Categoría: ciencia

  • Y así puedes ver más de cerca… lo que llamamos gen social

    El gen biológico nos lo da escrito la naturaleza, a partir de una selección exhaustiva de características genéticas (transmisibles biológicamente),que fue haciendo durante millones de años. Los humanos quieren hacer lo mismo en pocos días. E así inventaron primero la genética social y luego la ingeniería genética (biológica).

    El gen social nos lo injerta la SAD (sociedad adulta dominante), a lo largo de las etapas de maduración como cría humana. Y no está escrito en un ADN, que a su vez está en el núcleo de las células, no solo las reproductoras, sino que se injerta directamente (como tal gen) en el cerebro del ser humano. No como un chip que se incrusta en modo neuralink, en alguna parte del cerebro. No.

    El gen social es un entramado de pensamientos. No es una sucesión de proteínas con información genética como el ADN. Ni un chip que porta un programa que nos quiere hacer pensar. Recordemos lo que son las ideas, según intentamos explicar a partir de las reflexiones previas de un tal Descartes.

    Y ese pensamiento (o idea cartesiana), que se generan en nuestra mente , a partir de unas idea originarias muy simples, impregnan diversos circuitos neuronales. Ese circuitado es el entramado vital de nuestra mente, nuestra máquina de pensar. Nuestra CPU personal, muy muy evolucionada. Y lo hacen de tal forma, que pueden ser reelaborados una y otra vez, hasta que se enroscan lo más posible, sobre lo que podemos llamar el entramado original que nos hace pensar, si nada artificial intercede en el proceso… viene a ser como si consiguiera tapar lo escrito en nuestro ADN, haciendo que se lea lo que se ha reescrito sobre el gen biológico, a partir de ese injerto megafructificado, que viene siendo el gen social.

    En nuestro ejemplo de la imagen, con un gen biológico que marca solidaridad, se halla cubierto por genes sociales, que mudan a esa hembra adaptable al ecosistema, y muy importante, solidaria con él, en una hembra, princesa o sierva, que va a ser insolidaria con los demás seres humanos. Incluido el ecosistema dónde ellos viven. Eso hace el adn social negativo.

  • Un poco de ciencia… no hace daño.

    Y aclara mucho la reflexión que aquí hacemos, sobre el comportamiento social humano.

    Hablamos de ser princesa o ser sierva, pero ¿qué relación tiene eso con el llamado gen social?

    La falta de cierto tipo de genes biológicos, es lo que hace, por ejemplo, diferenciar entre hembras humanas y machos humanos. Pobre del Freud si se llega a enterar que el cromosoma masculino es más corto que el femenino. El complejo de castración ya tendría aún menos sentido. O, por lo menos, no tendría sentido, fuera del ámbito sociogenético.

    Por otro lado, aprovechando esta pausa científica, debemos hacer notar que el hecho de ser Eva un «segundo intento» (Génesis), explicaría que Yahvé incorporara estos genes, para hacerla más eficiente (madre) que Adán. Realmente, al contrario de lo que pensaba Freud (solo miraba el órgano sexual externo), la grandeza de la mujer está precisamente en su cromosoma XX. El pene no deja de ser un intermediario, a veces algo mediocre (en su uso).

    Como bien afirman la mujeres protestonas a partir de Paris 24. !Somos XX, no nos dejaremos reducir (más)!

  • Y mirarte en el espejo de una adolescente… solo te hace una copia!!!

    Y así le pasa a nuestra protagonista Tracy , en Trece, una película que muestra la incansable lucha por liberarse de ser una típica preadolescente (treceañera), para acabar siendo una pobre versión de su adorado modelo adolescente. Un modelo que se considera, por su entorno social (sobrevalorado), mucho más madura de lo que realmente es.

    Algo muy típico en este tipo de interacciones, entre adolescentes que aprenden y adolescentes que enseñan. A veces incluso, acaba siendo el aprendiz mucho más maduro que el maestro.

    Porque todo va a depender de como te vayas haciendo con las herramientas precisas, que te servirán para defenderte en el ecosistema donde tanto interés tienes por entrar.

    En esta fase de duro aprendizaje adolescente, es cuando tanto puede influir tu pasado como infante. La adquisición de malos hábitos, que aquí les llamamos genes sociales, serán un lastre importante a la hora de adquirir los nuevos genes sociales adolescentes. Porque, en algunos casos, son un simple refuerzo de los que ya te injertaron en su momento.

    Como vimos hace poco, con «Inocencia interrumpida», el refuerzo entre genes sociales es algo habitual, tanto si son genes positivos como negativos.

  • Durante la adolescencia no existe… el amigo imaginario

    Ni tampoco el espejo de la Madrastra de Blancanieves. Porque, para ser ella misma, para llegar a tener un futuro propio, una adolescente va a mirarse en un espejo carcomido por la SAD. Con lo cual, no le va a decir nunca la verdad, porque el espejo social que te proporciona la SAD es siempre, siempre, mentiroso. Y, por eso, es tan importante construirte tus propios filtros.

    El espejo social dice ser como el amigo imaginario de tu infancia, pero no es verdad. Sea un espejo o alguien que dice ser tu amigo, solo quiere manipularte. Te manipula, para que te consideres capaz de ser reina, cuando realmente, puede que te estén preparando para ser sierva.

    Este tipo de espejo social, son multiforma e incluso le miente a los ricos. Está al servicio del poder establecido… pero ni siquiera ellos pueden estar seguros al 100% de lo que este espejo (vendido al poder)les cuente.

    El problema del poder, además de ser una característica genética totalmente artificial, es decir social, es que está muy mal articulado. No tiene la experiencia genética de la naturaleza (que experimenta mucho), por lo que suele tener cierto tipo de alucinaciones imprevistas. Y eso lo hace inestable. Es lo que les pasa ahora a los algoritmos, que ya fue avisado en la película Yo, robot. Y eso hace que pueda provocar acciones que no estaban previamente diseñadas, en la mente del poderoso que lo programó.

    Además el poder te hace adicto a él. Y si es absoluto te hace tan adicto, que te hace bajar tus defensas mentales, por lo que serás un posible blanco de alguien que quiera tu poder. En cierto modo es lo que decimos cuando hablamos de que ese «espejo» (hasta ahora), que puede ser tu lugarteniente, se convierte en tu enemigo más cercano. Sobre todo, si te dejas llevar por la embriaguez, de que es (parece) tu amigo. Y de eso va el comportamiento social de nuestra pareja cinematográfica de la imagen.

  • O también pueden ser… contrapuestos!!!

    Con la inserción de imágenes tenemos un problema… y digo «tenemos», sin ser Houston, porque en mi mente habitan dos yos marcados con diferente gen social, en relación con la resistencia (ahora, en chuli, se sule decir resiliencia) al fallo humano… a este extremo llega esto de la sociogenética.

    Uno dice que , bueno, no es para tanto, el hecho de que no se pueda ver la imagen completa.

    El otro (o la otra, si nos ponemos feministas), dice que, de eso nada, que un fallo como el que se da en la entrada anterior es de juzgado de guardia intelectual.

    Además de una clara muestra de endeble profesionalidad expresiva, ya que la imagen es el 50% de la información que estas entradas difunden. Y solo faltaría que, un recorte involuntario de la misma, le hiciera decir lo contrario de lo que decía.

    Así que vamos a ir, en este caso, con el gen social más positivo, que, indudablemente, es el de no tener fallos expresivos, demasiado gordos. Que no podemos decir que el otro gen social sea negativo, como en el caso de la anterior entrada, pero es un poco más flojo (en positividad) de lo que consideramos como aceptable.

  • Porque el gen social puede…

    … REFORZARSE!!!

    ¿A qué esto va teniendo algo más de pinta, como reflexión sociogenética? Intentamos indagar en las cosas que influyen, para que el comportamiento social de un ser humano, sea el que es y no otro que, en principio, podía perfectamente ser.

    ¿Qué nos modula nuestro comportamiento social, una vez nacidos y empezamos a navegar por el planeta Tierra?

    Hemos llegado a un punto, donde aparece un gen que llamaremos «de refuerzo». Nada raro, si comparamos esa interacción con la de los genes biológicos. Ya que, en la Genética, tenemos el caso de la interacción entre sustancias químicas o las radiaciones de muy baja frecuencia, sobre el ADN humano. Que puede llegar a modificarlo en parte.

    Si pasa eso en Genética, ¿por qué no abrir la mente, en este campo de lo que aquí llamamos Sociogenética? Hay agentes que aceleran la velocidad de reproducción de una célula, por ejemplo… ¿por qué un tipo de gen social, no puede reforzar el papel «reproductor» de otro gen social? Porque aquí hablamos de como se reproduce un comportamiento social, no lo olvidemos. Y le seguimos la pista, incluso, a lo largo de varias generaciones. O, al menos, lo intentamos.

    Y siempre nos preocupa sobremanera la mala influencia, que un adulto puede ejercer sobre una cría humana. No lo olvidemos.

  • También puedes ser la adolescente que NO te dejará…

    … llegar a adulta!!!

    Sí, porque no solo son los adultos los inductores de un mal comportamiento, en los pasos a dar hacia el futuro de un adolescente. No son los únicos que interfieren negativamente en tu proceso de maduración. Como decimos muchas veces pueden ser otros adolescentes, los que ayudan a injertar genes sociales negativos. Son esos que llamamos aquí falsos amigos. ¡O claramente enemigos!

    En Inocencia interrumpida, tenemos el ejemplo de dos adolescentes (ya maduritas),que usamos en las imágenes (hace días y hoy).

    Antes fue una «casi» adulta, sucesivamente violada por su padre, y por lo tanto un adulto poseedor de varios genes sociales, de lo más negativos. Que consiguió injertarle a su hija, otra colección casi idéntica, pero, con la diferencia de, que el ADN de la hija, tenía algunas capacidades positivas. Podemos pensar que toda la energía destructiva que fue acumulando, violación tras violación, la dirigió exclusivamente contra sí misma. Lo que suele pasar, debido al ambiente machista, y lo que le provocó la enorme capacidad de poder sobrevivir sin autoestima. Algo que te lleva a querer destruirte, por considerarte básicamente «algo malo«.

    Y hoy está una compañera de internado, que es incapaz de sentir empatía por el prójimo, lo que la convierte en un arma precisa de destrucción mental (y suponemos que física, llegado el momento). En este caso, machaca a la anterior hasta conseguir que se ahorque, al anular las características genéticas (biológicas)que la habían mantenido «a salvo». Algo lógico, pero muy poco natural. Aunque la gente suele confundir mucho esto de «natural y artificial».

    En esencia es un gen negativo (de la «compa») que refuerza a otro gen negativo (del padre). Porque, como pasa con los genes biológicos, siempre puede haber una interacción entre los genes , que los puede hacer mucho «peores».

  • Porque es en la adolescencia, cuando se forjan…

    … todos tus sueños de cría!!!

    Por lo que, si pierdes tu adolescencia, nunca podrás forjar esas herramientas que van a sostener tus sueños para la etapa adulta. Serás incapaz de decir ese NO, tan necesario, para que la SAD no te modele a su imagen y semejanza : una pieza elemental de su maquinaria social.

    Siempre habrá cazadores sociales, para que no puedas hacer reales tus sueños. Que pueden ser simplemente planes de supervivencia (tipo Gaza 2024). Nazcas como nazcas y vivas donde vivas, siempre alguien se encargará de dejarte huérfano o huérfana, para que, todas tus ideas propias sobre el futuro, se vayan cayendo como un castillo de naipes.

    Incluso habrá un John Wayne que te vaya a liberar de tu nueva vida entre los nativos usamericanos, llamados indios piel rojas, aunque pueda que allí lo estés pasando medianamente bien. Una vez que te has adaptado a ese ecosistema y ya se han forjado en tu mente, una serie de nuevos sueños por los que luchar. Porque, ¿dónde está el límite para recuperar a una persona que fue secuestrada, pero ya no existe?

    Y, lógicamente, no estamos a favor de que unos seres humanos rapten a las crías de otros, para hacerlas «suyas». Aquí condenamos a los adultos blancos dominantes, por ser hipócritas, por hacer lo mismo con sus propias crías, en la vida cotidiana, pero disfrazando ese maltrato con múltiples normas de «protección», «ayuda a la infancia», «hacer lo mejor por ellas», «quitarlas de ambientes pobres, para que se prostituyan»… y tantas otras letanías sociales, que la SAD (iglesias incluidas) sueltan repetida y descaradamente.

    Como a Bambi, en el caso de las crías humanas, en muchos lugares se asesina a las madres (después de violarlas), para conseguir que acaben recogidas por diversos medios sociales, y así acabar siendo esclavizadas, sea en falsos refugios o incluso en burdeles. Gaza viene a ser la muerte real de la madre de Bambi. ¿Exagero? Puede, porque la caza y los incendios forestales, como metáfora de la depredación de las crías humanas, solo ocurre en mi imaginación. Realmente, en realidad aumentada, la SAD se vuelca en conservar la naturaleza del planeta, y, sobre todo, recuperar el equilibrio energético que ya tenemos perdido. Menos mal que nos queda Portugal… y la ironía.

  • Sí, a decir NO…

    … también se APRENDE.

    Un apunte psicoanalítico, para reivindicar el arte y la filosofía del NO.

    Se necesita un grado de madurez, que no se puede alcanzar en la infancia. Y para eso está la preadolescencia, la fase previa, que nos debe enseñar a abrir la puerta de la adolescencia, con la suficiente inquietud y pasión por construirnos como adultos.

    Y aquí aparece el toque filosófico, pues fue el bueno de Aristóteles el que reflexionó sobre lo que supone el concepto de movimiento. Que no es otra cosa que el simple cambio de ser en potencia a ser en acto.

    Es decir, en este caso, pasar de la potencia adulto al acto adulto. De ser en potencia a ser en acto (un adulto). Algo muy complicado y que nada nos asegura que sea un paso seguro.

    Porque siempre nos podemos quedar siendo medio adultos. Los hay a montones, esparcidos por el planeta. Si pierdes tu adolescencia, que es lo mismo, como dice el Fromm, que perder tu libertad. Ya nunca serás un adulto completo. ¡Si no aprendes a decir NO, solo te queda ser un conformista!

  • Porque si no lo dices, de adolescente…

    .. puede que NO llegues a adulta!!!

    Porque ese futuro que aguardabas, de ser una ama de casa feliz, por ejemplo, quedó truncado por un adulto violador. O un megamanipulador emocional.

    Que puede ser tu propio padre biológico (o adoptivo). O un familiar, que pasaba por allí. Incluso uno que se dice tu amigo y que te quiere ayudar a ser libre.

    La única ventaja, por llamarle algo, es que así te matas tú, pero no dejas que luego te mate un empedernido machista.

    Pero vaya consuelo.

    Hay mujeres que no pueden escoger, porque solo tienen la parte oscura del dilema. O sea, que a decir NO también se aprende!