
Porque son juegos, que no te dejan escoger equipo… y además siempre te toca hacerlo con los perdedores. Porque siempre son ellos, los acosadores, los que tienen el poder para obligarte.
Sean aún adolescentes o ya protoadultos, ellos son los brazos ejecutores del poder establecido que detenta la SAD. Son usados como ayudantes, como un mecanismo adecuado para ir injertando diversos genes sociales negativos, que ayudan a neutralizar a los genes biológicos, esos que todavía necesitan pasar la maduración (refuerzo) correspondiente.
Los acosadores directos no son responsables realmente del acoso, solo son colaboradores, incluso siendo universitarios. Porque son los adultos los verdaderos responsables. Ellos son los que tienen el poder en esta sociedad, y así consuman su política (clandestina) de frenar la capacidad regenerativa de los adolescentes… anulan su necesidad biológica de cambio, para eliminar aquello que, sea como tradición o como norma social impuesta por una tiranía, hace que la sociedad se mantenga anquilosada. Que siga viviendo con los vicios sociales que se han ido introduciendo, a lo largo del tiempo, para mantener el dominio actual de los adultos. Ni más ni menos.
Una mujer que te quiere ver humillada en el suelo de una plaza pública, solo busca sentirse más poderosa que tú. Algo que le permite sobrevivir a su propia miseria, como si así fuera menos intensa. Sentir la miseria de otros les permite (a los miserables) soportar mejor la propia.
Y ya lo decía el gran Victor Hugo. Y que sirva como ejemplo de lo que llamamos Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino.
¡Anímate!