Categoría: ciencia

  • El fundamento de la VIDA !!!

    Si el átomo es la base de la materia, aunque realmente hay otras partículas fundamentales que lo componen, podemos decir que los genes que forman el ADN, son las partículas fundamentales que permiten construir el edificio de la vida. Pasa un poco como los cuarks, por ejemplo, si no tomamos las proteinas del ADN en su conjunto parcial (como gen) no son nada para la vida.

    Así que toca entender un poco esa comparación que hacemos, para que el apantallamiento genético y el electrónico puedan ser parecidos en su uso, aunque en el caso genético social tenga una variante de mal uso (por la SAD).

    La atracción eléctrica del núcleo atómico es lo que genera una pantalla electrónica, que relaja la atracción sobre los electrones exteriores de la nube electrónica (lo que antes se llamaban órbitas exteriores). Eso hace que los deje libres para reaccionar.

    En el caso de la célula humana, con su ADN incorporado en el núcleo, el efecto pantalla se hace con los genes sociales, que la SAD va injertando en la mente de la cría humana. No actúa sobre los átomos y, realmente, ni siquiera actúa sosbre el ADN directamente, lo que ehace es interfereir en la ssórdenes que eemnana de lsos gene sbiológicos que forman ese ADN. Ataca al proceso de mensajería entre los genes biológicos y el resto del cuerpo.

    Y no lo hace en las células que contienen el ADN, sino incidiendo sobre los circuitos mentales que el ADN ha generado en el cerebro del ser humano. Circuitos diseñados por los genes biológicos que lo componen y a los que, en su conjunto, llamamos mente humana. Algo duro, ¿no?

  • Pero… ¿Qué es un GEN BIOLÓGICO?

    No es un átomo desde luego, pero si está hecho de átomos (muchos, muchos, muchos!!!), los cuales formaron moléculas (proteínas) que son las que forman el ADN (biológico), que se halla en toda célula de un ser vivo.

    En el están escritas todas las características genéticas que debe heredar, en nuestro caso, un nuevo ser humano.

    Y es una larguísima cadena de proteínas, que se divide en tramos con una condición común : cada uno de ellos, llamado gen, contiene el diseño de una parte del cuerpo que se va a formar. De manera que un gen se encarga de proporcionarle la capacidad de tener cinco dedos en cada mano, pero otro le da la capacidad de adaptarse al medio, incluso haciendo que sea empático con ese mismo medio (cuidado del medio).

    Y la maduración de la cría humana consiste en que esos genes biológicos , que marcan una capacidad determinada (sea física o mental), vayan cogiendo fuerza y muestren una capacidad en crecimiento, para afrontar los cambios que se producen en el ecosistema que toque vivir : forma corporal, adaptación al medio, empatía con otros seres vivos (lo que no impide cazarlos para comer)…

    Pero esa maduración entra en competencia con los genes sociales, positivos (hay refuerzo) o negativos (hay neutralización), que la llamada SAD empieza a injertar nada más nacer. Sin olvidar lo que ya ha injertado, en su momento, en la madre que está embarazada. Por lo que su acción sobre la cría humana ya empieza mucho antes de nacer.

  • Ahora un poco de Biología, ¿Qué viene siendo el ADN?

    Y, como no es fácil explicar el comportamiento humano, debemos seguir tomando apuntes de las ciencias que nos tienen que decir algo sobre ese gran problema de la humanidad… sobre todo cuando le cogemos gusto a ser más violentos que los animales irracionales, cuando ellos se dejan llevar por su instinto animal.

    Empecemos por hacer como las viejitas de la aldea y preguntarnos «Ei fillo, e ti de quen ves sendo?» (Eh hijo, y tú ¿de quién vienes siendo?)… Pues podemos decirles que todos venimos de un ADN, ellas y nosotros, y además que se parecen mucho el de ellas y el nuestro, independientemente de los padres y ancestros que hayamos tenido.

    De hecho, ellas y nosotros hemos formado un mismo ramal, desgajándonos de la rama más importante de los simios.. y luego de los homínidos… Y desde entonces seguimos muy juntitos. En fin, nada que les pueda interesar a esas entrañables (aunque a veces pesadas) viejitas.

    Pero a nosotros sí que nos interesa, y mucho saber algo de ese ADN, que llamamos nuclear (ver imagen), para diferenciarlo de otros ADN, que no influirán en nuestro futuro para nada. Salvo que la medicina o la ingeniería genética nos los incorpore de alguna manera.

    Así que vamos a ver algo curioso de nuestro ADN, al compararlo con el núcleo de un átomo, cuando los electrones cercanos apantallan a los electrones lejanos. No es lo mismo, pero tiene matices muy comunes. Para ello nos alimentaremos unos días de apuntes biológicos.

  • La conducta del ESPECTADOR !!!

    Y repetimos eso de que ”los tres salen perdiendo” (unos más y otros menos), porque el resultado final dejará huellas en los tres, aunque sea uno solo el que acabe en el suelo o con más golpes. E incluso el espectador que interviene parece no llevarse ni un rasguño.

    Pero lo importante es resaltar que la intervención de un espectador en el conflicto, solo puede hacer que este ya ano se resuelva de forma “natural”… la intervención de un tercero va a tener consecuencias para cada uno de los tres interventores.

    Por ejemplo si el espectador va por uno de ellos , dándole un golpe al otro. Incluso sin querer ya influirá también en el resultado.

    Y si interviene a favor del otro, pasarán tres cuartos de lo mismo, influirá en el resultado final.

    Esta pequeña gran cuestión , del cambio en el resultado final, es lo que nos explica la mecánica cuántica. Aunque, en este caso, lo apliquemos a unos fenómenos macroscópicos. Pero el razonamiento es el mismo, si dejamos de  ser simples espectadores… y, a veces, incluso así, porque la sola presencia de público puede animar más a un contrincante que al otro (dependerá de su ego). Aquí dejamos algo para quien desee profundizar un poco.

  • Explicar una CONDUCTA no es fácil

    Todo el mundo cree tener una explicación para el hecho tan evidente y tan frecuente de que dos crías humanas, normalmente de sexo masculino, se peleen… incluso constantemente.

    Y da igual el espacio tiempo utilizado : el patio del colegio, la calle del barrio… o la pista de la disco/verbena. Con tres añitos, con doce o ya con veinte.

    Algunos siguen disfrutando en la guerra… o, como sucedáneo, en la mili. Yo vi gente que se lo pasaba teta en Ceuta, cumpliendo el servicio militar obligatorio. Y en Regulares!!!

    Y qué fácil es decir que lo llevamos dentro, que nacemos con ello… incluso decir que va en la sangre… o, si ya hicimos un bachiller, aducir el no va más de que forma parte del ADN humano. Joder.. y con que tranquilidad lo dicen muchos… y lo repiten!!! Además, desde cuándo, tener el bachillerato, impide decir tonterías???

    Pero está claro que, así, es muy fácil explicar la violencia callejera

  • Un apunte final de Química…

    Antes de pasar al campo de la Biología (unos microapuntes), para luego volver al campo de la sociogenética, veamos un elemento clave en las reacciones químicas. Tanto como el concepto ya visto de los electrones libres.Aparece cuando la energía que necesitan los electrones libres, para ser liberados (y reaccionar) no llega para esa liberación… y, por lo tanto, necesitan la ayuda de algún otro tipo de moléculas, que les dé la posibilidad de rebajar esa energía necesaria , pero sin que participe en la reacción como reactivo : son los catalizadores químicos.

    Como dice el tercer párrafo, solo interviene disminuyendo la energía de activación necesaria, pero no por hacer que se use menos, sino haciendo que la suma total de energía se consiga por esa aportación temporal dela molécula catalizadora… igual que si un donante de sangre, pudiera ceder su sangre temporalmente, para luego recobrarla.

    Y como no participan materialmente en la reacción, como reactivo, al final de la misma, esas moléculas aparecen tal cual estaban al principio.

    Son gajes de la química vital.

    Y sucede algo parecido en el injerto de genes sociales, ya que para algo es más fácil un injerto usando un amigo que un enemigo. Por algo se le puede llamar facilitador del injerto. ¿O no? El problema es que los humanos no somos moléculas inertes y podemos sufrir algo en ese proceso de injerto… siempre nos pasará factura, por muy fuertes (mentalmente) que nos consideremos… por ejemplo, podemos quedar tocados, si hemos ayudado a que un amigo deba sufrir un trauma que lo haga menos empático. Los catalizadores químicos no sufren efectos colaterales al hacer su trabajo. Pero los catalizadores/facilitadores humanos, sí… pero también son gajes del oficio.

  • Átomos y moléculas para la VIDA…

    Sin entrar en profundidades muy microscópicas, donde reina el abismo cuántico, podemos quedarnos con un hecho bien claro : cualquier material complejo es el resultado de combinar químicamente materiales más simples.

    Por ejemplo la molécula de agua, esencial para la vida de una planta, es el resultado de unir átomos de hidrógeno y átomos de oxígenos, que ya estaban unidos formando molecúlas de hidrógeno y moléculas de oxígeno.

    Y una vez que se formó el agua inicialmente, luego ya forma el llamado ciclo del agua. O sea que los componentes del agua que bebe una planta, son los mismos que los que están en el aire, como molécula de hidrógeno (H2O). Solo están colocados de forma diferente.

    Tras la reacción tenemos exactamente los mismos átomos, pero colocados de forma diferente produciendo diferentes moléculas. Y todo se basa ene esos electrones semilibres (reactivos), que tiene tanto el hidrógeno como el oxígeno. Aunque el caso del hidrógeno es especial, ya que solo tiene un electrón, pero, al tener solo un protón, la atracción del núcleo no es muy difícil neutralizarla. Podemos decir que el hidrógeno es un dador natural de electrones.

    Porque son esos electrones semilibres los que, debido a no ser estables en la nube electrónica del átomo, van a hacer lo posible para reaccionar, siempre que se acerque un átomo que tenga predilección por ellos. En este caso, es el oxígeno, al que le apetece mucho cogerle carga electrónica al hidrógeno por ser (el oxígeno) un átomo «necesitado de electrones»(electronegativo), mientras que al protón del hidrógeno no le molesta quedar solo… sencillo, ¿no? Hay una especie de «robo natural» de electrones. No es la «lucha por la vida» del reino animal, pero algo se le parece.

  • O sea que los electrones NO tienen…

    … la misma relevancia final, aunque tampoco tienen ningún complejo humano de querer ser importantes. Unos complejos que trauman a algunos seres humanos, pero que no vienen en los genes biológicos, sino que es otra de las muchas aportaciones que proporciona la SAD, mediante sus genes sociales negativos. En este caso, uno de ellos aporta las tremendas ganas de figurar (una expresión del poder)que tienen algunos seres humanos. Lo que les hace pisotear a cualquier otro ser humano que les impida figurar como mejores.

    Como ya dijimos, la diferencia entre los electrones llamados «libres» y los que están apantallando, al estar encadenados atractivamente (son cargas eléctricas opuestas) por el núcleo atómico, es su capacidad de reacción… solo los electrones libres pueden intervenir, para que reaccionen dos átomos. Los demás solo están para «verlas venir». Es decir, que, la unión de dos o más átomos, solo se puede realizar mediante el uso de sus electrones libres.

    Tendría que ser una reacción nuclear, donde intervenga el núcleo, la que haga, entonces, que todo «quisqui»(todos los electrones del átomo) se ponga a correr. Tanto los electrones libres, como los «encadenados», así como, incluso, los componentes del núcleo atómico. Tendríamos entonces una reacción tan libre y descontrolada (una vez iniciada), que es mejor no provocarla.

    El hecho de que haya dos tipos de electrones, nos lleva a pensar en el dicho cervantino de que «toda comparación es odiosa». Algo valido en el campo social, pero irrelevante en el campo científico, donde la comparación (relatividad, contexto…) es fundamental.

    No existen los términos absolutos, como el más guapo, el más veloz o el que interactúa mejor… solo se puede comparar a uno con otro, para poder decir que uno es más guapo, o corre más que otro o que reacciona mejor. La comparación en ciencias no es odiosa, es fundamental. No se nace libre, hay que ganarse la libertad en el día a día… como el Quijote.

  • En un átomo hay 2 tipos de electrones…

    Los que pintan algo en las reacciones químicas… y los que están «de miranda»… ¿qué tal si indagamos un poco más en ese concepto tan sabroso del efecto pantalla electrónico? Porque puede que se aplicado al caso de que sean seres humanos los que intentan apantallar a otro ser humano… o mejor aún, para nuestras reflexiones, que sea un tipo de genes sociales los que intentan apantallar a los genes biológicos… es algo enrevesado, pero no tanto.

    Porque deberíamos saber que la vida de los seres vivos se basa en las reacciones químicas, que se producen, a lo largo y ancho de su organismo vital : desde la profundidad corporal de un hígado, hasta el fluir mental de un pensamiento (una idea).

    Son reacciones químicas, que, a su vez, favorecen impulsos eléctricos, y que serán el fundamento de los procesos vitales… se sea creyente o científico. El que quiera invitar a sus dioses, para este asunto de la vida, es libre de hacerlo. Pero que no intente comernos el coco (más), a los que intentamos ver la vida de forma más científica…

    Así que podemos parar un poco, para observar su «comportamiento» (el de los electrones libres), porque, de alguna forma, nos valdrá para entender mejor el efecto de pantalla, que se da con los genes biológicos. Con la salvedad, ya lo indicamos ahora, de que el efecto pantalla genético puede darse con resultado positivo o negativo. Algo inexistente en la reactividad de los electrones libres. Una reacción química no está regulada por ningún tipo de ética. Lo que sí pasa, cuando sus resultados pueden ser valorados por algo o alguien que los considere positivos o negativos.

    Por ahora estamos hablando de usar un proceso que la naturaleza ha diseñado, para ayudar en la maduración de los genes biológicos, de una forma totalmente controlada de antemano. Apantallará los genes biológicos de tal forma, que no solo frene su acción, sino que la puede reemplazar por su opuesta. Por ejemplo, la empatía (biológica) puede ser convertida en antipatía (social). Aunque solo sea temporalmente (recordemos siempre esto). Los genes biológicos no desaparecen (borrados), solo quedan inactivos. Así que algo puede activarlos de nuevo.

  • ¿Y cómo INTERVIENE la sociedad adulta?

    Podemos hacer una pequeña pausa, para hablar de un mecanismo que explica perfectamente el modo en que la SAD puede intervenir en la maduración de las crías humanas… Este mecanismo artificial de interacción social es lo que podemos llamar un efecto pantalla. Y gracias a él, la SAD, condiciona toda la conducta del recién nacido.

    ¿Pero qué puede ser este llamado efecto pantalla?

    La RAE nos indica a qué se le llama efecto pantalla, pero lógicamente no habla de este efecto pantalla, que usamos, como elemento importante, en el análisis sociogenético del comportamiento humano.

    Ni siquiera atiende esa RAE, al efecto pantalla, como elemento básico en la Química de Reacciones. Dado que es este mecanismo natural el que explica la existencia de esos electrones semilibres (unidos al núcleo, pero con gran capacidad reactiva, por estar lejos de él) en un átomo. Este efecto pantalla químico es el que explica la capacidad reactiva de estos electrones, para generar todo tipo de reacciones químicas, entre ellas las que dan lugar a fenómenos vitales. Puede decirse que, gracias ellos, vivimos… hay que ver lo poco que somos en esencia (una serie de reacciones químicas, dirigidas en cierto sentido por eso que llamamos naturaleza… que, realmente, no dirige nada… solo «deja hacer» y luego intenta seleccionar).

    Y así como ese efecto pantalla es vital, para explicar la reactividad química de los átomos, también podemos decir que un efecto parecido se da en la interacción de los genes sociales con los genes biológicos. Por lo que resulta esencial para explicar la incidencia de la sociedad que rodea a un ser humano, en la conducta de ese mismo ser humano.