
… cabronazo, experto en acoso.
Y con el tiempo ir mejorando en tu destreza acosadora. LLegando a ser un adulto dedicado a mostrar tu poder. Por ejemplo, como mediocre director de un instituto, sobre el alumnado que la sociedad ha dejado bajo tu responsabilidad. De un falso adulto tutor pasas a ser un verdadero adulto acosador.
Y más si este alumnado, como Carrie, resulta ser muy diferente del resto. La típica alumna con dificultades, que está siendo acosada sin que tú intervengas ni por casualidad, para intentar remediar el problema. Vamos, lo típico en un centro escolar actual.
LLegas a ser un especialista en humillar al alumno diferente, para que no pueda levantar cabeza el resto del curso. O, mucho mejor, el resto de su estancia en ese colegio. Incluso que se lleve una buena resaca, para su estancia universitaria.
Eres el mediocre director de instituto, que ni es capaz de aprender el nombre correcto de la alumna. Básicamente porque no te interesa.
Porque, lo que a ti te interesa, fundamentalmente, es sentirte superior con el abuso de poder que te estás marcando. Sabes que, en el fondo, te estás acercando a la medalla de oro, en la Olimpiada Mundial del Acoso. Y esa sí que te interesa en demasía.








