
O al menos eso intenta. Porque, por un lado, decide uno mismo, tratando de ser lo que uno quiere (o cree querer)… y por el otro lado decide la SAD, tratando de que seas lo que ella te tiene destinado.
Porque la naturaleza solo te da una probilidad de hacerte (o dos)… solo te deja escritas unas indicaciones someras, para que tú (como ser humano) te vayas autoconstruyendo.
Contra la propia naturaleza y, sobre todo, contra los demás seres humanos, que traten de impedir que madures.
Porque la naturaleza nos ha diseñado, precisamente, para que le demos la grata sorpresa de provocar una mutación positiva en la cadena evolutiva.
En estos momentos evolutivos, no quiere una versión mediocre del homo sapiens… «ella» (sea lo que ella sea) está esperando que la ayudemos en una nueva fase, para superarse en el proceso de evolución.
¡Anímate!