Categoría: ciencia

  • Porque ser adolescente es el momento…

    … de decir NO!!!

    O por lo menos, aprender a decirlo. Porque sin las herramientas que se generan en tu adolescencia, no puedes labrarte un futuro (propio). Mucho antes de que la humanidad descubriera el arte de cultivar la tierra, ya era capaz de dejar que sus crías se fueran labrando un futuro, de acuerdo con unas normas naturales y libres. No se coartaba la posibilidad de ser el cazador o el recolector que podías llegar a ser. No te obligaban a decir NO, porque lo natural y libre era dejarte ir según ibas madurando como individuo… y la colectividad, mientras tanto, iba evolucionando como especie.

    Solo cuando se determinó una separación social de papeles, dentro del ecosistema dominante, incluyendo el núcleo familiar, entonces, apareció la dificultad de ser aquello que podías tener en tu cabeza, como futuro propio.

    La sociedad adulta dominante (SAD) empezaba a marcar los roles sociales, para que cada uno tuviera claro lo que e iba a ser en la vida.

    Aún no empezaban las clases sociales, por no estar desarrollado un sentido fuerte del concepto de propiedad privada como posesión (terreno, casa, fábrica…)»arrebatada» a lo público. Básicamente una diferencia entre los que «tienen» y los que «no tienen». Pero ya se daba una división entre los que «lo tenían posible»(un futuro) y los que no, aunque solo fuera por nacer en zonas geográficas diferentes. O por nacer con diferente sexo.

    En muchos países, antes sociedades tribales, por ejemplo, nacer hembra, y más sin posibles (económicos), era tener ya el gen social de mujer invisible. Parcialmente invisible eso sí, hasta que te obligaban a prostituirte, como ramera, como criada o como esposa. Entonces y temporalmente te hacían visible. ¿Así de simple?

  • Aunque, en pleno siglo XXI…

    … sigue siendo muy difícil decir NO!!!

    Sobre todo en ciertos países. Sobre todo las mujeres.Y no hablamos de los salvajes de una tribu cualquiera del siglo XIX. Son, en especial, las adolescentes que habitan países donde Occidente hizo todo lo que quiso (y más!). Incluyendo en el destrozo más reciente a naciones modernas como URSS/Rusia o China Popular… Pero seguimos con el fariseísmo de los gobiernos occidentales, que aún no han querido reconocer, a estas alturas de siglo XXI, ni una ínfima parte de lo mucho que se robó y mató.

    Así que lo visto en esa maravilla fordiana de Centauros del desierto es pecata minuta con lo que se hace actualmente en Afganistán. Con sus propias mujeres y bien ayudados, desde siempre, por Rusia y por USA, aunque de poco les valió tal «ayuda». Lo mismo que la falsa ayuda federal USA a los nativos USA que masacró. Y luego «los malos» siempre eran «los indios».

    Occidente siguió las leyes romanas de oprimir y robar todo lo que se puede, en nombre de una ayuda a los pueblos que se roba (y mata). Y diciendo que las desgracias futuras son culpa de los que hicieron lo posible por defenderse. La Gran Hipocresía Occidental es demasiado grande, como para quedar oculta al juicio de la Historia.

    El futuro es de los poderosos y nada tienen que opinar los oprimidos. Así es y así será, mientras el adn social negativo le ayude a la SAD, para mantener una alta dosis de opresión física y manipulación mental.

  • Porque ser adolescente es (debía ser)…

    … poder ELEGIR tu futuro…

    Y sí ,somos un poco exagerados, cuando comparamos la pérdida de la adolescencia en la sociedad adulta dominante (SAD), de cualquier parte del mundo, con lo que le pasó a Natalie Wood en sus papel de cría humana que fue raptada por los nativos americanos.

    ¿O puede que no tanto? Porque los adultos parece que disfrutan haciendo que las adolescentes se tengan que enfrentar a un continuo dilema, para elegir lo que quieren ser: princesa o sierva, mujer libre o prostituta, decir que si a todo o ser una respondona… básicamente, vivir libre o vivir oprimida.

    ¿Cuál es el recorrido de una cría humana, cuando, si no pierde su infancia, es arrastrada a una pérdida de su adolescencia?

    Y no hablamos de perderla por el maltrato típico de unos padres biológicos o adoptivos (lo típicos «de acogida USA»), no. Hablamos del proceso de desposesión suavizada artificialmente, que se va dando en un adolescente, a lo largo de su proceso de maduración. Hablamos de no dejar que se haga adulto con naturalidad y libertad, sino de convertirlo en la pieza de la maquinaria social que la SAD desea.

    Los adultos tan liberales y blancos (o negros , o amarillos, o cobrizos…) van marcando el camino de toda cría humana, porque consideran que su tutoría adulta debe consistir en impedir que madure libremente. Ellos son los enemigos (algunos) de las Natalie Wood actuales y reales del planeta… por ejemplo en Afganistán o en Gaza. En las última olimpiadas de Paris 24 castigaron a una olímpica afgana, por mostrarse solidaria con sus compatriotas. ¿Dónde está el espíritu olímpico? Ni dejan que se exprese el gen biológico, que nos pide ser solidarios. ¿A qué ahora no exagero tanto?

  • Porque ser adolescente es vivir…

    … en una situación muy PRECARIA.

    Porque no es lo mismo ser Emma Watson, y salir de hacer magia (aunque sea en el cine), o ser la pequeña gazatí, que (no)se cansa de decirle que paren, a los adultos sionistas que tanto la machacan a diario. Y de pedir, ya de paso, que los ojos occidentales (y orientales) miren para Gaza. O que te peguen un tiro por no llevar velo, en el Irán del siglo XXI. Ya sin hablar de Afganistán.

    Porque Emma pudo tener una infancia normal, lo más natural y libre posible que una rígida sociedad británica permita. De adolescente solo le toca reafirmar lo que fue aprendiendo como niña.

    Pero la niña gazatí no ha podido ni siquiera tener infancia, entre otras cosas por esa sociedad británica, tan rígida y moralista, que permite que la infancia en Gaza sea un lujo no permitido. Y ya permitió en su momento, que se instaurara en Palestina un régimen sionista. Dispuesto no a convivir, sino a borrar del mapa a los semitas palestinos. Porque, curiosamente, también los palestinos son semitas. Pero falta mucha ciencia. Mucha.

    Y claro, ese niña no puede usar su derecho a decir No o Sí, en función de una pregunta determinada. Como por ejemplo, si quiere vivir. A esas crías humanas de Gaza no se les permite ni jugar a ser Hamlet. No pueden tener dudas. Como ya vimos con el niño tirapiedras del otro día.

    Pero las Emmas del mundo si tienen la posibilidad, aunque a veces sea escasa, de escoger la negativa, cuando le proponen ayudar a que la infancia gazatí no sea posible. Por ejemplo. Ellas pueden hacere de Hamlet o de magas, y ayudar, si se lo proponen, a las crías humanas más desfavorecidas del mundo, a sentir que tienen un futuro posible, aunque no sea muy probable.

  • Incluso, si eres una adolescente espabilada…

    … puedes hacer de Lolita.

    El no va más de las etiquetas sociales, esas que la sociedad adulta dominante (SAD) se ha inventado, para atacar a las adolescentes. Para hacerles creer que las ayudan a ser libres. Este del lolitismo, en concreto, es de los mejores genes sociales que la mente del macho ha descubierto, para normalizar la violación de una cría humana del sexo femenino.

    Algo que no parece recoger el libro, Lolita del Nabokov, pero que su versión hollywoodesca (como no!) convirtió en un gen ya imposible de neutralizar.

    Algo que se vio favorecido por un cierto adelanto en la maduración sexual de las crías humanas terrestres. Lo que no tendría que ser decisivo, si no fuera por el carácter fuertemente patriarcal de la sociedad del siglo XX. Que, además, sigue lastrada fuertemente por su adoración , en parte clandestina, de la sexualidad grecorromana.

    A partir de ahora, «A falta de amazonas, los indefensos adultos machos del planeta, iban a ser devorados, con grato placer, por auténticas pirañas sexuales, que andaban entre los 13 y 15 añitos.» Hollywood dixit.

    El machismo desaforado atacando de nuevo. Y favoreciendo, como no, que las preadolescentes, se tiraran de cabeza a la piscina del lolitismo, creyendo que esa agua las libraría. Aunque, para ser precisos, hay que hablar de que fueron empujadas. Los genes sociales nunca son adquiridos de forma natural y libre. Siempre están detrás los adultos injertadores.

  • O podrás ser, de adulta…

    … una mujer FATAL!!!

    Si no quieres ser princesa (o sierva), o una adulta protestona, puedes adaptarte a un rol social, como es el de mujer que lleva al sector masculino por la calle de la amargura. O eso le hacen creer, para que no se sienta tan engañada, como el resto de las mujeres.

    Porque a la mujer fatal se le concede un cierto grado de poder, sobre los hombres, que no es más que un disfraz. Con el que te vistes, al mirarte en el espejo trucado de la SAD.

    Pasa como con el disfraz de ama de casa. Te dicen que en tu territorio doméstico mandas tú. Que «ahí» eres libre.¡Vaya mentira!

    Empezando porque, si no tienes autonomía económica, siempre dependerás de que te den dinero para hacer de comer. Además de hacer la comida que le gusta al amo de casa. Incluso a los hijos, aunque eso suponga un esfuerzo mucho más grande para ti, si ellos no colaboran. Y luego en la cama, también vas a ser la «ama de la cama». ¡Seguro!

    E incluso, si te rebelas un poco, te pueden matar, aduciendo que eres una posesión del amo de casa. El realmente amo de «tu» casa. Así que , tal que esclava moderna, puede hacer contigo lo que quiera. Incluso matarte. Pero eso sí, si quieres jugar a mujer fatal, puede que te regalen un horario al día, para que los hombres babeen a tus pies. ¡Pura representación social!

  • Porque es en la adolescencia cuando se fabrican…

    … las herramientas de la vida adulta.

    Y por eso Aira Stark no se deja avasallar, ya desde muy pequeña. Lucha como los hombres, y más importante aún : tiene sus propias opiniones.

    Desde niña trata de saber hacer las cosas que hace un macho. Nada de «juegos de niñas».

    Porque va aprendiendo poco a poco, que por el hecho de ser mujer lo tiene muy crudo para llegar a ocupar un trono real. Sea el que sea. Porque ese tipo de juegos no es para «ellas». De hecho hasta jugar a las cocinas o hacer el amor en la cama, puede ser algo que no se le permite hacer salvo que el macho lo decida.

    Y por eso mismo, va construyendo sus herramientas. Ya en la infancia. Y luego en su atribulada adolescencia. No va a cejar en aprender con su pequeña espada, porque ve que es la que decide el diálogo entre los adultos (machos).

    Y no solo con las armas materiales. Va armando su mente, para poder negarse a pasar por el aro, cuando, sierva o reina, deba obedecer a un amo macho. Hasta estando ciega aprende con pasión, como interpretar las señales del exterior que entran en su mente. Sabe que necesita tener las herramientas adecuadas. Por ejemplo filtros mentales propios. Y simplemente para sobrevivir.

  • Y es que, una adolescente, siempre tiene que decir NO…

    … a cualquier tipo de OPRESIÓN.

    Sea en Juego de Tronos o en la vida cotidiana, de cualquier zona urbana o rural. Sea en un castillo medieval, como Arya Stark, o en un barrio periférico y conflictivo, de cualquier gran ciudad moderna.

    Siendo adolescente siempre siempre toca decir NO. Sobre todo si el adulto, dominante o no, no logra convencerte de que su norma previamente establecida es la más lógica, natural y libre.

    Si no te convence, tendrá ese adulto que negociar contigo una nueva norma que sea del agrado de todos. O que, al menos, la puedan asumir una mayoría significativa de las crías humanas y adultos, que forman ese ecosistema social.

    Y si no es así, entonces hay que seguir diciendo NO. Porque eso es lo que te manda hacer tu gen biológico, que se encarga de llevarte a ser un ser humano empático y solidario. Capaz de regenerar todo aquello que se dé en la sociedad adulta dominante (SAD), y que represente una degradación de las normas sociales establecidas en un principio.

    O, muy importante, si se debe considerar que la costumbre y tradición, que prima en esa SAD, se han quedado obsoletas. Incluso son inhumanas. Por ejemplo si no permiten restablecer el equilibrio energético y de libertades que había en el principio de la Humanidad. Sobre todo evitando que las guerras y matanzas indiscriminadas sean el único camino que tiene el planeta, para restablecer ese equilibrio perdido, que decimos : un equilibrio natural y social, energético y de libertades. Que son las características que debe tener ese equilibrio, para ser precisamente humano.

  • Porque da igual que seas famosa…

    … siempre hay veces que se debe decir NO.

    Como pasó con la Guerra del Vietnam. En una sociedad adulta dominante (SAD), como en este caso USA, donde se privilegia la guerra y la muerte de miles de ciudadanos inocentes, mujeres y niños sobre todo, un adolescente no puede estar callado.

    Tiene necesariamente (por genética biológica)que decir NO.

    Y tiene que decirlo bien alto, incluso haciendo mucho ruido. Y más, incluso rompiendo cosas. Porque una sociedad desequilibrada por los adultos dominantes, no te quiere dejar que cumplas con tu función vital regeneradora. Y eso hace mucho más necesario ese grito diciendo NO. Y sobre todo acompañado por la acción, porque no llega a veces, con solo decir el NO muy alto y muchas veces.

    En el fondo, solo es decidir que tu marca genética biológica de solidarizarte con los oprimidos de esta sociedad establecida, que viene a ser la potencia aristotélica, pase a un estado de acción (aristotélica), que intente reconducir el camino de «quitar libertades», que ha emprendido la sociedad adulta dominante (SAD). En el fondo, es dar vía libre a tu gen social, por la vía natural, dentro de un ecosistema social. De forma que, si refuerza esa biomarca genética de ser solidario, es un gen social positivo. Entonces lucharás por la libertad. Siendo negativo si te induce a luchar por la opresión de la mayoría.

    Es lo que podemos llamar acción política. Qué va desde elegir políticos para gobernar, hasta decidir que tipo de cereales quieres comprar en el supermercado. Pero sobre todo, intentar que puedan probar esos cereales, si quieren, todas las crías humanas del planeta. No solo los elegidos. Y este tipo de acción política, tan natural, repetimos, viene marcada en tu ADN, no necesitas cursillos de ningún político humano. Y menos de la intervención de los llamados comisarios políticos. Sean de izquierdas o de derechas.

  • O llegar a ser una adolescente británica…

    … que también lo puede tener claro.

    Aunque su ecosistema social no sea tan insufrible como el de Gaza. Ni siquiera de Cisjordania. Pero una adolescente británica de finales del siglo XX, también necesitaba decir NO (a muchas cosas).

    ¿O no?

    En una sociedad dónde sus adultos siguen apegados a una visión victoriana de la organización social, ¿qué puede esperar una cría humana, que pretenda madurar natural y libremente?

    Si en su ADN trae marcas escritas desde sus antecesores prehistóricos, ¿qué tipo de gen social no le será injertado nada más nacer?

    Seguro que no son del tipo que permita fortalecer la necesidad genética de ser solidarios, con otros seres humanos, con otras sociedades diferentes a la británica. Será más fácil que sus gene sigan siendo los que se fueron forjando durante el Imperio Británico. De los que fomentan la insolidaridad y la competencia inhumana. Incluso la opresión y explotación de las colonias. Aunque sea por métodos modernos más sofisticados. Pero que siguen siendo básicamente los que siguen teniendo los animales irracionales, que no es otra cosa que puro instinto de supervivencia. Y eso que, este tipo de animales, son más «racionales» que nosotros, en el uso de este vital instinto.