Etiqueta: poder

  • Porque, ¿cómo podemos saber lo que quieren los OTROS…

    .. para quererlo también nosOTROS?

    Sin gafas de realidad virtual, ni tampoco un móvil, o ni siquiera una simple pantalla de TV… ¿cómo llegan los otros a nuestro cerebro?

    Y tampoco hablamos de prensa o de radio, ni siquiera de las viejas cotillas del barrio… hay un mecanismo de persuasión, realmente dos (2), pero el primero es el primero, ya que empezó en la noche de los tiempos. Cuando el primer rey usurpador necesitó juntar un ejército y fundó una religión, que le sirviera de apoyo. Porque no llega dominar con las armas materiales. Se necesita un dios que protegiera al usurpador y le diera justificación, ante su pueblo oprimido y los demás pueblos del contorno a conquistar. Y para ayudarle en esa tarea divina » créo» a los sacerdotes.

    Ahí empezo la manipualción mental del ser humano. Crías y adultos debían arrodillarse en sumisión ante ese dios que legitimaba al rey. Por lo que el rey también merecía que los súbditos aprendieran a arrodillarse ante él. Era, además, una forma muy cómoda para cortarle la cabeza a los disidentes.

    Ah, ¿pero los sacerdotes manipulan las mentes?

    Pero si están para bendecirnos y hacer que seamos buenos, dice la gente… pero, ¿buenos para quién?

  • Nunca, nunca, se está bien preparado…

    … para ver lo que tenemos delante.

    Porque puede ser algo que se «nos enfrenta». O incluso mejor dicho, «se nos viene encima» sin que podamos evitarlo. El protagonista de La ley de la calle (Coppola). Un joven descontento, al que apodan El chico de la moto y a quien le queda esa enorme losa encima del cuerpo, ya por vida. Su corta vida, porque la SAD no perdona al disidente, que no se quiere integrar en sus maquinaria social, tal como le manda el poder adulto establecido como dominante

    Y quien, como decíamos ayer, solo será el modelo que ayude a su hermano pequeño, para que se deslice por el abismo que tiene bien preparado, por esa misma SAD, que ya tiene condenado al chico de la moto. Aunque al final, ese hermano modelo, le hace escapar del camino que él (RJ) «escogiera» y que lo sepultaría (también) en el cementerio social.

    Porque, o eres pieza de la maquinaria social represora o eres pieza de la parte social que esa maquinaria debe reprimir. No existe un escondrijo dónde te puedas ocultar del poder establecido de la SAD. Hasta el mundo subterráneo del metro de NY, será barrido de cuando en vez, para alimentar las necesidades políticas de sus gobernantes. Por ejemplo, haciendo una limpieza política, para ganar votos de los biempensantes neoyorkinos.

    Entonces comprobarás perfectamente de qué lado te tocó (nunca se escoge libremente) estar, si como represor o como reprimido.

    Y repito : Aunque no lo parezca, tú escoges (escogiste)el lado en el que te encontrarás, en su apropiado momento.

  • Verse o no verse, que nos vean o no…

    … esa es la cuestión!!!

    Nos pueden hacer invisibles, para que no nos vean, incluso no nos veamos nosotros mismos, si nos miramos a un espejo (entonces seremos como fantasmas). Habrá que tomar MEDIDAS. Mejor dicho sería decir, que debemos tomar CONTRAmedidas.

    Pero antes que hablar de las medidas sociales a tomar, para hacernos visibles de nuevo, podemos reflexionar un poco sobre tomar las medidas necesarias, para comprobar lo que de real tiene ese cacho de realidad, que nos hace invisibles : medidas dimensionales, medidas para amplificar nuestra visión (y la de los otros), medidas para analizar correctamente el contenido de ese cacho de realidad, que se nos quiere negar (por ejemplo un filtro propio que nos ayude a ver)…

    Si nos situamos en la era colonial (aún no cerrada del todo), ¿qué motivos había para que fueran invisibles (casi) la mayoría de la humanidad? Con los ojos, coloniales e hipócritas , de Europa no existían prácticamente (como seres humanos)los habitantes del resto del planeta. Sólo valían para ser esclavos.

    Ni la máxima délfica y socrática del «conócete a ti mismo» (y a los demás)… ni la tan famosa como manida frase del Descartes, «Cogito, ergo sum», fueron usadas por los europeos del siglo XIX. Ni con la Ilustración ni con la RF… la cosa era masacrar pueblos rebeldes, porque no se dejaban robar, y colonizarlos tal cual hacían los «civilizados» romanos. La llamada Ilustración Europea nunca salió de Europa.

    No avanzamos (humanamente) nada!!!

  • ¿Por qué esto no es una simple…

    … pelea de móviles?

    ¿Por qué al mirar esta imagen, debemos ver mucho más de lo que podemos (o queremos) ver a simple vista?

    Debemos observar bien, es decir, poner atención. Y luego usamos la memoria ROM/MOR, para extraer algunos datos que tengamos almacenados sobre caras de rabia, sobre el papel de la policía… y, en este caso, de los soldados sionistas invasores… tan tristemente famosos en este 2024… es decir, datos y más datos, que nos ayudan a completar una imagen que, hasta parece tener un poco de chiste, si la miramos con poca intención. Y, sobre todo, sin nada de pensar emocional o racionalmente. Porque las emocione y el exceso de raciocinio, pueden sobrar, pero siempre es necesario en un nivel mínimo de intensidad funcional. Eso sí. Porque, teniendo en cuenta eso, ya podemos notar, que la situación de la imagen solo tiene un poco de chiste, dado lo armado y protegido que está el pollo que hace de soldadito. Y más leyendo las atrocidades continuas que están llevando a cabo, en estos momentos (de escribir el borrador de este blog) sus compañeros de milicia sionista.

    Así que no se puede ver nada, si no pensamos en lo que estamos viendo. Y lo hemos repetido varias veces. Por lo que toca pensar en los posibles significados, que se extraen de esta foto, tras un meticuloso visionado.

    Tiene que provocar un inmenso cabreo, por saber perfectamente (si lo sabes), lo que está en juego : una palestina grabsndo a un soldado para denunciar su violencia y , enfreente, un soldadao grabando a una palestian para acusarla de terrorista. Así de «simple». Y luego llámame exagerado.

    Y sí, no hablaremos (aquí) de Ciencias de la Guerra, ni de Psicología de la Opresión, ni siquiera del Padecimiento Humano en sí. Vamos a procurar adentrarnos en las causas de que sea tan difícil desarraigar unas ideas bélicas y de opresión sobre los otros, que conlleva el disfrute del poder. De cualquier poder : Político, religioso e incluso afectivo. De ese tipo de comportamiento humano, que lo lleva a ser tan mediocre versión de homo sapiens. Y hablando de los señores de la guerra (como Putin o Natahayau), diríamos que paupérrima versión.

  • O deciden entrar todos JUNTOS…

    … en modo aglomeración.

    Y como decíamos el otro día, causar un alboroto tremendo, un enorme ruido de fondo. Sin consignas claras, sin algo concreto que promocionar en nuestra mente. Simplemente provocar un desvarío de nuestro Yo, o de nuestros diversos Yos. Para que el caos impida que nuestra mente opere con racionalidad y emotividad controlada. Para que esa bibliotecaria cuántica tan eficiente se note impelida a tirar la toalla e ir debilitando los sistemas de seguridad que hay instalados en la biblioteca : empezarían las brechas de seguridad mental, el Yo único pasaría a ser solo el principal Yo, en un inicio de multiplicación, pero ya no sería el único usuario de la ROM/MOR.

    Entonces la operación de ver, pasará de ser muy difícil a ser imposible. Iremos viendo de una forma difuminada. Veremos lo que nos quieren dejar ver. O solo una tremenda oscuridad, como «mal menor». Sea lo que sea habrá numerosos filtros, compitiendo entre ellos, que impedirán ver con claridad lo que estamos mirando.

    Es decir, que no solo el alcohol, por ejemplo, puede nublarnos la vista. Hay otra formas de no ver lo que miramos, además de la de ser ciego. Porque ser ciego, pasa a ser menos preocupante que la obligación de ver lo que nos dejan ver.

  • Incluso con la panorámica bien definida…

    … cuesta trabajo observar lo que buscamos.

    Porque no conviene que la imagen que se forma en el cerebro, tenga demasiados elementos a discernir, en un momento inicial de nuestra visión. O de nuestra escucha, tacto, sabor u olfato. Sobre todo si no tenemos la experiencia necesaria para almacenar las grabaciones, que vayamos haciendo, de una forma ordenada. Siendo completada con otras grabaciones que puedan ser sacadas de la ROM/MOR a la RAM/MONR, cada vez que las necesitemos para completar la visión que estamos teniendo.

    Porque la eficiencia en la observación de lo visto, siempre dependerá de ese paso temporal de la ROM a la RAM, tal como pasa en una computadora artificial. En cierto modo de es alatencia «de paso», av a adeepnder la eficiencia en la ainterepretación de lo visto.

    En la imagen de una protesta campesina (Novecento) tenemos a un protagonista en primer plano y a otro al fondo. Pero lo esencial no son ellos dos, son una serie de rostros anónimos (el pueblo), haciendo hincapié en el de alguna cría humana. O el de alguna mujer ya mayor. Ellas son los verdaderos protagonistas de la escena reivindicativa.

    La unión de toda esas edades en la protesta contra el patrón explotador. Esa es SU fuerza. Y, para leer eso en la imagen, se necesita subir de la ROM algo sobre nociones históricas, acerca de esa explotación de unos poderosos, sobre un pueblo oprimido. Sin eses datos tan preciosos, puede que ni «veamos» que son campesinas protestando.

    Porque eso, el pueblo unido reivindicando sus dignidad, es lo que nos intenta decir la imagen. Por lo tanto será, lo que nosotros debemos ver, si es que la sabemos leer.

  • Demasiados datos para…

    … tan poco cerebro.

    Incluso teniendo un cerebro estratosférico.

    Porque son muchos datos, bastantes incluso erróneos, pero es muy poca información fiable. Pocos datos operativos para meter en tu memoria ROM/MOR. Poco que valga la pena, o, como dicen popularmente, demasiado hueso para tan poca chicha.

    La información que recibe un gorila en su selva natural (cada vez más pequeña), o en el jodido zoo, no tiene parangón con la cantidad de ella que le llega a un ser humano, en su selva urbana (cada vez más grande). Sobre todo con la omnipresente internet.

    ¿Cómo quedará, entonces, aquel gran problema inicial de «mirar a qué y cómo»? No llega con superar la masa cerebral del gorila, o del chimpancé, se necesita una organización especial de esa masa, para rentabilizar la información (el exceso) que nos llega. Y ahí sí que juegan un papel importante los filtros mentales propios, de los que ya hablamos unas cuantas veces.

    Porque una simple influencer (o uno), por ejemplo, solo es el tentáculo que la SAD (sociedad adulta dominante) dirige hacia nosotros. No deja de ser ese Cortyceps (recuerda TLOU), que se quiere introducir en nuestro cerebro, para hacer un cambio radical en su proyecto de futuro genético, ese con el que nacemos todos. Es una parte de esa sociedad que se injerta en nuestro cerebro, en modo adn social negativo, del que también ya hemos hablado un poco. ¡Y mucho más que hablaremos!

  • Porque solo nosotros, los humanos,…

    … generamos muros filtro virtuales.

    Muros que no existen, como si existen los muros de acumulación de materia inerte, o viva (vegetales, humanos con armas o sin ellas…). Incluso muros que resultan invisibles, pero sentimos su presencia inmaterial. Todos ellos impiden que sigamos caminando por la senda que habíamos tomado.

    Son los muros de peaje. Esos que pone el poder establecido para discriminar a los buenos súbditos, lo que pueden pasar, de aquellos que son «diferentes», en este caso malos súbditos, y que no pueden pasar. Son discriminados los que tienen alguna peculiaridad que el poder establecido no quiere admitir como positivo. Ni siquiera como neutro.

    Y los peores son los muros virtuales. Muchos de ellos falsamente virtuosos, aunque sean promovidos por las llamadas iglesias. Porque ese tipo de muros virtuales son los que separan a los que tienen ganado el reino de este mundo de los que deben ser castigados, sea por un pecado original inxistente, o por los sucesivos pecados que esas iglesias han ido fijando a lo largo del tiempo de opresión que han establecido.

    Hasta ese Juicio Final. O hasta los sucesivos juicios civiles y militares, por los que deben pasar eses humanos con etiqueta social de DIFERENTES. Eses seres humanos que no quieren seguir las normas sociales establecidas por la SAD.

    Aunque tu diferencia con «los otros» consista simplemente en que eres una cría humana, que llevas lógicamente la marca de la regeneración social en tu ADN. Entonces es cuando los herodes del sistema social dominante (o SAD) deben buscarte por los belenes del pueblo, para acabar con tu vida. Y que ellos puedan dormir tranquilos una buena temporada. Hasta que nazca la nueva promoción de crías humanas… y vuelta a empezar.

  • Porque ver la realidad puede ser algo…

    … que te echa para atrás.

    Porque no todo lo que requiere nuestra atención es un puto y simple encerado. ¿Y si son una serie de sombras que aparecen en un tejado acristalado, de un vulgar cuartel chileno?

    Como dijimos antes, vamos. a buscar el cuerpo destrozado de nuestro hijo, secuestrado por la policía chilena. ¿Cómo hacemos para mantener la calma imprescindible, en estos caos?

    Si dejamos que la visión que tenemos de la dura realidad nos desconcierte, entonces todo lo que veamos se tuerce. Ya no habrá visión correcta, solo un montón de sombras, normalmente llenas de sangre (dinámica) y desesperación (estática) que nos van a impedir ver correctamente.

    La impresión de una desgracia, por un enfrentamiento con el poder recién conquistado, son una forma fatal de perder la visión racional. Todo será un ver a través de la inteligencia emocional y, para colmo, en su modo de actuación menoso inteligente.

    Los grandes fracasos como humanos están asociados a la falta de visión de quien debía tomar una importante decisión. Y nunca está en las manos precisamente de ciegos o impedidos. Suelen ser los más preparados, según ellos (y la SAD) creen, los causantes de los mayores males terrestres.

  • Hasta ver una flor humana con…

    … su oprimida belleza.

    Porque en este caso no le amputan su olor, que también, lo que le amputan es su expresión más natural y libre. Lo que pueda aportar de belleza humana, en esta etapa de adolescente. Y esperemos que, para mayor venganza, no le hayan amputado también su clítoris.

    Todo se hace más complejo al reflexionar sobre este tipo de «flores», como bien notaremos en su momento. Cuando entremos a reflexionar sobre la maduración de las crías humanas, en el ecosistema tan manipulador de la SAD (sociedad adulta dominante). Porque, la amenaza de lo políticamente correcto, que permite el maltrato infantil, pero persigue la mirada de un viejo a un niño en el parque, no impedirá una serie de reflexiones sobre el particular. A fin de cuentas uno ya es veterano, porque la cuenta suprimida por Tío Google, fue aduciendo «perversión de menores» o algo parecido. Estamos locos, además de ser muy muy mediocres. A esto nos ha llevado el retraso evolutivo de esta versión tan nefasta del homo sapiens, que somos actualmente.

    Así que aprovechemos para hacer notar que estas reflexiones sobre el arte de ver, con atención, con ánimo y una gran necesidad de ampliar conocimientos, deben servir para hacer más libre y natural la navegación por esta internet, tan maltratada por la fauna humana terrestre.

    Sí, se trata de perseguir menos a los llamados viejos verdes, que no se meten con nadie, aunque tengan pensamientos algo disruptivos. Y más perseguir a los matarifes de turno, como los sionistas de Netanhayu, los rusos fanáticos de Putin, los diferentes colectivos opresores, apoyados por la gran Hipócrita Europa y por USA, que maltratan día sí y día también al sufrido pueblo africano, asiático y sudamericano. Sin olvidar a todo colectivo o individuo al que se considera opositor y acaba siendo un simple y cruel terrorista. Y, ya de paso, hacer que se preste más atención a las viejas y viejos del planeta, que tienen que mendigar para que les dejen vivir tranquilos sus últimos años. O a las crías humanas, a las que se les despoja de su necesario futuro.

    Está claro, ¿o habrá que repetirlo muchas veces?