
Porque no hay que estar en Walking Dead para ser un zombi virtual. Basta con haber perdido tu adolescencia, o buena parte de ella, para hacerte un adulto, que no sabe pensar con claridad y solo se mueve por apetitos irracionales. Ellos también son zombis. ¡Aunque son reales!
Porque hasta ahora hablamos de perder la adolescencia, pero no paramos a reflexionar sobre los detalles típicos, que describen ese tipo de pérdida.
Porque el gen social negativo, que te lleva a ser un adulto incompleto, se nota perfectamente injertado, cuando tienes que comportarte como un adulto y solo eres capaz de ser «medio adulto», esa pieza de la maquinaria social, lo que te hace actuar tal cual un zombi humano.
En el caso de la buena peli Carrie (B. de Palma), nos muestra como una fanática madre, abducida por la religión, y unos casi paralíticos mentales adolescentes, estos abducidos por la tradición machista de la sociedad USA, acaban haciendo de Carrie una auténtica zombi.
En este caso se junta el gen social negativo de la ignorancia adquirida/mantenida por motivos religiosos, con el gen social negativo que favorece un Síndrome de Estocolmo Supremacista, en general, combinado con el Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, del que están infectadas prácticamente todas las compañeras de Carrie. Muy minorizado, eso sí, en la compañera que trata de ayudarla. Un buen ejemplo de como la sociogenética debe lidiar con una gran complejidad, en el manejo del adn social, sea positivo o negativo.








