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  • Tanto en cría como en adulto, no gustan… los RENOVADORES

    Porque ser renovador, tratar de regenerar el sistema social caduco, lleva consigo el sambenito de «pringao», como dice un joven Harrison Ford en un fotograma de Apocalipse Now.

    Querer la renovación social te lleva a ser considerado un incomprendido. Un disidente del sistema social… y otros nombres más, todos ellos menos agradables.

    Todo se resume en que la SAD te considere un ser humano diferente… alguien a quien se debe amoldar a la maquinaria social… o ser destinado a ocupar la plaza de la basura que se debe rechazar… o, incluso, a ser usado como carnaza para distraer al personal al modo romano. Pan y circo, con los destinados a perder… lo que nos lleva a otro buen nombre, para este tipo de inteligencias : la de los perdedores!!!

    En fin, es el destino de aquellos que acabarán sabiendo, que siempre serán unos incomprendidos… incluso por los «suyos».

    Porque puede parecer mentira, pero ya se suele decir que las mayores incomprensiones (incluso traiciones) vienen de los llamados «tuyos». El peor fuego, también se dice, es el fuego amigo. Porque no te lo esperas y porque hace mucho más daño.

  • Porque, luego, uno ya se… ACOSTUMBRA

    Porque una vez injertado un gen social, sobre todo si es negativo, en la mente de una cría humana, luego ya las propias normas y costumbres sociales hacen el resto : disfrazan de natural algo que ha sido impuesto socialmeete.

    Como en el machismo (en la imagen Gerad Depardieu), cuando se dice que siempre fue así. Que esa cosa son naturales, vienen de siempre… e, incluso, pueden atreverse a decir que «viene en nuestro ADN»… en este caso el de los machos (o de hembras machistas). Como cuando las mujeres ya mayores (aún ahora, en el XXI) osan decir que las necesidades sexuales de los machos son diferentes. Y hasta justifican que el Depardieu le toque el culo a una mujer, porque «no es tan grave».

    ¿Qué más pruebas queremos, de que existe este tipo de genes, los que hacen considerar algo normal, incluso natural, ese hecho de acosar a la hembra… cuando no, creer que es algo que «en el fondo» le gusta a la mujer… y que son ideas que se van transmitiendo de generación en generación? Masculina y femenina!!!

    Algo a lo que le podamos llamar simplemente personalidad machista, ¿o necesitaremos buscar algo más profundo, para determinar lo que significa tener una mente machista?

    Porque a fin de cuentas, ese concepto de personalidad, no deja de ser algo que se lleve en el bolsillo, y se pueda guardar cuando uno está en un grupo donde no quieres aparecer como machista. Pero, ¿qué pasa, cuando la situación se pone a tono, y necesitas demostrar (a los demás y a ti) que eres uno más de la manada? Que, lo que llevas dentro (en la mente) es algo que se parece mucho al instinto de un lobo, cuando es requerido por su jefe. Eso es el adn social negativo.

  • Y hay muchos, MUCHOS, tipos… de maltrato

    Y muchos tipos de maltratadores… empezando por los peores, los padres, que debían ser tutores de sus crías. Pero, por cercanos, suelen formar la manada más típica en el maltrato infantil. Muy agravado por ee hecho de estar sumidos en una etapa de frustración y malsana vivencia.

    El maltrato puede estar basado en golpes físicos, o mucho peor, en golpes psíquicos… y puede ser inclusso aprendidod en laa etpa ainfaantil, ene al que ele malataraatdaor susfrio, a su vez, el maltrato paterno.

    De hecho, en este terreno, podemos ser unos aprendices estupendos.

    Y por eso se necesita una educación en la pérdida lo menos traumática posible… una necesidad imperiosa, de que emigrar, por ejemplo, no significa abandono y que será, aún mintiendo (?), lo más temporal posible.

    Porque se puede dar un tipo de maltrato, que no lo parece, pero que deja secuelas igualmente. De hecho el abandono típico del preadolescente, por ejemplo, es el comienzo de un maltrato instalado socialmente que, para colmo, tiene un consiguiente castigo del adulto, por responsabilizar al adolescente de cosas de las que nunca pudo ser responsable Y más, estando abandonado habitualmente.

  • Pero maltratar NO está… en nuestro ADN!!!

    Y por mucho que se repita el adulto, como un jodido mantra laico, que la violencia viene en nuestro ADN, como animales que somos. Porque no somos violentos, por naturaleza, porque esa misma señora (sea lo que ella sea) nos concedió la oportunidad de desarrollar una inteligencia muy superior, tanto racional como emocional, para que pudiéramos neutralizar el ansia instintiva que los animales llevan consigo.

    Nosotros podemos controlar nuestra furia animal, para llevar a cabo los cambios necesarios en el planeta, sin necesidad de romper sus diferentes equilibrios naturales. Para introducir los cambios artificiales de una forma armoniosa… lo que ahora se llama acorde con ese equilibrio natural que nos hemos encontrado , una vez aparecidos sobre la superficie del planeta.

    Otra cosa es que queramos hacerlo!!!

    Porque la violencia en nuestra mente, se introduce mediante el injerto del correspondiente gen social negativo… y no es simplemente un elemento educativo, que parece adherirse a nuestra piel, como si fuera pintura de guerra, pero que es fácilmente lavable con una simple ducha (o dos o tres).

    Como defendemos aquí, se trata de algo mucho más intenso y profundo. Que forma sus propios circuitos neuronales, para hacer que fabriquen ideas, que correspondan a las ya predominantes socialmente. En especial cuando se trata de pensamientos salidos de la inteligencia emocional, por ser más influenciables por el ambiente. Pensamientos que son además heredables, tanto por la educación directa, como por la domesticación informal que se padece en el seno familiar, al tratar de respetar las llamadas tradiciones de esa familia. Realmente para eso, y no para otra cosa, está instaurada la familia tradicional… y, como no, algunas de las posibles variantes actuales. Como pasó con la llamada comuna hipi… o actualmente con las familias de la diversidad (social).

  • Arrodillarse… NO es una OPCIÓN!!!

    Siempre hablamos del carácter regenerador de la cría humana, sobre todo en su adolescencia, pero lo cierto es que el adulto suele derivar hacia el acatamiento total al Poder Establecido. Como, por ejemplo, hizo el Milei argentino, ante el presidente chino popular… y debía ser porque le parecía el colmo de su populismo barato. Hacerle una buena mamada al Poder Amarillo del siglo XXI.

    Y menos se debe arrodillar uno cuando es adolescente, ni siquiera un imberbe preadolescente. Y lo puede hacer, o al menos intentarlo, porque lleva en su ADN la disidencia como opción por defecto.

    O sea que, si ese aprendizaje para dejarse oprimir, no puede entrar en la mochila de la adolescencia biológicamente, viene a ser una de las primeras y más graves mutilaciones sociales, para llevarse a la etapa de adulto.

    Porque introducir el gen social que nos permite tener la capacidad de arrodillarnos ante el Poder, es como anular el gen biológico, que nos permite ser empáticos y solidarios, el que nos hace luchadores naturales por la justicia. Para hacernos así, unos míseros sicarios del Poder, sumos amantes de esparcir la injusticia por doquier. Y eso es, precisamente, lo que llamamos neutralizar tu carácter genético de renovador social.

    Y por eso hablamos de mutilaciones… sobre todo en el área emocional de nuestra inteligencia. Aprendemos a soportar el dolor de la injusticia, como si fuera un simple dolor de muelas… que, además , va remitiendo con el tiempo. Y lo mismo pasa con la sexualidad inmadura, aprendemos rápido a ser animales mutilados en la vivencia futura de su sexualidad.

  • Y por eso le encantan las… GRANDES FAMILIAS

    Porque estamos hablando de unos genes sociales negativos que, como los positivos, se van heredando de padres a hijos. Igual que se transmiten los genes biológicos. Aunque aquí no van en el núcleo de las células corporales, sino en determinados circuitos neuronales.

    El gen social se injerta en el cerebro, como un circuito neuronal, de forma que son el soporte cuasi material de las ideas que se van a grabar (a fuego o a agua) en la mente que tiene ese cerebro como CPU.

    Es, como si dijéramos, ese prejuicio que, ya antes de conocer más de la persona, hace que podamos decir de Ayra, por ejemplo, que «es una auténtica Stark». O el claro prejuicio de que Bran no pasará de ser un escalatorres de poca monta… igual que a Sansa podemos augurarle un futuro anodino de reina consorte (y maltratada). De hecho el idioma elegido para cada globo no es casualidad, es más bien causalidad.

    Y no hace falta que Ayra lleve grabado en su frente ese logo (como Nike en la camiseta del tenista), ni nosotros que leamos algún papel informativo : ella es una Stark y punto. Solo hay que ver (no solo mirar)unos pocos fotogramas del inicio.

    Ese prejuicio lo tenemos grabado en un circuito neuronal, analógico o virtual, que alimentará nuestra mente cuando queramos pensar en ella. Sin más información que esa interna que poseemos : Ayra es una Stark. Como John Snow, incluso siendo bastardo, pues para eso tiene medio ADN Stark. O como Cersei es una Lannister y, como no, Daenerys será siempre una Targaryen. Sobre todo en la Khalessi, actúa el gen social negativo/positivo de ser la Madre de Dragones, algo tan tan poco científico como brutalmente eficiente.

  • El poder no quiere prisioneros… quiere ZOMBIS!!!

    Ya lo decía don Vito, el enemigo lo más cerca posible… y mejor bien atado. Porque en la lucha por el Poder solo se gana o se pierde.

    En esa lucha no hay amigos, solo aliados. Y los aliados son por definición, tremendamente indecisos y demasiado mudables.

    Y el poder es totalmente neutro, no tiene predilección por nadie… solo por aquel o aquella que mejor lo alimente.

    No es un ogro medieval ni un clásico Zeus, pero funciona como una mente humana, que se haya disparado tanto racional como emocionalmente. Algo que no tenga ningún tipo de control… eso lo hace a la perfección.

    Y en esta serie de Juego de Tronos, esa característica del Poder, se muestra con bastante clarividencia. Igual que la del zombi, real, no de cine, con el caso extremo de Theon Greyjoy

  • Hasta el mismo DIABLO… es su SIERVO!!!

    Por mucho que presuma de tener en sus manos el Poder de hacer lo que quiera, el mismo Diablo es su prisionero… solo hará lo que el Poder quiera que haga… y no, por el hecho de ser el poder algo que tenga conciencia propia, sino por ser capaz de anular tu conciencia, haciendo que le pertenezca.

    Porque el Poder, como la Naturaleza no sabemos lo que es , pero podemos comprobar en el día a día todos sus efectos, especialmente los negativos. Esos efectos que muestran su existencia, aunque no podamos ver al causante. Pasa con los efectos de la Naturaleza, con los terremotos, o con las enfermedades muy graves, que son mucho más fáciles de comprobar, que los efectos beneficiosos de las mutaciones naturales positivas. Son tan enormes, como para que aparezca un ser vivo muy diferente, de otro ser vivo del que procede por mutación natural. Pero son más observables. Y eso nos dice bien claro que la Naturaleza está ahí.

    Un diablo que se vanagloria y disfruta haciendo el Mal, no deja de ser un adicto al Poder, que lo controla, impidiendo que tenga un criterio propio de actuación, por mucho que de él presuma.

    Como bien explica el Milton de El abogado del diablo, la vanidad de ganar o, incluso, la vanidad de actuar justamente, nos puede hacer caer en la trampa del Poder. Aunque Milton no sabe nada de sociogenética.

    Al final, sea lo que sea que hagamos, vamos a hacer lo que nos obligan a hacer. Solo que creeremos que lo hacemos voluntariamente. Pero esa es la esencia de nuestra adaptación final (negativa) a ese Poder que nos manipula, sin darnos cuenta, para colmo.

  • Es el PODER quien … TE TIENE!!!

    Efectivamente, que se lo pregunten a Daenerys Targaryen, que ,mientras solo era Khalesi, creyó que ya se podría hacer con el poder.

    Y qué errada estaba… fue el poder el que se hizo con ella.

    Se trata de un proceso de captación evolutivo muy bien expresado AV, por la serie Juego de Tronos, aunque muchos de los fans de la serie no fueran capaces de asumir esa profunda transformación.

    Da algo de pena seguir leyendo a eses fanáticos seguidores, que estuvieron mirando las temporadas de la serie, sin llegar a verlas realmente. Se quedaron en la periferia de lo que la tremenda historia del George, en versión de los guionistas, daba de sí.

    El arco dramático está muy bien narrado y es ideal para ver los cambios que va sufriendo la mente de Daenerys, a lo largo de la serie, desde una convencida libertadora de esclavos a una zombi, resumida en una vengadora sin piedad alguna… ni los niños se libraron de su ataque homicida en Desembarco del Rey. Lógico acabar como acabó. Ya parecía encaminada a ser la Reina Loca. Y sus fervientes admiradores no lo quisieron ver… la seguían queriendo pura y defensora de los débiles.

  • Porque el PODER es… de NADIE!!!

    Así que nada mejor que reflexionar un poco sobre el caso de Daenerys Targaryen, que fue evolucionando de sus ideas libertarias, claramente antiesclavistas, a un deterioro ideológico tal, que acabó destruyendo toda una ciudad, por pura venganza personal. Y ver como, al mismo tiempo, era tan tan diferente del tiranuelo Geofrey. Quien ya era muy egoísta, y fuertemente imbécil, en su tierna infancia…

    Porque, al contrario de lo que la gente cree, el poder no tiene dueño. Ni dueña. Incluso ni tiene dueñe. El amo del poder es el poder en sí.

    Y, por ese motivo, podemos retocar la frase de Cersei en Juego de Tronos, cuando dice que en el juego de los tronos o se gana o se pierde, no hay término medio… diciendo aquí que, con el poder o se gana o se pierde, pero ganarlo es quedar a su merced.

    Pobre rey, o emperador, o dictador, que se crea lo contrario.

    El Poder devora mucho mejor que un león, a quien se le acerque demasiado.