Etiqueta: disidencia

  • Y brutalmente… SANGUINARIO

    Porque el poder se hace con la mente del poderoso que lo detenta en modo absoluto… convirtiéndolo en un adicto al poder. Acaba siendo, en cierto modo, una máquina irracional, como los súbditos que él controla mediante su maquinaria social global : el estado. Sea este nazi o soviético. Ellos son piezas básicas de la máquina opresora que conduce el dictador.

    Y sí, tanto Hitler como Stalin son dos buenos ejemplos de dictadores brutales, que se deleitaron masacrando a pueblos enteros, para su mayor gloria. Y, lógicamente, enriquecimiento personal.

    Pero alguna diferencia tienen. Hitler se levantó para glorificar a la raza aria, haciendo una selección de los que no pertenecieran a ese colectivo. Incluso si eran arios pero comunistas, se merecían igual la muerte.

    Pero papá Stalin se levantó en armas, para liberar al proletariado y conseguir una sociedad comunista, donde la justicia social sería algo casi natural. Y por la contra, fue un sanguinario dictador, que impidió siquiera que la Unión Soviética, fuera una sociedad mínimamente libre.

    El avance social inicial, fue derivando hacia una discriminación clara, en función de la discrepancia con el dictador. Hasta conseguir que fuera apareciendo un colectivo muy amplio de fanáticos seguidores, que fueron los que poseyeron los medios de producción estatales. Los soviets revolucionarios fueron mudando en colectivos de dirección (y apropiación) de esos medios de producción. Generando así una nueva clase burguesa (la «soviética», también llamada nomenclatura), mientras el resto del enorme y muy variado pueblo soviético, nunca homogeneizado democráticamente, se las veía para alimentarse de pan y, ya no digamos, de libertad. Porque la libertad, al revés de lo que creía Lenin, sí alimenta, incluso sin el pan, pero pudiendo tomar al menos aire libre.

  • Y por eso sigue habiendo… TRIBUS

    Que son las tribus llamadas urbanas, actualmente. Y aunque , a veces, la tribu esté reducida a un solo individuo.

    Ya citamos al bueno del Bronson… podemos citar ahora al malo Travis De Niro.

    Los dos son producto de una sociedad desquiciada, incapaz de resolver por sí misma sus grandes problemas de violencia estructural… violencia generada por el propio sistema socioeconómico… y que, en paralelo, favorece este tipo de excrecencias justicieras. Gente más o menos normal, parcialmente traumatizada, que decide un buen día ponerse a arreglar los problemas de injusticia que se dan en esta SAD.

    Son los que matan en nombre de la falta de ley, una especie de linchamiento individual, para sentir que sus conciencias semidestrozadas se puedan dormir de noche, aunque en algún caso la sustituyan determinadas pesadillas.

    Son el sucedáneo de la policía, esa que resulta incapaz de poner orden en la calle, básicamente por mucha corrupción y algo de ineptitud profesional.

  • Pero la justicia sin poder… es IMPOSIBLE

    A veces no se puede ser pacifista. Por ejemplo, si desciendes de los nativos usamericanos. Esa cualidad genética no te deja aprender, o por lo menos te lo pone muy difícil, a respetar al blanoco usamericano que causó la casi extinción de los pueblos nativos. Y por mucho que los nietos no sean responsables de lo que hicieron sus abuelos. Pero bien que disfrutan de todo lo que les robaron, incluidas las vidas, a los pueblos indios de lo que iba a ser los EE.UU de América.

    Porque el pacifismo quiere justicia, pero, para impartir justicia, se necesita tener poder… Y entonces el problema es saber qué tipo de justicia quieres impartir, la de los opresores o la de los oprimidos. El problema es bien sencillo, y viene así planteado desde la noche de los tiempos.

    Lo que sucede es que los poderosos siempre lo han resuelto poniendo en la ecuación las variables de minoría opresora y de justicia PARA ELLOS, añadiendo un poder fuerte y dominante. Usando su ejército y su iglesia, para hacer la explotación humana mucho más efectiva.

    Y así el resultado de tal ecuación siempre será que, esa «justicia» del poder establecido, solo vale para aumentar la explotación, en vez de rebajarla. Sean nativos usamericanos, sean negros traídos de África… o sean habitantes del país, incapaces de entrar en la maquinaria social del poder establecido.

    Y ese es el motivo de que se necesite un contrapoder, de la minoría de oprimidos, para poder restablecer el equilibrio social y rematar con la explotación de la minoría opresora. Así de simple.

  • O ser más complejo… alguien que se cree un REVOLUCIONARIO

    Porque en un mundo donde reina la violencia, debido a ser masivo el gen social negativo de la insolidaridad y la lucha por el poder, para oprimir a los demás, no resulta fácil buscar un método NO violento, para cambiar la mala organización social.

    Y ahí tenemos un problema, un gran problema.

    Y, lo peor, no ha aparecido aún el gran matemático revolucionario, que pueda plantear siquiera la ecuación que lo resuelva.

    Solo hay atisbos. Pero todos ellos, incluida la primera gran ecuación, la Revolución Francesa, se han quedado a las puertas de una posible meta.

    Y aún mucho peor, teniendo en cuenta la imposibilidad real de alcanzar una meta, ya que , como buen ejemplo práctico de límite, no puede llegar, por definición, a tener existencia real. Lógicamente, no hablamos de metas parciales, tipo las que existen en las carreras deportivas. Esas sí se pueden conseguir. Porque, no olvidemos que, la única meta final posible, de toda carrera deportiva es la muerte del deportista.

  • Incluso siendo… un simple PACIFISTA

    Porque hay diversos niveles de disidencia, pero todos conllevan a estar a mal contigo mismo… y, sobre todo, con los demás. Algunos te mirarán con desprecio e incluso con ganas de hacerte daño.

    Y todo ello, como dijimos ayer, es un efecto de que la maduración natural y libre de tu ADN te hará fortalecer el sentimiento de empatía y de solidaridad, nunca al revés.

    Así que sería más fácil, si te dejaran madurar natural y libremente, en derivar hacia un pacifista que hacia un belicista. Porque el deseo de matara al enemigo no está incluido en el ADN.

    De hecho ni siquiera está incluida en tu ADN la capacidad de crearte enemigos. Todos los seres vivos del universo son o tus amigos o son tus depredadores, pero siempre por necesidades alimenticias. Tienen que sobrevivir, como tú, en el ecosistema conjunto. No existe el enemigo natural, hasta que no te injerten el gen social negativo correspondiente. Pues ese será el generador del enemigo social.

    Porque un enemigo (humano) es claramente un constructo social, fabricado por ese gen social negativo que te ha regalado la SAD (sociedad adulta dominante). Para convertirte, simplemente, en una pieza de la maquinaria defensiva de esa misma SAD. Y lo mismo le pasa a ese supuesto enemigo, que también tiene su propio adn social negativo, generado por su propia SAD.

  • ¿Cómo ser, por ejemplo… mujer MOTERA?

    Porque la moto no la podía escoger a ella. La libertad de elección, de lo que sea, es genéticamente humana y por ese motivo (razón) no se le puede quitar al ser humano. Como no se le puede dar a las máquinas, por ahora, por mucha IA megaevolucionada que tengan. Hasta se debe tener libertad para escoger el género sexual que tu quieras portar. Otra cosa, por ahora, es que puedas cambiar de sexo simplemente por decirlo.

    Hablamos de libertad para hacerte tu futuro. Y por ahora el futuro de las máquinas no puede ser independiente de lo que decida un ser humano.

    En el ser humano es inhumano no tener un gen social positivo. En los robots es consustancial tener un programa, hecho por humanos, que le permitan no querer ser independientes. Es así y así debe ser, si no queremos negar nuestra propia independencia como especie pensante.

    Pero la mujer, aunque sea motera, no es un robot. Así que tiene derecho a ser independiente. Totalmente independiente, sea de otra hembra o de un macho con poder.

    En muchos casos (muchos), el gen social negativo que ella puede tener, y que llamamos aquí SEMC, le impide usar esa independencia natural. Tanto o más que el gen social negativo, que posee el macho, casi por defecto, que le hace considerar que la mujer debe ser de su propiedad. Un derecho que se hereda socialmente (ellos dicen «naturalmente»!!!) por ser macho, desde que los primeros machos instauraron esa norma social de castigo. Que, lógicamente, no fue ningún Yahvé, ni nada divino que se le parezca, el castigador. Fueron los primeros machos prehistóricos, los que instauraron la Sociedad Patriarcal que, aún en pleno siglo XXI, padecemos (todas y todos).

  • Viene a ser el cuento de aquella mujer liberada… falsamente, que tanto presumía de JIPI

    Decían que si las flores y el viaje, sobre todo si era químico, podían hacerte madurar a tope. Cuando realmente era una forma de ir podando todas las ramas de tu árbol corpóreo y, lo que es mucho peor, impidiendo que tu mente floreciera en la próxima primavera. Eras la ilusa Rose, que se embarcaba en su Titanic, para que un Jack le permitiera vivir.

    Como jipi, te atabas a un macho de la florida tribu, igual que siempre. Aunque durante una temporada probaras con varios diferentes. Abandonabas a tus hijos, para ser educados por los animalitos del bosque, esperando que algún Tambor los guiara. Pero sin enseñarles que, en el bosque de la vida, hay unos cazadores que desean matar/explotar a la mamá de Bambi.

    Decías NO a hacer la guerra, pero tampoco ayudabas a que se frenara su refuerzo, por parte de los políticos. Porque estabas imbuida de ese espíritu oriental, que supone una tendencia a que todo pase, para que te deje pasar a ti. Siempre (y primero) a TI.

    Preferías ser en la otra vida un bonito gato maullante, a ser, en esta, la que ayuda a una amiga, aunque sea alguien que no comprendes, a sobrellevar su desesperanza.

    Es decir, escapabas de un gen social (integración en el sistema establecido), y hiciste todo el camino necesario para encontrarte otra variante del mismo gen (integración en nuevo sistema de opresión). Especialmente si optabas por introducirte en la sacrosanta secta del Gran Manipulador Divino. Con su gurú correspondiente. En el fondo, una pobre criatura humana con la conciencia prestada.

  • La mujer que quiere ser realmente libre… sabe que sin LUCHA no podrá serlo!!!

    Y por ese motivo le resulta esencial buscar compañeras de lucha. Aunque a veces peca de ingenua, pensando que el macho puede ayudar, aunque solo sea en la cama, sobre todo siendo un Brad Pitt.

    Pero ese aspecto del tema, ya se tratará más adelante. Porque el gen social da para mucha reflexión. Y sin ayuda del macho que se beneficia de él, pero consigue en parte liberarse, lo tiene muy difícil. Se supone que imposible, ya que son la otra mitad de los habitantes del planeta..

    Así que las Thelma y Louise reales, lo tienen jodido, si no queieren que su liberación se limite a tirarse por el barranco.

    Empezando por adentrarse en el conocimiento de esos mecanismos de poder, tan sofisticados, que tiene la sociedad patriarcal actual, para mantener oprimido al sector femenino del planeta. Incluso si son seguidores de la Biblia Queer.

    Como decimos aquí, el injerto de un gen social es algo mucho más profundo y duradero (generacionalmente) que una simple mala educación.

  • Incluso PARECER una mujer dominante… aunque realmente no lo sea

    Porque está claro que existe el arte de las apariencias. Y tanto el fenotipo biológico como el social, son unos artistas controlando ese arte. Te dejan ver lo que quieren, teniendo en cuenta que ocultas pueden quedar características esenciales para un futuro descendiente.

    Y qué pasaría si esas característica genéticas (biológicas) consiguen aflorar a la superficie, de tu cuerpo o de tu mente, debido a alguna causa imprevista, que actúa sobre tu dotación cromósómica. Sobre tu ADN.

    Y, por otro lado ya sabemos que si en algún territorio ideológico, este arte florece, es en el de las etiquetas sociales. O, como preferimos decir aquí, el conjunto de genes sociales que la SAD te ha querido injertar.

    Hablamos ayer de un bar, que podía mudar en el típico salón del Oeste. Y allí lucir su cuerpo (y su carácter) una chica que sepa sobrevivir en un ecosistema muy machista y muy violento.

    ¿Qué puede hacer diferentes a las chicas del mismo salón de vaqueros?

  • Porque, ¿cómo podemos saber lo que quieren los OTROS…

    .. para quererlo también nosOTROS?

    Sin gafas de realidad virtual, ni tampoco un móvil, o ni siquiera una simple pantalla de TV… ¿cómo llegan los otros a nuestro cerebro?

    Y tampoco hablamos de prensa o de radio, ni siquiera de las viejas cotillas del barrio… hay un mecanismo de persuasión, realmente dos (2), pero el primero es el primero, ya que empezó en la noche de los tiempos. Cuando el primer rey usurpador necesitó juntar un ejército y fundó una religión, que le sirviera de apoyo. Porque no llega dominar con las armas materiales. Se necesita un dios que protegiera al usurpador y le diera justificación, ante su pueblo oprimido y los demás pueblos del contorno a conquistar. Y para ayudarle en esa tarea divina » créo» a los sacerdotes.

    Ahí empezo la manipualción mental del ser humano. Crías y adultos debían arrodillarse en sumisión ante ese dios que legitimaba al rey. Por lo que el rey también merecía que los súbditos aprendieran a arrodillarse ante él. Era, además, una forma muy cómoda para cortarle la cabeza a los disidentes.

    Ah, ¿pero los sacerdotes manipulan las mentes?

    Pero si están para bendecirnos y hacer que seamos buenos, dice la gente… pero, ¿buenos para quién?