Etiqueta: aprendizaje

  • Lo que nos lleva a… EMPAREJARNOS!!!

    Y, para buscar pareja, tenemos la capacidad de adaptarnos a convivir con otro ser vivo humano. Pero, como hemos dicho, eso también necesita de un aprendizaje bastante serio.

    Y puede ser para tomar un café y charlar, o para hacerse pareja por un tiempo y convivir juntos. Buscando la continuidad de la especie (reproducción habemus) o guiándose por la busca de otras formas de vida placenteras (no reproductivas o de reproducción indirecta).

    Porque nada obliga al ser humano, para optar por la reproducción, de forma individual. Es una necesidad colectiva, no como individuo concreto (y libre para escoger su futuro). Aunque esto de la libertad para escoger, ligada al libre albedrío humano es un asunto de mucho fierro, que tendrá sus reflexiones aparte.

    Por ahora quedemos en que la pareja no tiene que ser para mantener la continuidad de la especie. Aunque ese objetivo no es precisamente baladí.

    Pero es que otrr objetivo del ser humano es que pueda ser feliz, dentro de las posibilidades que el permita el ecosistema dónde vive. Ningún otro animal tiene esa capacidad. Como ningún otro ser vivo, tiene la posibilidad de elegir, gozar de un libre albedrío. Aunque sea parcialmente.

  • Y, para hablar, buscamos… PAREJA

    ¿Y para qué necesitamos aprender, si eso nos va a costar un esfuerzo? A veces muy grande. ¿Quizás para poder hablar?

    Cada ADN , con aportación del adn social, es una mente diferente. Y nunca olvidemos que una sola mente puede albergar varios yos, que también deben estar en comunicación permanente. Porque si se intenta enmudecer a uno de esos yos, en el futuro puede darnos problemas. Como iremos viendo más adelante.

    Porque los yos que nos habitan, necesitan cierto tipo de doma, pero todos, no vale con dejar que uno domine a los demás, como el anillo de Tolkien.

    Y no hablamos de doma por parte de la SAD, una simple y encadenadora domesticación, hablamos de domarlos uno mismo. Es decir de autodomarse, hablando en plata. Convenciéndolos para llegar a un equilibrio mental, que no provoque tal caos interno, que nos pueda inhabilitar como pensadores críticos.

    Nunca nos podremos comunicar con el exterior, si somos incapaces de comunicarnos en nuestro propio interior. Hasta lo más profundo de nuestra mente. Allí dónde podamos operar conscientemente. Y eso se tiene que aprender.. y aprender duramente!!! Luego ya vendrá el otro…

  • Pero de nada vale … lo APRENDIDO…

    … en el viaje, si no llegamos a algún SITIO. Dónde practicarlo!!!

    Y aunque en esa vuelta a seguir el nuevo camino, seamos algo diferentes de lo que éramos al empezarlo. Y puede que esto ligue con las creencias hinduistas y budistas sobre las otras vidas.

    En este sentido, de tener otra vida, hay un fallo en la peli que usamos como referencia (2001…)… ya que no tenemos porque retornar con la misma figura humana con la que «partimos»… una vez mutados en otro ser humano (o lo que sea), ya no necesitamos tener el cuerpo de un bebé… podríamos ser una gata o algún tipo de sobrehumano. Ser incluso solo un cierto tipo de energía con vida.

    Pero es fundamental llegar a algún lugar dónde nuestro bagaje cultural (la mochila de la adolescencia, ahora ya adulta), nos sirva paa empezar una nueva vida… o complementar la anterior.

    Porque, como Odiseo, no somos nada sin nuestra Ítaca. Lo que no quiere decir que debemos ser nacionalistas, al modo siglo XIX. Cualquier puerto diferente de esa Ítaca primitiva, puede ser nuestro nuevo ecosistema. Sea en la galaxia que sea…

  • Siempre que viajamos… APRENDEMOS algo

    Aunque parezca que NO.

    Y no hay que volver a Ítaca para aprende por el camino, como hizo Odiseo/Ulises.

    Si bien es cierto, que suele aprovecharse mejor el camino de vuelta que el de ida. Por mucho que el gran Antonio Machado se empeñara en lo contrario.

    Pero también el camino novedoso nos deja aprender algo, si lo hacemos con todos los sentidos bien abiertos. Y organizando adecuadamente los datos recogidos mientras caminamos.

    Hasta el camino más raro de nuestra vida, nos proporcionará sensaciones, que bien digeridas, como si fuera comida, nos dará una información precisa para cuando la necesitemos usar, a la hora de fabricar nuestras ideas cartesianas. De alguna forma favorecerá que usemos nuestro lenguaje y tomemos contacto con otros lenguajes posibles.

  • ¿Cómo se va generando el LENGUAJE?

    Del ADN a las frases que formamos con palabras, hay un proceso largo y complicado, que le costó a la naturaleza (sea lo que eso sea) mucho mucho trabajo previo.

    Nuestro ADN es capaz de generar una mente, algo tan tan complejo que ni siquiera lo podemos concretar en un órgano corporal. Aunque sabemos que su base la forma ese entramado de circuitos neuronales, que, en cierto modo, la van edificando. Todo bien ubicado en el cerebro. Aunque no sepamos muy bien cómo.

    Y eso que llamamos mente, es capaz de montar un complejo sistema de lectura, tanto de la realidad interior (corporal) como exterior (ecosistema donde se desarrolla la vida de ese cuerpo con ADN). Y todo esto, sin salir del proceso de maduración natural, en su primera etapa.

    Una vez en el exterior, en el ecosistema, toca ya bregar con los agentes externos a nuestro ADN. Sea la simple naturaleza inerte o ya la interferencia con otros cuerpos con ADN, más o mensos cercanos a nuestra posición en la escala evolutiva.

    Entonces es cuando aparece la sociedad (los otros). Por ahora sin necesidad de adultos, ni de alguna concreción espaciotemporal… ¿estaremos en los orígenes de la humanidad? ¿Tendremos que inventar el habla y la escritura?

  • Pero sin esperar a ningún … MONOLITO!!!

    Para aprende a hablar… y, lo más importante, para aprender a decir lo que queremos decir, es vital que no nos dejemos llevar por ningún dios que todo lo sabe (y todo lo puede)… y aún menos por ninguno de sus profetas.

    Se puede decir, aunque no quedara muy claro, que ese es un mensaje que podemos sacar de la gran peli que es «2001, una odisea del espacio». A fin de cuentas el final está totalmente abierto.

    En sus inicio podemos ver como hay un grupo de hombres mono, que se dejan seducir por el monolito misterioso y eso les lleva a descubrir el uso de un hueso como arma ofensiva. Algo así como el utensilio anterior al cuchillo, que usará el Abraham bíblico, para sacrificar a su hijo Isaac. En este caso les servirá para apoderarse de la charca que, en prirncipio, era de todos los grupos de simios homínidos.

    Y así, después de varios ciclos de evolución tecnológica, la humanidad llega a un lugar del Universo, dónde parece que le dejan renacer de nuevo. Quizás más inteligente (o menos). Le permiten ser la Nueva Humanidad Protegida por Quien Sea…

    Renacerá superconvencido de lo que le dice el dios monolito cuando se está muriendo: tú sin mí no eres nada. Como le dice el machista a la mujer que se acaba de follar.. «sin él no sería mujer». No volvamos a caer!!!

  • ¿Dónde está, entonces, la esencia… del SER HUMANO?

    ¿Quizás en su maravillosa capacidad para comunicarse, mediante un lenguaje articulado e inteligente?

    ¿O será mucho decir, para que lo pueda entender un ser humano versión normal de homo sapiens?

    O sea, esto que tratamos de hacer aquí, de forma virtual entre quien escribe este blog y quien lo trata de leer… ¿será un enésimo ejemplo de lo que hizo el primer ser humano, con inteligencia mínima, intentando transformar sus gruñidos en simples y complejas palabras? Si hasta las religiones hablan de la palabra de su dios.

    Alguien debía estar muy aburrido hablando con las piedras, o a veces con los perros y decidió hacer algo para mejorar la comunicación humana : un alfabeto.

    Menos mal que algunos seres humanos no se rendían, ni se rinden, fácilmente.

  • El adulto necesita… mucho EQUILIBRIO

    Acabar de adulto es como caer por una catarata… y se necesita hacer un gran esfuerzo para volver a la superficie.

    Porque, en esa vuelta a respirar, se notará si has aprendido lo necesario, en tu bajada por el río. No solo para impulsarte hacia arriba, una vez caído, si no para nadar hacia la orilla. Se requieren destrezas (la «mochila» que aquí decimos), aprendidas en la adolescencia.

    Por eso decimos aquí, que, si pierdes parte de tu adolescencia, llegarás a ser un adulto incompleto.

    Cuando se habla del destino es una forma de ocultar la esencia del proceso de maduración… de infante a adolescente, y de adolescente a adulto… con esa segunda adolescencia posible, que aquí consideramos se puede dar si has tenido una completa adultez. A eso le podemos llamar el equilibrio mental del adulto.

    Y eso es lo que le puede haber contado el Robert al Paul.

  • El gen social del… EQUILIBRISTA

    Hay un momento crucial en nuestra vida, en el que debemos tener cuidado al poner los pies en el suelo. Por si estamos confundiendo el suelo real, con otro tipo de superficie, o fino alambre, por el que nos apetece caminar.

    Porque suele tener efectos nefastos, la elección tomada, y la mayor parte de las veces ya serán irremediables.

    No hay forma de saber lo que deparará el futuro, pero nuestro ADN nos prepara para tener una idea aproximada, aunque no seamos adivinos, del posible efecto que han de tener las decisiones tomadas.

    Haya acumulada mucha experiencia en el ADN, para que no nos permita adaptarnos al ecosistema, recogiendo de él, los refuerzos necesarios, para mejorar nuestras capacidades innatas. Favoreciendo las positivas y neutralizando las negativas. Lo que no se puede es querer empezar otra vez, como si fuéramos los nuevos dioses del Olimpo, que acabamos de matar a nuestro padre. Ese camino solo puede llevar a nuestra destrucción, incluida la posible extinción de lo que representamos como especie.

    Buscar el equilibrio natural y artificial, como especie humana, no es jugar precisamente con el equilibrio de nuestra mente, es decir, del planeta.

  • … estar siempre en… la CUERDA FLOJA

    Porque podemos llegar a odiar el papel que nos ha tocado representar.

    Y suele pasar cuando se está harto del trabajo de madurar, durante la adolescencia, que viene a ser algo así como picar piedra sin ver el resultado, estando en una cárcel y soñando con una estancia más o menos dorada en algún edén inexistente.

    Se puede decir que la adolescencia tiene mucho que ver con la fase edénica, en la que Eva descubre que tomar la manzana lleva consigo un durísimo castigo. Conocer la realidad no siempre es placentero.

    En cierto modo bíblico, la adolescencia supone aprender a coger manzanas del árbol, sin que te puedan castigar con la expulsión del paraíso, dónde te tocó vivir.

    Y por eso, el Chico de la Moto (La ley de la calle) debe autoexpulsarse de la Vida, para que pueda seguir vivo su hermano. Es decir, debe enseñarle a Rusty James, como coger la manzana sin que se entere su Yahvé.