Un blog de Sociogenética

  • Nos alimentan “igualmente”…

    Aquí si que ya no hay comparación posible, si un biberón está a días luz de la teta materna, ya no digamos si el biberón te lo da un robot… por muy meloso que se ponga.

    Comer no solo es un acto nutritivo, al contrario que sucede con la respiración, que suele ser algo más neutro, el mundo de los sabores y olores, es un contenido vital para una buena madurez corporal y mental.

    Realmente el acto de comer tiene más de emocional que de racional, o sea, que las emociones , las sensaciones, que lo acompañan determinará nuestro futuro comportamiento. Si nos gusta la comida, seremos mejores personas.

    O, ¿acaso lo dudáis?

    Y desde luego no veo a mamá robot, por muy bien programada que esté, devanándose los «sesos», para inventar un método que ayude a que su «hija» se tome la sopa con cierto agrado. ¿Verdad Mafalda?

  • Nos acompañan “igualmente”…

    Pero no solo es mimar al bebé, hay que protegerlo. Hay que acompañarlo en sus primeros pasos.

    La cría humana es por definición una cría animal, que debe ser cuidada por sus padres durante mucho más tiempo que cualquier otro tipo de animal.

    Ya vimos que esa premisa tan amada por la naturaleza (sea lo que eso sea) ya fue despreciada en la gestación… De un proceso que dura 9 meses en humanos , dura solo un día completo en el útero artificial, según la peli «I am Mother». En un día no se puede hacer un trabajo tan complejo, por muy vitaminado que lo ponga mamá robot.

    ¿Qué se puede esperar entonces, de lo que tramará la mamá robot, para esta fase de maduración? Un tranquilo, pero muy largo, paso de bebé a preadolescente? Tranquilo, si no sufre malostratos.

    ¿Qué podemos decir aquí de la teórica compañía (tutoría), que debe tener todo recién nacido? Y de la responsabilidad del adulto, que no cumple con esa obligación natural…

  • Nos dan mimos “igualmente”…

    Se nos llena la boca, de baba satisfactoria, cuando hablamos de mimar a los bebés, pero, al hacer eso, realmente somos muy hipócritas… hipócritas y mediocres.

    Porque los bebés del planeta, una vez nacidos, suelen tener algo muy diferente a esos mimos, de los que tanto presumimos si los damos (e incluso nos quejamos, como adultos envidiosos)… La mayoría (sí, la mayoría) de ellos sufren hambruna, malos tratos, tráfico de órganos y de cuerpos enteros. Y, aparte de esto, un panorama tan poco mimoso, malviven en el medio y medio de alguna guerra, que se habrán montado los mediocres adultos planetarios…

    Pero estamos hablando de las mamás robots, que se supone no le hacen nada de esto a sus bebés clónicos… ¿pero le hacen, o le dejan de hacer, alguna otra cosa? Esta pregunta es importante.

    Porque, incluso bajo un bombardeo, la mamá humana puede tener abrazado a su bebé, de tal forma, que este se sienta muy protegido, casi como en el útero materno. Lo cual es una mejor forma de morir, que en el regazo de un robot, por muy mullido que le hayan puesto. Y puede que los que nacen en regazo de mamá robot puedan ser muy parecidos. Pero los que maman teta materna y duermen en su regazo, seguro que no tienen las mismas sensaciones. Según quien sea la madre que lo hace, el bebé lo recibe de forma diferente. Porque cada madre es distinta. Y de hecho, algunas de ellas, en ves de mimarlos, seguro que están buscando la forma de venderlos al mejor precio. O incluso regalarlos.

    A modo de conclusión, hasta ahora, podemos decir, que los fetos de útero y bebés de regazo naturales, van a ser diferentes entre ellos y, sobre todo, muy diferentes de los que procedan de útero y regazo artificial. Los cuales, a su vez, sí tendrán un parecido muy importante. Y aún así dan, en esta peli, dos tipos de hija clónica diferente.

  • Y, una vez nacidos, seguimos siendo iguales…

    Supongamos que en poco más de 24 horas ya nazca un bebé, preparado para seguir madurando bajo la tutela de una madre robot, hasta hacerse , primero un adolescente y luego un adulto.

    Vamos a ver el proceso de maduración de un ser humano, que ha sido generado por clonación ultrarrápida y lo que puede incidir el hecho de tener un ADN biológico, como los humanos que han desaparecido (o casi) de la superficie terrestre.

    Tengamos en cuenta que estamos siempre hablando de seres humanos convertidos en clones de sí mismos, pero con la característica de no haberle cambiado el ADN biológico por un adn artificial robótico. Esa elucubración (posibilidad) puede quedar para más adelante…

    Los sonidos y manoseos hechos por humanos en un parto natural, se han cambiado por una serie de sonidos artificiales generados por la mamá robot que atiende el parto. Esperemos que al menos no necesite usar luz artificial, lo que siempre es molesto para un recién nacido.

    Pero ¿en qué se puede parecer una caricia de mano robótica con la caricia de una mano humana? Y, sobre todo, si tiene la piel de su madre y nota cerca los latidos de su corazón. Debemos suponer que lo pondrán al lado del corazón artificial, que está simulando al de su madre… lo malo será buscar la teta. Lo que viene a ser el sustituto del cordón umbilical.

  • Y todos estamos listos al cabo del día…

    Porque, dejando ya el embrión de lado, ¿cómo es posible que un feto esté maduro, para nacer en solo 24 horas?

    De ser un simple conglomerado de células con poca definición se pasa tener un cerebro, por ejemplo, con capacidad de montarse circuitos neuronales , que se pongan a trabajar nada más nacer, si no lo tuviera que hacer ya antes.

    Por ejemplo, ¿el feto se hace con un aparato auditivo en 24 horas, para poder escuchar el latir del corazón materno, ya que necesita sentir compañía, aparte de otros sonidos varios?

    Vaya artista es ese útero artificial…

    Así que muy mal funciona la naturaleza (sea lo que eso sea), para que después de millones de años experimentando, aún necesite de 9 meses, para madurar un embrión, en un útero humano. Son nueve meses para que pueda madurar el feto en condiciones mínimas de salir bien… algo que, sabemos, es imposible asegurar al 100%. ¿Y viene un sistema robótico y lo hace en un simple día?

  • Y usamos el mismo tipo de útero…

    Cada útero natural depende de un ADN diferente, así que tendrá cada uno ciertas peculiaridades propias, por muy parecidos que sean, incluso entre gemelas.

    En cambio los úteros artificiales serán idénticos, salvo que se les diera esas diferencias de forma artificial… pero, entonces, ¿para qué?

    Partimos de un embrión, en la película, que suponemos es exactamente clónico de los otros. Vamos a nacer después de pasar 24 horas en un útero artificial, que no tiene diferencia alguna con los demás úteros.

    Está claro que el comportamiento humano inducido en esta fase de gestación (embrión y feto 24h), tiene que ser exactamente el mismo.

    Entonces , ¿Que nos hace diferentes, cuando llegamos a ser adultos y mamá robot decida nuestro futuro? En este caso de la peli, la conducta de la primera hija (rechazada) y la conducta de la segunda hija (aceptada). Según la teoría robótica esos debía ser imposible… todos debían ser idénticos… pero, ¿en este caso, cada uno tiene su propio ADN?

  • Si todos empezamos igual…

    Dos células que se fusionan, en una matriz humana o en un matraz de vidrio, y se genera un embrión. Y de ahí seguirá un feto.

    Poco a poco, o más bien rápido, se hará posible utilizar células madre no sexuales (somáticas), para realizar el mismo proceso. Mediante las técnicas de la clonación.

    La cuestión, al acabar siendo un feto, es que todos los embriones son producidos de la misma forma… se supone que fijando altas tasas de uniformidad… para evitar la diversidad que tanto buscaba la naturaleza.

    Este subrayado anterior es más importante de lo que puede parecer a simple vista… lo repetimos con otra formulación : la sabia naturaleza descubrió la diversidad sexual, para evitar los enormes problemas que plantea la reproducción endogámica… y hasta ahora nada científico lo pudo poner en duda.

    Así que, sea natural o artificial la procedencia del embrión, nos va a llevar a unos fetos que, en principio, pueden parecer idénticos… pero eso es algo imposible (y lo será por mucho tiempo, si se quiere que tengan esencia humana). De eso trataremos aquí, más adelante…

  • ¿En qué se van a diferenciar estas dos hijas?

    Los fetos paridos “in vitro” por la madre robot, eran casi iguales, ya que se aseguró de eso la madre. ¿Qué pasó, para que dieran dos adultos tan diferentes.

    Después de bastante tiempo sin nombrar al Yo, puede que ya hayamos llegado a un lugar donde ese Yo adquiere de nuevo una gran relevancia. Una gran pregunta : ¿Por qué son diferentes los Yos principales de una hija y de la otra? Pregunta para quién vio y entendió la peli.

    ¿Qué pasó por el camino de una y de la otra? ¿Se puede madurar de distinta forma, en función de como recibes la influencia del ambiente (madre incluída)? ¿Puede ser que el gen social, pueda ser negativo o positivo, en función de cómo lo reciba el ADN del individuo?

    ¿Cuántas variables intervienen en un proceso de maduración cerebral? Porque no estamos hablando de cómo le madura el cuerpo a las hijas de nuestra madre robot, hablamos de cómo le madura el cerebro, es decir su mente…

    ¿Puede ser tan complejo este proceso, que, por mucha parafernalia tecnológica que use mamá robot, el resultado siga siendo impredecible? ¿Qué habrá aprendido la naturaleza (sea lo que eso sea) en su experiencia durante millones y millones de años? ¿Y qué tanto nos falta aún, a nosotros, mediocres mortales, para aprender a respetar esa naturaleza que nos creó y , ya de paso, a quererla un poquito?

  • ¿Y si miramos y vemos lo que es un feto humano?

    Llegamos a un punto crucial, para determinar la aportación de la sociogenética al estudio del comportamiento humano. Porque llevamos insistiendo en el papel del feto, como un primer paso para determinar (condicionado) el comportamiento de un ser humano en su futuro. Y, por cierto, no confundamos con la sociogenia… de la que habla la wikipedia.

    El feto es un embrión humano, que ha madurado lo suficiente (unas semanitas), para que vaya conformándose tal como debe presentarse al nacer, de forma que tenga todo los atributos básicos de un ser humano adulto… En caso de sufrir algún episodio epigenético, ya sería otro cantar. Pero, repetimos y repetimos, no es un adulto en pequeñito… como mal pensaban los clásicos griegos. No solo necesita crecer, lo más importante es que necesita madurar y mucho. Ya nos lo decían en el documental sobre la Bea británica (BBC), donde explicaban la diferencia entre ser una cría de puma o ser una cría humana.

    Y es más importante esto, cuando estamos en pleno siglo XXI y ya se ven atisbos de que es posible vaya apareciendo, a lo largo de este siglo, el útero artificial. Algo que se ve ya capacitado para completar el ciclo reproductivo de un embrión humano, a partir de la fecundación en vitro de dos células sexuales … o, bien, con células madre, por clonación.

    Así que usaremos la película de 2025, I am mother, para hacer una reflexión sobre el proceso de generar y madurar un ser humano, por medio de un útero artificial y una madre robótica. Todo lo que digamos sobre este proceso artificial, descrito en la peli, valdrá asimismo para uno natural… solo que nos permitirá ver las diferencias nítidas entre un procesos natural y otro artificial. Pero, lo más importante, será comprobar la validez de nuestras reflexiones (sociogenéticas), a la hora de explicar la conducta de ambos tipos de seres humanos, vengan de un feto artificial o de uno natural. Y de verdad que lo sentimos por el spoiler, si algún lector no vio aún la peli.

    Estos días veremos como dos fetos salidos en unas condiciones parecidas, de una forma muy artificial, pueden dar un tipo de comportamiento humano bastante diferente. Lo que nos ayudará cuando hablemos de los hermanos gemelos, biológicos, que sufren los mismos malos tratos, pero pueden reaccionar muy diferentemente.

  • Un feto, desde el punto biológico es…

    Todos hablamos del feto, sin tener idea de lo que es un feto. Hasta nos permitimos el lujo de llamar feto a uno que queremos insultar, sin percatarse que lo estamos llamando medio hombre… o incluso, menos que eso : un inicio de hombre. Pero luego nos olvidamos de eso y tratamos al feto como si fuera un hombre (ser humano) completo, o casi casi.

    Somos muy incongruentes, además de claramente mediocres.

    Así que podemos empezar por el principio : ¿Qué viene siendo un feto?… o también, » e ti, de onde ves sendo, meu filliño», como pregunta la típica viejita gallega. Ni es un adolescenete en pequeñito, ni siquiera un infante en pequeño… el feto es una futura cría humana, que aún se está haciendo, porque en esencia es un simple conglomerado celular, que tarda varias semanas en conformarse como si fuera eso : un ser humano en pequeño,… pero, repetimos : “como si fuera”, no decimos que lo sea. Porque le falta toda una fase de maduración para hacerse un bebé, algo realmente parecido a un adulto humano. Por lo de ahora no deja de ser un proyecto

    ¿Podemos vivir con eso?

    Pero, ser un proyecto, quiere decir que ya están diseñadas las partes básicas del edificio humano, solo hay que construirlo . Y para eso se necesita poner mucho, mucho, cuidado. No se puede echar café muy denso, sobre el plano con el proyecto, e intentar luego leerlo como si nada hubiera pasado… Y quien habla de café metafórico, emborronando partes importantes del proyecto, puede referirse a cualquier tipo de droga, alcohol por supuesto, en el proyecto de ser humano que se está gestando en un útero… natural o artificial. Porque, entre el proyecto y el bebé, aún puede haber diversos cambios… y algunos fatales. Y casi todos dependen de la madre biológica y de su entorno.