Etiqueta: masculino

  • Y a partir de ahí…

    … todo son etiquetas…

    … o lo que es lo mismo, todo son estereotipos culturales. Que no son otra cosa que los genes sociales que aquí tratamos.

    Y que acabarán siendo arquetipos, una vez que se quedan injertados en nuestra mente, creciendo incluso según sea nuestro comportamiento social. Son ese tipo de normas, de creencias, de ideas sobre cualquier aspecto de la realidad, que solo responde a requisitos impuestos por la sociedad adulta dominante (SAD). Y que nos van siendo injertados en la mente una vez nacidos. De alguna forma se puede hablar de un etiquetado social, que se va colocando en la mente del ser humano una vez que nace. Algo que podría se parecido a lo que narra Un mundo feliz.

    Son todas esas ideas que, al final, irán conformando el llamado imaginario colectivo. Porque ya no serán ideas individuales, tuyas y mías, sino ideas colectivas, que van a estar en la mente de todo bicho viviente humano.

    Simplificando algo : Es todo eso que pasará de ser una simple costumbre inicial, a una sacrosanta tradición. Algo inamovible. Puesto ahí para impedir precisamente la actividad regeneradora de las creías humanas. Como por ejemplo, vestir de rosa y con falda… ¿o no?

    ¿Quién va a querer ser un regenerador social, si te ofrecen la posibilidad de ser una pieza rica y poderosa de la maquinaria social dominante? Como por ejemplo, hacer de macho, con lo que ello significa en la sociedad machista establecida.Y si no te hacen una pieza muy rica y muy poderosa, al menos una simple delegación de poder, que llene tu mente parcialmente evacuada (de neuronas en uso). Por ejemplo, ser un macho amo de casa. Porque los genes sociales no solo tachan y reescriben las marcas genéticas propias, simplemente pueden ennegrecer temporalmente esas marcas. Nadie puede leer lo que se ha hecho ilegible. Y si el gen social del macho te da el poder, ya nada te incitará a ser regenerador de esa sociedad patriarcal. ¡Lo tuyo será dejarte ir!

  • Y también darnos cariño para…

    … madurar en amor y libertad.

    Porque no llega con estar limpios y bien alimentados. Incluso bien nutridos (que es diferente). Se necesita comer y beber mucho cariño. Somos animales básicamente emocionales, además de racionales, por lo que ese tipo de inteligencia debe ser trabajada con ahínco.

    Y ahí la infancia y la adolescencia son cruciales, para meter el cariño como una herramienta fundamental en la mochila, que debe acompañarnos hasta la etapa de adulto.

    Y por eso es tan importante suplir en la adolescencia la falta de cariño que tuviéramos durante nuestra infancia. Y es el motivo de que no podemos dejar de llenar nuestra mochila intelectiva, con la doble aportación : racional más emocional. El problema es que podemos entrar en la adolescencia con tal carencia de cariño, que nos hacemos parcialmente vulnerables, cara el mundo adulto manipulador. Por eso, precisamente, se cae tan fácil en las trampas virtuales de la internet.

    Y por eso NO podemos llegar a adultos con las emociones amputadas. Como pretende la SAD que hagamos, ya que, sin inteligencia emocional operativa, perderemos, entre otras cosas, la capacidad genética de ser regeneradores sociales.

    Porque necesitamos, como crías humanas, sufrir con el hecho de que los demás humanos no puedan vivir de una forma natural y libre. Nuestra empatía no puede quedar tachada por un jodido gen social, como es el egoísmo exacerbado. O, ya puestos, a dejarse manipular, creyendo que el cariño es algo femenino pero no masculino. Y ya nos meteremos con el constructo de femenino y masculino.

  • Una vez nacidos…

    … nos tienen que limpiar…

    … porque es lo que hacen los mamíferos. Ver aquí la secuencia del niño salvaje.

    La necesidad de asearse es una combinación de gen natural (ADN), para evitar infecciones, y un gen social, que nos deben inducir los adultos, una vez nacidos. Ya que nuestra capacidad de adaptación a diferentes medios se vería comprometida y ahí es donde la experiencia de los adultos (no maltratadores) nos puede simplificar mucho el camino. No tener que pasar por infecciones evitables. Y, por eso, las vacunas, digan lo que digan los desneuronados parciales, son muy necesarias. Otra cosa es que la medicina de los adultos prefiera más ganar (money)que curar.

    Pero para eso está la capacidad regeneradora de las crías humanas. Para mejorar aquello que los adultos fueron dejando estropear. Por vagancia o por el interés oculto de mantenerse en el poder.

    Así que, vivir en suciedad no tiene nada de rebeldía antisistema, salvo que se confunda rebeldía social con vivir propenso a ser un mediocre ser humano. Al sistema establecido se le combate estando muy limpio, tanto de cuerpo como, sobre todo, de mente. Y así al limpiarnos, por cierto, se puede observar el tipo de aparato reproductor que tiene toda cría humana. Y consultar diversas fuentes, para saber de que se quiere hablar.

    Que no empiecen a instalarse los estereotipos negativos, usados como positivos, ¡ya nada más nacer! Por ejemplo, que ir sucio y roto mola cantidad y supone ser un humano liberado. O negando que hay dos tipos de crías humanas, en esencia : las que tienen pito y las que tienen vagina. O al revés. Porque no vale decir «con» y «sin» al modo freudiano, como si el hecho de no tener pito fuera una carencia genética.Y, por otro lado, el hermafroditismo, mientras no se demuestre lo contrario, es una anomalía genética, sin mucha solución de continuidad.Así que todo lo demás (siglo XXI), por ahora, es simple y pura Biblia Queer.