Un blog de Sociogenética

  • Lo que demuestra que la vida es mucho más que tu madre!!!

    Y con eso llega la gran mentira, es decir, descubres por ti misma. esa mentira que llevas creyendo toda tu vida. Aunque sea gracias a un simple ratón. Y todo porque confiabas plenamente en tu madre. En el fondo, es la esencia de la política. Afirman cosas sin comprobarlo.

    Todo lo que te contó tu mamá sobre la realidad es falso… incluso si tiene alguna parte de verdad. Porque siempre te ocultaron todo aquello, que podía hacerte realmente libre.

    Porque la base de una familia clásica es que no te pueden soltar, hasta que estés preparada para hacer de pieza básica (o de dirigente) en la maquinaria social establecida. Eso que, a veces, llamamos SAD (sociedad adulta dominante).

    Y eso es debido a que la familia, en general (hay excepciones), es como una secta. Y en las sectas domina una ley indiscutible : «Fuera de mí está la muerte». En la peli es una infección (falsa), que mata a todo ser vivo que ande por el exterior. Eso es lo que cuenta la mamá robot.

    Pero la ley natural dice todo lo contrario : Aquí empiezas a vivir, fuera está el resto de tu vida.


  • Hasta que empieza el ratoncito revoltoso…

    Y lo mismo que te matan la empatía y la solidaridad, la sociedad, te mata la curiosidad, que es la única que te proporciona defensas ante los cambios del ecosistema.

    El caso del ratoncito en la peli, nos muestra dos aspectos de la domesticación que sufre esta chica : la penalizan si es curiosa con lo que puede suceder en su entorno, y castigan, a su vez, al ser vivo que aparece sin permiso por el entorno. Rápidamente lo condenan a muerte, a causa de estar infectado «por lo que sea». Pero, eso sí, sin comprobarlo.

    Cuando, además, es una prueba viviente d e que afuera del búnker se podía vivir de alguna manera. Rompiendo el relatod de mamá robot.

    Y es así como, en la escuela con humanos también se penaliza la curiosidad, haciendo que de ese modo solo se pueda estudiar la versión canónica de la historia, así como razonar exclusivamente tal como está permitido. Y eso no es razonar, es hacer un injerto del pensamiento únivoco. Totalmente acrítico.

    Esto es anular la diferencia, nos hace a todos homogéneos.

  • Y que mamá solo enseña lo que le conviene…

    Y entre sus mentiras, las que más duelen son las que manifiestan una falsa realidad… como si para protegerte del mundo exterior hubiera que montar un cuento de hadas, en vez de dar todas las herramientas precisas, para combatir lo que te pueda maltratar en ese mundo exterior.

    Pero es que si te dan filtros, te ayudan a construirlos, para poder calibrar las mentiras del exterior, entonces, aún serás más capaz de reconocer las mentiras de la familia y allegados. Y por esos los filtros propios están prohibidos. Te obligan a usar los que fabrica la SAD.

    ¿Qué sociedad empática y solidaria se puede construir si te enseñan mecanismos de selección artificial, como. es la famosa paradoja del tranvía? En este caso, con un ejemplo de donar órganos corporales… así no se «fabrican» humanos empáticos y solidarios. Así se favorece el humano egoísta y fuertemente competitivo.

    Está atacando directamente a los biogenes que traes en tu ADN, injertando en tu mente humana, una ideología antihumana negativa, un adn social negativo… tal como hace la SAD con las crías humanas, cuando usa padres humanos, sean biológicos o adoptivos… mamá robot hace exactamente lo mismo. A fin de cuentas no deja de ser un adulto.

    Está criando humanos para que sean piezas perfectas de una maquinaria social, que tiene muy poco de humana y mucho de sociedad artificial inhumana.

  • Y descubrimos las MENTIRAS de mamá…

    Y una de las razones principales de que los adolescentes se rebelen, es que llegó el momento en que ya tienen capacidad para afrontar lo que le oyen a sus padres y compararlo con la realidad que ellos empiezan a comprender (o lo intentan)… Y, claro, no les salen las cuentas… sus padres mienten casi tanto como respiran (muchos)… y los que dicen las cosas a medias, para el adolescente, es como si mintieran… no están aún preparados para comprender el difícil papel de ser tutores de una cría humana.

    Eso también pasa con los padres humanos… y duele más que mucho!!!

    Pero la cuestión es que , donde había montado un muro de confianza, se va resquebrajando, y puede llegar a desaparecer… o, lo que es mucho peor, puede montarse en su lugar, otro muro, que impida toda comunicación natural y libre.

    Y lo malo de las mentiras de la familia, es que van a poner en total cuarentena cualquier información que pretenda darle un adulto a esa cría humana desconfiada.

    Con el consiguiente problema de que abrirá más los oídos y los ojos a lo que le digan sus iguales, por muy mala intención que pongan en ello… siempre le parecerá más atractivo que lo dicho por un adulto. Y ya sabemos donde bebe la mayoría de los adolescentes, una vez que empiezan a rebelarse… y no miran por donde navegan.

  • E incluso nos REBELAMOS…

    Cuando aparece la mujer mayor, en la peli, tardamos en darnos cuenta que puede ser un ejemplo de cría humana desechada, por no cumplir los requisitos que tenía programados mamá robot.

    Entonces es cuando podemos comprobar cuanto de real tiene lo sospechado : un robot no es humano.

    Por lo tanto, no puede sufrir tus dificultades de maduración, para estabilizarse mentalmente, pero tampoco puede aprovechar todas sus facultades para lograra esa estabilización.

    Y si decimos que la cría humana tiene que evitar el injerto de un adn social negativo, ¿cómo vamos a quedar impasibles ante el hecho cierto de que una mamá robot, solo tiene que injertar en la mente de la cría humana, una forma de ver la sociedad futura, que no tiene porque ser precisamente libre? Solo necesita que la cría humana se adapte a ella, aunque sea una tiranía, donde, por ejemplo, se siga la «ley del tranvía desbocado», para decidir lo que es justo y lo que no es justo.

    Por eso llevamos diciendo que es un biogén que porta nuestro ADN, lel que marca la capacidad de regenerar la sociedad dónde vivimos, una vez que llegamos a ser adultos. Porque si las sociedades humanas se van quedando anquilosadas, no va a ser menos en una sociedad regida por robots, los cuales no son precisamente propensos al cambio, debido a su programación inicial. Y, al revés, pudieran tener alucinaciones inesperadas, que dificultan la interacción humano-robot. Porque nada asegura que un robot no pueda desbocarse.

  • Y además SEGUIMOS madurando…

    Y cuánto más maduramos, por algo somos humanos, más notamos las diferencias. Porque notaremos nuestras ansias de libertad, que crecen al ir madurando, y chocarán de frente con la forma de vivir de un robot. Que no las tiene y, por lo tanto, no las puede entender. Da igual lo que tenga en su ROM sobre la libertad, es inútil… porque no puede sentirla. Toda posible conexión afectiva y racional, establecida hasta ahora, se va diluyendo al comprobar las enormes diferencias entre mamá robot y su cría humana.

    Y ya no digamos en el cambio crucial de la adolescencia. Si nos parece abismal, en ese momento de explosión, la diferencia entre nuestros padres humanos y nosotros, ¿qué se puede esperar de la relación entre una mamá robot y su cría humana adolescente?

    Solo si han conseguido robotizarte un poco, se podría pensar en un cierto arraigo afectivo con la robot… pero ¿qué te puede dar a cambio? , cuando necesitas conjugar la necesidad del afecto materno con la incipiente independencia que se va formando en tu mente…Porque madurar es pensar (más), pero siempre es pensar en libertad… incluida la separación del segundo útero (la casa familiar)… no hay otra forma de pensar.

    Y es por ese motivo, que, en la peli, empiezan a aparecer las discrepancias naturales entre la cría y su mamá.

    Pero si las mamás humanas no suelen estar preparadas para atender las reclamaciones adolescentes, ¿qué pueden hacer las mamás robóticas, que ni siquiera entienden lo que es la libertad?

  • Pero… NO son como nosotros!!!

    Los robots son diferentes. Diferentes si, pero hasta cierto punto… porque hay cosas en las que no se puede ser diferente. Como, por ejemplo, en la pretensión vital de nuestro ADN, esa que solo debe admitir que vivamos en libertad!!!

    Y parece simple, pero no lo es. Por ese motivo hay tantos seres humanos , que pretenden quitarte tu libertad y , además lograr que, otros como tú, asumáis que podéis vivir sin ella. Será un adn social negativo, bastante extendido por el planeta adelante.

    Ya incluso en los tiempos tribales, cuando aún no se inventara la tiranía de siempre, ni las dictaduras modernas.

    Y es que mamá robot, en eso, no es como nosotros (los seres humanos). Ella no tiene la necesidad de ser libre, porque ella fue creada como esclava. No puede saber lo que es vivir en libertad.

    ¿Cómo puede entender, entonces , que un humano necesite de la libertad como del aire que respira? Simplemente, NO puede.

  • Nos protegen “igualmente”…

    La protección de una madre viene de fábrica, salvo cocntadasa ocassisones (maadares aala fuerza)… peor, d etodasa formass corresponde auanaa interacción maadare-crái, ques edebe eganaar.

    Especialameneet la aamdre, ya que elaa neceissdad de prortección de la cráia viene een su ADN… pero ala amadre se tieene que etraabajr muchcco laa necesisdad d eprotección que etare een sus ADN… ssosn varaaios biogeens slso quee enetran ene ste jugo de «ganaras eala ahijo»… porque eeno llega cocn que e»él tee neecsite».

    Y no e sdifíciccl imjereetar un socicogén proteector ene ele cerebrod euen robot. Será ma´s diff´ficil quee no chcoque cocn als srespuestas naatauarles de laa críaa humana.

    Sobre toodd lee puede resussltar muy difícicl auan robot, eel ineterepretaar lassacuddiadas eemociconales de la cría, y suss reepuestas ma´ss instssintivas (por rmrucho que ele limpiaraan suss reecstos d eanaiaaml irracaional).

    Y lo peor es pensar, en quién puede proteger a la cría humana de las máquinas, cuando, por definición, intentan controlarla a ella. Cuando ni siquiera una madre biológica puede proteger a su cría, de los ataques de esa misma madre (maltrato, abandono…).

  • Nos hacen felices “igualmente”…

    A esta salaturas d eblog, ya debía estsra muy clara ala intención de usaar eel iguaalmeneet, que elleevamso repitiendo, een als entaradas, de forma atotalaamnetee irónica… inclcusso diríamaos que brutaalamneet sarcásstica.

    Porque si algo debe quedar claro tras este repaso que le damos a «I am mother», es que nada tiene que ver (o casi) la educación de un ser humano, que realmente eduque (no domestique) con la segura domesticación (casi imposible que sea educación) de una máquina, por mucho que se le llame inteligente (también sería emocional???) y se le llame mamá… e, incluso, su programa sea capaz de actuar con algo parecido al afecto humano. Ese que, precisamente le falta a la mayoría de los padres humanos del planeta Tierra.

    Tengamos siempre en cuenta que la máquina depende de un programador… y en el planeta pocos seres humanos pueden ser lo suficiente afectuosos, sobre todo si son machos, para hace un robot medianamente afectuoso.

    Es cierto que no se cansan, aunque eso no está demostrado durante un periodo de tiempo muy muy prolongado. El problema es que ya vienen con insuficiencia afectiva de fábrica… a fin de cuentas ser afectuoso es posible, pero muy difícil de conseguir. Aunuq eenos e aaimpissble cocmco esa aabstracaat feleiciadad d ela que tanato nos shabalan… ¿cóm didferencia aun rorbot, al ddifereencia neetree lucahaar por la feleeicidada, cocn ele ehecho imposisble d econseguir «la feleicicdad»? Si reuslsat que eparece eimpsosisble ocnsegeuir cocn uana maáquian d erazzonaar humana, que deberái yaa teenr claro que euan cosa e ssun límitee y otra intenetar acercarase lo ma´ss posisble aél.

    ¿Que haría el ser humano, una vez conseguida esa felicidad tan tan buscada? Incluso por el buscador nato de Tío Sócrates… ese que tanto habló de ella, como si la tal Felicia existiera realmente. Suicidarse?

  • Nos enseñan “igualmente”…

    Imaginémonos sentados en un banco de la universidad… no se notará mucho que el profesor sea un ser humano o un robot… realmente dada la mediocridad humana del profesorado medio universitario, puede que fuera mucho mejor (con robots bien programados, eso sí). La interacción profe-alumnado es muy compleja, por muy simplón que sea el profesor o profesora.

    Pero estamos sentados, con dos o tres añitos, o 5 o 6, y delante tenemos a un humano o un robot. Aquí no estamos a días luz de diferencia, como en la fase anterior, aquí son ya meses, o incluso años.

    El abismo entre ser educado por un humano, incluso si es mediocre, a ser educado por un robot es inmenso. Simplemente porque el humano nos puede enseñar malamente los saberes que nos quiere trasmitir. Pero lo que aprendemos al interactuar con un humano mediocre, es una enseñanza que nos vendrá de perlas, cuando tengamos que interactuar con otros adultos similares. Permitirá aprender a valorar cuando los adultos sean algo mejores, y así poder avanzar en el aprendizaje.

    Los buenos profes enseñan los caminos que se nos van abriendo y podemos seguir. Los malos profes nos enseñan aquellos malos caminos por dónde no debemos ir. Y dado el mal estado del ecosistema dónde vivimos, no es nada malo saber, con qué piedras nos encontraremos a lo largo de nuestro camino futuro.

    Y una mamá robot solo puede mostrar caminos de perfección (teórica), por los que un humano se ha de perder claramente. Porque, si remata ese camino (robótico), será lo más parecido a un robot, que se pueda conseguir en ese momento histórico.