Categoría: ciencia

  • ¿Y quién hace que la mujer… se sienta con BAJA ESTIMA?

    Un adolescente que no quiere ser injertado…

    Pue sí, es el macho. Y, aunque él no lo quiera reconocer, es en la adolescencia dónde se aprende mejor a practicar el machismo, como norma social. Es uno de los genes sociales negativos que antes hay que injertar en el cerebro del adolescente macho : el de sentirse superior a la hembra. Incluso llegar a sentir que es de su propiedad, sobre todo si se casa con ella.

    Pero este gen social machista, se ve muy reforzado por ese otro que portan muchas mujeres, ya tan mentado, del SEMC (Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino). Una obra de arte de la ingeniería social dominante, en esta sociedad patriarcal que padecemos. Que le ha llevado muchos años de esforzado trabajo, para llegar a obtener un gen social negativo tan sofisticado. Ni la poseedora del mismo es capaz de asumir que lo tiene injertado.

    Estuvimos navegando últimamente con las reflexiones que nos provocan las mujeres. Definidas científicamente, tal como se hizo hasta comienzos de este siglo XXI. Biblia Queer aparte. Porque no es el mismo caso que la ballena de Moby Dick, que realmente debía ser una cachalote, para tener tan buena dentadura. Pero que sí nos ayuda a comprender un poco esta separación en dos sexos para nuestras reflexiones, ya que  para nosotros, lo que viene a decir un queer, es que Moby Dick podía ser un cachalote que se sintiera ballena, y por lo tanto Melville no daba ningún dato falso al magnificar los colmillos de su gran cetáceo blanco. Pero NO es así.

    Así que tomemos el NO de esta imagen, como una característica de que, decir no, es un proceso muy diferente, según lo tenga que decir una mujer o un hombre.

    Por ejemplo, con algo de actualidad española, el macho nunca tendrá que justificar si hubo o no consentimiento en una violación. Para diferenciarla de relaciones sexuales consentidas. Pero la mujer sí, porque ya se sabe (dice el machista) que toda mujer es potencialmente una prostituta. Y así, hasta Aristóteles tuvo que entrar en el debate español, de si el hombre es potencialmente un violador o no.

  • Pero Tú puedes hacer que el gen social… NO pueda contigo!!!

    En este año de 2024 suceden dos hechos tremendamente graves. Se diría que marcan un antes y un después, en la caracterización de la sociedad patriarcal. Tanto en definirla como profundamente machista, como en la caracterización de la sociedad adulta en general, al irrumpir abiertamente una ideología nazisionista con la actuación de Israel en Gaza.

    En este segundo caso, un paso más en la ya inhumana versión invasión rusa en Ucrania, caracterizada por el neozar Putin como una No Guerra.

    Y en ambos casos una prueba muy clara de que existe, lo que podemos llamar una vacuna contra el inhumanismo, ese que tanto gusta de practicar la especie humana. Ese tipo de vacuna que todos pensamos que se daría como imposible, una vez superado el amargo trago del fenómeno nazista en Europa.

    O, como solemos decir por aquí, una muestra evidente de lo mediocre que es la versión actual del homo sapiens. Esa variedad genética humana, que la naturaleza debió diseñar, pensando que daba un paso adelante muy importante en el procesos de la evolución de los seres vivos.

    Pero…¡Qué enorme fracaso hemos sido! O, como mínimo, estamos siendo… y, por eso, son tan tan importantes estos casos en los que algún ser humano, en Gisèle de forma individual y en Gaza como colectivo, nos dan un atisbo de esperanza.

  • Pudiendo ser una mujer MUDA y… violada!!!

    Porque al machismo le encanta obligar a la mujer a ser muda en situación «normal» (habitual). Pero más le gusta que sea muda una vez que la maltraten. Si antes era casi invisible, una vez violada tiene que jugar el papel de desaparecida o de ser la causante del desastre.

    La mujer tiene prohibido socialmente ser, simplemente, una víctima de maltrato.

    Porque si no calla, toda su vida saldrá a la luz pública, para desprestigiarla e intentar demostrar que no es una víctima inocente. Incluso que ni es una víctima.La sociedad patriarcal tiene muy bien elaborada la defensa del depredador macho, sobre todo cuando ve que la realidad se lo pone muy difícil. Caso muy actual este año con la violación consecutiva y múltiple del pueblo de Mazan (Francia).

    En nuestra imagen está otra heroína de la defensa de la mujer en una sociedad machista hasta la médula. Y, lo más grave, en un medio cultural donde los políticos dicen estar, para colaborar en la mejora del género humano. Hipocresía a la quinta potencia. Hipocresía muy diseminada por las mentes creyentes del pueblo dónde se dio el continuado acoso.

    Ambos casos son una clara muestra de como funciona esto que aquí llamamos el adn social negativo. Porque tanto en un caso como el otro, los violadores muestran un gen social negativo. Teniendo en cuenta que en el caso de Nevenka se trató de una violación más mental que física. Pero en ambos casos los habitantes del pueblo se solidarizaron con los acosadores. Y, en el caso de los franceses incluso este año, durante el juicio, hicieron piña con los violadores.

  • O, mucho peor, que te hagan una… mujer INVÁLIDA(da)!!!

    Porque la sociedad patriarcal está sustentada en dos pilares básicos, por un lado el poder mantener a la mujer oprimida per se, pero, por el otro, es fundamental que la mujer se autoconsidere inválida para muchas tareas sociales. Sobre todo de gobierno. La política, como la filosofía y la ciencia, si puede ser, es cosa de HOMBRES.

    Y no solo es que suene a «de hombre», en sentido griego genérico (HOMO), no. Suena realmente a MACHOS con poder para ejercerlo, porque los que tienen pluma son como machos de otra especie humana. Son los homosexuales, que no merecen sentarse en la mesa redonda de los Caballeros Machos… al menos en opinión de esos mismos machos caballeros.

    Porque ya hablaremos de eso, de la orientación sexual y de su posible relación con el adn social, pero por ahora nos la dejamos en el cajón. Porque estamos tratando de analizar lo que nos dice la sociogenética del comportamiento humano, solo teniendo en cuenta su dimorfismo sexual de partida.

    No sabemos muy bien lo que tenía proyectado la naturaleza (sea lo que eso sea) para desarrollar el proceso de reproducción sexual que había descubierto. Puede que no tuviera mucho tiempo para divagar sobre las posibles derivaciones de su diseño original. Por ahora, nos centraremos en la dualidad natural que mejor conocemos del género homo : hombre y mujer.

    Lo que sí pensamos por aquí, es que ya llegó el momento de vernos, cara a cara con una amplia tipología machuna, donde estudiar su adn social negativo. Y positivo, en el caso de haberlo. ¡Que haberlo hailo! Habrá que empezar a reflexionar sobre los genes sociales que pululan por el mundo masculino.

  • ¿Cómo ser, por ejemplo… mujer MOTERA?

    Porque la moto no la podía escoger a ella. La libertad de elección, de lo que sea, es genéticamente humana y por ese motivo (razón) no se le puede quitar al ser humano. Como no se le puede dar a las máquinas, por ahora, por mucha IA megaevolucionada que tengan. Hasta se debe tener libertad para escoger el género sexual que tu quieras portar. Otra cosa, por ahora, es que puedas cambiar de sexo simplemente por decirlo.

    Hablamos de libertad para hacerte tu futuro. Y por ahora el futuro de las máquinas no puede ser independiente de lo que decida un ser humano.

    En el ser humano es inhumano no tener un gen social positivo. En los robots es consustancial tener un programa, hecho por humanos, que le permitan no querer ser independientes. Es así y así debe ser, si no queremos negar nuestra propia independencia como especie pensante.

    Pero la mujer, aunque sea motera, no es un robot. Así que tiene derecho a ser independiente. Totalmente independiente, sea de otra hembra o de un macho con poder.

    En muchos casos (muchos), el gen social negativo que ella puede tener, y que llamamos aquí SEMC, le impide usar esa independencia natural. Tanto o más que el gen social negativo, que posee el macho, casi por defecto, que le hace considerar que la mujer debe ser de su propiedad. Un derecho que se hereda socialmente (ellos dicen «naturalmente»!!!) por ser macho, desde que los primeros machos instauraron esa norma social de castigo. Que, lógicamente, no fue ningún Yahvé, ni nada divino que se le parezca, el castigador. Fueron los primeros machos prehistóricos, los que instauraron la Sociedad Patriarcal que, aún en pleno siglo XXI, padecemos (todas y todos).

  • Para la mujer es muy duro… llegar a SER

    Y no hablamos de ser mujer.. porque eso ya viene marcado por un gen biológico determindo (meigas y BQ fóra!!!). Y, por ahora, muy muy potente.

    Hablamos de lo que viene detrás del sustantivo mujer, o delante, si nos ponemos en modo anglosajón. Ser mujer…

    Porque será ese gen social positivo o negativo el que acompañe al nombre mujer. Y será el que la califique socialmente, con su valor de fenotipo.Si es negativo, como dijimos en el caso de Marilyn puede ser fatal. Si es más positivo, como el de Katherine Herpbun ya existen más posibilidades de salir adelante. Aunque sea con un batallar constante contra el machismo que te rodea.

    Porque la discriminación de la mujer es en cierto modo iniciada en el Edén, en su expulsión, pero esa versión es la abrahámica, para creyentes. Realmente empezó en las cuevas de la Prehistoria, cuando decide el poder masculino, que la mujer sea un apéndice de la cueva, para mantenerla limpia, de paso que cuida de la prole. Al menos , mientras no se compruebe fehacientemente que la mujer adulta prehistórica podía ser también cazadora.

    En ese preciso momento que se le declara socialmente un apéndice, empieza el injerto de un gen social negativo, que ha mantenido atada a la mujer a una pata de la mesa de la cocina. Con pequeños descansos para ir a la cama del amo (de casa o del castillo).

  • Un ejemplo típico… fue Marilyn!!!

    Un ejemplo típico de gen social negativo, en el que la capacidad genética de autoestima necesaria para adaptase al ecosistema donde te tocó vivir, siendo capaz de defenderte en él, se ve sustituida por una capacidad artificial que rebajará esa autoestima, hasta niveles inhumanos, de animal irracional. Sobre todo al enfrentarte al poder del macho. Que tampoco es un poder real, ya que responde otro gen social (artificial) negativo, al que podemos llamar Síndrome de Estocolmo del Supremo Poder Impostor.

    Y para asegurar este tipo de mecanismos sociales (de opresión) se escriben relatos como la Biblia Abrahámica, donde un impostor Yahvé le concede ese poder a un Adán de opereta. Acompañada del pecado que le hace cometer a Eva, para poder castigarla con una reproducción maldecida. En vez de la bendición que supone el maravilloso fenómeno de alumbrar otra vida. Yahvé convierte la felicidad del Edén en un sudoroso Valle de Lágrimas, porque así justifica la imposición del poder machista de Adán.

    O patriarcal si preferimos decir, ya que de grandes patriarcas va la historia real de la Humanidad. Patriarcas y profetas, siempre machos curiosamente, serán los uniformes de los descendientes de Adán. Y ellas, siervas de las futuras Evas . Con alguna escogida como Princesa por el Macho Monarca.

    Y mientras la Eva/Marilyn esperando por sus príncipe en forma de boxeador famoso o famoso autor teatral, ambos pobres machos beta, que nunca aprenderán a respetar la grandeza reproductora (como mujer y como artista)de Marilyn.

    Grandeza reproductora de la mujer, que lógicamente, no tiene que ser una obligación social, sino un ejercicio de natural libertad. Ser madre, dar vida, es un privilegio, pero también es solo la potencia que se debe convertir en acto aristotélico, siempre que lo hagas libremente. Ser madre impuesta es empezar muy mal el proceso materno.

  • Porque es muy difícil escapar… de lo que digan de ti

    Y da igual que estés cachonda, y que seas una rubia famosa y la más deseada del planeta Tierra, por lo menos.

    Pero tendrás el gen biológico de ser mujer (BQ aparte!) y el gen social de que todo tu futuro lo tiene que escribir un hombre. Incluso aunque no se llame Arthur Miller.

    Porque, acompañando al Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, gen social negativo que tiene injertado toda mujer desde su nacimiento, suele estar asociado el Síndrome de Estocolmo de la Baja Autoestima… otro gen social negativo, que también se le va insertando a la hembra desde su nacimiento. Y ya solo tienen que ir madurando, para combinarse con el gen social negativo del macho (tener la posesión de la hembra, una vez conquistada).

    Y, para eso, están las abuelas (y las madres). Con su gen social negativo de favorecer la indefensión de sus nietas e hijas ante el Gran Colono Blanco (o negro, amarillo, cobrizo…). También las puede haber con el gen social positivo, contrario a este, pero escasean mucho.

    Así que Marilyn lo tenía claro : o luchar o perecer. Le tocó lo peor.

  • Porque no es fácil ser mujer… y no ser ETIQUETADA

    Incluso te etiquetan como «mujer libre», si insistes mucho en tu libertad. Pero, con un toque shakespeariano, muy concreto, nos podemos preguntar sobre ese concepto que Sócrates no pudo discernir. Porque no hay diálogo platónico, que nos pueda dilucidar que entiende Sócrates por libertad en concreto. Sobre todo si tenemos en cuenta, que nunca se quiso preguntar (nunca) por la existencia de la esclavitud.

    En el fondo es como hablar de la Amistad, del Amor, de la Justicia… así en abstracto, sin tener en cuenta al ser humano individual (y colectivo), que sufría en el clásico día a día el inhumano hecho de ser esclavo.. sin Amistad, ni Amor, ni Justicia…

    ¿De qué amistad, de qué amor o de que justicia podía estar hablando un filósofo, su inventor (del hecho filosófico)para colmo, cuando estaba siendo servido por un esclavo? No estaría de más que también se preguntara por la Hipocresía… Puede que a estas alturas de la Historia Humana, estuviera más claro que no debía existir la esclavitud en pleno siglo XXI… y, «mucho menos», los genocidios como el de Gaza.

    Pero la cultura clásica grecorromana, como la oriental (asiática), no estaba para ensuciar la mente de sus preclaros pensadores en asuntos tan terrenales, como la explotación del hombre por el hombre. Fue un tal Jesús el único que se atrevió a decir que no sería de los ricos el reino de los cielos. Pero luego vino el Vaticano y la jodió. Además : ¿Qué le importa a los ricos ese cristiano Reino de los Cielos, del que hablaba un hombre que fue crucificado por otros hombres?

    Así que pasó mucho tiempo, demasiado, antes de que Catherine Deneuve se pudiera hacer preguntas como la de la imagen. Aunque si tuviera algo de tiempo, siempre le quedaba el consultar con Gustavo Bueno, por ejemplo.

  • Asi que si, como adulta, no quieres ser, ni sierva ni princesa… ya solo te queda ser TÚ MISMA

    Si no quieres seguir los dictados de la sociedad adulta dominante (SAD), solo te queda dar los pasos que te va marcando tu ADN. Esa gran molécula que ha dado paso a que se instale en tu cerebro lo que llamamos mente. Y así, usando un proceso de maduración natural y libre, donde no se te prohiba construir tus propios filtros mentales, podrás avanzar con total libertad. Evitando de paso esa manipulación constante, que la SAD pretende hacerte, mientras maduras.

    Porque ese «ser uno mismo», no está escrito en ninguna parte de tu ADN. No hay una forma de ser que se adapte mejor a tu ADN, solo hay una capacidad genética para que busques ese camino… pero no hay ninguna meta en el horizonte. Porque la meta es algo que tendrás que construir en tu día a día, como ser humano. Esa enorme molécula solo posee genes naturales, que indican las capacidades que debes desarrollar, siempre que vayan madurando de forma natural y libre. Repetimos : de forma natural y libre.

    Ese proceso, con libertad y naturalidad, es una maduración mental que te permite ir aumentando esas capacidades genéticas. Por ejemplo, esa tan esencial, de la que llevamos hablando tanto : la capacidad de adaptarte al ambiente donde te toque vivir. Entonces decimos, que vas construyendo un adn social positivo.

    Social, porque se va reforzando la capacidad individual marcada genéticamente, mediante la relación social con el ecosistema. Y positivo, porque se refuerza, no se neutraliza ni se intenta reescribir, esa capacidad que ya está escrita. Y, en caso de evitar esa neutralización social, es cuando podemos hablar de que vas camino de ser tu misma. Como en nuestra imagen, pasa con Sansa Stark (Juego de Tronos). Que pasó, de no ser capaz de controlar la situación a sí hacerlo, y sabiamente.

    Lógicamente, puede que se intente borrar parte de esa capacidad, para minimizar su efecto… o incluso, se cambie por su contraria. Por ejemplo cambiar la empatía natural humana, que provoca solidaridad, por una antipatía artificial, que causará una fuerte insolidaridad. Así es como actúa el gen social negativo.