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  • E además, ¿para qué esperar a … los 15?

    ¡Si ya podemos poner el escaparate mucho antes!… La falta de vergüenza del mundo adulto puede ser increíble… pero muy cierta.

    Y muchas de las que venden a sus hijas son sus propias madres, ya sin esperar a que las «compren» sus novios… se pueden poner a la venta para anuncios y hacer de modelos… vía libre a ser estrellas de cine, con futura adultez claramente mutilada.

    Y sí, hay mucho pederasta, o simplemente pedófilo, aunque sea clandestino, que merece estar en prisión… pero también hay muchos padres, naturales o adoptivos, que les gusta jugar a los mercaderes del templo, pero con sus propios descendientes, como mercancía.

    Sí, se trata de un comportamiento humano, muy poco humano, que responde al patrón típico de haber adquirido los genes sociales negativos, necesarios, para desarrollar una conducta tan tenebrosa.

    Tenebrosa y al mismo tiempo muy asumida por la SAD (sociedad adulta dominante). Una sociedad que tiene tal tipo de conducta social perfectamente normalizada, cuando no incluso premiada. Porque, si no, para qué valen los concursos de belleza, que cada vez empiezan más temprano. Y bien animadas las crías humanas por sus queridísimas mamás. Sobre todo si son sus «querídísimas» hijas. O los pases de modelos en la infancia, para darse el gusto materno.

  • Y la peor INFLUENCIA viene ahora !!!

    Porque es uno de los genes sociales negativos, que te dejarán la mente más destrozada… y de forma casi permanente. El problema de las abuelas piropeadoras es nada, frente a la enorme influencia, que la SAD va a ejercer sobre ti, una vez que pases la fase de bebé. Cuando tu mente está aún totalmente desprotegida de filtros propios, por un lado, pero muy abierta a ir aprendiendo cosas por el otro. Podemos decir que es la gripe social de la infancia.

    Porque, además de ser buenas madres, suponemos que la mayoría de madres terrestres lo son (seamos optimistas)… las madres pueden ser maltratadoras, o encubridoras de un padre maltratador, lo que ya no las hace tan buenas. E incluso pueden ser proxenetas. No siempre hacen de sus hijas putas, aunque en cierto modo si «las venden» al mejor postor… con baile de gala incluído.

    Porque, lo que hacen es favorecerlas, de forma que tomen un camino social muy negativo, ya que animan a sus hijas, para que aprendan a mostrar su cuerpo como la esencia del triunfo social…

    Porque te están manipulando, cuando tu mente aún no ha hecho más que empezar el proceso de maduración.

    Porque es una forma de mutilarte (mentalmente) al impedir que puedas desarrollar otro tipo de comportamiento, menos sexy, es decir, que puedas ser algo más que un mero objeto sexual. Es como si anularan tu capacidad para pensar por ti misma… y solo obedeces las normas sociales que te han estado injertando, en el día a día.

  • Porque MADURAR no es… nada fácil !!!

    Estás rodeado de influencia externa (sobre todo si eres mujer), que te marcará de por vida. Lo quieras tú así, o no lo quieras, e incluso, casi siempre, aunque no lo quiera tu familia. Pero este tipo de influencias son muy diferentes de las que ejercen los abuelos, aunque la familia, como no, suele estar detrás.

    Porque el proceso de maduración humana no es una carrera, y por eso ir demasiado rápido no te garantiza ganar, como mucho te permitirá llegar a la meta con la mente mutilada. Y puede que también el cuerpo, por hacer cosas que no corresponden a tu estadio madurativo natural.

    La SAD intentará forzar tu ritmo de maduración. Y mediante el injerto de los genes sociales negativos adecuados (en vez de los positivos que corresponderían) hace que te sientas a gusto con ese ritmo tan alto… siempre te harán creer que te haces mayor y serás más poderosa, e incluso feliz.

    Porque la felicidad no existe … y el poder es algo que solo puede poseerlo el adulto, que realmente sea poderoso. Por lo que tú solo serás una pieza más en la maquinaria social de ese mismo Poder.

    Así que disfruta de tu pasarela, hasta que te hagan salir de ella de cualquier modo, que será todo menos agradable.

  • Una pequeña pausa, sobre… el ABORTO?

    Como ya dijimos, el feto, incluso si ya tiene un semestre, está en pleno proceso de maduración mental… no es capaz de pensar en si es bueno o malo que lo paralicen (aborten)… o, si, por el contrario, le puede ser beneficioso, por lo menos, ser parido. Porque lo bueno y lo malo son conceptos abstractos, que se los dejamos al Sócrates. Aquí nos fijaremos si tenemos que nacer en Gaza, por ejemplo, o en un barrio residencial de Paris. Pero, por lo de ahora, es incapaz de tener un comportamiento humano (ya que no es humano aún), y se tiene que conformar con el comportamiento humano de su madre y de los demás agentes sociales, incluida familia, que quieran ayudar o fastidiar a su madre. Puede ser humano o inhumano, el comportamiento adulto, pero para algo está la sociogenética.

    La mente que empieza a buscar un espacio, un territorio propio, aún tiene su cerebro en formación inicial. Como mucho podría tener alguna sensación, sobre el hecho evidente de que le pueden anular las pataditas (para entrenar al fútbol, aunque sea chica), o chuparse el dedo (para entrenarse en los placeres mundanos)… pero realmente aún no está maduro para generar ese tipo de ideas complejas… y menos aún para que le ayude a generar una idea cartesiana, sobre el hecho de preferir parar o seguir viviendo. 

    Porque vivo, evidentemente ya está. Pero para hacerse el Segismundo («vivo sin vivir en mí») aún no está preparado. Necesita muchos, muchos, más ensayos. Por ahora es un mero conjunto de células vivas, aún muy desubicadas, por falta de sitio y de finalidad. Y por eso no tiene nada de humano aún, es solo un proyecto. Incluso con seis meses, porque entonces solo una buena atención, si es ya sietemesino, le puede garantizar una continuidad en su proceso vital. Porque una incubadora artificial, aunque sea la de Matrix, no tiene nada que ver con un útero natural.

    Porque, se pongan como se pongan los divinos sacerdotes y sus fanáticos seguidores, sigue siendo un feto humano. NO está acabado.

    Y no olvidemos, ya de paso, que le falta mejorar con su infancia y, lo más importante, no perder su adolescencia, para dar un adulto ya completito.  Porque esta SAD gusta mucho de abortarle su infancia y su adolescencia a las crías humanas. Y eso jode, y mucho!!! No solo se aborta durante un embarazo…

  • O solo somos lo que… SEREMOS!!!

    El futuro nos espera. Y a la vuelta de la esquina, pero… ¿el futuro es realmente nuestro? ¿Qué es lo que nos hace ser lo que somos? O, aún mejor dicho : lo que parecemos.

    Realmente ¿seremos lo que queremos ser, o más bien seremos lo que nos dejen ser?

    L a imagen que vamos a dar en el futuro, ¿será trabajada totalmente por nosotros… con la posible ayuda de verdaderos amigos? O, más bien, ¿será un engendro creado por la SAD, que puede ser antagónico a lo que esperábamos de nosotros?

    Porque, vestidos de Drag Queen, podemos vernos como lo que queremos ser… pero eso no implica que los observadores nos vean así, tal «como nos vemos», sino de forma totalmente contraria : un ser libre, manifestando su forma de ser, o, al revés, un ser condenado, controlado por las normas sociales que parecen romper moldes, cuando de verdad están fabricando otros.

    Nada es lo que parece, y menos cuando nos ponemos a observar con atención el comportamiento humano.

  • Realmente, ¿somos lo que SOMOS?

    Aún no tenemos claro si existe la evolución y, sobre todo, cómo va influyendo en el tipo de comportamiento que va aflorando en el ser humano, a lo largo del tiempo. Pero toca seguir estudiando algunos comportamientos, que vienen ya de eejos… como el disfrazarse para aparentar «otra ser cosa». No olvidemos la vital importancia del camuflaje en el mundo animal. Y lo que nos dice la teoría del transformismo.

    Ante esta realidad, podemos concretar algunas preguntas del millón… el hombre que se disfraza de mujer , ¿tiene algo de gay o de «otra cosa»?… el hombre que se viste de Drag Queen, ¿lo hace solo por disfrazarse?… ¿por qué no son famosas mujeres vestidos de Drag King?

    Y dejemos la corbata, y el maquillaje, y el pitillo en la boca o morreárse con un cubata… ¿somos nosotros o más bien somos una versión de nosotros (mismos o fotocopiados de otros)? Es la SAD la que no da la ropa que vestimos, mismo la piel que nos tatuamos… ¿o no?

    La imagen que damos al exterior no la fabricamos nosotros, al menos desde que salimos de la cuna y ya hemos asumido una serie de normas (el gen social negativo que nos han injertado). Como cuando la abuelita nos dice : Oh, qué chiquita más linda!!!

    ¿Qué tiene el Drag Queen, por ejemplo, de propio y que tiene de impostado? ¿Puede llamársele liberación a vestirse con un disfraz, que supone un esfuerzo mucho mayor hacerlo, que sacarse el graduado escolar?

  • Pero… ¿HUBO una evolución?

    En los lobos, todos los machos tienen un gen con una característica que llamamos alfa, que les hace competir por ser los que mandan en la manada. Solo vence uno , pero todos tienen que poseer ese gen en su ADN. Es lo natural. Además es una forma de selección natural, ya que el ganador debe tener sus características genéticas muy bien dotadas.

    Las lobas no tienen ese gen, porque no lo necesitan. De hecho se supone, que tiene más agudizada la característica genética de organizar el medio y la búsqueda de la supervivencia, pero no tanto para el ataque directo al depredador. El macho alfa defiende a toda la manada, la loba debe centrarse en buscar la forma de proteger la descendencia. Y ese tipo de protección por parte de la hembra ,se hace más con la solidaridad que con la competencia.

    En los humanos, con ese gen muy apagado, debido a darle supremacía a la inteligencia, la necesidad natural de competir para ganar es muy baja.

    Así que ese carácter alfa queda casi inactivo (apantallado), frente a la necesidad de liderar, que sigue teniendo el ser humano, pero ahora usando los instrumentos que la inteligencia te ayudará a conseguir. Tanto en armamento como en formas estratégicas de ganar al enemigo. Inteligencia racional y emocional, a fin de cuentas. Es decir, la no necesidad de «matar x matar» estará muy reforzada en el ser humano (o debería).

    Pero la SAD puede ver interesante, evitar ese apagado natural e, incluso, reforzar esa capacidada para competir, de forma totalmente artificial, es decir irracional. Se trataría de hacer al humano un lobo, para los demás seres humanos. De darle el atributo social que no tienen los animales irracionales : disfrutar matando.

  • Pero todo puede… APANTALLARSE !!!

    Decíamos de la necesidad de hacer eficientes los genes biológicos. No llega con portarlos en nuestro ADN, si no se evita que los inactiven. Y así entra en escena la epigenética. ¿Qué sucede, para que algo pueda impedir la eficiencia en el funcionamiento de los genes?

    Porque Hamlet tenía mucha razón. Pero no llega con desear ser, para poder serlo. Hay algo fuera de nosotros, o, en este caso, dentro de nuestro cuerpo, que puede estropear el buen funcionamiento de los mecanismos genéticos.

    Si, a todo esto (apantallamiento interno), unimos los mecanismos sociales, que intentan atrofiar nuestras marcas genéticas, ya tenemos todo lo necesario para estropear el mejor caldo gallego del universo.

    Nosotros preferimos llamarle efecto pantalla, en vez de efecto inactivador de genes, por la similitud con lo que sucede en los átomos, cuando algunos electrones apantallan a otros y los hacen inactivos. Así se entiende mejor la causa de la inactividad.

    Esa puede ser una explicación para un comportamiento humano, dónde el apantallamiento de los genes biológicos puede ser conseguido por determinados genes sociales negativos. Ellos impedirían, además, el refuerzo de otros genes sociales positivos. El efecto pantalla, tanto impide salir como entrar. Y como decíamos en la anterior entrada, no llega con tener el gen de la libertad, si no nos dejan adquirir la conciencia de su imperiosa necesidad.

  • Y ¿cuál puede ser nuestro DILEMA crucial?

    Pero dejemos la lucha por el poder terrenal, que tan bien describe Juego de Tronos, para seguir reflexionando sobre el comportamiento humano en general. Que, desde luego, no está totalmente libre de ciertas luchas por el poder social (sus parcelas).

    Después de tocar el problema de la orientación sexual (una elección vital), desde un punto de vista sociogenético, y antes de entrar a reflexionar sobre un problema muy actual, pero de mayores dimensiones, como es la transformación sexual, será bueno que nos adentremos en el campo de la genética, para abordar otro gran problema : ¿cuál puede ser el principal dilema de un ser humano?… Por ejemplo, ¿ser libre o ser un gato?

    Y como resulta que ambos están muy ligados, nada mejeor que sumergirrnos un poco, en ese océano de conocimientos que ya es hoy en día la Génetica. Esa que se hermana con la Sociología, para vestirse como Sociogenética, y poder estudiar así, con más cuerpo científico, el problema del comportamiento humano.

    ¿Hasta qué punto el ansia de libertad está incrustado en el mismo corazón de nuestro ADN? ¿O será que no lo está?

    ¿Por qué un ser humano profundamente torturado, hasta borrarle su capacidad de sentirse un homo sapiens, quitarle su conciencia de sí mismo, incluso haciéndolo un animal irracional a tope, solo con puro instinto… no deja de pensar (o, por lo menos, sentir) que necesita respirar libertad para sentirse vivo. Que ni siendo un despojo casi total, deja de necesitar respirar por unos microsegundos ese aire que lo lleva a un tiempo pasado, a unos seres queridos… o simplemente a una extraña (ahora)sensación de estar aún vivo… en el fondo, todos somos masai (si no somos zombis).

  • Y si PODEMOS, ¿por qué… no elegir?

    Y aunque, en principio, pueda parecer imposible, que nos dejen escoger.

    Porque elegir es lo que nos hace diversos. Mucha gente, incluso científicos, cree (no llega a pensar) que la diversidad humana está en su forma, física o mental. Se cree que la diversidad se basa en que somos diferentes, porque tenemos cuerpos diferentes o usamos nuestro cerebro de forma diferente.

    Y no es así… Lo que nos hace realmente diferentes son las elecciones que tomamos. Porque da igual ser blanco o negro, si optamos por la libertad, estamos eligiendo igual. En eso no somos diversos. Todo ser humano ansia ser libre.

    Y si somos un blanco y un negro, que eligen ser opresores, da igual el color de la piel, porque ambos son igual de opresores inhumanos. Ni siquiera venir de ser antes oprimidos, como raza negra, te hace diferente del opresor blanco. Puede incluso, que eso te haga creer que tienes justificación moral, para ser más brutal en tu método de reprimir a los demás.

    El fanatismo no tiene color… ni sexo, ni orientación sexual. El fanatismo es creer que podemos ser todo en vez de ser nada… o ser poca cosa (baja autoestima) en vez de ser algo más importante… simplemente porque hemos hecho lo posible por conquistar el poder de hacerlo. Ese poder es lo que nos hace igual a otros poderosos y nos diferencia de los oprimidos, que siguen siendo todos diversos (sin poder que los iguale).