendo una masa neuronal de base, es más plástica (flexible) de lo que puede parecer.

    Algo totalmente lógico si nos ponemos a entender como nos funciona el coco, a cualquier ser humano, aunque no entendamos mucho de neurobiología.

    Todo el mundo puede, si quiere, entender que nuestra mente es muy muy manejable. Se deja manipular más de lo que nos gustaría, en general. Y casi siempre, por desgracia (o por sofisticación social) de forma inconsciente.

    De hecho, como veremos dentro de poco, en esa plasticidad mental se basa el buen funcionamiento del injerto de genes sociales, del que ya hace tiempo llevamos hablando en el blog.

    Puede que no lo logremos, pero, a lo mejor, acabamos intuyendo que este injerto de genes sociales, en la mente del ser humano, tiene un cierto parecido a insertar un chip nuevo, en un circuito electrónico ya montado. ¿O será pasarse de analogía?

  • Un apunte sobre NEUROBIOLOGÍA…

    El hecho de querer observar también el funcionamiento de las estructuras neurológicas, aunque no al modo de Ramón y Cajal, no nos permite conformarnos con un análisis neurobiológico del comportamiento humano.

    Porque no nos interesa saber de la memoria (o sí), ni del aprendizaje (o sí), ni del movimiento (o puede que sí) y tampoco de la percepción sensorial (o esto, ya sí claramente, pues por algo empezamos las reflexiones de este blog debatiendo sobre la diferencia entre mirar o ver… o ¿acaso no?)… así que de esta fuente beberemos mucho, desde luego. Pero necesitamos combinar la «bebida neurobiológica» con otras sustancias reflexivas, que nos acerquen a eso que lamamos comportamiento humano, conducta… o forma de andar por la realidad.

    Y ahora, más modernamente, diremos forma de navegar por la realidad virtual. Si tenemos en cuenta que, antes nos referíamos, como es lógico, a la realidad pre-XXI, a la única realidad conocida hasta entonces: la analógica. Aunque no se debe despreciar la importancia que siempre se le dio a los sueños. Antes que Freud, ya lo vivieron intensamente en Egipto.

    O sea que nuestra memoria guarda los genes sociales que nos injertan. Como el ADN guarda los biológicos. Aprendemos a usarlos de la forma que tratan de enseñarnos, en el día a día. No educados sino domesticados. Nos moveremos en consonancia con las órdenes que salen de este tipo de genes, que han apantallado a los biológicos y, por tanto, anulado temporalmente, sus órdenes naturales. Para que finalmente, vovlveemso areeptirrlo, nos sirvamos de nuestros sentidos, y así recabar información (ese chaval es un débil) y ser capaces de hacer lo que sea necesario para usarla (en este caso, para fastidiarlo). Cuando, a veces, ni siquiera usamos información propia, solo lo que nos dicen otros colegas. Y sí hacemos así, ¿Estaremos practicando algo muy parecido a un proceso de acoso escolar, por ejemplo?

  • Un apunte sobre la CONDUCTA…

    ¿Cómo acercarnos a eso que llamamos comportamiento humano o conducta humana?

    No nos llega con la Psicología (con su conductismo), ni siquiera esta Ecología del Comportamiento, que citamos en la imagen, ya que se aplica al estudio del comportamiento general, de animales irracional y racionales… y a nosotros nos interesa únicamente estudiar el comportamiento de un animal que es racional, para poder inferir que tipo de estructura mental le hace ser objeto de una intromisión cerebral (mental) ajena, tanto natural (biológica) como artificial (social).

    A nosotros nos interesa ver (ver, NO solo mirar)como puede variar la mente de un ser humano, en un ambiente determinado. Si en vez de sufrir el proceso de maduración natural y libre, es decir, una influencia adulta positiva (gen social positivo), lo que sufre es una influencia negativa (gen social negativo).

    Retomando el dicho de que todos los caminos llevan a Roma, digamos que aquí es todo lo contrario… unos llevan a Roma, otros al Infierno directamente.

    ¿Qué vienen a ser esos «caminos a Roma», en la dura realidad cotidiana del comportamiento humano?

  • La conducta : ¿Se EDUCA o se DOMESTICA?

    ¿Cuánta gente (adulta) confunde educación con domesticación?

    ¿Cuánta gente (adulta) le preguntaría a un caballo, en el caso de que hablara (y pensara), si quería ser domado?

    ¿Cuánta gente (adulta) piensa en la cría humana, una vez que debe empezar un proceso educativo? Es decir, ¿cuánta gente valora el tipo de educación que va a recibir, para que no sea un proceso de mera domesticación?

    ¿Cuánta gente (adulta) mueve un dedo, cuando las crías humanas protestan por el tipo de educación/domesticación recibida?

    ¿Cuánta gente (adulta) piensa, y actúa (conducida por sí misma) una vez que ha pensado?

  • ¿Qué es EDUCAR?…

    Decimos y repetimos que los adultos no están educando. No cumplen con su función de ser tutores, que ayudan en el proceso de maduración de las crías humanas, sean familiares o no, para que ocupen su lugar en una sociedad renovada. Entonces.. ¿qué hacen los adultos?

    Analicemos lo que pasa con el pequeño salvaje de Aveyron, en su relación con el médico/educador que lo atiende. David tiene un retraso motor considerable, de andar a cuatro patas y con movimiento muy reducido… no sabe andar básicamente. Ni siquiera ser bípedo.

    El ambiente salvaje lo ha llevado a no desarrollar su capacidad motora, la función de relación que viene marcada en sus genes biológicos. Lo mismo podía ser si lo tuvieran encadenado en un caseto, como le pasa a algunas crías humanas, en sus casas paternas. No es tan raro. Es un combate entre la genética biológica y la «genética» social. Aunque, en este caso, lo provoque el ambiente natural, donde David se ha criado como infante humano.

    Pero esa crianza ha influido en su mente, al hacerle ver que era incapaz de caminar bípedo. El médico es la influencia positiva de un gen social, ya que le ayuda a recuperar su capacidad de maniobra. Mientras que el gen social negativo lo incapacita, provocándole una autoestima muy baja, la ayuda del médico le permitirá «volverse humano». No olvidemos que el médico le enseña a hablar y a escribir, entre otras muchas cosas. Para ser capaz de relacionarse con los demás seres humanos, la que es una de las capacidades humanas más importantes.

    Pero todo el proceso educativo (no simple domesticación) tiene su final, si los adn sociales de la población donde reside se ponen en su contra y deciden que se vuelva salvaje de nuevo. Será el triunfo de la contraevolución.

  • Pero… ¿los adultos EDUCAN?

    Siempre que hablamos de injertar los genes sociales, sean positivos o negativos, hablamos del mundo adulto. Esa SAD, que no son más que adultos que tomaron el poder y han decidido mantenerse en él, generación tras generación.

    Necesitan renovar la savia de su árbol dominante, ya viene de antiguo, por lo que deben evitar el gen biológico regenerador, que lleva toda cría humana en su ADN.

    Y para conseguir eso hacen de la educación un proceso de domesticación.

    En vez de ayudar a madurar de forma natural y libre, lo que hacen es doblegar la voluntad de toda cría humana, para que se conviertan en dóciles piezas de la maquinaria social. En vez de revoltosos jóvenes, que buscan el cambio social.

    Porque una sociedad anquilosada es una sociedad moribunda, por mucho que siga sobreviviendo durante enormes épocas de tiempo. Su extinción siempre estará más cerca, que si evoluciona natural y libremente. Porque debe tratar de que toda aportación artificial, que haga el ser humano, sea para reforzar su equilibrio natural, no para destrozarlo.

  • Pero estos «juegos» van… de PODER !!!

    Porque son juegos, que no te dejan escoger equipo… y además siempre te toca hacerlo con los perdedores. Porque siempre son ellos, los acosadores, los que tienen el poder para obligarte.

    Sean aún adolescentes o ya protoadultos, ellos son los brazos ejecutores del poder establecido que detenta la SAD. Son usados como ayudantes, como un mecanismo adecuado para ir injertando diversos genes sociales negativos, que ayudan a neutralizar a los genes biológicos, esos que todavía necesitan pasar la maduración (refuerzo) correspondiente.

    Los acosadores directos no son responsables realmente del acoso, solo son colaboradores, incluso siendo universitarios. Porque son los adultos los verdaderos responsables. Ellos son los que tienen el poder en esta sociedad, y así consuman su política (clandestina) de frenar la capacidad regenerativa de los adolescentes… anulan su necesidad biológica de cambio, para eliminar aquello que, sea como tradición o como norma social impuesta por una tiranía, hace que la sociedad se mantenga anquilosada. Que siga viviendo con los vicios sociales que se han ido introduciendo, a lo largo del tiempo, para mantener el dominio actual de los adultos. Ni más ni menos.

    Una mujer que te quiere ver humillada en el suelo de una plaza pública, solo busca sentirse más poderosa que tú. Algo que le permite sobrevivir a su propia miseria, como si así fuera menos intensa. Sentir la miseria de otros les permite (a los miserables) soportar mejor la propia.

    Y ya lo decía el gran Victor Hugo. Y que sirva como ejemplo de lo que llamamos Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino.

  • Aunque muchos dicen que el ACOSO es un JUEGO…

    … pero un juego que deja secuelas, que no son precisamente puntos a favor!!!

    Y, muchas veces, esas secuelas son auténticos traumas que te acompañan el resto de tu vida… si no te la hacen perder antes de tiempo. No tienes porqué suicidarte justo tras la novatada. La factura te la pueden pasar más tarde.

    Desde luego está claro que la adolescencia que vayas a tener, a partir de ese momento ya nunca será como podía haber sido. Podemos decir que «lo mejor» que te puede pasar es que te conviertas en acosador, como los que te acosaron a ti, para al menos estar en el lado de los «ganadores»… no es que sea mejor, pero te salva el culo. Lo de la estabilidad mental, para tu futuro, ya es otro cantar.

    Este tipo de juegos están instalados socialmente (mal vistos, pero soportados) para aprender a funcionar en la SAD, para ver muy claramente que unos mandan y otros obedecen. Aunque sean órdenes inhumanas, como en la guerra.Hacen sentir que se está en una sociedad animal, donde solo hay cazadores y cazados.

    Y lógicamente los acosadores son los que cazan.. y los acosados son su presa. Así aprenden que solo les queda, o retirarse (parcial o definitivamente) o integrarse en la red de caza que la SAD tiene implantada en ese ecosistema : serán los futuros acosadores!!!