
… siempre hay veces que se debe decir NO.
Como pasó con la Guerra del Vietnam. En una sociedad adulta dominante (SAD), como en este caso USA, donde se privilegia la guerra y la muerte de miles de ciudadanos inocentes, mujeres y niños sobre todo, un adolescente no puede estar callado.
Tiene necesariamente (por genética biológica)que decir NO.
Y tiene que decirlo bien alto, incluso haciendo mucho ruido. Y más, incluso rompiendo cosas. Porque una sociedad desequilibrada por los adultos dominantes, no te quiere dejar que cumplas con tu función vital regeneradora. Y eso hace mucho más necesario ese grito diciendo NO. Y sobre todo acompañado por la acción, porque no llega a veces, con solo decir el NO muy alto y muchas veces.
En el fondo, solo es decidir que tu marca genética biológica de solidarizarte con los oprimidos de esta sociedad establecida, que viene a ser la potencia aristotélica, pase a un estado de acción (aristotélica), que intente reconducir el camino de «quitar libertades», que ha emprendido la sociedad adulta dominante (SAD). En el fondo, es dar vía libre a tu gen social, por la vía natural, dentro de un ecosistema social. De forma que, si refuerza esa biomarca genética de ser solidario, es un gen social positivo. Entonces lucharás por la libertad. Siendo negativo si te induce a luchar por la opresión de la mayoría.
Es lo que podemos llamar acción política. Qué va desde elegir políticos para gobernar, hasta decidir que tipo de cereales quieres comprar en el supermercado. Pero sobre todo, intentar que puedan probar esos cereales, si quieren, todas las crías humanas del planeta. No solo los elegidos. Y este tipo de acción política, tan natural, repetimos, viene marcada en tu ADN, no necesitas cursillos de ningún político humano. Y menos de la intervención de los llamados comisarios políticos. Sean de izquierdas o de derechas.
¡Anímate!