Categoría: arte

  • Alguien tiene que MANDAR !!!

    Y no, no nos dejemos engañar, aunque a veces disfrutemos con ello.

    Los adultos son los únicos interesados en llevarle la contraria a la naturaleza (sea lo que eso sea), para evitar que la sociedad que han organizado, muchas veces en contra de los propios intereses de la humanidad, se vaya al garete.

    Tienen que impedir que las crías humanas hagan valer su gen biológico, que les marca la regeneración social, porque la naturaleza (sea lo que…) es sabia y sabe perfectamente que la indolencia del poder hará que los humanos, una vez llegados a adultos, se van dejando ir por la permanencia en un poder que corrompe (la dinámica de regeneración social)… y que, cuanto más absoluto es ese poder, más corrompe al ser humano.

    Y el poder lo tiene uno o muy pocos, pero son muchos los que lo tienen que sufrir. ¿Cómo hacer? Lo que no se pueda mandar directamente, se mandará mediante los delegados del poder establecido : en la imagen, un ejemplo claro, el profesorado.

    No puede haber mayor contradicción en el trabajo social de un ser humano, que practicar la domesticación allí donde se te encargó que practicaras su educación. Aunque eso ,de que se les encargó EDUCAR, no es tampoco del todo cierto. Porque al profesorado también se le manipuló, para que haga lo que le mandan hacer «de verdad» : manipular a su alumnado. Eso sí, convenciéndolos de que son educadores. Y, para más inri, se llaman planes de formación del profesorado, no lo olvidemos.

  • ¿Y quién pone los LÍMITES?

    Como los límites existen, queramos o no, ahora podemos hacernos la clásica pregunta de «¿Quién le pone el cascabel al gato?… e incluso derivar por procelosos mares, cual Odiseo volviendo a su Itaca… complicando la identidad del cascabel y del gato. Y todo para dar respuestas llenas de sabiduría y algodón, de burbujas varias, buscando responsables que no vienen a cuento… lo típico del chivo expiatorio en modo bíblico. Un estilo de respuesta típica de los adultos, para evitar dar explicaciones reales (adultas), a las preguntas curiosas de las crías humanas.

    Pero no, aquí, en este blog, los responsables están muy claros, aunque se trate en el día a día de oscurecer el panorama, para que no se les vea la cara. O bien la pongan con una gran sonrisa de inocentes!!!

    Son los adultos.

    Sí, son los llamados ADULTOS. En concreto, un tipo de adultos

    Son esa panda de seres humanos, que ya dejaron su adolescencia por el camino de la vida y han decidido , contra viento y marea, joderle la vida a toda criatura humana que nazca después de ellos… porque ELLOS son los adultos y quieren perpetuarse en el poder. Y para eso es totalmente preciso «entrar por el aro social».

  • O, simplemente, haber nacido algo MÁS BAJO…

    Y luego están las limitaciones directamente sociales, que son un auténtico chiste, salvo para quien las sufre. Porque ser algo (o mucho) más bajo que otro ser humano, no puede ni llamarse limitación biológica. Son auténticas elaboraciones mentales (ideas regresivas) de la SAD, para que funcionen como genes sociales negativos. Recordemos que también los hay positivos, cuando responden a ideas progresistas.

    Son como toda anormalidad social, esa que sale de usar las matemáticas como si fueran conceptos cientifícos, que explican hechos meramente biológicos : tamaño medio, inteligencia media, atención media… cuando la realidad es lo que es, y nunca es ni será un conjunto de valores matemáticos.

    Porque el tamaño no importa. Como bien se dice para referirse al pene (científicamente).

    La capacidad operativa de un ser vivo, como la de cualquiera máquina es lo que lo hace valioso, sea para construir una mesa o sea para producir alguna sensación de placer.

    No es precisamente el tamaño físico lo que nos define como humanos, sino la capacidad de extender nuestra inteligencia hasta límites no conocidos. Y esa extensión imprescindible (evolutiva) nos lleva, entre otras cosas, a combatir todo aquello que impida la regeneración social, vestida de tradición o de modernidad (aparente)… recordemos el dicho del Gatopardo : cambiar todo, para que nada cambie.

  • Pero todo se tiene que PENSAR…

    Hay que pensar en la libertad, en la nuestra y en la de los demás, ya que no lo hizo Sócrates… y hay que pensar en qué somos y lo que hacemos aquí (sea este aquí dónde sea). Porque esto segundo, sí que se lo pensó muy bien Sócrates, incluso nos enseñó la imperiosa necesidad de hacernos ese tipo de preguntas.

    Porque no podemos hablar de libertad, si antes no hablamos del sujeto que va a ser libre : si yo no existo, ¿para qué quiero mi libertad? Parece una pregunta bastante lógica, ¿no?

    Así que recién nacidos no estamos aún preparados para pensar tan fuerte, pero no cabe duda de que, si tenemos que aprender muy rápido algo, eso es a hacernos preguntas… por ejemplo, ¿Dónde narices está la comida? Y, una vez comidos, necesitamos buscar otras cosas, como son los mimos de mamá, porque eso también es un alimento vital. De nada vale llenar la barriga, si no llenamos también el corazón… o, dicho más científicamente, nada puede hacer la inteligencia racional sin la ayuda de una inteligencia emocional.

    Y dejemos por ahora, si las máquinas deben pensar o no, que ya llegará el momento de ponernos más profundos. Porque antes hay que aprender algo de matemáticas, como diferenciar entre uno y dos, o algo de filosofía, como aprender a hacer(se) preguntas…

    En esencia, en estes primeros días de vida debemos aprender dos cosas : la existencia de límites y, además, la forma de cumplir o no con ellos… es decir, saber los que son límites de verdad y los que solo son límites impuestos por los adultos (límites de mentira).

  • Una cuestión de LÍMITES…

    Qué sí, que el útero nos limitaba… y mucho… pero,¿ ahora, una vez nacidos, ya no vamos a tener límites?

    Empezando por los microorganismos que nos esperan en el canal del parto, o en el ambiente del paritorio… y pasando por el cariñoso cachete, que nos dará el médico si nos nota muy calladitos.

    Y todo lo que se nos viene encima, empezando por esa masa humana que nos acoge en su seno, con tantas ganas como le sea posible ejercitar. También ella está muy cansada y, sobre todo, no todas las madres biológicas pueden llevar cohetes afectivos preparados para la ocasión.

    Y por ahora te llega, ya que tú problema principal, y en cierto modo único (además de abrir los ojos), es que vayas percibiendo por donde pueden estar las fuentes de la vida, también llamadas tetas de mamá. Acabada la etapa de tubito directo, te toca aprender a mamar…

    Y lo mucho que te falta, aunque por ahora no necesitas filosofar sobre tu identidad o sobre tu libertad, como ser humano… para eso estaba ya Sócrates, aunque, eso de la Libertad, no parece que le preocupase mucho.

  • ¿Realmente salimos, o entramos en una CÁRCEL?

    Y sí, como dijimos ayer, antes de ver la influencia nefasta (y a veces positiva) de la SAD  (la “prisión” o la libertad) en las crías humanas, una vez nacidas, tenemos que volver a reflexionar sobre la extrema importancia de la madre en la etapa del embarazo.

    Porque ya dijimos que el útero (y la placenta) están diseñados para ser un entorno protector. No al 100%, pero casi.

    Pero también puede ser una jaula, algo carcelaria, para que una madre poco maternal experimente con nosotros, voluntaria o involuntariamente, y así llevarnos por la calle/útero de la amargura. 

    Como decimos últimamente, incluso antes de nacer.

    Porque las preguntas son de este tipo… ¿Qué cosas hace una madre, mientras está embarazada? ¿Cuáles son buenas para su cría y cuáles son nefastas (para ella y para la cría)? O también estas, ¿Si el feto aún no es un ser humano, quiere decir esto, que sigue siendo un simple apéndice anatómico materno, al que no hay que cuidar (y mucho)? ¿No se cuida el apéndice intestinal, cómo no cuidar a un embrión?

  • Hasta que estamos A PUNTO…

    Para ir cogiendo forma humana y pasar a ser un feto. Pero… (decíamos ayer) no solo nutrientes vienen por el cordón umbilical, también vienen aportes no tan positivos… y algunos muy negativos.

    Por ahora fijémonos en los positivos… por ejemplo, los indicados en la imagen…

    Y empecemos por lo más importante… Una serie de genes biológicos tuvieron que encargarse de formar una cabeza para el feto, algo vital ya que en ella reside un órgano fundamental para la vida humana : el cerebro. Un cerebro que deberá contener la paarte ma´s simportante d enuetsrsso sistema anervioso… el ddirector de nuestsrso cuerpo. Y ese Sistema Nervioso contendrá además algo que no sabemos muy bien lo que es, ya que no se puede estudiar como el cerebro y su cráneo protector… Pero algo tiene que hacer el ADN para diseñar un determinado circuitado neuronal que “tenga “ eso que llamamos mente.

    Igualmente debe haber unos genes encargados de conformar la columna vertebral, tanto para permitir el ponerse de pie, como para completar el sistema nervioso central, que permite atender a todo el resto del cuerpo.

    Pero es que, además de cuerpo, existe la necesidad imperiosa de tener una función de relación, que permita controlar todo la actividad corporal,  a partir de ese SNC (cerebro y médula espinal), que decíamos antes. Y por eso hay genes específicos para que se muevan las extremidades, superiores e inferiores (pataditas) porque las va a necesitar una vez que nazca. Y no menos importante es el acto de chupar el dedo, ya que lo está preparando para ser capaz de mamar de la teta materna (acto reflejo en principio), así como establecer vínculos afectivos posteriores con la madre, gracias a esa sensación de placer que va adquiriendo al chupar el dedo. Desde luego es una preparación como es debido, nada puede quedar al azar. Aunque sea el azar quien pueda determinar algún que otro cambio, en este proceso tan tan complicado.

  • Y formamos UNA UNIDAD con nuestra madre

    En principio solo somos un apéndice materno… y si en la etapa de feto puede haber sus más y sus menos, sobre el sentido filosófico de ese concepto, “apéndice materno”, por ahora está muy claro que no somos más que una prolongación (muy importante) del cuerpo materno… tomando poco a poco conciencia (aún falta mucho para que la notemos) de que podemos acabar siendo independientes. No lo podemos sentir con nuestra mente, pero ya está ahí bien escrito, en nuestro ADN : ser libres.

    Y digan lo que digan los creyentes, sobre aportación de un alma imposible … o que el embrión ya puede estar imbuido de la gracia divina… todo eso son solo elucubraciones acientíficas sobre el misterio (sí, mucho misterio) de la vida… Porque el hecho de que de un ADN surja una vida, vegetal o animal, sigue siendo un gigantesco misterio.

    Lo que ya no es tanto misterio es el mecanismo biológico, por el cual el embrión (sus células) debe seguir nutriéndose… y, por otra parte, el hecho también claro de que ese mismo embrión empieza  a sufrir, para bien y para mal, los efectos de estar unido tan intimamente a su madre, a través del cordón umbilical.

    Porque lo bueno y lo malo va a viajar sin tregua alguna, por dentro de ese tubo al que llamamos “cordón”.

    Él nos agarra a la pared uterina, si no hemos quedado adheridos en alguna otra parte del cuerpo materno, pero también suministra todo tipo de nutriente, con oxígeno para respirar. Para que así pueda seguir creciendo nuestro cuerpo, y ya de paso, se vayan formando cierto tipo de células que formarán nuestro cerebro. Algo tan vital. Pero…

  • Pero nos vamos implantando gradualmente

    Y de paso vamos creciendo… aunque no seamos mucho más que un botón. En la imagen podemos observar esa parte final del proceso de implantación del embrión. Porque no somos un embrión, hasta que estamos ya bien adheridos a la mucosa uterina… hasta ese momento el grupo de células iguales no tiene más identidad que esa : ser un conjunto de células indiferenciadas.

    Lo que no quieta que todas ellas posean un ADN, donde hay marcados varios destinos diferentes para cada una de ellas, solas o en equipo. Y lo que no quita, que sigamos considerando a este embrión algo que no es una vida humana, ya que si bien tiene vida (son células unidas), su ADN no deja de ser el mismo que ya había en un espermatozoide y un óvulo… y ninguna de esas células (vivas) son seres humanos. Solo tiene «el proyecto» de un ser humano.

    Podemos decir que ni siquiera tiene algo parecido a una forma humana, por lo que no se diferencia en nada del embrión de una rana o de un elefante. En cierto modo, es algo parecido a cuando un ser humano, nacido macho, decide sentirse hembra y quiere que se le reconozca como mujer… sin haber sufrido aún el proceso de cambio (que puede darse) hormonal y mental, para ser lo más parecido a una mujer.

    Solo podemos decir por ahora, que las células que rodean la cavidad amniótica se van a ir diferenciando poco a poco, siguiendo el diseño marcado por el ADN de esas células. Dando así a esa especie de haba, que está como flotando en el líquido amniótico, pero fuertemente unido por un cordón umbilical a la pared uterina. Esa haba es el embrión “cogiendo forma” y la placenta es una capa que se forma para mantener bien guardado al embrión.

    Lo que sí, podemos ya notar, es que esas células iguales , ya van ocupando posiciones diferentes, en función de lo que les está dictando su ADN. Más en concreto los genes biológicos que forman ese ADN.

  • ¿Cuándo empieza la INTERVENCIÓN social?

    Una buena pregunta, porque mucha gente no se preocupa de la manipulación social, hasta que ya está acabando la adolescencia… y entonces poco remedio tiene ya.

    Porque da igual lo que pensamos del útero, si nos protege o no… la realidad es que su protección es mínima, aunque su importancia sea máxima. De hecho, le costará resistir los fuertes golpes de un jodido maltratador de mujeres embarazadas. ¡Qué hay muchos!

    El peor problema, a estas alturas de estar recién concebido, reside en la dueña del útero… que es, por consiguiente, madre biológica de lo que está por nacer. Porque hemos sido concebidos y antes de “salir al mundo exterior”, la madre naturaleza (sea lo que eso sea) nos ha construido una especie de búnker, donde casi nada podría hacernos daño… si…

    Si la madre no fuera un ser humano, al que van a tentar demasiado, para que en vez de una buena madre (buscar un embarazo natural y libre), sea una madre pieza de la maquinaria social, quien trata de hacer de su hijo otra pieza más de esa misma maquinaria.

    Y así, tal como intenta mostrar la imagen, se dará durante el embarazo una fuerte lucha entre lo que manda el ADN del embrión, que lógicamente debe estar en consonancia con los dictados naturales del ADN de la madre, y lo que manda hacer la SAD, para manipularte ya desde la concepción. En algunos casos, claramente manipulado y, en otros casos, con objetivos ocultos… pero siempre, siempre, usando a la madre, para influir en el desarrollo de la cría humana, que está gestándose en su útero. Manipulan a tu madre, para poderte manipular a ti.