Categoría: ciencia

  • Y como buena droga… ACABARÁ contigo

    Dos bigotes tan diferentes, pero hechos con el mismo pelo…

    Dos ADN no muy diferentes, ya que ambos son de Homo Sapiens, pero que podían sufrir una maduración que los llevara por muy diferente camino.

    Porque la SAD de su ecosistema vital, son dos tipos muy diferentes de SAD. Una en la democrática Alemania prusiana, y otra en la autoritaria Rusia zarista, les injertaron un adn social negativo casi idénticos. Uno más de alborotador callejero, promotor de un Imperio de Raza, otro más de sinuoso oficinista, de minero de la Revolución Total.

    Pero en ambos casos hubo un gen social negativo que les hizo adictos al poder. Ya no se trata de un prejuicio, como motor de su conducta pública, sino la idea fija de que necesitaban ser poderosos para existir como Grandes Hombres de la Historia.

    Necesitaron alimentar sus egos, a marchas forzadas y sin freno alguno. Y, por supuesto, aunque eso provocara el deterioro, mismo la muerte, de muchos otros seres humanos. Realmente, el hecho de que otros mueran, sería el broche de oro a su conquista del Poder. Este duo tan inhumano buscaba el mismo Poder Absoluto.

  • Y tener mucho cuidado, porque el PODER es… una DROGA

    Y el Poder también se elige… aunque no lo parezca. Además, es una droga tan fuerte, que a veces llega con usar la palabra que lo trasmite, para que sea efectivo. Como bien dice el ciudadano Kane. Empieza uno enamorándose del poder, para luego hacerse su esclavo.

    También es cierto que la palabra del Poder debe ir acompañada siempre por un poderoso ejército de soldados y sacerdotes. Para que el efecto de la palabra que los acompaña sea totalmente efectivo. La palabra, sin esos apoyos, solo es fuerte en poesía.

    En cierto modo se puede decir que son esos ejércitos (repetimos : soldados y sacerdotes)los que garantizan, tanto la expansión del poder como su real implantación.

    Porque ese poder implantado vive, se alimenta, de los prejuicios que la religión y el espíritu militar van plantando en la cabeza de toda esa gente, que ya será oprimida de por vida. Especialmente a partir de que asuman la ideología del Poder transmitida por esa vía.

    Dicho de otra forma, más sociogenética, es la fuerza bruta de los militares y la fuerza espiritual de los sacerdotes, la que consigue injertar esos genes sociales negativos, que irán minando la maduración de los genes biológicos de la gente. Especialmente, claro, en sus etapas infantil y adolescente.¿O te parece que no?

  • Y por todo eso decimos que… toca ELEGIR!!!

    Porque, nos dejemos llevar por nuestros prejuicios (genes sociales negativos) o no, tenemos que acabar eligiendo… siempre hay una bifurcación como mínimo para optar. Y por eso era vital diferenciar, al principio, el hecho de mirar del hecho de ver… y… porque no parece que se escoja ser machista, pero sí SE ELIGE.

    Necesitaremos nuestros filtros mentales propios, para analizar los datos que recibimos de la realidad y contrastarlos con lo de nuestra memoria, para tomar decisiones que no nos perjudiquen. O, al menos, que lo hagan mínimamente.

    Para no dejarnos manipular por los filtros de la SAD.

    Es la pregunta que se trabaja en una página del blog. La importancia de no dejarse llevar por la imagen que los demás tienen de nosotros. La suma importancia de trabajarse la imagen real de uno mismo, neutralizando al máximo las proyecciones mentales, que los demás hacen de nuestra realidad, para que se acople a lo que ellos quieren ver.

    No se puede dejar que sean los otros los que escriban nuestra historia. Algo que muestra muy bien la serie de Cuarón, a la que antes hicimos referencia. Ni los prejuicios ni los postjuicios, pueden ser válidos para pintar nuestra imagen real.

  • ¿Cómo actúa el gen social… del MACHISMO?

    Es un ejemplo de gen social negativo, que lleva marcando la pauta de comportamiento del casi 100% de la población mundial. Es ese machismo que viene actuando desde que, algún día prehistórico, se decidió que el lugar de trabajo doméstico, era reservado para la mujer en la cueva. Un trabajo considerado inferior, por supuesto (ni siquiera era trabajo!), al trabajo externo del macho : la caza o lo que fuese.

    Instaurándose así un tipo de sociedad patriarcal, que hizo del machismo su bandera ideológica más importante.

    Y que hizo del gen social machista una fortaleza hereditaria, como los castillos medievales, para que todo siguiera socialmente, a partir de ahí, como había sido instaurado en su momento histórico… quizás provisionalmente.

    Ahora no nos vamos a parar en el fenómeno cuántico de la superposición, también llamada por aquí, transposición, borrado, empantallamiento… que sufren los genes que trae el ADN, bajo la influencia del ambiente social, provocando que la lectura que hace nuestro cerebro de lo que viene en él escrito se vaya modificando, en mayor o menor grado, en función de la influencia que ejerce el gen social (sociogen), sea positivo (evolución) o negativo (regresión).

    Precisamente por eso se combina la genética con la sociología, aquí, para intentar explicar el comportamiento humano. Ni más ni menos!

  • ¿Es posible que… se HEREDEN?

    Y aquí tenemos un gran problema… algo que nos hace entrar en la sociogenética, porque ya no nos llegan los avances analíticos, que se dan por el camino de la genética (herencia biológica), ni de la sociología (influencia ambiental), y menos aún por el de la psicología (posibles traumas mentales).

    No sabemos si en algún momento se puede hablar de que la personalidad es heredable, más allá de meros apuntes sobre la transmisión de caracteres genéticos determinados… o incluso de la influencia familiar en la educación/domesticación de la cría humana, más allá de los padres…

    Aquí hablamos de transmitir una idea (ver páginas cartesianas del blog), que un ser humano, simple cabeza de familia o poderoso rey, tiene en su mente, creada por él o recibida de otro ser humano anterior, en la cadena del Poder… que dejará sus huellas en la mente de los hijos, y de los hijos de esos hijos.

    Hablamos de una herencia tan clara como la biológica, aunque resida en ideas que anidan en la mente y sean elementos ideológicos, mucho más influenciables que los genes biológicos, que seguro son más reacios a sufrir mutaciones naturales.

    Pero, nos debe quedar claro que, ese prejuicio dado, en este caso de tipo machista, se transmite hereditariamente, por vía social, de generación en generación. Así de simple.

  • ¿Pero, qué son… los PREJUICIOS?

    Y llegados a esta sinonimia (prejuicio/gen social negativo), bien se puede hacer una pausa explicativa, de como, aquí, llegamos a tamaña combinación de conceptos.

    Usando un prejuicio muy extendido por la mente de la humanidad, sea el país que sea y la cultura que sea. Y tan intensos son, que, en algunos casos, el prejuicio social puede llevar a matar más fácilmente a una mujer. Porque el hecho de que se quisiera lapidar a María Magdalena no es fortuito. No se conocen muchos casos de machos lapidados. Ni de brujos quemados en la hoguera. Ni siquiera de maridos asesinados por sus esposas.

    Así que sí, es evidente, para quien quiera mudar una mirada en una visión, que el hecho de ser mujer lleva las siguientes connotaciones, que la hacen «valer» menos para los demás humanos (sean hombres o mujeres) : ser negra, ser pobre, ser inteligente, ser emotiva, ser solidaria, ser independiente, ser osada… es decir, todas esas capacidades, que comparte genéticamente con el hombre, pero que son consideradas socialmente como despreciables (si se dan en la mujer)… sobre todo, si no se usan para reforzar el poder masculino. Es decir, no dejarse llevar por eso que, en este blog, caracterizamos como Síndrome de Estocolmo Machista Clandestino, que tienen tantas y tantas mujeres.

    Estamos hablando de un tipo de juicios de valor, que se hacen por el hecho de ser mujer, antes ya de conocer las capacidades reales de «esa mujer», y son los llamados prejuicios. Que se van transmitiendo de padre a hijos, porque son la comidilla diaria en la familia, donde comemos y nos vestimos, mientras somos crías humanas. Y que nos los van insertando en la mente, poco a poco y sin darnos cuenta.

    Es lógico, por tanto, considerar que son una especie de genes sociales, negativos en este caso, que van conformando lo que aquí llamamos el adn social negativo… y que, por supuesto, se van heredando como se heredan los genes biológicos. Solo que estos se pasan mentalmente, de generación en generación, escuchando frases y viendo acciones, en vez de transmitirse celularmente.

  • O el gran virus del… ADN SOCIAL NEGATIVO!!!

    Porque al final es solo cuestión de que maduremos natural y libremente o que la SAD nos haga madurar de forma artificial y oprimida. That is the question!

    ¿Qué son los prejuicios, decíamos ayer, sino una forma de llamarle a lo que aquí denominamos genes sociales negativos?

    Y decimos negativos, porque los genes sociales positivos, nunca serían valorados como negativos… no serían considerados prejuicios (ante el otro),serían consideradas cualidades humanas positivas (del otro).

    Aunque, si se hacen antes de conocer bien al otro… siguen siendo prejuicios (juicios hechos antes de)… pero, al ser positivos no tienen esa vestimenta de calificación negativa, que sí tienen los llamados prejuicios «a secas».

    Y volvemos a lo mismo : no creamos que somos tan diferentes, unos de otros. Nos unen más parecidos, que diferencias nos pueden separar. Porque todo dependerá del contexto donde nos toque actuar.

  • Es el gran virus de… los PREJUICIOS!!!

    Porque todo suele empezar por dejarse llevar… por los famoso prejuicios. Pero… qué son esos prejuicios?

    Porque puede suceder, que tengamos una tangencia posible, a la hora de hablar de algo tan metido en la sesera del público, «los prejuicios»… con este algo, que andamos introduciendo aquí, «los genes sociales negativos».

    Qué no son sino prejuicios los que hacen ver, aunque realmente solo lo miran, al hombre creado por el Dr. Frankestein, como un monstruo, cuando no haya pruebas de que actúe como tal. ¿Solo por sus presencia ya debe ser tratado como un monstruo, incluso con violencia extrema?

    Y una pregunta importante puede ser esta : ¿Ya era un monstruo, la idea que germinó en la mente de Mary Shelley? ¿O lo hicimos tal monstruo todos sus lectores?

    Porque ella simplemente lo imaginó diferente… pero nosotros pasamos el concepto de monstruo del creador a lo creado. Sería por conveniencia, era más fácil odiar al diferente.

  • Aunque tampoco hay que… PASARSE

    Porque no es fácil iniciar un proceso de comunicación con un ser, por muy humano que sea, que parece un monstruo. La SAD es lista, gusta de promover sensaciones ambiguas : en paralelo, algo que nos haga reír y algo que nos asuste.

    Porque, si nos asusta hablar con un Quasimodo, cómo vamos a hablar con el de la imagen?

    Y, para muchos, esto viene a ser la IA.

    O, volviendo a un universo más real, podemos decir que muchos ven como monstruos a otros seres humanos, que simplemente muestran diferente aspecto u orientación sexual, por ejemplo.

    La SAD dice que todos somos iguales, pero luego nos trata de forma diferente. Y no en función de las diferencias que podemos llamar naturales, sino en función de la riqueza que hayamos conseguido, robando al prójimo. Así de sencillo. Nos diferencia socialmente.

  • Sobre todo siendo… SIMPÁTICO

    Porque la simpatía, como la inteligencia, no son en principio capacidades humanas a valorar positivamente. De hecho la inteligencia, sobre todo emocional, puede suponer una desventaja, a la hora de ser elegida como compañera. Hablamos de «lo que se lleva» en esta SAD actual.

    La empatía es una capacidad genética básica, y biológica, para madurar como ser humano, en versión homo sapiens para ser aún más sapiens, pero la SAD suele ir etiquetando como simpatía únicamente la capacidad de crear un ambiente agradable, dónde «todos estén contentos».

    Pero curiosamente se usa una simpatía, que parece no tener empatía, porque esa misma SAD no quiere valorar la empatía, básicamente socializadora (generadora de colaboración social), como algo positivo para el mantenimiento de la maquinaria social dominante. Basado, ese mantenimiento, más bien en el miedo al castigo.

    Los adultos quieren que seas simpático, como animador social del ambiente que controla el poder, pero, al mismo tiempo, promueven que seas profundamente antipático, con los que sufren una situación de opresión social, como la que vive la mayoría de la humanidad. Tanto en tu país, como en países lejanos. De hecho quiere que seas un buen colaborador en esa tarea. Es decir, que mires para otro lado, cuando pasa algo malhecho por el poder.

    E incluso en puntos extragalácticos…