Etiqueta: maduración

  • Pero, sigamos con la chavalada…

    Efectivamente, volvamos a estudiar la ación de los sociogenes en la fase infantil dónde nos habíamos quedado : la segunda.

    Él chaval de la imagen no lo sabe, pero empieza otra fase de maduración…

    Y hasta ahora se estudió mucho esto de las diversas fases de maduración en las crías humanas (Piaget y Cía).

    Especialmente por lo tocante al proceso educativo… aunque se hizo poco hincapié, en que estas fases están muy relacionadas en duración, como estamos viendo, con el entorno dónde se diera esa educación/domesticación.

    Por ejemplo, nada tiene que ver el proceso de maduración de una cría humana , ubicada en una capital europea (no pobre), con el de una cría situada en el corazón del Sahel africano, o en medio y medio de la Selva Amazónica.

  • Pero… Volvamos a las crías de la segunda fase…

    Unas crías humanas están jugando… lo que no le gusta a mucha gente adulta, o, al menos, si no juegan como «quieren ellos» (los adultos).

    Y es que entramos en una segunda fase , que decimos por aquí. Una fase de maduración para una cría humana, que nada tiene que ver con las fases de maduración de un infante, que se manejan por ahí, entre los estudiosos de la infancia. Sobre todo en la llamada educación infantil.

    Ya dijimos hace días, que, en este blog, se maneja otro tipo de fases. Y la primera es de los 9 meses a dos años, más o menos. Y ahora toca la segunda, que abarcaría de tres a seis años, igual más o menos.

    Debemos tener en cuenta que cada ser humano tiene una forma diferente de madurar, unos van más rápido y otros van más lentos, aún estando en el mismo ecosistema. Porque, para eso, decimos que el ambiente ayuda a moldear al ser vivo, de tal forma, que puede acabar siendo muy diferente en un medio, de como lo sería en otro medio distinto. Siempre resultaba chocante la anécdota que usábamos en clase, sobre la maduración temprana de las preadolescentes tropicales.

    Así que vamos a estudiar, a partir de ahora, como es la historia de los biogenes y sociogenes, en esta segunda fase de maduración.

  • La gran cuestión del aprendizaje…

    Nada, rien, nothing, niente, nichts, ничего, هیچ چیز,沒有什麼, waxba, hakuna kitu… nenio… y así hasta el infinito (o casi), porque nada, se puede traer aprendido siendo un embrión, que no venga ya escrito en su ADN.

    Es precisamente ahora, cuando empieza su período de enorme y complicado aprendizaje. Nada llega a ser tan difícil e intenso como el proceso de aprendizaje, de maduración, de un ser humano… ya superada su fase de embrión. Este va ser su primer paso en la vida como ser humano.

    Ya el propio embrión, debe sufrir los embates educativos del ambiente donde se halla : un útero materno, natural o artificial.

    Y más cuando nazca, porque le van a atacar por todos lados…

    Aunque, ¿no será algo exagerado esto que decimos, de que los adultos están preparados para atacar a un recién nacido? En vez de estar, para ayudarlo en su maduración… ¿Somos muy cenizos? Observemos la realidad que nos rodea, please…

  • Nos alimentan “igualmente”…

    Aquí si que ya no hay comparación posible, si un biberón está a días luz de la teta materna, ya no digamos si el biberón te lo da un robot… por muy meloso que se ponga.

    Comer no solo es un acto nutritivo, al contrario que sucede con la respiración, que suele ser algo más neutro, el mundo de los sabores y olores, es un contenido vital para una buena madurez corporal y mental.

    Realmente el acto de comer tiene más de emocional que de racional, o sea, que las emociones , las sensaciones, que lo acompañan determinará nuestro futuro comportamiento. Si nos gusta la comida, seremos mejores personas.

    O, ¿acaso lo dudáis?

    Y desde luego no veo a mamá robot, por muy bien programada que esté, devanándose los «sesos», para inventar un método que ayude a que su «hija» se tome la sopa con cierto agrado. ¿Verdad Mafalda?

  • Y, una vez nacidos, seguimos siendo iguales…

    Supongamos que en poco más de 24 horas ya nazca un bebé, preparado para seguir madurando bajo la tutela de una madre robot, hasta hacerse , primero un adolescente y luego un adulto.

    Vamos a ver el proceso de maduración de un ser humano, que ha sido generado por clonación ultrarrápida y lo que puede incidir el hecho de tener un ADN biológico, como los humanos que han desaparecido (o casi) de la superficie terrestre.

    Tengamos en cuenta que estamos siempre hablando de seres humanos convertidos en clones de sí mismos, pero con la característica de no haberle cambiado el ADN biológico por un adn artificial robótico. Esa elucubración (posibilidad) puede quedar para más adelante…

    Los sonidos y manoseos hechos por humanos en un parto natural, se han cambiado por una serie de sonidos artificiales generados por la mamá robot que atiende el parto. Esperemos que al menos no necesite usar luz artificial, lo que siempre es molesto para un recién nacido.

    Pero ¿en qué se puede parecer una caricia de mano robótica con la caricia de una mano humana? Y, sobre todo, si tiene la piel de su madre y nota cerca los latidos de su corazón. Debemos suponer que lo pondrán al lado del corazón artificial, que está simulando al de su madre… lo malo será buscar la teta. Lo que viene a ser el sustituto del cordón umbilical.

  • Y lo dejarán ser, ¿o no?

    ¿Me dejarán ser o no me dejarán ser? Decíamos que esta es la pregunta real para nuestro feto, si pudiera hacerse preguntas… pero, por eso mismo, ya nos la hacemos nosotros por él.

    Porque no lo sabemos a ciencia cierta, pero puede que, ya antes de nacer, el feto tenga que ir formando pequeños circuitos neuronales, que no llegan a construir ideas, por lo tanto no puede hacerse preguntas, pero sí que pueda ir acomodando en ellos, algún tipo de simiente lingüística, que le permita alumbrar alguna idea, tan pronto como el cerebro esté maduro, para empezar a funcionar como tal : un instrumento que recibe información del exterior, para ir construyendo conglomerados informáticos… tal que si fueran bits , que una CPU recoge, para ir archivando, hasta cuando tenga el lector necesario.

    ¿Qué otra cosa puede hacer la naturaleza (sea lo que eso sea), que ir blindando en cierto modo los procesos de conocimiento, del feto, que le permitan interpretar las señales que vengan del exterior… empezando por las de su propia madre.

    Un bebé que no mama información en casa no puede ser buen aprendiz en la escuela. ¿Por qué no podemos decir lo mismo de un feto, que llega a bebé sin hacer sus deberes uterinos?

    ¿Le dejará su madre biológica prepararse, para lo que viene, o lo martirizará a ruidos, a golpes desenfrenados, cuando no a la ingestión de diversas drogas, que actúen sobre el cerebro del feto (tan inmaduro aún). Qué acabarán mutilándolo.

  • Aunque le cueste mucho madurar…

    Hasta la fructificación del Yo, hay varios pasos intermedios. Todos ellos van a influir en que el resultado final sea lo mejor posible.

    Y por ese motivo se repite tanto el mantra de que es importante (muy) la llamada adolescencia. Porque será en esa etapa cuando este aspecto de sembrar y abonar, es crucial para una buena fructificación. Y, no cumplir todos los requisitos que este proceso precisa, es causa de un Yo muy descompuesto. Un Yo muy poco operativo.

    Un Yo bastante inútil, sobre todo cuando más necesario será : en la etapa de adulto.

    Viendo la imagen de la planta es como si ella se quedara en los puntos 4, 5 o 6, ya que, en ese caso, no serían plantas completas, incluso si acababan pareciéndolo.

    Es lo que le pasa a un feto inmaduro, que le va a costar concluir su proceso de nacimiento.

  • En principio somos muy poca cosa…

    O sea, podemos decir que casi ni somos.

    Pero no se puede despreciar el enorme «poder de la Fuerza» (SW) y menos la importancia vital del ADN.

    Ese ADN que llevan las células que están formando ese embrión, aunque por ahora no se distingan unas de otras… tiene dibujado el diseño de lo que vamos a ser en un futuro muy cercano (cosa de días).

    Es cierto que se halla en el intereior de unas células que, incluso juntas, no abultan más que un garbanzo… pero esas células indiferenciadas ya se van colocando de una forma determinada, con cierta orientación, una vez que se adhieren a la mucosa uterina.

    Y quien dirige este sofisticado proceso de colocación organizada en la pared del útero, es precisamente ese ADN que tienen en su núcleo. Ni más ni menos… ni menos ni más. Y no para ahí, porque una vez cogido el tranganillo de dirigir, ya va lanzado!!! Lo que está claro es que por ahora la SAD no pinta nada en las evoluciones del embrión.

  • ¿En qué INFLUYE el adulto?

    El adulto que refuerza positivamente la maduración de Victor, el pequeño salvaje rebautizado, solo intenta acelerar el proceso natural de aprendizaje. Porque Victor necesita aprender todo lo que no aprendió en sus primeros años. El conocimiento típico de los humanos, porque la loba seguro que le enseñó algunas cosas, para que pudiera sobrevivir una vez que abandonara la manada.

    Victor necesita esa especie de «sistema operativo», que no le proporcionó ni Apple ni Microsoft, y precisa actualizarlo urgentemente… sobre todo, porque en la sociedad adulta civilizada corre mucho más peligro que en el corazón del bosque.

    Porque fuera del bosque no tendrá amigos.

    Salvo, en este caso, el doctor Itard, que es quien lo toma a su cuidado, para recuperar el tiempo perdido.

  • Un ejemplo de INTERVENCIÓN social…

    Veamos con más detalle este ejemplo de intervención social con una cría humana, que fue criada por una loba…

    La sociedad actúa mediante dos interventores, un médico que atiende al joven salvaje y la sociedad, como tal, en su conjunto… pero representada en concreto por algún personaje que tenga poder (político, administrativo, periodístico…).

    Uno «mece la cuna» (actúa sobre el niño) en un sentido, a favor del niño, el otro la «mecerá» en sentido opuesto, en contra del niño.

    De eso precisamente va el comportamiento humano que comentamos. De dos adultos (médico y criada), que van a incidir directamente y mucho en el comportamiento futuro de una cría humana. En este caso (El pequeño salvaje), esa cría humana que ha sido cuidado, en su primera fase vital, por una loba. Es la que llamamos incidencia social positiva.

    Y enfrente otros adultos, siempre muchos más, ya ganados por la SAD, para que intenten evitar ese reintegro de Victor en la sociedad. Para dejarlo así, a merced del público, que lo usará para sentirse mejor e incluso reírse de él. Esta parte de la sociedad ejercerá una incidencia social claramente negativa.