
… muy diversificado, de una sociedad enferma. Esa que fomenta la opresión de la mayoría de sus componentes, por una minoría de privilegiados. Esa sociedad adulta que permite el abuso institucional, como si fuera «un mal menor». Algo imposible de evitar.
Como el hambre, como la guerra, como el tráfico de armas o de personas, la organización social normalizada en colectivos de niños soldados, la violación sistemática de mujeres, habiendo guerra o paz, e incluso por las propias fuerzas de pacificación (ONU)… el sistema de acogida USA que abusa de los menores que dice proteger… en fin, esa sociedad adulta dominante que fomenta los mecanismos destructivos de la personalidad, haciendo que la mente humana esté llena de mierdas ideológica de todo tipo. Y que se llamen tradiciones o leyes aprobadas por un pueblo, que no tiene libertad real para votar libremente. Y que no puede votar con la conciencia necesaria, para diferenciar una democracia real de la llamada democracia ateniense, dónde solo tenían voto los oligarcas de la ciudad (y sus amigotes).
Y, repetimos, nunca olvidemos de lo cerca que estamos todos de tener alguna ocasión para meter la pata.
La sociedad nos oferta muchas posibilidades para ser maltratadores, especialmente familiares, y hasta se fabrica la excusa de que no podemos evitarlo : por ejemplo, con el sadismo y el masoquismo.
Un perfecto invento, para sentirnos perdonados, sea por el dios religioso o sea por un dios (gobernante) seglar… de tal forma que, hagamos lo que hagamos con una cría humana, podemos ser perdonados al considerar que simplemente estamos enfermos. Siempre facilitando la vía de escape, para que se cometan actos inhumanos, aduciendo «estar fuera de sí». Es lo que aquí valoramos como el permitir que un gen social negativo, injertado por la SAD, nos haga al mismo tiempo delincuentes «con justificante médico».
¡Anímate!