Categoría: política

  • Porque, a veces, la realidad se te escapa…

    … aunque la quieras tocar.

    Por mucho que la quieras agarrar (la realidad) te resulta imposible. Y cuanto más ganas le echas, más lejos parece que se va. Al final de poco vale que estés muy cerca de ella si la tienen opacada (oculta) para ti. Ahí juega su papel el FILTRO : seleccionando una parte de la realidad que miras. Y cuando ese filtro se vuelve totalmente opaco, entonces tendremos un MURO (que no deja VER). Esa es la diferencia entre un filtro que deje pasar algo, que deje pasar muy poco o, incluso, que sea opaco del todo. Como dijimos ayer (y anteayer), ¡alguien te la quiere colar!

    Y por eso era tan importante diferenciar bien entre mirar y ver. Porque mucha gente confunde el mirar la realidad, con ver esa realidad (realmente). Cuando, lo que está mirando no coincide con lo que ve, porque se deja grabar con más intensidad, el discurso icónico que alguien hace para suplantarla. Mediante un oportuno filtro social (no propio).

    Eso pasa mucho en política, donde la gente suele comprar el relato (la «laavdora») que le hace un político sobre determinado contexto, en vez de hacerse con una visión más real y propia de ese mismo contexto.

    Repetimos, mirar y ver no es lo mismo. Poner los ojos sobre una realidad determinada y grabar esa realidad en el cerebro son cosas totalmente independientes, aunque suela ir una detrás de la otra. Pero cuidado si alguien te cambia la cinta grabada en el paso de mirar a ver. O simplemente te regala un filtro que no deja pasar toda la realidad.

    Viene a ser el problema del bebé al que quieren convencer de que su madre es la nueva, una que pasó a suplantar a la verdadera. Por ejemplo, imaginemos que los cazadores de la madre del Bambi, le quieren convencer de que debe amar a una mamá suplente.

  • De hecho, un buen filtro, puede ser…

    … un puto disfraz!!!

    Porque sí, seamos sinceros. Nada puede hacer que la realidad sea de otra forma, salvo que uses tus capacidades genéticas (y las de muchos) para modificarla. De nada valdrá taparla, parcial o totalmente. Ni tampoco disimularla con filtros que la hagan parecer otra cosa.

    ¡No seamos tan mediocres versiones de homo sapiens! Creyéndonos esas mentiras adultas.

    Cuando un camaleón se camufla para poder defenderse o cazar, lo hace por una necesidad natural. Paara poder sobrevivir en el ecosistema donde le «tocó» vivir.

    Es ser humano es el único animal capaz de disfrazarse para engañarse a si mismo, haciendo ver que la realidad (del ecosistema) no es la que realmente es. Además es capaz de engañar brutalmente a los otros seres humanos, si con ello saca algún beneficio para sí.

    Y da igual que diga amarlo u odiarlo (al otro). Los filtros serán usados según le convenga, para ascender en la escala social del poder. Para ligar, engañar o para matar. Sea un hijo o un padre, un hermano o la amante de turno. Porque los peores filtros son los que se usan para camuflar el mundo tal como es y vendérselo a los hijos como otra cosa diferente. ¡Esas son las peores mentiras de los adultos! Pero cuidado, porque esas mentiras también necesitan ser filtradas por nuestra mente.

  • Porque, seamos sinceros, los peores/mejores filtros no tienen…

    … precisamente, forma de colador!!!

    Un buen filtro, sea bueno o malo (según quien lo implante)para contaminarnos a tope, puede tener forma de libro. Y hasta ser llamado La Sagrada Biblia. O puede ir vestido de cura, y tratar de decirnos que la salvación eterna (de la terrestre ya no habla mucho)no está en ser naturales y libres, sino en obedientes y auténticas ovejitas. Y bien dispuestas a ir en silencio al matadero. Incluso a matar a otras ovejas, si nos ponen un arma en la mano, después de lavarnos el cerebro.

    Y claro que también pueden ir vestidos de políticos. Eses que que nos venden una lavadora averiada, o con obsolescencia programada, diciendo que la necesitamos para lavar la ropa. Esa ropa que nos venden ellos y nos hacen cambiar tan a menudo. Llegando al colmo, de que nos la hagan cambiar antes de lavarla varias veces. Y es entonces cuando nos damos cuenta (si podemos) : ¿para qué la lavadora?

    Dicen que es para mantener la economía a salvo. Es decir, las cuentas corrientes de los adultos dominantes, que producen lavadoras y ropa. Y se inventan lo de la moda. Nada para hacer que las crías humanas estén realmente protegidas, ante los cambios negativos que pueda tener el ecosistema. Provocados siempre por esos mismos adultos, tan productores y vendedores como políticos.

    De hecho son eses mismos adultos que «te venden la lavadora», los causantes de que el ecosistema, que vayas a recibir como herencia, esté tan deteriorado, que acabarás más cerca de los dinosaurios que de un ser humano realmente evolucionado. Y sí, nunca lo olvides. Para colmo,TODO lo hacen por tu puto bien.

    Así que ellos te dirán lo que debes ver. Y si es posible (tienen poder), incluso lo que debes mirar. Como Yhavé a Eva.

  • Pero los filtros pueden ser…

    … no más un puto adorno.

    Y, como no, un adorno que encarece el producto. Porque, ¿que proporción de nicotina se queda en el filtro y cuánta se va a los pulmones del fumador (y a su cerebro)? Es como el ingenuo fumados «sin tragar el humo», que piensa que lo hace bien. O, incluso, el que fuma pegado a un fumador, sin querer reconocer que está tomando parte de su humo..

    Eses son los filtros que podemos llamar de pacotila, o de mierda. Es decir, filtros de «todo a 100», que no sirven para seleccionar una mierda de la mierda que te estás tomando. Sea por la boca, por la nariz o directamente al cerebro, cuando la gente se empiece a implantar chips varios. Y ya hablaremos también de las drogas artificiales, porque es una de las fuentes de entrada de la mayor cantidad de mierda ideológica, que una sociedad adulta dominante (SAD) puede producir, para contaminarte como ser humano natural y libre. Hacer de ti todo lo contrario, un adicto a la opresión consentida.

    Así pasa cuando siendo una cría humana te ponen a fumar, no solo tabaco, sino también las ideas que te hacen perder todas tus capacidades regeneradoras, hacia ti y hacia el ecosistema donde vives.

    Ese es el cometido de tantos filtros que te venden durante, sobre todo, tu preadolescencia y tu adolescencia. Filtros que impiden asumir ideas de libertad, para hacerte adicto a las idea de vivir oprimido, como si fuera algo natural y tratando de ser la mejor pieza posible de la maquinaria social dominante.

    Porque la nicotina del poder es mucho más terrible que la nicotina de los pitillos. Una mancha los pulmones, la otra te mancha esa mente, que debe estar abierta a madurar con la idea de vivir libremente.

  • Y hacer el filtro preciso supone…

    … un trabajo muy serio.

    Un buen filtro mental propio (liberador) requiere mucho esfuerzo, mucha constancia y una enorme cantidad de imaginación. Para hacerlo con un tejido tan fino, y, al mismos tiempo, tan flexible, que nos permita separar la paja del grano hasta limites de infinitésimos. Y sea del tipo que sea , tanto la paja como el grano.

    Ese es el filtro que necesitamos, al observar la realidad, para ser realmente libres. No vale un filtro comprado en el típico bazar de «todo a 100», que no servirá más que para dejarnos sentir aquello que el poder establecido nos quiere dejar percibir.

    Y tiene que ser un filtro tremendamente inteligente, no es un simple colador, ya que tiene que «saber» cambiar en la selección de las partículas/ideas elementales que debe dejar pasar : unas veces serán las pequeñas, pero otras serán las grandes. A veces muy grandes y «pesadas».

    Lo dicho, un filtro inteligente. Con una gran capacidad de memoria, paar no tener que hacer el trabajo de selección con partículas que ya están prefijadas como «no pasables». Aquí importa poco el tamaño, lo importante es su grado de toxicidad.

    Por ejemplo, en simples y putas noticias. Y conviene que sea inteligente, muy inteligente si puede ser, para que te avise cuando te desvías del patrón de noticias a seleccionar. Si nota que empiezas a dejar pasar ideas que antes eran tóxicas, debe dar un pitido de aviso. Algo empieza a ir mal, si no haces un análisis profundo de ese tipo de cambio.

  • La operación de filtrado es muy fácil…

    … pero requiere algo de pericia.

    Y el pueblo suele tener pericia, para hacer su trabajo lo mejor posible. Son muchos muchos años de experiencia. Pero nunca le sobró la pericia necesaria, para poder combatir al poder establecido. Sobre todo con la eficiencia para acabar con él. Entre otras cosas porque ese poder establecido (gobiernos, empresas, partidos políticos…)ha ido fabricando mecanismos varios, para poder reproducirse. Es decir, con el paso del tiempo va creando todos los mecanismos que mantienen la opresión sobre ese pueblo. E incluso los va haciendo cada vez más sofisticados.

    Y ahí están los diversos filtros que nos impone ese poder establecido. Un poder socieconómico y político, incluso ideológico, que aquí lo determinamos como SAD (sociedad adulta dominante).

    También el pueblo puede tener sus propios filtros mentales. Por ejemplo mediante mecanismos como la TRADICIÓN. Pero necesita no olvidarse de una cuestión principal : mantener la capacidad regeneradora de las crías humanas.Tiene que evitar que la SAD consiga implantar su adn social negativo en las mentes de las crías humanas, mientras están en su periodo de maduración. E incluso en su cuerpo físico, como por ejemplo la ablación. Entonces se puede hablar de la losa de la tradición.

    Se tendría que favorecer un proceso de maduración natural y libre, que vaya implantando un adn social positivo, en vez de un proceso de maduración domesticador, para así implantar ese adn social negativo, que intentará superponerse al ADN y evitar la lectura regeneradora que él tiene escrita.

    El filtrado es una buena combinación de energía y pericia. Tanto si nosotros lo queremos en sentido positivo, como si la SAD lo quiere en sentido negativo.

  • Y cuándo hablamos de FILTROS. ¿de qué…

    … estamos hablando?

    Como uno está acostumbrado a trabajar con un alumnado que necesitaba una aclaración (o dos o tres!!!), cada vez que entrabamos a estudiar alguna parte nueva de la materia (CN), aquí seguimos con cierta placidez ese tipo de método expositivo. Nada como reflexionar con un poco de método.

    Hablamos ya del PUNTO DE VISTA, un pilar en ese proceso de «mirar-poner atención-ver-observar-gravar lo observado». Hasta ahora el tema inicial de nuestra reflexión bloguera.

    Porque no todos miramos igual, aún menos vemos lo mismo y, desde luego, no hacemos el mismo esfuerzo para fijar lo observado. Y si no, que le pregunten a mi alumnado preadolescente (ex).

    ¿Como nos filtraron a todos, por ejemplo, la historia del sector femenino español?

    Lo que en la II República aún eran señoritas, ¿qué pasaron a ser durante la dictadura franquista? Más que filtros, se usaron con ellas mucha tijeras y muchas balas. Todo para coser la boca de las mujeres republicanas, fueran burguesas, proletarias o campesinas. Convirtiéndolas en simples objetos de adorno y consumo sexual (no demasiado), llamados «amas de casa».

  • Hasta filtros que pueden…

    … deformar/ocultar la realidad totalmente.

    Hablamos ayer de los filtros que nos deforman en parte la realidad que miramos. Pero hay otros que son capaces de quitarnos toda la realidad que miramos, si es que nos disgusta mucho. O incluso montarnos otra realidad diferente, paralela a la real, para que nos guste. Ese tipo de cosas que tan bien hace alguna red social como Instagram, por ejemplo.

    Porque, ¿para qué ver lo que hay delante, si podemos hacernos ver otra realidad diferente?

    Es un poco como la imagen que se forma en la pantalla digital, a partir de ligar un montón de pixeles entre sí. Se puede formar la imagen que alguien nos envía a través del televisor. Así funciona los grandes filtros sociales, que la SAD nos ofrece en el día día.

    Y así se van grabando (injertando/infectando) nuestro cerebro, con eso que aquí llamamos adn social negativo.

    Porque el adn social positivo sería el que se va injertado (no le llamaríamos entonces infección, como mucho vacunación) con las variaciones sociales positivas. Esas que permiten madurar las capacidades que están sembradas en nuestro ADN. Sería lo correspondiente a una maduración natural y libre. Y poniéndose aristotélicos, sería favorecer el proceso de paso de nuestras capacidades en potencia a nuestras capacidades en acto.

  • Desde filtros donde casi todo…

    … se ve borroso, pero se VE.

    El filtraje de la realidad puede ser suave, solo nos quita algo que no queremos ver, por ser algo desagradable, pero no afecta al contenido que esa realidad nos está manifestando. Por ejemplo, ver un muerto con exceso de sangre, o verlo semitapado para que no sea tan gore la imagen.

    Este tipo de filtros son muy típicos en nuestra relación cotidiana con otros seres humanos. Como el que nos hace parecer mejor o peor al amigo de siempre. El filtro que nos da más confianza con el compañero de trabajo. O nos la quita.

    Incluso puede ser usado, un filtro, casi siempre involuntariamente, con la pareja afectiva, que andamos buscando para que nos haga compañía.

    Y que por necesidades de sentirse más o menos a gusto, nos hace filtrar aspectos de la pareja que nos desagradan o, lo que es mucho peor, nos hacen ver aspectos que deseamos tenga, cuando realmente no los tiene.

    Esos son los filtros que nos engañan en nuestras relaciones sociales. A veces son impuestos, otras los adquirimos voluntariamente. Nos «gusta» ser engañados.

  • Casi tanto como el propio…

    … arte de matar.

    Algo parecido al llamado arte del toreo. Se deleita alguna gente viendo como sufre un animal. No es tan raro entonces, que alguna gente pueda disfrutar con la tortura de un ser humano.

    Todo es cuestión de escala. Y de aprendizaje. De hecho, nos puede injertar (la SAD) un adn social negativo, que suponga el disfrute (algo innato) del sufrimiento ajeno (algo adquirido socialmente).

    El ser humano no disfruta con el dolor. Ni con el propio ni con el ajeno. Hay que ser «muy marqués» para opinar lo contrario. No es un título aristocrático el que nos hace sádicos o masoquistas, es un adn social negativo lo que nos hace llegar a sentir que disfrutamos (lo que no es realmente cierto, solo una simulación fisológica), con el dolor que nos provocan determinadas situaciones corporeopsíquicas. Simplemente lo inverso del psicópata que siente placer torturando.

    Porque lo mismo pasa si nos plantemos el supuesto placer de esos humanos torturadores. Es confundir el auténtico placer (positivo) con la ausencia de dolor (negativo). O incluso hacer la transformación del dolor en falso placer, debido a sobrepasar la dosis máxima que soporta tu cuerpo. Algo a lo que podemos llegar por acondicionamiento mental. Como hacen, por ejemplo, los monjes budistas. Y que tiene relación con el consabido Síndrome de Estocolmo en Masoquismo.

    Muy en el fondo, el problema del dolor no deja de ser una variante del problema de mirar sin ver. Tenemos que ser capaces de no ver en nuestro cerebro el dolor que miramos. Sea propio (más difícil borrarlo) o ajeno (más fácil de borrar con el tiempo).