La realidad es poliédrica, pero…

… si no vemos, ¿cómo avanzar?

Mucha gente mira pero no ve, o solo ve a medias. La función vital del ser humano que contiene la visión, necesita madurar como todo el cuerpo humano y sus capacidades. Hace días hablamos del esfuerzo necesario, como cría humana, para conformar un cerebro que nos valga, como defensa y como órgano adaptador a los cambios del ecosistema donde vivimos.

¿Cómo vamos a dar los primeros pasos , si no sabemos bien por dónde vamos? Hasta para agarrar los barrotes de la cuna necesitamos verlos. Y saber cogerlos.

O sea, que la primera capacidad a desarrollar debe ser la observación. Ese mirar atento, y con cuidado, a lo que nos rodea. Y eso precisa un cerebro bien organizado. Lo que hace imprescindible un cerebro bien coordinado.

Porque ser curioso, sin observar bien lo que miramos, es meterse por un camino muy peligroso. Eso es precisamente lo que mata al gato. No lo mata caminar. Lo que lo mata es dar pasos de ignorante. No saber captar las posibles perspectivas de un objeto, que tenemos delante de los sentidos.

Un gato con cerebro poco trabajado, cuando era cría, será siempre un amigo de ser engañado, en sus paseos por el ecosistema donde vive. Sobre todo, si este sufre cambios, será incapaz de adaptarse.

Comentarios

¡Anímate!