Categoría: ciencia

  • O, al revés, ser tú la maltratada… hasta acabar siendo una jodida ZOMBI!!!

    Porque no hay que estar en Walking Dead para ser un zombi virtual. Basta con haber perdido tu adolescencia, o buena parte de ella, para hacerte un adulto, que no sabe pensar con claridad y solo se mueve por apetitos irracionales. Ellos también son zombis. ¡Aunque son reales!

    Porque hasta ahora hablamos de perder la adolescencia, pero no paramos a reflexionar sobre los detalles típicos, que describen ese tipo de pérdida.

    Porque el gen social negativo, que te lleva a ser un adulto incompleto, se nota perfectamente injertado, cuando tienes que comportarte como un adulto y solo eres capaz de ser «medio adulto», esa pieza de la maquinaria social, lo que te hace actuar tal cual un zombi humano.

    En el caso de la buena peli Carrie (B. de Palma), nos muestra como una fanática madre, abducida por la religión, y unos casi paralíticos mentales adolescentes, estos abducidos por la tradición machista de la sociedad USA, acaban haciendo de Carrie una auténtica zombi.

    En este caso se junta el gen social negativo de la ignorancia adquirida/mantenida por motivos religiosos, con el gen social negativo que favorece un Síndrome de Estocolmo Supremacista, en general, combinado con el Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, del que están infectadas prácticamente todas las compañeras de Carrie. Muy minorizado, eso sí, en la compañera que trata de ayudarla. Un buen ejemplo de como la sociogenética debe lidiar con una gran complejidad, en el manejo del adn social, sea positivo o negativo.

  • Como puede ser la gran arruga de… hacerte una jodida TORTURADORA!!!

    Que también podemos resumir en : descubrir que todo lo que te contaron era MENTIRA y los adultos no están para ayudarte, sino para MANIPULARTE.

    Le llamamos la gran arruga, pero le podemos considerar uno de los genes sociales negativos más tremendos, que nos puede injertar la SAD.

    Para convertirnos en esa pieza de la maquinaria social, que llega a disfrutar torturando. Una buena razón, más bien una gran sinrazón, por la que son tan útiles para esa misma SAD.

    Con el conformista social, el torturador es una pieza fundamental para mantener el gigantesco edificio prisión, que es la sociedad adulta dominante donde nos toca vivir. En la página donde se habla de la película del Bertolucci, ya reflexionamos un poco sobre el padre torturador de nuestro protagonista colaborador conformista, que la protagoniza..

    Ellos son dos buenas muestras de gen social negativo. De los que usa la SAD, para evitar su propia regeneración social, de forma que parezca natural. Algo muy importante para el arte del disimulo social. Conformarse con lo que te toca ser : una pieza más de la maquinaria social ya establecida.

  • Unas arrugas, que se van formando, porque… te machacan desde que eres una CRÍA humana

    Cuando eres viejo te abandonan. Y desde que naces te maltratan, más bien más que menos, para evitar que puedas hacer funcionar tu capacidad innata de regeneración social. No lo olvidemos. Porque, independientemente de ser hembra (científicamente) es de vital importancia que estés en fase de cría humana. Porque es entonces, cuando se va a fortalecer todo tipo de capacidad, que esté aún latente en tu ADN.

    Lo que los genes biológicos determinan, que serán expuestos en su aspecto fenotípico (el que se muestra al exterior ), necesita ser replanteado, por la SAD, para que cumpla con los intereses sociales de esa misma SAD.

    Y es importante considerar que la capacidad genética para regenerar una SAD (sociedad adulta dominante ) no implica necesariamente su buen uso, por parte de las crías humanas, una vez hechas adultas. Precisamente en la maduración como cría humana es necesaria esa guía de los adultos. Porque se necesita su experiencia, para no convertir esa capacidad regenerativa en un simple estallido de cohetes de feria, que no llevan a ninguna parte positiva. Que no ayuden al proceso de la evolución natural y social. Por el contrario puede que apuntalen, aún más, el anquilosamiento social.

    Por ejemplo, con el consabido miedo a los cambios propugnados por los adolescentes. Otro gen social negativo. O los adultos que aún tienen su adolescencia bien fresquita y siguen pensando que se necesitan cambios. Pero es cuando se les acusa de revolucionarios y de no saber «lo que quieren». Cuando, solo el saber que es necesario un cambio, ya vale por todos los saberes juntos.

    Luego ya vendrá la fase en la que se va aprendiendo qué cambios son positivos y cuáles son negativos. Por ahora toca simplemente preguntarse : ¿Cómo vas a perder, lo que ni siquiera empezaste a tener? Y también preguntarse ya de paso : ¿Cómo evitar las arrugas que me quieren ir imponiendo?

  • Porque debemos evitar, que su anciana mente… esté llena de ARRUGAS NEGATIVAS

    Después del caos revolucionario, solo hay una salida posible, que lleve la revolución a buen término. Y es con el trabajo de las viejas y de los viejos. Que pasarán de proteger a las crías humanas, durante la cruda batalla social, para ir rehaciendo las casas y los caminos, por donde vuelven los revolucionarios sobrevivientes. De los que muchos serán machos, pero también habrá un montón de hembras.

    No hay otra.

    Las casas y los caminos no se rehacen solas. Y las heridas de guerra se necesitan limpiar y curar. Sin olvidar que el oxígeno para respirar es gratis (por ahora), pero se necesita comer todos los días.

    Y, aquí y ahora, los viejos y viejas vuelven a ser imprescindibles.

    Si hasta lo son en las sociedades modernas del siglo XXI, que presumen de vivir en paz, con tanta pobreza acumulada, por la explotación de una mayoría de terrestres por una minoría de los mismos. Esa capacidad de oprimir al prójimo, que tenemos los humanos y que no viene marcada en el ADN

  • Porque, aún de viejas, las mujeres… tienen un importante ROL SOCIAL!!!

    Y no exageramos cuando decimos que en una revolución, sin las viejas que pueden mantener protegidas a las crías humanas, esas que solo valen como carne de cañón en cualquiera guerra, la revolución es IMPOSIBLE.

    Porque ya lo diremos más adelante, pero tampoco hay revolución si no se atiende con prioridad a un sector que, como decimos es la carne de cañón(no uniformada), que sufrirá más profundamente la desorganización que provoca toda revolución.

    Así que son primordiales esas viejas que protegen a la futura carne de cañón (uniformada). Y es vital ese trato especial, que debe tener todo joven revolucionario con ellas, para que sus miedos se conviertan en esperanza. Para que se aparquen los momentos de crisis organizativas, que pueden llevar a no ver la salida del proceso. Ya que nada como ver el miedo en los ojos de un futuro adulto, para volver a coger el instrumento revolucionario con más y mejores ganas.

    Así que las mujeres en general, futuras madres, y las mujeres ya mayores, madres en descanso que no tienen, necesitan especial protección.

    Y lo mismo las crías humanas, en este caso el sexo es algo trivial, porque lo que cuenta es su tremenda indefensión y su potencial de futuro. Hasta se puede decir que, en estas condiciones, el sexo es irrelevante, lo más parecido a un paraíso queer.

  • A toda revolución, para «ser adulta»… siempre le han FALTADO cosas

    Ya hablamos de que la mujer es un simple auxiliar en la batalla (parapeto humano, enfermeras, madres…)… Y no debía serlo!!! Pero hay un sector de ellas, especialmente vulnerable y abandonado en todo proceso revolucionario (hasta ahora): son las viejas (mujeres mayores). Porque ellas son las madres de las nuevas generaciones revolucionarias. Aunque sus genes sociales , característicos de la vejez, las pudieran aupar a la cima de la contrarrevolución.

    Habrá que saber tratarlas.

    Porque, lo mismo que el ya mentado Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino (SEMC), que puede tener toda mujer. Al ser vieja, puede ser portadora de otro : el Síndrome de Estocolmo del Viejo Abandonado. Que puede ser muy real (abunda mucho), y es un gen social que marca una exageración del síndrome natural de «ser viejo». Algo que se acentúa, precisamente, en un momento de crisis revolucionaria. Porque les hace creer que aún van a ser más inútiles de lo que normalmente son (les dicen ser). Es lo que hace a los mayores tan poco amantes de cualquier revolución.

    Incluso aunque de jóvenes la amaran.

    Así que los viejos son una asignatura pendiente de toda revolución que se haya intentado hacer hasta ahora. Y no solo de las revoluciones, claro. También de los tiempos llamados «de paz».

  • Porque una verdadera revolución no se hace… si no cuenta claramente con las MUJERES!!!

    Y no solo por ser la mitad de la Humanidad. Y, además, una mitad propensa a realizar una buena combinación de inteligencia racional e inteligencia emocional. También por tener aún mucho más liberada parte de su mente, por mucho gen social que hayan mamado. Tienen una capacidades genética, que la naturaleza les dio, para que su misión reproductora sufriera menos el posible desvío mental del macho. El típico desvío machista hacia el poder.

    Podemos decir que son capaces de tener ideas muy importantes, para hacer que un proceso revolucionario, tan caótico de por sí, sea menos destructivo. En el fondo todo proceso revolucionario tiene algo de parto : se trata de traer al mundo una nueva forma de vivir.

    Porque todos los procesos revolucionarios, habidos hasta ahora, solo confirman esa tesis que nos habla sobre la enorme capacidad demoledora de una revolución. Antes de construir le toca destruir a diestro y siniestro. Como bien nos muestra la única revolución, que podemos considerar medianamente acabada hasta ahora : la Revolución Francesa. Y única forma de evitar que se cumpla la tremenda afirmación histórica del Príncipe de Salina.

    De las demás revoluciones poco se puede decir, sobre el papel consorte de la mujer, ya que nacieron demasiado «machificadas», porque, como ayer dijimos, la mujer era un simple añadido para tareas revolucionarias auxiliares. Bien se nota en Doctor Zhivago, cuando el comisario político por excelencia habla con desprecio de lo puta que fue su mujer. O cuando la mujer más famosa de la Revolución Rusa (soviética), es la madre de Gorki.

    Y, como no, en esta gran secuencia de Novecento, de la que usamos un fotograma, se explica lo que puede llegar a decir el uso interesado de la esencia revolucionaria femenina. Si bien se admite todo tipo de discrepancia. Sobre todo si no se quiere ver el papel del gen social que tienen los machos, tanto los que atacan como los que defienden : la mujer es considerada más débil y por eso se pone delante, para dar pena y parar mejor el ataque.

  • Y, por eso, como mujer adulta, debe… defender sus DERECHOS!!!

    Sobre todo… porque las mujeres luchadoras no pueden esperar por otras que los defiendan. Si se suman a la lucha deben ser bien venidas, pero no se puede esperara por ellas. Y menos «por ellos». Si colaboran, tanto Thelma como el chico guaperas , que viene a servirles sexo, vale, en caso contrario hay que seguir sola.

    Sin olvidar que, para ser una lucha que libere realmente, necesita contar con una masa crítica de machos, para no cerrarla en falso.

    Y sin necesitar que sean del tipo revolucionario, que presume de liberador mucho más de lo que realmente es. Ya vemos en Novecento, como el militante comunista puede a veces ser bastante machista.

    Porque la liberación de la mujer parece ser algo que puede esperar, pero es falso, debe ir en paralelo con la liberación social de una clase social oprimida. O más correcto será decir, de las clases oprimidas. Y es que, si no va en paralelo, realmente la revolución irá con el paso cambiado.

    Porque, en pleno siglo XXI, el entramado social del planeta es ya demasiado complejo, como para manejar algunos conceptos de teoría marxiana, como la mera contraposición burguesía-proletariado, que han quedado visiblemente obsoletos.

  • La mujer que quiere ser realmente libre… sabe que sin LUCHA no podrá serlo!!!

    Y por ese motivo le resulta esencial buscar compañeras de lucha. Aunque a veces peca de ingenua, pensando que el macho puede ayudar, aunque solo sea en la cama, sobre todo siendo un Brad Pitt.

    Pero ese aspecto del tema, ya se tratará más adelante. Porque el gen social da para mucha reflexión. Y sin ayuda del macho que se beneficia de él, pero consigue en parte liberarse, lo tiene muy difícil. Se supone que imposible, ya que son la otra mitad de los habitantes del planeta..

    Así que las Thelma y Louise reales, lo tienen jodido, si no queieren que su liberación se limite a tirarse por el barranco.

    Empezando por adentrarse en el conocimiento de esos mecanismos de poder, tan sofisticados, que tiene la sociedad patriarcal actual, para mantener oprimido al sector femenino del planeta. Incluso si son seguidores de la Biblia Queer.

    Como decimos aquí, el injerto de un gen social es algo mucho más profundo y duradero (generacionalmente) que una simple mala educación.

  • Esa es la razón de que algunas mujeres odien… hacer ese PAPEL

    Son las que no aguantan que las conviertan en florero. En un simple objeto sexual. Vivir presumiendo de cuerpo. Como le toca estar a la Venus de Milo, estática y siempre esperando que se deslicen por su cuerpo las untuosas miradas del macho. Cuando no vengan después las manos y una auténtica violación física, por considerar que su paciencia, la del modelo, es una muestra de querer ser violadas.

    Y todo bien aderezado por la sacrosanta verdad machista, de que el cuerpo femenino le pertenece al macho (el que sea), casi por derecho natural.

    Y esa «verdad», auténtica creencia machista, es lo que viene a ser un gen social (negativo). Del que también puede ser portadora la propia hembra. Ya que a lo largo de la historia, desde la prehistoria (suponemos), se le injertó el gen social que neutraliza el gen biológico, de que «todos somos iguales». Cambiado así, por este gen social, que afirma la desigualdad entre los seres humanos, pero no como algo natural sino en función del poder que detentan. Es un gen que suele concretarse en lo que aquí llamamos , para la mujer, el Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino.

    Y todo esto sean grupos/clases sociales, que podemos resumir en opresores y oprimidos, o sean grupos/clases sexuales, resumidas en machos y hembras… o ya, más socialmente, en hombres y mujeres. Pero siempre en rigurosa minoría, ser mujer que se defiende.

    Y mensajes de la Biblia Queer, como solemos decir, aparte.