
… todos tus sueños de cría!!!
Por lo que, si pierdes tu adolescencia, nunca podrás forjar esas herramientas que van a sostener tus sueños para la etapa adulta. Serás incapaz de decir ese NO, tan necesario, para que la SAD no te modele a su imagen y semejanza : una pieza elemental de su maquinaria social.
Siempre habrá cazadores sociales, para que no puedas hacer reales tus sueños. Que pueden ser simplemente planes de supervivencia (tipo Gaza 2024). Nazcas como nazcas y vivas donde vivas, siempre alguien se encargará de dejarte huérfano o huérfana, para que, todas tus ideas propias sobre el futuro, se vayan cayendo como un castillo de naipes.
Incluso habrá un John Wayne que te vaya a liberar de tu nueva vida entre los nativos usamericanos, llamados indios piel rojas, aunque pueda que allí lo estés pasando medianamente bien. Una vez que te has adaptado a ese ecosistema y ya se han forjado en tu mente, una serie de nuevos sueños por los que luchar. Porque, ¿dónde está el límite para recuperar a una persona que fue secuestrada, pero ya no existe?
Y, lógicamente, no estamos a favor de que unos seres humanos rapten a las crías de otros, para hacerlas «suyas». Aquí condenamos a los adultos blancos dominantes, por ser hipócritas, por hacer lo mismo con sus propias crías, en la vida cotidiana, pero disfrazando ese maltrato con múltiples normas de «protección», «ayuda a la infancia», «hacer lo mejor por ellas», «quitarlas de ambientes pobres, para que se prostituyan»… y tantas otras letanías sociales, que la SAD (iglesias incluidas) sueltan repetida y descaradamente.
Como a Bambi, en el caso de las crías humanas, en muchos lugares se asesina a las madres (después de violarlas), para conseguir que acaben recogidas por diversos medios sociales, y así acabar siendo esclavizadas, sea en falsos refugios o incluso en burdeles. Gaza viene a ser la muerte real de la madre de Bambi. ¿Exagero? Puede, porque la caza y los incendios forestales, como metáfora de la depredación de las crías humanas, solo ocurre en mi imaginación. Realmente, en realidad aumentada, la SAD se vuelca en conservar la naturaleza del planeta, y, sobre todo, recuperar el equilibrio energético que ya tenemos perdido. Menos mal que nos queda Portugal… y la ironía.
¡Anímate!