
… madurar en amor y libertad.
Porque no llega con estar limpios y bien alimentados. Incluso bien nutridos (que es diferente). Se necesita comer y beber mucho cariño. Somos animales básicamente emocionales, además de racionales, por lo que ese tipo de inteligencia debe ser trabajada con ahínco.
Y ahí la infancia y la adolescencia son cruciales, para meter el cariño como una herramienta fundamental en la mochila, que debe acompañarnos hasta la etapa de adulto.
Y por eso es tan importante suplir en la adolescencia la falta de cariño que tuviéramos durante nuestra infancia. Y es el motivo de que no podemos dejar de llenar nuestra mochila intelectiva, con la doble aportación : racional más emocional. El problema es que podemos entrar en la adolescencia con tal carencia de cariño, que nos hacemos parcialmente vulnerables, cara el mundo adulto manipulador. Por eso, precisamente, se cae tan fácil en las trampas virtuales de la internet.
Y por eso NO podemos llegar a adultos con las emociones amputadas. Como pretende la SAD que hagamos, ya que, sin inteligencia emocional operativa, perderemos, entre otras cosas, la capacidad genética de ser regeneradores sociales.
Porque necesitamos, como crías humanas, sufrir con el hecho de que los demás humanos no puedan vivir de una forma natural y libre. Nuestra empatía no puede quedar tachada por un jodido gen social, como es el egoísmo exacerbado. O, ya puestos, a dejarse manipular, creyendo que el cariño es algo femenino pero no masculino. Y ya nos meteremos con el constructo de femenino y masculino.
¡Anímate!