Etiqueta: libertad

  • Porque el PODER delimita libertades…

    … y se opone así a nuestra libertad. Y esa será la esencia de nuestra historia como seres humanos, porque los animales irracionales no tienen esa necesidad imperiosa de ser libres. Su ADN no les exige luchar constantemente por su libertad… aunque pueda haber animales irracionales, que «prefieren» morir a ser prisioneros.

    Pero una cosa es la inteligencia y otra , muy diferente, el instinto (de libertad).

    Y lo mismso que elas scárceels paaraa dudltos, la aSAD yaa s einveentó una apequeeña acárcel paraa als cráiss humanas : la afamaailia.

    Así cocmco luego se eienveento otra acaraacel meddiana, paara la aetaaps d einfanate eya dodlescenete : la escuela.

    Sin olvidar la aetaapa d epreperaacaión paara ser una apieza de laa amquinaraia ssocial, especialamenete preparada… tanto enee lo técniccoc cocmco en lo ideoeleógico : la auniverssidad. Luego ya soslsoq ueda el alaienanate trabajo que nos ofrecen.

  • Y luego hay que aprender a CONVIVIR…

    Así que el parto no es precisamente un camino de rosas, aunque una minoría de mujeres lo pueden sufrir con total normalidad.

    Pero a la sociedad actual , que ya no trata humanamente a la mujer, tiene a bien despreciar totalmente (o casi) todo aquello que rodea a su embarazo… sobre todo en su fase final de parturienta.

    Y no lo hace mejor con las criaturas recién nacidas, a las que abandona , totalmente, en manos de sus padres… los cuales no son precisamente buenos padres. La sociedad se desentiende de ellas. No las tutoriza como debe ser, y así no se consigue el equilibrio de libertades, que debe tener la convivencia entre crías humanas y adultos.

    Esa es una de las características que define muy bien a la SAD : desentenderse de las crías humanas nacientes, salvo para convertirlas en piezas bien controladas de la maquinaria social dominante.

    Y, aunque los componentes de la SAD, son IH mediocres, eso sí que lo hacen bastante bien.

  • Pero luchar por TU libertad, no es fácil…

    Ah, qué palabra más mágica : LIBERTAD. Pero cuán complicado es entender el concepto de libertad. Y mucho más difícil respetarlo. El bebé le quita libertad a su madre, y puede que a su padre, pero no está para pensar en ese tipo de “hurtos”… la madre le da muchas cosas a su bebé, pero no suele pensar en eso… Cuando pase el tiempo ¿se acordarán de esos robos y de esas cesiones?

    ¿Cómo lo integrarán en sus vidas futuras : devolviendo y recogiendo, o seguirán los pequeños/grandes hurtos.. y las pequeñas/grandes cesiones maternas? ¿Cómo conseguir un equilibrio liberador?

    Y eso sin que el hijo sea el típico drogadicto capaz de matar a su madre.

    ¿Que nos puede avanzar la sociogenética sobre este particular?

    ¿Cuándo empezamos a entender que la libertad de uno siempre estará reñida con la libertad del otro? ¿Cuándo asumiremos la enorme importancia del ese equilibrio imprescindible?

  • Haremos lo imposible por ser LIBRES!!!

    O sea que, desde que nacemos estamos luchando, al principio sin saberlo, por ocupar un espaciotiempo en la llamada vida social, pero de tal forma, que no nos impida ser tal como queremos ser… o, al menos, aprender libremente a ser algo que nos guste ser.

    Eso que, como bebé aún no tienes idea, resume la esencia de un ser humano que puede madurar libremente. Aunque necesite ayudas artificiales, como por ejemplo una prótesis, por haber nacido con la cadera debilitada.

    Y aunque tampoco hayas aprendido aún, ya desde ahora, que esos barrotes de la cuna, que son ayudantes en principio, se pueden tornar en marcadores de un espaciotiempo cautivo. El primero de tu vida y tal que si fueras el Segismundo de la obra calderoniana.

    Así que : ¿Dónde está TU libertad? Cómo conseguirla?

    Y lo más importante de todo : ¿En qué puede consistir el hecho de ser libre, REALMENTE?

  • Y cosas que vienen PIDIENDO!!!

    Aunque no sepan hablar y parezca que ni piensan…

    Y por eso resaltamos tanto la importancia de lo que se trae ya en la mochila, o en la cabeza, o en la mente, todo eso que se está conformando en el cerebro del bebé.

    Cada uno que lo exprese como quiera… lo importante, para bien o para mal, es que viene.

    Porque se empieza a madurar desde que somos un feto, así que nada más salir del útero ya tenemos que coger (intentar) las riendas de nuestra vida… y caminar con mucho esfuerzo por la senda , llenita de adultos, que (en general) van a querer frenarnos la maduración. Desviarla hacia cauces prefijados por ellos… en fin, que van a intentar jodernos el futuro.

    Cuando alguien reclama su identidad (su YO), no sabe que tiene un ADN que le va a marcar el camino de construcción. Pero sabe aún menos, que le están injertando un adn social, que puede reforzar ese proceso de maduración (natural y libre) o derivarlo por completo, haciéndolo artificial y coercitivo.

  • El PODER es lo que quieren los adultos…

    Y para eso ponen límites, límites y más límites (fronteras)… Los adultos ponen límites sociales, para que las crías humanas no puedan madurar de forma natural y libre, sino guiadas por las normas sociales, que se han inventado ellos (la SAD). Porque esas normas sociales son las que preservan el poder sobre los demás humanos, y las han conseguido imponer a base de muchas guerras. A veces declaradas, otras semiclandestinas.

    Y puede parecer raro, que, como dijimos ayer coincida la violencia de los explotados (la recibida) y la de los explotadores (la emitida). Pero no lo es tanto, si tenemos en cuenta que los responsables de esa doble violencia son los mismos… la violencia del pobre (la recibida, porque la emitida, al liberarse, es harina de otro costal) y la violencia del rico se produce por la influencia directa de los adultos poderosos… Eso que llevamos ya un tiempo llamando SAD (sociedad adulta dominante). Ellos son los que mantienen la explotación, haciendo que lo de arriba sean violentos con los de abajo… lo que llevará, por otro lado, a que los de abajo intenten liberarse con violencia, porque de otra forma no le dejan.

    Por qué iban a ser diferentes las formas de expresar esa violencia? Pueden tenr distinto objetivo, pero la forma inhuman de expresión será la misma : violencia puramente instintiva, como si de animales irracionales se tratase.

    Lo que debe estar muy claro es que, ninguna de esas violencias («pobre» o «rica»), es algo que venga marcado en nuestro ADN… al contrario, es lo que llamamos un adn social negativo, que ocupó el lugar del ADN en la dirección del comportamiento humano… en este caso centrado en el carácter violento de ese ser humano, que ha ocupado el lugar que ocupaban la empatía y la solidaridad que emanan del ADN.

    Y puede que venga bien usar una buena historia de Michael Ende (Momo), para que tengamos a mano un símil muy oportuno, ya que, tener riqueza, es algo que se consigue robando terrenos, oro, agua… y, ¿por qué no, tiempo? Porque, esa cuarta dimensión por donde navegamos en el espacio global, acompañando a las tres dimensiones longitudinales, nos puede ayudar a comprender que la vida humana es en esencia una cuestión de tiempo. Dejemos que Ende, a través de Momo, nos aclare la suma importancia del tiempo en la vida de las personas

  • Una cuestión de LÍMITES…

    Qué sí, que el útero nos limitaba… y mucho… pero,¿ ahora, una vez nacidos, ya no vamos a tener límites?

    Empezando por los microorganismos que nos esperan en el canal del parto, o en el ambiente del paritorio… y pasando por el cariñoso cachete, que nos dará el médico si nos nota muy calladitos.

    Y todo lo que se nos viene encima, empezando por esa masa humana que nos acoge en su seno, con tantas ganas como le sea posible ejercitar. También ella está muy cansada y, sobre todo, no todas las madres biológicas pueden llevar cohetes afectivos preparados para la ocasión.

    Y por ahora te llega, ya que tú problema principal, y en cierto modo único (además de abrir los ojos), es que vayas percibiendo por donde pueden estar las fuentes de la vida, también llamadas tetas de mamá. Acabada la etapa de tubito directo, te toca aprender a mamar…

    Y lo mucho que te falta, aunque por ahora no necesitas filosofar sobre tu identidad o sobre tu libertad, como ser humano… para eso estaba ya Sócrates, aunque, eso de la Libertad, no parece que le preocupase mucho.

  • ¿Realmente salimos, o entramos en una CÁRCEL?

    Y sí, como dijimos ayer, antes de ver la influencia nefasta (y a veces positiva) de la SAD  (la “prisión” o la libertad) en las crías humanas, una vez nacidas, tenemos que volver a reflexionar sobre la extrema importancia de la madre en la etapa del embarazo.

    Porque ya dijimos que el útero (y la placenta) están diseñados para ser un entorno protector. No al 100%, pero casi.

    Pero también puede ser una jaula, algo carcelaria, para que una madre poco maternal experimente con nosotros, voluntaria o involuntariamente, y así llevarnos por la calle/útero de la amargura. 

    Como decimos últimamente, incluso antes de nacer.

    Porque las preguntas son de este tipo… ¿Qué cosas hace una madre, mientras está embarazada? ¿Cuáles son buenas para su cría y cuáles son nefastas (para ella y para la cría)? O también estas, ¿Si el feto aún no es un ser humano, quiere decir esto, que sigue siendo un simple apéndice anatómico materno, al que no hay que cuidar (y mucho)? ¿No se cuida el apéndice intestinal, cómo no cuidar a un embrión?

  • Porque TENER CONCIENCIA es… algo serio.

    Y hay muchos tipos de conciencia… desde la trabajada seriamente, ya desde la propia adolescencia, hasta la conciencia de «andar por casa», esa que se puede comprar en un bazar de todo a cien… o, mucho peor, en una organización de las llamadas «juveniles». Y aunque sea en una democracia formal.

    Por eso es tan difícil, hacerse con una conciencia propia. Como dijimos, no vale esa que te implanta la SAD, mediante el adn social negativo, ese tipo de gusano mental del que tanto reflexionamos aquí. Algo que funciona como los filamentos fúngicos, que nos describen en The Last Of Us y que se va apoderando de tu cerebro.

    Porque los micelios de la serie solo te invaden el cerebro para colonizarlo y aprovechar tu capacidad de movimiento autónomo, como un método de desplazarse más rápidamente. Tengamos en cuenta que un hongo no es precisamente un corredor de 100 m lisos.

    Pero, en este caso, no te quieren como medio de desplazamiento, la SAD se desplaza todo lo rápido que quiera. Lo que necesita es que te adaptes totalmente a lo que ella diga, repitas como un mono las ideas que ellos te han colocado en la mente y seas la pieza ideal de la maquinaria social que la sostiene. Expresado de otra forma , la SAD te hace cumplir un rol social.

    Solo te piden ser una panda de borregos, que sepan decir muy bien «beeee», cuando los poderosos manden hacer algo. Y lo hacen simplemente, porque no tienen ideas propias (conciencia de sí) y solo saben repetir las ajenas.

  • Y el injerto es… un GEN SOCIAL !!!

    Ayer hablamos del gen social negativo que las abuelitas suelen injertar en la mente de sus nietos y nietas, sobre todo sus nietas. Es como el injerto que se hace en el tronco de un árbol, para reforzar características específicas del injerto, aprovechando la fortaleza del tronco receptor. El gen es el injerto, nuestra mente el tronco, dónde se implantan ideas ajenas.

    También puede haber un injerto de genes sociales positivos, por parte de las abuelas, como por ejemplo, cuando les hacen ver lo dura que va a ser la vida para ellas, sobre todo por el hecho de ser mujer… y, aún peor, si es guapa.

    ¿Pero cuántas abuelas pueden tener una conducta de «liberar mentes», cuando ellas están sumidas generalmente en un adn social totalmente negativo? ¿Cómo van a valorar la inteligencia en sus nietas, si ellas la tuvieron totalmente prohibida?

    Este caso del abuelo vale para mostrar el carácter positivo o negativo de un mismo gen social. Cuando refuerza el gen biológico (positivo)y cuando lo apantalla (negativo). Ya decimos siempre que anular es imposible, porque lo grabado en la pared siempre quedará debajo de la pintura que se ponga sobre ella. El ADN puede quedara muy oculto, pensemos en un lavado de cerebro con tortura excesiva… pero, siempre quedará una mínima posibilidad de que la pintura se resquebraje y pueda asomar por debajo el gen biológico.

    El gen biológico de la libertad es un caso típico de gen biológico imborrable.