Categoría: política

  • Entonces, deja de ser un problema individual…


    Porque si no te dejan ser a ti, tampoco dejarán ser a otros cuantos. El problema pasa de ser individual a ser colectivo.

    Entonces pasas de ser un puto zombi, más o menos aislado, más o menos diferente, a ser uno más dentro de un muy numeroso conjunto de zombis…

    Y qué tienen de común estos zombis?

    Que todos pertenecen a las capas sociales más bajas de la sociedad. La SAD produce una serie de piezas, defectuosas, para que formen el colectivo marginal, que hará de colchón, de la masa social, que debe sostener a los adultos poderoso de esa SAD. Esos que van a servir, tanto para un roto como para un descosido.

    Entonces vemos una curiosidad típica del adn social negativo… que vale prácticamente el mismo modelo para una inmensa cantidad de masa humana. A diferencia del ADN que es individual, así como el adn social positivo que de él deriva, del adn social negativo se puede injertar una misma cepa para toda la masa social… porque se trata de producir zombis que no necesitan ser diferentes. No se necesita hacer clones, ni partir de cadáveres, ya que los humanos vivos son el mejor producto.

  • Y, si optan por vivir, se hace casi imposible…

    El yo es la identidad y tu identidad eres tú. No puedes dejar que te lo roben, pero ese es precisamente el objetivo del acosador, especialmente en la edad temprana.

    Se trata de evitar esa construcción del yo, de la que hablamos en otro lado, para que seas una pieza más de la maquinaria social, y acabes pensando como te mandan los propietarios de esa maquinaria (los adultos poderosos).

    Se trata de hacer que funciones como un ser humano teledirigido. Tendrás invadida la mente, que existe en tu cerebro, por las ideas de la SAD, en vez de usar las ideas que serían las propias de tu mente, si pudiera funcionar libremente. Serás un simple zombi, aunque tu aspecto exterior no sea el de las pelis, en tu caso irás vestido de gala y te ganarás el aplauso de la muchedumbre..

    Pero, si no quieres ser un zombi del montón, aunque no depende de ti, puedes adaptarte a vivir la vida que te dejan como pieza de la maquinaria social, para lo que debes mendigar día tras día el permiso de los poderosos.

    ¿A qué anima el futuro?

  • Porque le quitan su identidad!!!

    Y si no te suicidas, lo tienes claro : sigues viva, pero has perdido tu identidad… o la que ibas consiguiendo si te dejaran madurar natural y libremente.En cierto modo pasas a ser una zombi.

    En otro lado, reflexionamos sobre la construcción de ese YO que te hace diferente a los demás, y al mismo tiempo te asegura, te da raíces, para sentir que eres un ser humano, al que le falta por completarse, pero ya puede iniciar su lucha por la libertad.

    Una libertad que los adultos te van a negar ya de principio, desde que has nacido. Y de hecho ya te tratan de controlar, a través de tu madre biológica, mucho antes de nacer.

    Ese yo que que determina tu identidad como ser humano. Y cuando sientes que ya puedes pensar como un yo diferente de los otros yos, ya tienes tus propias ideas, entonces ya no puedes dejar que te quiten esa sensación de libertad, de ser tú mismo y no otro.. Incluso aunque racionalmente no hayas asumido de forma total ese cambio que ya estás intuyendo.

    Ese yo del que hablamos es lo que determina tu identidad… y nadie más la puede tener… y nadie te la puede quitar. Como decimos siempre, incluso con las mayores torturas imaginables por una mente humana.

  • Incluso lo abocan a suicidarse…

    Y como el animal humano es más irracional que un animal irracional, no se atreve a dejar al diferente, para que sea atrapado por hipotéticos depredadores… prefiere provocar su suicidio, para no mancharse las manos con su muerte.

    Con lo cual, el ser humano acosador, está haciendo de auténtico depredador del acosado. Pero escondiendo la mano provocadora. Realmente no lo abandona al final de la manada, como haría un lobo, ya le obliga a que se mate el mismo, para evitarle el mal trago al acosador.

    Y todo eso sin que necesite matar para mitigar su hambre. Mata, como suele hacer en la caza o en la guerra, para sentirse superior. Se deja llevar por el instinto animal, pero, como decimos, sin usar la parte instintiva de todo animal (ni eso quiere!!!), que contiene una parte de inteligencia (intuitiva), que le hace respetar la vida del otro, si no lo necesita para alimentarse.

    El humano mata por matar. Es el único animal capaz de hacerlo.

    El animal humano acosa para sentirse superior. Para tapar la mediocridad de su inteligencia (racional y emocional).

  • Al diferente lo machacan…

    Y no solo en una clase escolar, lo machacan en cualquier otro lugar, donde uno o más seres humanos consideren: 1º, que son mejores que el «diferente»… Y 2º, porque no pueden admitir la diferencia… todos debemos ser iguales, aunque al final defiendan las clases sociales y deseen estar en la más alta.

    Es la contradicción típica del humano mediocre, cuánto más rico y poderoso mucho peor : los demás siempre tienen que estar por debajo de ti, para que, al mirarte al espejo te puedas sentir más importante que ellos.

    No deja de ser una manifestación típica del poder.

    Hay gente que se crece cuando puede pisar la cabeza de otra gente. Le hace sentirse bien consigo mismo, aunque solo sea una prueba de lo mediocre mental que está siendo.

    Porque ni siquiera a los animales irracionales funcionan así. Una manada puede dejar al final a los enfermos, para que retengan el avance de los depredadores (es ley de su vida), pero nunca se les ocurriría insultarlos, para que además de víctimas se apenen por ser despreciados. Eso solo lo hace el animal humano.

  • Y te castigan por ser diferente!!!

    Y, como decimos, se prefiere castigar al diferente, que tomarse el trabajo de entender lo que le pasa, ya que puede necesitar ayuda. O, al menos, dejarlo tranquilo, que ya es una forma de ayuda.

    Es como ese preadolescente, que prefiere pasar de la explicación del profe y dedicarse a papar moscas, sin ni siquiera intentar ver si vale la apena lo que le explican.

    Porque es obvio que se puede dar el caso de que no te interese la explicación por diversos motivos. Sobre todo si eres un alumno con la mente bastante madura. Pero, por eso mismo (tu madurez), no puedes despreciar el trabajo del adulto que intenta acercar la materia a mentes menos maduras. Y menos a las mentes menos maduras, que intentan seguir la explicación del profe. La madurez para despreciar es todo menos madurez.

    Es parecido al adulto que no te quiere contestar… si tú buscas algo en la materia del profe, que este no consigue darte, entonces es lógico que te abandones el resto de le clase.

    Pero de nada vale considerarse mejor que el profe y despreciarlo ya de antemano, antes incluso de rematar la explicación, diciendo que es demasiado diferente de lo que tu te esperabas al principio de la clase. Y por eso no se puede despreciar a otro humano, y menos si es como tú, que aún no sabes como es.

  • No te dejan ser DIFERENTE !!!

    Y es que el hacer preguntas, sobre todo preguntas más o menos difíciles es lo que te hace diferente en clase. Aunque podemos hablar de los diferentes que, más bien, suelen estar muy callados.

    Aunque no debemos olvidar que no siempre la mente libera las ideas que produce… a veces no dan salido. ¿Cómo somos capaces de saber que un alumno muy callado no tiene preguntas que hacer(se)… ¿acaso es qué no piensa?

    Porque una cosa es tener un TOC, que no siempre es real, para estar más callado que la silla donde se sienta ese alumno. Puede ser que el ambiente no le permita formular preguntas, ni siquiera una frase tan simple como «buenos días», por ejemplo.

    La imposibilidad de un profe, u otro alumno, para interactuar con una persona muy callada.., que, repito, no tiene por que pertenecer al espectro autista… es una simple muestra de la incapacidad de muchos seres humanos , para interactuar con otro ser humano.

    Basta que se nos haga socialmente muy trabajoso dialogar con el vecino, para que nos echemos las manos a la cabeza y digamos, eso sí por mayoría, que ese humano ,tan parco en palabras es un ser diferente… y que no merece nuestro esfuerzo para intentar contactar con él. Es más, preferimos a veces insultarlo como «diferente».

  • Y la repuesta siempre es la misma…

    Cuando una cría humana plantea una pregunta, la lógica adulta hace contestar algo así como…

    Eres muy nuevo para entenderlo… En este momento no tengo tiempo, estoy ocupado… Esa pregunta no tiene sentido… Quién te ha dicho que preguntes eso…

    Son variantes de una misma actitud adulta : no argumentar la falta de respuesta, solo dar largas para ver si te olvidas. Eludir la siguiente pregunta, que vendría lógicamente a continuación.

    Es la marca del adulto que, en vez de tutor, se autoconsidera que tiene el poder de hacerte callar.

    Y si no puede hacerte callar, tomará medidas más graves, para castigarte de la forma que sea. De ahí está nuestro Antoine tras las rejas del reformatorio.

  • Sin desalentarse, en caso de que no nos dejen preguntar !!!

    Aunque nos den un coscorrón en la clase, o nos metan en la cárcel, si preguntamos en la calle… O si pedimos libertad para poder hacer preguntas.

    Y si protestamos después, cuando vemos que no las quieren contestar.

    Porque los adultos son maestros en NO contestar las preguntas que se le hacen, sobre todo por parte de las crías humanas… y, aún más, son expertos en reprimir a quien protesta por la falta de respuestas. Y eso ya se aprende en la escuela.

    Así funciona el mundo adulto. Esa SAD (sociedad adulta dominante) de la que tanto se habla en el blog.

    Porque es una sociedad que marca la conducta de las crías humanas, de tal forma (negativa) que debe ser denunciada por un análisis sociogenético de esa misma sociedad, que se halla controlada férreamente por los adultos con poder.

  • Pero el ser humano sí que puede…

    Y por eso se da cuenta que algo se despierta en nosotros, y no es precisamente el hambre de comida.

    Llegada la preadolescencia sentimos que «algo» (?) dentro de nuestro cuerpo se revoluciona , algo más intenso que una simple rebelión… y empieza a ponernos contra las cuerdas de la «rara» maduración mental.

    No sabemos bien el porqué, pero sí notamos que ya no podemos dejar de preguntarnos ¿qué pasa?… y, sobre todo, sentimos que necesitamos respuestas a esa pregunta, tanto o más que el aire respirado.

    En la infancia podíamos tener preguntas, pero si no había respuestas nos fastidiábamos y punto. No había esta sensación de que son demasiado importantes para que no las contesten…y por eso ya nos podemos enfadar… y mucho!!!

    Acabamos de tomar contacto con la realidad social, que nos permitirá empezar a saborear eso que se llama libertad. De la que tanto presumen los adultos. Y , por eso, si nos responden sentiremos una sensación de placer y libertad. Pero , si no nos las contestan, empezaremos a sentir la opresión social de los adultos. La SAD comienza a poner obstáculos ene nuestra marcha por la adolescencia. La carrera en liso se ha convertido en un campo a través.