
… buscando un PROTECTOR!!!
Aunque, en el fondo, lo único que hará es controlarte.
Empezando por el propio padre, biológico o adoptivo. Luego un profe o entrenador de cualquier actividad extraescolar, que tus padres desean que practiques. O el típico amigo, que se arrima demasiado, y normalmente suele acabar en abuso.
O el primer escarabajo humano, que, recién salido de la novela de Kafka, decide que tu cuerpo es suyo, y, por lo tanto, puede hacer con él lo que le salga de sus pelotas.
O… Cada lector puede escribir después de los puntos suspensivos, al representante macho que más le repatee. O que más le atraiga, como modelo de conducta humana. Por ejemplo, el cura que se pasa el día hablando de Cristo y luego se «aprovecha» de los niños, que Jesús pidió que estuvieran «cerca».
Y sí, ya sabemos que exagero mucho. Por eso me encanta poner esas cosas imaginarias que suceden en Afganistán. O en Gaza. O en cualquier favela de Río. O en la casa de un típico burgués neoyorquino. O en un seminario perdido por el territorio español. O en el enésimo chat de una red social, donde te esperan para violarte de la forma que permita esa red social. Si lo que sobran son protectores (¡y algunas protectoras también!).
¡Anímate!