
No por ser un cuento tiene menos valor como elemento educativo. A fin de cuentas los de hadas también rebosan fantasía, pero siempre guardan su buena moraleja. Incluso cuando es ambigua.
¿Por qué no usar a Juego de Tronos, excelente serie AV, para aprender algo de sociogenética?
Porque hablamos de que el Poder puede acabar contigo, pero no solo acabará contigo, también con todo lo que te rodea y te da sentido social, aunque sea en un momento lejano. La propia serie sirve para explicarlo perfectamente.
La colonización mental a través de las ideas (el gen social), por parte del Poder, que te va carcomiendo la mente, no es algo instantáneo… ni que se haga notar en su comienzo. De hecho se irá introduciendo mediante el disfraz que le favorecen otros genes sociales… incluso los biológicos (al principio pueden ayudar), como el de ser solidario… la toma del Poder para el beneficio de la humanidad, por ejemplo.
Así empezaron muchos dictadores, tipo Julio César, que lo hizo para mejorar la depauperada República Romana. Pero luego se dejó caer por la pendiente del Poder.








