Una vez nacidos…

… nos tienen que limpiar…

… porque es lo que hacen los mamíferos. Ver aquí la secuencia del niño salvaje.

La necesidad de asearse es una combinación de gen natural (ADN), para evitar infecciones, y un gen social, que nos deben inducir los adultos, una vez nacidos. Ya que nuestra capacidad de adaptación a diferentes medios se vería comprometida y ahí es donde la experiencia de los adultos (no maltratadores) nos puede simplificar mucho el camino. No tener que pasar por infecciones evitables. Y, por eso, las vacunas, digan lo que digan los desneuronados parciales, son muy necesarias. Otra cosa es que la medicina de los adultos prefiera más ganar (money)que curar.

Pero para eso está la capacidad regeneradora de las crías humanas. Para mejorar aquello que los adultos fueron dejando estropear. Por vagancia o por el interés oculto de mantenerse en el poder.

Así que, vivir en suciedad no tiene nada de rebeldía antisistema, salvo que se confunda rebeldía social con vivir propenso a ser un mediocre ser humano. Al sistema establecido se le combate estando muy limpio, tanto de cuerpo como, sobre todo, de mente. Y así al limpiarnos, por cierto, se puede observar el tipo de aparato reproductor que tiene toda cría humana. Y consultar diversas fuentes, para saber de que se quiere hablar.

Que no empiecen a instalarse los estereotipos negativos, usados como positivos, ¡ya nada más nacer! Por ejemplo, que ir sucio y roto mola cantidad y supone ser un humano liberado. O negando que hay dos tipos de crías humanas, en esencia : las que tienen pito y las que tienen vagina. O al revés. Porque no vale decir «con» y «sin» al modo freudiano, como si el hecho de no tener pito fuera una carencia genética.Y, por otro lado, el hermafroditismo, mientras no se demuestre lo contrario, es una anomalía genética, sin mucha solución de continuidad.Así que todo lo demás (siglo XXI), por ahora, es simple y pura Biblia Queer.

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