Hacíamos ayer una pregunta : ¿Escuelas para qué y qué tipo de escuela?
Porque en situación de extrema pobreza la escuela, aparte de inexistente, no podría ser usada, ya que la necesidad vital (ayuda en casa) impide atender a la necesidad intelectual. Aunque, precisamente, la una es imposible sin la otra.
Lo que nos lleva a la segunda pregunta : ¿Qué tipo de escuela se necesita en ambientes d extrema pobreza, para intentar salir de ella?
Y esa idea, como siempre pasa, nos llevará a la siguiente : ¿Qué tipo de escuela pude existir, allí donde la libertad no existe? O, como mínimo, escasea…
¿Qué cría humana, especialmente si es adolescente, puede aprovechar una escuela, suponiéndola aprovechable, si tiene que hacer de madre y cuidar de unos hermanos? La libertad formal no alimenta ni deja tiempo para ser creativa. Porque las ideas realmente creativas, van a chocar con ese formalismo liberal.
Cuando una cría humana plantea una pregunta, la lógica adulta hace contestar algo así como…
Eres muy nuevo para entenderlo… En este momento no tengo tiempo, estoy ocupado… Esa pregunta no tiene sentido… Quién te ha dicho que preguntes eso…
Son variantes de una misma actitud adulta : no argumentar la falta de respuesta, solo dar largas para ver si te olvidas. Eludir la siguiente pregunta, que vendría lógicamente a continuación.
Es la marca del adulto que, en vez de tutor, se autoconsidera que tiene el poder de hacerte callar.
Y si no puede hacerte callar, tomará medidas más graves, para castigarte de la forma que sea. De ahí está nuestro Antoine tras las rejas del reformatorio.
Aunque nos den un coscorrón en la clase, o nos metan en la cárcel, si preguntamos en la calle… O si pedimos libertad para poder hacer preguntas.
Y si protestamos después, cuando vemos que no las quieren contestar.
Porque los adultos son maestros en NO contestar las preguntas que se le hacen, sobre todo por parte de las crías humanas… y, aún más, son expertos en reprimir a quien protesta por la falta de respuestas. Y eso ya se aprende en la escuela.
Así funciona el mundo adulto. Esa SAD (sociedad adulta dominante) de la que tanto se habla en el blog.
Porque es una sociedad que marca la conducta de las crías humanas, de tal forma (negativa) que debe ser denunciada por un análisis sociogenético de esa misma sociedad, que se halla controlada férreamente por los adultos con poder.
Como en las pelis, necesitamos un guión. Pero en este caso no nos vale un guionista que no seamos nosotros… nadie ajeno, ni siquiera nuestros padres, deben escribir el guión de nuestra vida.
Porque, para pensar, se necesita libertad, sin ella solo podemos barruntar cosas, llenar la mente con ruidos, de sombras y anuncios raros, que nos ha inculcado la sociedad de adultos. Esa que nos quiere oprimir, para hacer lo que nos mande.
Y pensar es crecer mentalmente, es madurar y empezar a usar las neuronas. Para así llenar nuestro cerebro de circuitos , porque ellos son nuestra mente… una capaz de generar las ideas cartesianas (científicas, no simples creencias). Lo que nos permitirá usar la inteligencia par ser libres, de verdad, no de mentira.
Nuestro héroe preadolescente de los 400 golpes, busca el mar, en principio, porque quiere ser libre… Pero se da cuenta, una vez en la orilla, que la verdadera libertad no está en el mar… la libertad se conquista robándosela a la sociedad adulta que lo tiene oprimido.
Ese es el primer pensamiento adolescente de nuestro amigo… y recordemos ahora nuestra obsesión con el esencial carácter regenerador de las crías humanas. Y por ese motivo los adultos las temen.
Porque, ¿cómo saber lo que queremos (en la vida), si no sabemos que existe la posibilidad de querer?
Porque la posibilidad de querer está íntimamente ligada a la posibilidad de escoger. Para querer algo necesitamos tener la posibilidad de elegir… entre una cosa y otra… aunque sea la simple comida.
Porque esa capacidad para elegir es la esencia de lo que se llama libertad. Así como su imposibilidad se llama opresión.
Y cuando malvivimos con mucha hambre, no hay posibilidad de. elección, por lo que no tenemos libertad. Ni siquiera para comer.
Por ese motivo decimos que el chaval de la imagen no tiene ni siquiera capacidad para elegir. No puede ser libre. Por eso no puede saber lo que es querer : querer una cosa, querer a una persona… y, lo que es mucho peor, no puede querer ser libre!!! Porque la libertad es algo abstracto, que no puede ser concebido como idea, en una mente infantil. No puede querer y menos reivindicar algo que, para él, aún no existe.
Llegados a este punto del recorrido sociogenético, necesitamos olvidara un poco esa etapa infantil, con mucha guerra y muy poca paz, para empezar a fijarnos en la etapa de maduración, donde la cría humana se hace mayor y tropieza, a veces brutalmente, con un concepto básico para el ser humano. Para cualquier tipo de ser humano, si quiere seguir llamándose homo sapiens.
Tenemos que salir de las zonas de guerra y de sus guerreros, para ubicarnos en las partes del planeta que, según parece, si uno no se fija mucho, están en paz. Por ejemplo las calles de cualquier terreno urbanizado, al modo capitalista (sea burgués o soviético). Y sea en lugares occidentales o en lugares orientales. Asimismo en lugares con un nivel de vida rico, o pobre, muy pobre e incluso de simple supervivencia (como pueden ser la zona del Sahel africano o las típicas favelas brasileñas… dónde no parece haber guerra declarada alguna).
Esto quiere decir que debemos pegar el salto final, en la evolución de una cría humana : ya esté en su preadolescencia, ya esé en plena adolescencia o incluso esté en su primera fase de adulto humano.
Entramos en ese terreno donde la personalidad, que marca la conducta… , o como decimos aquí, el adn social (positivo o negativo), que se lleva injertado/adherido a la mente, está en fase de alcanzar un grado de maduración, ya casi irreversible. Maduración que condicionará la forma de pensar del ser humano que lo porta (el adn social), independientemente del ADN que tenga de partida… aunque, como solemos decir, nunca está totalmente cerrado el camino para la recuperación casi total de una mente perdida… Si bien también decimos, nunca será total esa recuperación. Porque no es posible recuperar en un 100% una mente, que ha sido malograda a lo largo de la infancia y adolescencia.
Y, como no, lo primero a observar, en esta nueva fase reflexiva, es la conducta de un ser humano, en relación a la libertad del poseedor de una mente que no para de pensar.
Porque, aunque la libertad no se come, sin ella no es posible buscar comida… por eso la clásica pregunta leninista de «Libertad para qué?… tiene, en este mundo, una respuesta muy simple : Para poder comer.
Y, volvemos de nuevo a la inteligencia : ¿Por qué hacernos con libertad, si no tenemos la inteligencia necesaria para saber usarla?
¿Acaso la libertad viene con un libro de uso, que nos explique cómo usarla bien?
La libertad, como el dinero, es algo que necesitamos socialmente, pero el tener mucha/mucho no implica que nos valga de algo, si no la/lo sabemos usar.
Y de hecho, lo primero por aprender es que suelen combinarse muy mal. El mucho dinero se contradice con la mucha libertad… porque realmente el dinero da poder, pero quita libertad… y no solo a los pobres, se la quita también a los ricos… ya que ,ser conducidos por la adición al dinero, no te hace precisamente libre.
Curiosamente la escuela (el saber) tiene una gran peculiaridad, en relación a los otros elementos de la triada(libertad y comida), ya que ,se puede armar un proceso de adquirir conocimiento , con muy pocos elementos materiales, básicamente alguien que haga de maestro y alguien que haga de alumno. Como dijimos ayer, inicialmente llega con recibir los conocimientos necesarios, para adaptarse al ecosistema donde te ha tocado vivir.
Mientras que, hacerse con comida, y mucho peor hacerse con libertad, si no la hay, suele resultar mucho más arduo.
Luchar por la libertad, sumergidos en las SAD, suele ser mucho más trabajoso, que incluso buscar alimentos. Porque la comida se puede robar, la libertad no. Aunque, en cierto modo, podemos decir que la libertad se conquista, no se recibe de regalo.
Pero aprender solo oralmente es algo pobre. Se necesita algo para escribir, un soporte y un instrumento escribidor, para que se pueda practicar el saber escrito.
Porque lo más importante del conocimiento no es tanto el conocimiento en sí, como conjunto de informaciones, dado por otro ser humano el hacerse con él uno mismo… lo más importante del conocimiento, es ser capaz. de transmitirlo a otros seres humanos, para que ellos puedan usarlo como tú. E incluso ayudarte así a superar tus límites de saber presentes. Porque se aprende mucho haciendo que otros aprendan.
Donde solo hay pobreza… esa que los llamados conservadores, reaccionarios, desneuronados parciales… desean mantener como tradición humana, como una necesidad básica, para que ellos puedan mantenerse en el poder y con su exceso de riqueza… no hay posibilidad de estudiar.
No se pueden adquirir conocimientos.. porque, para estudiar, hay que alimentarse materialmente. Y también sabemos que escuela y libertad van unidas, ya que no puede haber una sin la otra. Lo que no les gusta a los poderosos, es, precisamente, el hecho de que el conocimiento y el poder son irreconciliables.
O sea que , sumando lo anterior, necesitamos una triada importante : libertad, comida y escuela. Y no van ordenadas al azar, las tres necesidades vitales de cualquier ser humano, que quiera madurar son … vivir libre para comer y estudiar. Aclarando que estudiar, no implica una escuela tradicional y cerrada, puede ser cualquier contacto con la naturaleza, que le proporcione los conocimientos necesarios para una buena adaptación a ella.
Porque hay mucha gente que cree que la felicidad existe. Y que, para más inri, no se necesita más que un poco de esfuerzo para conseguirla.
Es gente que odia las matemáticas y nunca quiso aprender el concepto de límite.
Ni tampoco el concepto de horizonte , ni el de libertad… y por eso sufre cuando le han comido el coco sobre que puede ser libre y feliz.. aunque no se atreva con poder pasar del horizonte.
Y no quiere saber que, ir hacia el horizonte, supone el tremendo esfuerzo de caminar hacia él, aunque sea en un vehículo muy rápido… Pero es que alcanzar la libertad (total), además de imposible, resulta mucho más trabajoso.
Incluso ser feliz, tiene mucho de construir una playa, aportando grano a grano de arena… NO se puede alcanzar nunca el objetivo final, pero SÍ se puede disfrutar haciendo el trabajo y cumplir con las etapas del camino.