Categoría: política

  • Y ,¿por qué hablar de ceguera, cuando…

    … casi todos presumimos de videntes?

    Uff, esto se complica y mucho. Antes de meternos en cómo ver algo imposible de ver (salvo en sus manifestaciones externas), como es la energía, repasemos algo más simple, como es trabajar algo más a fondo el punto de vista. ¿Qué debemos y podemos ver, cuando miramos algo concreto, por ejemplo, una flor?

    Porque todos los videntes, olvidamos que existen seres humanos con un problema grave en su combinación vital de mirar y ver. Porque hay gente que no recibe las señales, que le tendrían que llegar a través de los ojos o, peor aún, no pueden organizar esas señales que le llegan, en los circuitos neuronales precisos. Y si son ciegos de nacimiento, aún peor, en cuanto que les cuesta mucho imaginar como es realmente el objeto que tienen delante. Por ejemplo si tratan de crear la imagen de una gata a la que están acariciando, si no vieron nunca una real, les será imposible acercarse a la imagen de una gata. Tal como la vemos los demás.

    Aunque no debemos despreciar la imagen que esa persona ciega consigue de la gata que estamos viendo, cuando la acaricia amorosamente. Ya que puede que sea mucho más real (más completa) que la nuestra. Realmente un ciego también tiene su punto de vista. Así que trabajemos mejor ese concepto. Seamos videntes o ciegos.

    Porque esa imagen que se forma en el cerebro de un no vidente, puede estar tan enriquecida, a partir de señales táctiles, que dejan en una porquería de imagen la que obtiene un vidente, incapaz, por ejemplo, de amar a los gatos. Ya puede ser un gato lindo y amoroso, dentro de un «orden felino», que, el vidente antigatos (o neutro), será incapaz de formar una imagen ni siquiera aproximada a la realidad de ese gato feliz, en el colo de la persona ciega.

    Y sí, es muy cierto que la ceguera del alma, que dicen algunos, es mucho peor que la ceguera de los ojos. Y más si tenemos en cuenta que con un sistema de electrodos adecuados, se podrían transmitir las señales que emite la materia que miramos, directamente a las neuronas que deben formar los circuitos precisos, para conformar la imagen final en el cerebro del ciego (de ojos). Algo más interesante que las putas gafas de realidad virtual, por cierto.

  • Porque la materia está ahí…

    … aunque nos cueste tanto verla.

    Porque está ahí para ser vista, pero hay que objetivizarla : hacerla real (material). Como el barro hecho hombre, eso que nos cuenta el Génesis abrahámico. Hasta que Yahvé ve al Adán, dándole forma a esa cantidad concreta de barro, podemos decir que Adán no existe. Solo es barro. Porque la materia es la que le dá forma a lo que ves. Y no interactúa directamente con tu mirada, con tus ojos, porque ella lo que hace es conformar «cosas», justo dentro de tu cerebro. Los rayos de luz que chocaron en sus partículas, en su exterior, te las manda reflejadas hasta las neuronas, en tu interior, que deben grabar esa señales luminosas. Dándole la forma precisa a esa materia reflejada.

    Pero esas cosas que vienen reflejadas del exterior, tienen que ser algo conocidas por él observador (memoria cerebral), por ejemplo haberla visto antes, o haber visto un tipo de materia que se le imite bastante. Algo que no pasa con el csao del Yahvé, porque es la primera vez que hace a un Adán y piensa en él (le da un alma). Antes no viera a ningún humano.

    Por ejemplo, en la imagen, tenemos algo que puede parecer un átomo con tres enlaces. Pero solo será capaz de ver «eso», si tienes alguna noción de Química. O, por lo menos, visitaste el Atomiun de Bruselas alguna vez.

    Y si la bruma te difumina demasiado la imagen, entonces es cuando estará ese cerebro «que tanto nos engaña», para ir sacando características de lo que ves, para que puedan ser comparadas con otras imágenes que tienes almacenadas en tus archivos neuronales correspondientes. Y, de esa manera, ir complementando las partes difusas del puzzle visual que estás observando.

    Porque si no has visto nunca un modelo atómico, entonces no puedes ver lo que realmente es eso que estás mirando. Algo redondo, esférico, de lo que salen «como tres tubos». Y, justo ahí, es donde entra a jugar su papel crucial tu ROM/MOP/MOR (Memoria Organizada Registrada).

  • Y ¿cuánto puede cambiar, cuando miras algo,…

    … el dichoso punto de vista?

    La posición del mirador, corporal y anímica. La atención que pongamos en el acto de mirar. Pero sobre todo, el cuidado que pongamos en el proceso de «ver algo». Ahí juega su papel el estado anímico y el interés que tengamos en ver una cosa o la otra.

    Por ejemplo en internet lo típico es «dejarse llevar». No nos esforzamos mucho en ver (a fondo). Solo miramos y nos quedamos con la primera visión (superficial), que se ha colado en en nuestro cerebro. ¿Para qué filtrarla?¿Para qué buscar datos en nuestra ROM/MOP, que aseguren lo visto o, mejor/peor, lo contradigan.

    Por ejemplo, te separas de la mesa donde tomaste un café y notas, de repente, que se formó sobre la mesa una imagen que no habías visto al sentarte. El polvo del café te ha dejado formada un corazón inacabado o, si te gusta mucho la fauna, una especie de ave voladora.

    ¿Con qué figura te quedas? Con la más fácil o con alguna difícil, que requiere un esfuerzo extra de interpretación. Esa ayuda extra de la ROM, trayendo alguna imagen de aves, que tengas guardadas de otras veces.

    Porque, para ver bien, no llega con usar la RAM (una memoria superficial, del momento). Necesitas un aporte extra de la ROM/MOP (la que guarda de forma permanente). Ella te permitirá completar la visión. Y, lo más importante, validarla como real… o, al contrario, como una simple manipulación virtual de alguien que te quiere confundir.

  • No hay un punto de vista neutral, realmente, solo hay…

    … una intención/atención al mirar una determinada realidad.

    Y normalmente según quieras mirar, para ver lo real ou una burda imitación, por muy bien que esté elaborada (recordemos el filete del Cifra), así obtendrás una imagen, más o menos precisa de esa realidad que tienes enfrente. Todo va a depender de los filtros que uses, por ejemplo para tapar la basura que aparece en la imagen real (no manipulada), en una capital europea como es Bruselas. O bien usar algún filtro, que cambie sus características ópticas y nos dé una bonita imagen, especial para la estilosa revista X de lo que sea.

    Esto viene a ser otro ejemplo del uso del encuadre, del que hablamos usando al maestro Orson. Que no deja de ser una especie de filtro «no existente», para el que basta con manejar la cámara de modo conveniente.

    Por ejemplo en la imagen, puedes encuadrar la mitad de lo que se ve delante, y nos da una imagen típica navideña. Muy de la Bruselas turística. O encuadrar la mitad derecha, dando así una imagen de lo sucia que se puede hacer notar esa misma Bruselas. Muy turística sí, pero, en este caso, algo abandonada. Por lo menos en la época de mi visita (a la zona «europea» de la capital de Europa).

    En cada caso vemos una Bruselas diferente. ¿Con cuál imagen queremos quedarnos? Se trata del caso típico, cualquiera de ellas, de lo que se llama «media verdad». Por separado son una auténtica mentira. Solo juntas dan una idea real de como vimos ese «cacho bruselense» de realidad. Pegado para más inri a las GR Saint Hubert, una de las joyas turísticas de esa ciudad belga.

    Dos puntos de vista (o tres) diferentes, para una misma realidad. ¿Qué tal?

  • Porque todo punto de vista se determina…

    … por la intención del mirador.

    Porque a unos les gusta más mirar mujeres y a otros les mola mirar coches. Y a algunos mujeres en coche. Porque de nuestra curiosidad innata sale precisamente un tipo de pensamiento que busca un conocimiento. Porque queremos conocer una mujer o conocer un coche, en modo muy esquemático, pero real. Porque ese es el motivo de que exista nuestra capacidad genética de la curiosidad. Y por eso es vital que la hagamos madurar. Porque, ¿para qué queremos , si no, ser curiosos?

    Y esa curiosidad necesita una intención clara de usarla. No la tenemos de adorno. Sí, tenemos que ser curiosos, desde que nacemos, porque nos quedan una decena de añitos, para convertirnos en un preadolescente capaz de seguir siendo curioso. O, por el contrario, estar cansados de ser curiosos antes incluso de haber curioseado algo.

    Aprendamos del señor gato. Que no se muere por curiosidada, sino por faltarle la misma. O, como mínimo, por hacer un mal uso de ella. Porque la curiosidad necesita ir acompañada bastante atención (por lo que puede venir), pero, esa atención no vale de nada, si no va acompañada de su hermana la precaución.

    Tenemos que ser atentos, pero precavidos. Si faltan esas dos capacidades animales, entonces, es cuando el gato se sienta al borde del abismo y se va dejando caer casi imperceptiblemente. No es capaz de prever el efecto de la gravedad, o lo que puede salir del abismo, para arrastrarnos con él.

    No seamos puñeteros gatos, sin la atención/precaución que se necesita para seguir adelante.

  • Del ánimo y de la INTENCIÓN que pongamos al mirar…

    .. cuando queremos ver algo…

    … nace precisamente nuestro punto de vista. Porque eso hará que nos enfrentemos a los filtros de una forma u otra. Tanto al filtro ajeno que tengamos delante, como al filtro propio que necesitemos usar, para neutralizar sus probables efectos. Porque la atención y la intención suenan muy parecidos, pero son muy diferentes. La intención que pongamos en la mirada nos llevará a profundizar más (poner más atención) en la observación de la habitación que estamos mirando, por ejemplo. En querer usar los filtros necesarios.

    Y a ver si empezamos a usar el concepto filtro con propiedad (científica). Que navegando por internet, se nota mucha confusión. Mucha. Y se suele asociar el problema de la filtración, solo a la que nos quiere hacer la SAD. Sin querer darse cuenta, que, para vencerla, se necesita un sistema de filtrado propio de mucha enjundia.

    Un buen sistema de filtros propios es el esfuerzo de muchas horas de trabajo, fabricando filtros durante la adolescencia. En esa tarea, tan abandonada y tan vital, es donde reside lo que nosotros aquí llamamos pérdida de la adolescencia. Es decir, perder la capacidad para entrar en la adultez con las herramientas precisas para defenderse. Y puede ser una pérdida total (rara) o una pérdida parcial (muy habitual).

    Porque el maltrato infantil, por ejemplo, no se puede filtrar, como mucho poner tiritas para no acabar suicidándose y, así, poder superarlo más adelante. Pero, par todo lo demás, un buen sistema de filtros propios nos hace prácticamente inconquistables, por el sistema adulto a regenerar, por lo menos mentalmente.

    Y sí, el ánimo y la intención (para ver) necesitan mucho trabajo previo. En la infancia y la adolescencia. No se adquieren por arte de magia (ni de dinero).

  • Porque siempre, siempre, todo todo va a depender…

    … del dichoso punto de vista!!!

    Porque si miramos desde abajo o miramos desde arriba no vamos a tener el mismo punto de vista. Va a cambiar la perspectiva de como veremos ese cacho de realidad que estamos mirando. Eso, como dijimos, es lo que hizo tan bien Orson Welles, para enfatizar lo que nos quería expresar con su plano cinematográfico.

    Pero,como pasa con el símbolo de la ciudad belga de Lovaina, que se ve en la imagen, también lo podemos hacer simplemente mirando de lado. O acaso va a ver lo mismo un optimista, que pensará en la alegría del señor que se tira por el suelo… o de un pesimista, que se imaginará estar viendo a alguien tan desesperado, que se echa al suelo brazos y patas arriba, cansado de buscar un trabajo, por ejemplo. Jugando con las palabras (nos excita?), es una forma de «ir de lado»…

    Y es que el punto de vista no depende solo del encuadre o del enfoque. No depende solo de una posición física de nuestro cuerpo. Como iremos desarrollando poco a poco, entramos en un universo reflexivo muy complejo : las sensaciones, los pensamientos que tenemos, nos irán moldeando nuestro punto de vista. Mucho más que si miramos desde arriba, desde abajo o desde un lado del objeto mirado.

    O no?

    Como decimos , lo que miramos dos seres humanos es seguro lo mismo, lo que vemos no. Va a depender, y mucho, de como «nos encontremos anímicamente». Y ahí es donde la jodemos. Sobre todo si tomamos alguna decisión importante con un punto de vista equivocado.

  • O, curiosamente, mirando desde arriba…

    … podemos ver lo contrario!!

    Tal como hizo también O. W. en su C.K. Porque ahora no quiere agigantar al Kane, el personaje de carne y hueso, prefiere representar su imperio. El ecosistema sobre el que él manda, con un enorme poder. Y para eso muestra como sus pies están apoyados en un montón de periódicos. Lo que no es hacerlo menos poderoso, aunque parezca algo empequeñecido, ya que precisamente lo muestra pisoteando su enorme imperio. Nos dice que es la prensa (su punto de vista, a través de ella) es lo que lo hace tan poderoso. Tanto que no necesita hacer grandes cosas, porque ya sus periódicos las van a mostrar, incluso exagerando, como si realmente fueran grandiosas. Incluso siendo mentiras. Porque lo «bueno» del punto de vista ajeno, es que te puede hacer ver una verdad en donde no la hay. Se llama «construir la realidad», o construir el relato del poder establecido.

    El Imperio de Kane tiene sus pilares en un montón de papel. Pero papel que puede mentir y hacer que nos creamos que Kane es más grande de lo que realmente es.

    Y este ejemplo de la prensa kaniana (canallesca), no es más que un claro ejemplo de como funciona lo que aquí llamamos adn social negativo. Y, en este caso concreto, de un mecanismo de injerto o infección en las mentes humanas. Leemos el periódico todos los días (antes) y , a su través, asumimos lo que pasa en el mundo, contado con el punto de visita de «ese» periódico.

    Pero no es lo que pasa realmente, sino los trozos de realidad que el poderoso Kane quiere que tengamos grabados en nuestro cerebro. No cuenta LA realidad, el solo cuenta SU realidad.

    Así que un punto de vista empequeñecedor se puede también usar, para hacer grande al personaje. Imaginémosle pisando cabezas (o cráneos cadavéricos) y notaremos la imagen nos quieren transmitir, sobre ese poderoso pisacabezas.

  • Y «eso» lo mostró muy bien Orson Welles…

    … en su Ciudadano Kane!

    Porque fue un pionero en trabajar el punto de vista en el trabajo cinematográfico. Todos podían mirar igual para el gran magnate usamericano, Mr. Kane, pero no todos lo verían igual. Para engrandecer la figura del burgués capitalista, le hace varias tomas «desde abajo». De forma que aparece como encumbrado, por encima de los demás seres humanos que lo contemplan. Se trata de que, encogido en tu butaca, te sientas una poquita cosa. ¿No dijimos que las emociones del espectador, hacen ver las cosas de otra forma?

    Podemos hablar de un punto de vista deformante, pero en este caso, es una deformación óptica que lo engrandece. Porque estamos acostumbrados a ver las estatuas, o los grandes edificos, mirando siempre hacia arriba. Y eso nos lleva inmediatamente a pensar que estamos viendo una especie de gigante. Ni siquiera nos tuvieron que hablar de ellos, de los gigantes o de los que están representados en la imagen (el gran triunfador). La inmensa mole, que parece querernos aplastar, ya representa algo «gigantesco» por sí misma.

    Y así nos hace «ver» al magnate mucho más grande de lo que es en realidad. Incluso tapando lo miserable que es, si lo pudiéramos ver más de cerca, en su salsa. Explotador de otros seres humanos, para hacerse tan rico, que pueda seguir con ese proceso de explotación humana.

    Y, siendo como es el amo de grandes periódicos ,manipular las conciencias de la gente, haciendo que tomen su punto de vista, como si fueran los propios. El lavado de cerebro perfecto. Casi sin violencia. Y, sobre todo, admitido como algo consciente («normal») por parte del público lector.

    ¿Sabemos ya en qué consiste el llamado punto de vista? Una forma de filtrar la realidad.

  • Y es que hay demasiadas formas de ver…

    …eso que llamamos REALIDAD.

    Y por eso decimos que hay muchos puntos de vista. Tantos como filtros. O muros filtrantes ,que le fuimos llamando por aquí. En cierto modo, tantos como formas tengamos de mirar hacia esa realidad que tenemos delante : sean formas propias de ella o impuestas por los que nos manipulan el punto de vista.

    El punto de vista cambia totalmente… porque el mismo cacho de realidad puede cambiar, según como lo miremos : de frente, desde abajo, desde arriba, desde un lado… por detrás!!! Y todo eso, sin que alguien disimule la realidad para confundirnos. Ya que, entonces, se hace la intemerata…

    La imagen entra deformada en nuestra pantalla cerebral, haciendo que la veamos grabada diferente, en función de esa posición que hemos tomado (punto vista). Necesitaremos imperiosamente buscarle una posición más equilibrada, más real, más analizable por nuestra mente.

    Una simple ventana , y más cerrada, nos puede hacer sentir una sensación de querer salir volando, como si fuéramos un pájaro enjaulado. Mucho más si la vemos desde abajo que de frente, porque nos sentimos más prisioneros (encarcelados).

    Y dependiendo de esas sensaciones que nos invaden, sentados en ese suelo, así veremos en profundidad una simple ventana (cerrada). Y, además de estar en el suelo, dependerá mucho de las sensaciones que tenemos en esa posición (por ejemplo cansancio). Eso mudará nuestro encuadre, nuestro enfoque.