Y si dos cerebros dialogando es lo que permite evolucionar (uno solo no lo conseguirá), también podemos decir que, por la misma razón, al evolucionar tenemos más capacidad de diálogo. Y, por es motivo, viendo el mundo real, podemos decir que actualmente (dado el escaso diálogo que practicamos) podemos asegurar que estamos muy poco evolucionados.
Ahora es cuando conviene recordar un dicho muy popular en el blog : somos los humanos actuales una versión de homo sapiens muy mediocre. Y no podemos decir que no haya motivos de sobra para explicar esta afirmación.
Porque, adema´s, ele diálaogo de cerebros ya aavienee de muchcco anataes, mismsso d enuestsr apariiccón cocmco serses exisstnetes… ya didjimos que esin un cereebro que enoss piens enaoasotros, no adquirimos exixstsnecia aprorpia, por rmruchoq uee neustsrso cerebros ecaanse de peensar een un mismso.
Necesitamos al otro para existir.
Y solo del otro, podemos aprender lo que vamos a saber.
El adulto que refuerza positivamente la maduración de Victor, el pequeño salvaje rebautizado, solo intenta acelerar el proceso natural de aprendizaje. Porque Victor necesita aprender todo lo que no aprendió en sus primeros años. El conocimiento típico de los humanos, porque la loba seguro que le enseñó algunas cosas, para que pudiera sobrevivir una vez que abandonara la manada.
Victor necesita esa especie de «sistema operativo», que no le proporcionó ni Apple ni Microsoft, y precisa actualizarlo urgentemente… sobre todo, porque en la sociedad adulta civilizada corre mucho más peligro que en el corazón del bosque.
Porque fuera del bosque no tendrá amigos.
Salvo, en este caso, el doctor Itard, que es quien lo toma a su cuidado, para recuperar el tiempo perdido.
Hablamos de todo lo que puede influir en las modificaciones genéticas , que no son mutaciones naturales de los genes biológicos previas a la fecundación, sino mutaciones naturales postfecundación : estas que ahora estamos llamando epigenéticas. Para luego seguir hablando, una vez efectuada la fecundación, o el mecanismo reproductor que se decida, empiece el bombardeo social. Ya en el útero materno (o de un Matrix analógico)!!!
Algo que ya nos insinuaba una novela distópica como es Un mundo feliz (A. Huxley), donde se preparaba a los embriones «fabricados», para recibir diversas normas de vida social, ya antes de nacer.
O sea que la adaptación natural debe competir contra la adaptación social… y esto solo te dejan dos opciones : o ser una cría humana que madura natural y libremente, o ser una cría humana que madura manipulada socialmente, total o parcialmente.
Lo más fácil es ser la pieza de la maquinaria social, que le dejan respirar un poco, para que se sienta algo libre… o la misma pieza de esa maquinaria, pero que ni puede ser consciente de que no es libre. Llegarían a ser las crías humanas de Un Mundo Feliz, que se consideran felices, tomando las migajas que los adultos poderosos les dejan.
El medio, todo lo que nos rodea, tanto natural como artificial (el «ambiente» hecho por humanos) influye, y mucho en nuestra forma de vida. Es cierto que el ADN tiene un diseño, para que se vaya desarrollando esa vida humana (que somos), pero no solo él marcará el futuro que seremos.
El ADN nos capacita para adaptarnos al medio, que está en cambio constante (de forma natural o artificial), pero esa adaptación debe moldearse a cada segundo que pasa por esos cambios que sufre el ambiente.
Y tenemos que adaptarnos de la forma más natural posible, a los cambios que la naturaleza condiciona, pero, mucho más (con más esfuerzo), a los cambios artificiales de esa naturaleza. Los que la sociedad nos pone como desafío constante.
No se madura solo de forma natural y libre, se madura en contra de las imposiciones sociales… esas normas y leyes, que tratan de hacernos una pieza más, y cada vez más modélica, de la maquinaria social. Tenemos que dar ejemplo.
Esa maquinaria social, que es controlada por el sector adulto de la sociedad. Eso que aquí llamamos SAD (sociedad adulta dominante). Que no siempre es la misma, pero siempre es adulta y dominante.
Si el átomo es la base de la materia, aunque realmente hay otras partículas fundamentales que lo componen, podemos decir que los genes que forman el ADN, son las partículas fundamentales que permiten construir el edificio de la vida. Pasa un poco como los cuarks, por ejemplo, si no tomamos las proteinas del ADN en su conjunto parcial (como gen) no son nada para la vida.
Así que toca entender un poco esa comparación que hacemos, para que el apantallamiento genético y el electrónico puedan ser parecidos en su uso, aunque en el caso genético social tenga una variante de mal uso (por la SAD).
La atracción eléctrica del núcleo atómico es lo que genera una pantalla electrónica, que relaja la atracción sobre los electrones exteriores de la nube electrónica (lo que antes se llamaban órbitas exteriores). Eso hace que los deje libres para reaccionar.
En el caso de la célula humana, con su ADN incorporado en el núcleo, el efecto pantalla se hace con los genes sociales, que la SAD va injertando en la mente de la cría humana. No actúa sobre los átomos y, realmente, ni siquiera actúa sosbre el ADN directamente, lo que ehace es interfereir en la ssórdenes que eemnana de lsos gene sbiológicos que forman ese ADN. Ataca al proceso de mensajería entre los genes biológicos y el resto del cuerpo.
Y no lo hace en las células que contienen el ADN, sino incidiendo sobre los circuitos mentales que el ADN ha generado en el cerebro del ser humano. Circuitos diseñados por los genes biológicos que lo componen y a los que, en su conjunto, llamamos mente humana. Algo duro, ¿no?
Antes de pasar al campo de la Biología (unos microapuntes), para luego volver al campo de la sociogenética, veamos un elemento clave en las reacciones químicas. Tanto como el concepto ya visto de los electrones libres.Aparece cuando la energía que necesitan los electrones libres, para ser liberados (y reaccionar) no llega para esa liberación… y, por lo tanto, necesitan la ayuda de algún otro tipo de moléculas, que les dé la posibilidad de rebajar esa energía necesaria , pero sin que participe en la reacción como reactivo : son los catalizadores químicos.
Como dice el tercer párrafo, solo interviene disminuyendo la energía de activación necesaria, pero no por hacer que se use menos, sino haciendo que la suma total de energía se consiga por esa aportación temporal dela molécula catalizadora… igual que si un donante de sangre, pudiera ceder su sangre temporalmente, para luego recobrarla.
Y como no participan materialmente en la reacción, como reactivo, al final de la misma, esas moléculas aparecen tal cual estaban al principio.
Son gajes de la química vital.
Y sucede algo parecido en el injerto de genes sociales, ya que para algo es más fácil un injerto usando un amigo que un enemigo. Por algo se le puede llamar facilitador del injerto. ¿O no? El problema es que los humanos no somos moléculas inertes y podemos sufrir algo en ese proceso de injerto… siempre nos pasará factura, por muy fuertes (mentalmente) que nos consideremos… por ejemplo, podemos quedar tocados, si hemos ayudado a que un amigo deba sufrir un trauma que lo haga menos empático. Los catalizadores químicos no sufren efectos colaterales al hacer su trabajo. Pero los catalizadores/facilitadores humanos, sí… pero también son gajes del oficio.
Sin entrar en profundidades muy microscópicas, donde reina el abismo cuántico, podemos quedarnos con un hecho bien claro : cualquier material complejo es el resultado de combinar químicamente materiales más simples.
Por ejemplo la molécula de agua, esencial para la vida de una planta, es el resultado de unir átomos de hidrógeno y átomos de oxígenos, que ya estaban unidos formando molecúlas de hidrógeno y moléculas de oxígeno.
Y una vez que se formó el agua inicialmente, luego ya forma el llamado ciclo del agua. O sea que los componentes del agua que bebe una planta, son los mismos que los que están en el aire, como molécula de hidrógeno (H2O). Solo están colocados de forma diferente.
Tras la reacción tenemos exactamente los mismos átomos, pero colocados de forma diferente produciendo diferentes moléculas. Y todo se basa ene esos electrones semilibres (reactivos), que tiene tanto el hidrógeno como el oxígeno. Aunque el caso del hidrógeno es especial, ya que solo tiene un electrón, pero, al tener solo un protón, la atracción del núcleo no es muy difícil neutralizarla. Podemos decir que el hidrógeno es un dador natural de electrones.
Porque son esos electrones semilibres los que, debido a no ser estables en la nube electrónica del átomo, van a hacer lo posible para reaccionar, siempre que se acerque un átomo que tenga predilección por ellos. En este caso, es el oxígeno, al que le apetece mucho cogerle carga electrónica al hidrógeno por ser (el oxígeno) un átomo «necesitado de electrones»(electronegativo), mientras que al protón del hidrógeno no le molesta quedar solo… sencillo, ¿no? Hay una especie de «robo natural» de electrones. No es la «lucha por la vida» del reino animal, pero algo se le parece.
Los que pintan algo en las reacciones químicas… y los que están «de miranda»… ¿qué tal si indagamos un poco más en ese concepto tan sabroso del efecto pantalla electrónico? Porque puede que se aplicado al caso de que sean seres humanos los que intentan apantallar a otro ser humano… o mejor aún, para nuestras reflexiones, que sea un tipo de genes sociales los que intentan apantallar a los genes biológicos… es algo enrevesado, pero no tanto.
Porque deberíamos saber que la vida de los seres vivos se basa en las reacciones químicas, que se producen, a lo largo y ancho de su organismo vital : desde la profundidad corporal de un hígado, hasta el fluir mental de un pensamiento (una idea).
Son reacciones químicas, que, a su vez, favorecen impulsos eléctricos, y que serán el fundamento de los procesos vitales… se sea creyente o científico. El que quiera invitar a sus dioses, para este asunto de la vida, es libre de hacerlo. Pero que no intente comernos el coco (más), a los que intentamos ver la vida de forma más científica…
Así que podemos parar un poco, para observar su «comportamiento» (el de los electrones libres), porque, de alguna forma, nos valdrá para entender mejor el efecto de pantalla, que se da con los genes biológicos. Con la salvedad, ya lo indicamos ahora, de que el efecto pantalla genético puede darse con resultado positivo o negativo. Algo inexistente en la reactividad de los electrones libres. Una reacción química no está regulada por ningún tipo de ética. Lo que sí pasa, cuando sus resultados pueden ser valorados por algo o alguien que los considere positivos o negativos.
Por ahora estamos hablando de usar un proceso que la naturaleza ha diseñado, para ayudar en la maduración de los genes biológicos, de una forma totalmente controlada de antemano. Apantallará los genes biológicos de tal forma, que no solo frene su acción, sino que la puede reemplazar por su opuesta. Por ejemplo, la empatía (biológica) puede ser convertida en antipatía (social). Aunque solo sea temporalmente (recordemos siempre esto). Los genes biológicos no desaparecen (borrados), solo quedan inactivos. Así que algo puede activarlos de nuevo.
Y si ayer hablamos de la plasticidad cerebral, para explicar lo bien que funciona el proceso de injertar genes sociales, ahora toca resaltar como es, precisamente, esa facilidad de injerto, la que favorece que se injerten igual o mejor, los genes sociales negativos que los positivos.
Básicamente, entre otras cosas (aprecio personal al poder, por ejemplo), que también favorecen el proceso, porque la sociedad que nos rodea son muchos y nuestro ADN es uno solo!!!
Esa multitud que nos rodea resulta fatal para nuestra independencia, a la hora de madurar como cría humana.
Porque casi todos los adultos van a tener motivos, para controlar nuestra mente de cría humana, y la mayoría no por buenos motivos (para nosotros).
¿Cuánta gente (adulta) confunde educación con domesticación?
¿Cuánta gente (adulta) le preguntaría a un caballo, en el caso de que hablara (y pensara), si quería ser domado?
¿Cuánta gente (adulta) piensa en la cría humana, una vez que debe empezar un proceso educativo? Es decir, ¿cuánta gente valora el tipo de educación que va a recibir, para que no sea un proceso de mera domesticación?
¿Cuánta gente (adulta) mueve un dedo, cuando las crías humanas protestan por el tipo de educación/domesticación recibida?
¿Cuánta gente (adulta) piensa, y actúa (conducida por sí misma) una vez que ha pensado?