Para llegar a ser únicamente… una SOMBRA

O sea, que fuimos menos que una sombra (una colección de moléculas unidas), hace muchos millones de años… y acabaremos siendo, de nuevo, poco más que una serie de moléculas desunidas. Una vez muertos. Ya que, en buena parte, acabaremos siendo átomos despendolados por la plenitud del universo infinito.

En cierto modo, volvemos al punto de partida. Pero antes hay que tomar el último barco.

Y es que, si enterramos nuestras cenizas, poco más somos que la sombra que forma sobre el suelo que hemos abonado.

Todo nuestro cuerpo, y nuestra mente (allá los que tengan alma) se irán perdiendo como las famosas lágrimas en la lluvia del Roy Batty.

Fuimos algo, muy poco, pero llegaremos a ser nada. Nada material, porque en la memoria de los seres humanos que aún vivan, podremos existir virtualmente, como personajes importantes de un videojuego. Si alguna vez pensaste en la realidad virtual, esa serás tú una vez muerto. La sombra de lo que fuiste.

Comentarios

¡Anímate!