Etiqueta: aprendizaje

  • ¿O acaso el machismo es…

    … algún tipo de cuento chino?

    Acaso no existe un estereotipo en la mente humana, del macho y suponemos que de la hembra homosexual, que representa el ideal de figura femenina?

    Y, que, como dijimos ayer, se basa en el modelo de estatua griega, que nos ha regalado la cultura clásica griega y romana.

    Porque hasta el Drogo, de Juego de Truenos, de una cultura más bien «caballuna», se pirró por ese estilo griego de la Daenerys de la Tormenta.

    No nos engañemos, en el imaginario colectivo humano sigue primando esa figura tan «bien proporcionada». Son miles de años consumiendo el mismo modelo. Por lo que viene a ser un gen social tremendamente efectivo.

    Y que, en este caso ni es positivo ni negativo, tendrá una incidencia u otra en función de como actúa sobre nuestro sistema mental, a la hora de tomar decisiones. Entonces. es cuando puede actuar poistiva ao nagetivamenete, en función de como provoque reacciones positivas o negativas en nuestra relación con las hembras que se crucen en nuestro camino.

  • O, puestos a darte valor, te convierten…

    … en una estatua de sal.

    O de mármol de Carrara. Diseñada por el mayor artista, normalmente macho, que tenga esa determinada época. Pero, no lo olvidemos, el Renacimiento fue la recuperación de la figura humana, pero, básicamente, la masculina. Así que poco se avanzó, desde que le pasó lo que le pasó a la mujer de Lot.

    La mujer seguía siendo un apéndice. Como mucho la madre de Jesús. Lo mismo que María Magdalena, era un elemento importante en la parábola de Cristo sobre «tirar la primera piedra».

    El ideal de mujer griega seguía en el Nº 1, hasta que un tal Rubens le dio alguna vuelta. Pero, en esencia, la sociedad civilizada, seguía con el modelo griego, por mucho que pudiera soltarse en modo pornográfico, o estético felliniano, con cualquier tipo de mujer.

    No olvidemos que hay machos capaces de violar a mujeres con cierta deficiencia, física o psíquica. Y a ancianas.

    El macho humano no solo deriva en tendencias sádicas y masoquistas. Es muy amigo de saltarse todos los límites, que la conciencia humana se debe marcar como imposibles de saltar.

  • Porque ser mujer y madre, tiene que ver…

    … con un modo de esclavitud…

    … aunque el patriarcado lo haya bendecido como algo natural e, incluso, grandioso.

    Ya lo era con la aristocracia, sobre todo para usar el matrimonio regio como reproducción de un sistema de producción social : nobles y siervos.

    Pero la burguesía, triunfante en la Revolución Francesa (eso sí muy ilustrada), fue capaz de crear un sistema de producción social, dónde la nobleza no tenía sentido, por ser improductiva básicamente. Ella pasaba a ocupar la cima de la pirámide social.

    Pero era fundamental que la mujer solo ocupara el segmento social de reproducir la descendencia de esa burguesía. Nada más (y nada menos!). De hecho estaría muy mal visto que las burguesas trataran de producir cualquier otra mercancía, aunque solo fuera cultural.

    Y por eso podemos decir que, como sucedió con los esclavos en USA, pasaron las mujeres, de ser esclavas en todas partes, a ser esclavas en las casas de los burgueses. O de los trabajadores a sueldo que tenían eses burgueses. El burgués era el amo del trabajador y el trabajador se tenía que conformar con ser el amo de su casa. ¡Qué, en general, ni «su» casa era!

  • Porque lo de la mujer es un tema de maltrato…

    … que viene de muy antiguo!!!

    Desde la prehistoria del ser humano. Y es para dar de comer aparte, por lo complejo y lo mal visto que está (hablar de ello), por parte de la sociedad adulta machista.

    Es decir, es para hacer reflexiones muy seguidas y muy muy profundas. Porque el machismo explícito solo es la punta del iceberg de un síndrome del machismo clandestino, que tiene comida la mente de muchos terrestres, sean machos o hembras.

    Y mostrar el resto del iceberg, es como sacar del centro de la Tierra una porción de su magma, para que nos despierte realmente el dolor de su quemadura.

    No están los machos por sufrir quemaduras de realidad. Como tampoco están muchas hembras, que padecen el SEMC y no quieren mirar para dónde, el problema del machismo, peor se manifiesta. Incluso cuando mata.

    ¿Cómo hacer para que quieran abrir los ojos?

  • Y había tebeos para lavar…

    … el cerebro femenino.

    Aunque ya sabemos que aquí es preferible hablar de adn social negativo, en vez de lavado de cerebro. Porque una cosa es echar algo de detergente al agua con que nos lava y, otra muy diferente, ir insertando en nuestra mente eso que llamamos genes sociales, que intentan cubrir los genes naturales de nuestro ADN.

    Este es otro nivel, mucho más sofisticado de lavado mental. No llegan a borrar lo que hay escrito, pero es una forma de reescribir sobre lo escrito, para que sea leído, en vez de la escritura original. Podía decirse que se trata de hacer una tachadura de lo que está escrito, pero de forma que sea legible lo que escribamos por encima.

    Y cuesta mucho, muchísimo, borrar lo reescrito. Además de que siempre quedará una lectura más confusa, de las capacidades genéticas que en el ADN estaban marcadas. De hecho, después de sufrir como rehén maltratado durante años, ya nunca volveremos a ser el mismo ser humano.

    De alguna forma es de lo que se habla en una página del blog, cuando usamos el caso de Dave en Mystic River.

  • Pero… ¿Cómo llegamos a ver lo que…

    … quieren que veamos?

    Y que, amablemente (en principio), «los otros» se empeñan en que veamos!!!

    Poniendo además todos los filtros (suyos) posibles, para que solo veamos lo que quieren que veamos.

    ¿Qué papel juegan, por ejemplo, los tebeos, también llamados cómics a nivel internacional?

    ¿Por qué usan nuestra etapa como crías humanas, sobre todo la infantil, tan proclive a buscar amigos imaginarios, para comernos el coco con un montón de normas sociales? Normas disfrazadas, que nos las hacen tragar, como inofensivas aventuras de los grandes héroes clásicos. Y si no valen los clásicos, se fabrican héroes modernos «ad hoc».

    ¿Por qué el cristiano (falso) guerrero del antifaz, podía siempre con todos los musulmanes/árabes que se cruzaban en su santo camino, y que, además, siempre hacían de malos? Sería una buena pregunta que, entonces, nunca nos hacíamos los que devorábamos tebeos.

  • Pongamos un ejemplo muy sencillo :

    … el clásico juego «de las casitas».

    En este juego no hay violencia explícita. Si obviamos la relación de poder que se establece entre los que van a comer y los que van a servir , que, seguro, comen mucho mucho peor (como mínimo). Pero es un ejemplo clásico de injertar un adn social sin que nos demos cuenta.

    Porque sí, ese tipo de mensajes implícitos, también los podemos ver en la imagen. Siempre que seamos capaces de superponer información sacada de nuestra ROM/MOR, en el momento de observar la mesa «tan bien puesta». Aunque quizás nos cueste algo ver esa cantidad de normas sociales que están incluidas en esta colocación determinada (socialmente) de una mesa de mucha categoría. Porque las mesas de los pobres no tienen tantas reglas de educación/domesticación social, como sí tiene este tipo de mesa aristocrática. Y si no, que se lo digan a madame Pompadour, cuando no entendía el motivo tan razonable de sus súbditos, al iniciar la Revolución Francesa. Pero, ¿qué les hemos hecho decía, camino de la guillotina?

    Y es que nos debemos preguntar viendo la mesa, ¿qué gen social tienen «las del servicio» (o los, les), para que sepan perfectamente como colocar la mesa? ¿Qué normas tuvieron que aprender (y cómo), para ser un servicio admirado por «sus» señores, aunque despreciado y oprimido como seres humanos?

    Todo el colectivo que forma el llamado «servicio para esa mesa», tiene en su cerebro un adn social negativo, que se le fue metiendo poco a poco en el cerebro (injertos sucesivos), mientras se preparaban para ser la clase obrera de los aristócratas o burgueses, que se van a sentar precisamente a esa mesa. Ni más ni menos.

    En vez de ayudarles a mejorar la capacidades naturales de su ADN, se le fueron quitando (cubriendo, mejor dicho), para injertar las nuevas capacidades artificiales. Las que están ligadas, bien soldadas, a esas normas sociales, que forman la «buena educación para un banquete real (o simples burgueses, ansiosos de ser tratados aristocráticamente). En otro lugar le llamamos buenos modales, para ser un adolescente «educado».

  • Porque, ¿cómo podemos saber lo que quieren los OTROS…

    .. para quererlo también nosOTROS?

    Sin gafas de realidad virtual, ni tampoco un móvil, o ni siquiera una simple pantalla de TV… ¿cómo llegan los otros a nuestro cerebro?

    Y tampoco hablamos de prensa o de radio, ni siquiera de las viejas cotillas del barrio… hay un mecanismo de persuasión, realmente dos (2), pero el primero es el primero, ya que empezó en la noche de los tiempos. Cuando el primer rey usurpador necesitó juntar un ejército y fundó una religión, que le sirviera de apoyo. Porque no llega dominar con las armas materiales. Se necesita un dios que protegiera al usurpador y le diera justificación, ante su pueblo oprimido y los demás pueblos del contorno a conquistar. Y para ayudarle en esa tarea divina » créo» a los sacerdotes.

    Ahí empezo la manipualción mental del ser humano. Crías y adultos debían arrodillarse en sumisión ante ese dios que legitimaba al rey. Por lo que el rey también merecía que los súbditos aprendieran a arrodillarse ante él. Era, además, una forma muy cómoda para cortarle la cabeza a los disidentes.

    Ah, ¿pero los sacerdotes manipulan las mentes?

    Pero si están para bendecirnos y hacer que seamos buenos, dice la gente… pero, ¿buenos para quién?

  • Y no es cosa exclusiva del Rusty James…

    … mirarse en los otros, porque todos nos miramos…

    … allí, dónde ya no estamos… o, lo que es mucho peor, ya nunca podremos estar (otra vez). Como les pasa a estos dos niños, que piden ser mimados de nuevo, como cuando eran bebés. Uno por las tetas de una mamá, biológica o adoptiva. Y el otro por la caricia artificial de un jodido biberón. Porque es mejor eso, que la caricia inexistente.

    Venga de donde venga la caricia, lo más importante es sentirla. Y precisamente por ese motivo somos, de niños, tan fácilmente manipulables. Cualquier depredador, que se disfrace de cariñoso, ya nos tiene ganados en un primer paso. Sobre todo si nuestros padres nos niegan esas caricias.

    Ya le pasaba al Rusty James, abandonado por una madre y un padre, que necesita redimirse en el colo de su hermano : el gran líder!!!

    Y el que no tiene hermano mayor, ¿a quién recurre?

    Lógicamente, a la SAD (sociedad adulta dominante). Esa sociedad que le promete protección de todo mal, como dicen muchos padres, aunque luego realmente lo van a maltratar como si fuera un animal cazado en la selva.

  • Nunca, nunca, se está bien preparado…

    … para ver lo que tenemos delante.

    Porque puede ser algo que se «nos enfrenta». O incluso mejor dicho, «se nos viene encima» sin que podamos evitarlo. El protagonista de La ley de la calle (Coppola). Un joven descontento, al que apodan El chico de la moto y a quien le queda esa enorme losa encima del cuerpo, ya por vida. Su corta vida, porque la SAD no perdona al disidente, que no se quiere integrar en sus maquinaria social, tal como le manda el poder adulto establecido como dominante

    Y quien, como decíamos ayer, solo será el modelo que ayude a su hermano pequeño, para que se deslice por el abismo que tiene bien preparado, por esa misma SAD, que ya tiene condenado al chico de la moto. Aunque al final, ese hermano modelo, le hace escapar del camino que él (RJ) «escogiera» y que lo sepultaría (también) en el cementerio social.

    Porque, o eres pieza de la maquinaria social represora o eres pieza de la parte social que esa maquinaria debe reprimir. No existe un escondrijo dónde te puedas ocultar del poder establecido de la SAD. Hasta el mundo subterráneo del metro de NY, será barrido de cuando en vez, para alimentar las necesidades políticas de sus gobernantes. Por ejemplo, haciendo una limpieza política, para ganar votos de los biempensantes neoyorkinos.

    Entonces comprobarás perfectamente de qué lado te tocó (nunca se escoge libremente) estar, si como represor o como reprimido.

    Y repito : Aunque no lo parezca, tú escoges (escogiste)el lado en el que te encontrarás, en su apropiado momento.