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  • Contigo y con TODO… lo que te rodea

    No por ser un cuento tiene menos valor como elemento educativo. A fin de cuentas los de hadas también rebosan fantasía, pero siempre guardan su buena moraleja. Incluso cuando es ambigua.

    ¿Por qué no usar a Juego de Tronos, excelente serie AV, para aprender algo de sociogenética?

    Porque hablamos de que el Poder puede acabar contigo, pero no solo acabará contigo, también con todo lo que te rodea y te da sentido social, aunque sea en un momento lejano. La propia serie sirve para explicarlo perfectamente.

    La colonización mental a través de las ideas (el gen social), por parte del Poder, que te va carcomiendo la mente, no es algo instantáneo… ni que se haga notar en su comienzo. De hecho se irá introduciendo mediante el disfraz que le favorecen otros genes sociales… incluso los biológicos (al principio pueden ayudar), como el de ser solidario… la toma del Poder para el beneficio de la humanidad, por ejemplo.

    Así empezaron muchos dictadores, tipo Julio César, que lo hizo para mejorar la depauperada República Romana. Pero luego se dejó caer por la pendiente del Poder.

  • Y como buena droga… ACABARÁ contigo

    Dos bigotes tan diferentes, pero hechos con el mismo pelo…

    Dos ADN no muy diferentes, ya que ambos son de Homo Sapiens, pero que podían sufrir una maduración que los llevara por muy diferente camino.

    Porque la SAD de su ecosistema vital, son dos tipos muy diferentes de SAD. Una en la democrática Alemania prusiana, y otra en la autoritaria Rusia zarista, les injertaron un adn social negativo casi idénticos. Uno más de alborotador callejero, promotor de un Imperio de Raza, otro más de sinuoso oficinista, de minero de la Revolución Total.

    Pero en ambos casos hubo un gen social negativo que les hizo adictos al poder. Ya no se trata de un prejuicio, como motor de su conducta pública, sino la idea fija de que necesitaban ser poderosos para existir como Grandes Hombres de la Historia.

    Necesitaron alimentar sus egos, a marchas forzadas y sin freno alguno. Y, por supuesto, aunque eso provocara el deterioro, mismo la muerte, de muchos otros seres humanos. Realmente, el hecho de que otros mueran, sería el broche de oro a su conquista del Poder. Este duo tan inhumano buscaba el mismo Poder Absoluto.

  • Y tener mucho cuidado, porque el PODER es… una DROGA

    Y el Poder también se elige… aunque no lo parezca. Además, es una droga tan fuerte, que a veces llega con usar la palabra que lo trasmite, para que sea efectivo. Como bien dice el ciudadano Kane. Empieza uno enamorándose del poder, para luego hacerse su esclavo.

    También es cierto que la palabra del Poder debe ir acompañada siempre por un poderoso ejército de soldados y sacerdotes. Para que el efecto de la palabra que los acompaña sea totalmente efectivo. La palabra, sin esos apoyos, solo es fuerte en poesía.

    En cierto modo se puede decir que son esos ejércitos (repetimos : soldados y sacerdotes)los que garantizan, tanto la expansión del poder como su real implantación.

    Porque ese poder implantado vive, se alimenta, de los prejuicios que la religión y el espíritu militar van plantando en la cabeza de toda esa gente, que ya será oprimida de por vida. Especialmente a partir de que asuman la ideología del Poder transmitida por esa vía.

    Dicho de otra forma, más sociogenética, es la fuerza bruta de los militares y la fuerza espiritual de los sacerdotes, la que consigue injertar esos genes sociales negativos, que irán minando la maduración de los genes biológicos de la gente. Especialmente, claro, en sus etapas infantil y adolescente.¿O te parece que no?

  • Porque es el poder quien nos quiere marcar… el CAMINO

    O sea, que nos pueden robar las tierras y el agua, nos pueden robar el cuerpo (incluida el alma/mente) y, como no, nos pueden robar el producto de esa mente : la obra intelectual. Por ejemplo, las narraciones de la mitología griega, por Homero primero. Y luego robarle a Homero lo que el escribió, según dicen.

    O sea que el poder nos puede robar todo… se puede decir que incluso puede impedir que seamos… prohibiendo que nazcamos… o, más grave aún, prohibiendo que seamos lo que queremos ser.

    Una vez que aprendamos a saber lo que somos y, en especial, lo que podemos llegar a ser. El poder no nos deja ser ni siquiera los típicos mandalorianos, porque nos impide hasta saber el camino que queremos seguir. Y no necesita a un gran imperio detrás, el poder lo puede ejercer un simple familiar/amigo, que nos quiere controlar diciendo que es por nuestro bien.

    El poder nos puede dar lo que no es nuestro, así como quitarnos lo que sí es. El poder nos permite gozar del derecho de propiedad, sobre los cuerpos y las mentes de los demás. Y el poder nos lo puede quitar igualmente.

    Es un asunto social, para nada natural. El poder no nos puede arrancar el ADN, pero nos puede injertar un adn social (positivo o negativo).

  • Pero las cosas no empiezan por «culpa» de… los DIOSES

    Diciendo que un tal Zeus rapta a una Europa, porque sí, porque le peta… y porque, sobre todo, tiene el poder para hacerlo. El mató a su padre, el boss inicial del Olimpo, y se hizo con su poder. Eso lo inventaron los griegos clásicos, por ejemplo.

    Pero eso solo es mitología. Y la sociogenética nos dice que esta forma de pensar (creer), está producida por un gen social negativo (no tiene nada de positivo, frente a sus poderosos efectos negativos). Viene a ser una idea que propagan unos seres humanos, una minoría con poder, para que otros seres humanos, una mayoría sin poder, pasen por el aro.Para que no sean capaces, ni siquiera, de pensar en la posibilidad de que Zeus no exista. Es una ideología transmitida por los humanos poderosos, que quieren hacer eterno su dominio sobre esa mayoría de la humanidad conocida, y con la mayor sumisión posible.

    Ya vimos como se hizo con la charca, cuando aún era un simple homínido. ¿Qué no pudo maquinar desde entonces, para favorecer ese dominio terrenal al inventar un dominio divino, que apoyase su poder?

    Y apareció la esclavitud, porque los cuerpos era posible robarlos. Como vimos al hablar de la propiedad privada. Como el robo de la ninfa Europa… o como Paris se hizo con Helena, aunque suponemos que ella se dejó raptar con gusto.

    Y de ahí llegamos a Homero, que en «su» Iliada cuenta el resultado de ese rapto. Mucho más extenso que el narrado por Tiziano en su cuadro, aunque se halla centrado en un momento puntual de la guerra : cuando estalla la cólera de Aquiles…Y con la peculiaridad de que ambos casos (pintura y poema) nos llevan a un derecho, que también parece natural : el derecho de propiedad intelectual.

  • … hasta que el PODER justificó la propiedad

    Y como bien nos muestra esa maravillosa escena de 2001… el que tiene poder ejerce la violencia, usando la nueva arma que es el hueso. Así puede robar la charca de agua que, hasta ese momento, era de uso comunitario. Era de todos.

    Ahora ya tenemos dos clases de protohomínidos: los propietarios (usurpadores) y los robados (oprimidos)… pudiendo incluso instaurarse , a partir de ahora, lo que se va a llamar esclavitud.

    Porque una vez que unos ganan y otros pierden, los perdedores estarán a merced de lo que decidan hacer los vencedores.

    Con una versión menos mediocre de homo sapiens, les harían quizás pagar por el agua, pero no serían esclavos. Como, en una versión menos mediocre de homo sapiens, un Sócrates podía darse cuenta que la situación de humanos esclavos chocaba con un pensamiento racional (y emocional ) realmente humano. De un auténtico homo sapiens sapiens. ¿O no?

    Y fijémonos bien en un detalle muy importante. En el robo con fuerza de la charca aparece un líder, que ya formula lo que será en el futuro : La charca es MÍA. Está generándose un propietario. Puede que el nuevo poder ya no se vaya a repartir democráticamente.

  • Porque TODO era… de TODOS !!!

    Pero el poder es necesario solo para ejercerlo sobre otro grupo humano. En caso contrario sería totalmente innecesario. Si alguien no desea robarnos lo que es nuestro (y de ellos, de todos… al principio de los tiempos)… no necesitaría ejercerse ningún tipo de PODER.

    Es una primera mentira, que se instala en la mente humana, la falsa necesidad del poder… por ejemplo, para organizar la sociedad democráticamente. La democracia no necesita del poder. El poder siempre acaba matando a la democracia.

    Y, por eso mismo, la llamada democracia ateniense no puede ser una verdadera democracia. Porque era el gobierno de unos pocos (élite) sobre otros muchos (pueblo).

    ¿Qué importa que haya elecciones, si solo participan en ellas una minoría del pueblo (siempre los ricos)?

    Da igual que sea en la antigüedad, en la sociedad premoderna francesa o… seamos ya muy claros… en una sociedad soviética, dónde se está instaurando una nueva burguesía (la nomenklatura).

  • La PROPIEDAD tampoco es algo natural

    El poder es la capacidad de ejercer la violencia sin recibir un castigo. Y por eso, el macho humano puede ejercer «su» poder sobre «su» hembra.

    Cuando un león mata en la sabana no tiene a nadie que lo castigue. Luego vino el hombre que lo puede castigar, incluso sin haber matado para comer. Y por eso el hombre tiene más poder.

    Cuando Yahvé ordena a Abraham que mate a su hijo Isaac, está ejerciendo el poder por primera vez. Porque, al decirle que no lo mate, lo ejerce por segunda. Impidiendo así que Abraham lo pueda ejercer, a su vez, desobedeciendo el mandato de Yahvé. Lo que no hizo antes lo podía hacer ahora. Para fastidio de Isaac. Y de Yahvé claro, por desobedecer la segunda vez.

    Pero el poder de Yahvé es absoluto. Abraham tiene un poder parcial, al poder decidir la muerte de su hijo. Ese poder le permite ejercer la propiedad sobre su hijo, aunque la vida de Isaac siga dependiendo realmente de Yahvé. Es lo que podemos llamar Esencia del Pensamiento Mafioso.

    Venimos de hablar sobre la propiedad que el macho quiere ejercer sobre la mujer. Paremos un momento a generalizar ese falso derecho de propiedad. Sea privada o pública. Usando el hueso simbólico de 2001, una odisea…

  • Y sí, nada qué decir… SEÑORÍA!!!

    Y tan «natural» es el sentimiento de manada, que muchos otros machos, aunque no salieran del armario supremacista, se sentirán totalmente hermanados con los integrantes de una manada humana, que ha decidido cazar a una mujer, y más si es una chica joven (más indefensa por principio). Es algo que está muy ligado al sacrosanto derecho de propiedad (hablaremos de él).

    Un juez, sea macho o hembra, con un gen social negativo supremacista, comprenderá perfectamente la acción de una manada humana. Igual que puede sentir repudio de lo que hace una manada de lobos.

    Y da igual ser hembra juez, porque la acción demoledora del gen social negativo, actúa lo mismo en una mente de hembra que en la de un macho.

    A diferencia del gen biológico, que puede sufrir cierta relectura en función del sexo (nada obligatorio)… un gen social insertado en una mente humana, no tiene para nada interferencias propias del sexo.

    Así tenemos jueces mujeres o torturadores mujeres, que compiten en fiereza irracional humana con cualquier torturador macho que se precie, como auténtico carnicero. Lo único que le puede diferenciar a la mujer, es que en algún momento del proceso torturador le asome su gen biológico femenino, de «sentirse madre,» y pueda apiadarse un poco del torturado. Especialmente si este es del sexo femenino.

  • Y dando paso, así, a… un MALTRATO permanente

    Permanente, constante y generalizado… y que está enlazado, para más inri, con el maltrato del adulto sobre la cría humana.

    Una vez pasada la adolescencia, los machos pueden ya gozar de un cierto grado de libertad especial… las hembras no.

    Porque el sentido de propiedad del macho no es solo una idea que se le inculcó a determinados machos por educación/domesticación, no… es un gen social negativo que se va transmitiendo, como una herencia, de macho en macho y, lo que peor de macho a hembra. Además no tiene una transmisión hereditaria biológica (de padres a hijos), sino que ese injerto social de un gen negativo se hace de forma independiente de las relaciones biológicas.

    Su transmisión es por mecanismos sociales (familia, amigos, escuela, iglesia, club social…). Y por muy negativos que vayan a ser sus efectos, suelen ser insertados bien rodeados de afecto y respeto intelectual por los injertadores. La confianza es un don humano que se pierde con mucha dificultad.

    ¿Por qué, si no, las personas maltratadas suelen mantener una fijación afectiva (Síndrome de Estocolmo) con sus maltratadores?… «Es que en el fondo me quiere», dicen desconsoladas. Seguras en su interior, para colmo, de que son ellas las culpables, de que la relación de pareja no funcione.