Categoría: arte

  • Pero luego descubres, que los niños no pueden ir al infierno…

    Y no pueden ir al infierno , ese que nos pinta la religión, porque ya fueron/estuvieron durante el embarazo o al ser bebés… Eso sí otro tipo de infierno, más real. Se puede decir que el infierno ya está aquí.

    Y da igual que nazcas, para sufrir esto, de forma natural que de forma artificial… porque naces para sufrir. Pero no por haber pecado o que hubieran pecado tus padres, como dicen en la Biblia Abrahámica… no, la vida es un trabajo arduo…. especialmente por los cambios que sufre el ecosistema donde te toca vivir. Ese va a ser tu trabajo propio, para adaptarte al entorno y salir triunfante… Pero, el verdadero infierno, te lo van a organizar los adultos que controlen eso que aquí llamamos SAD.

    En la peli está siempre presente el castigo de las crías, que no cumplen sus objetivos… pero la forma de ser de la hija , le hace ver la necesidad de proteger a la nueva bebé. Un síntoma claro de que ya se ha hecho adulta.

    Y, por eso mismo, al final la mamá robot decide ser realmente una madre para su hija, aceptándola tal como es, aunque le cueste la vida.

  • Y al final siempre hay un castigo, si no cumples…

    Y llegamos a una de las metáforas principales de esta historia : si no cumples, solo te queda el infierno. Sea como sea ese infierno.

    Y mañana veremos la segunda metáfora.

    Ahora nos quedamos con el ratón NO infectado, que no vale para estudiar la causa de su enfermedad, según mamá robot, pero vale para mostrar lo que les pasa, a los que muestran curiosidad por saber lo que ocurre fuera (de la secta).

    Es mejor quemarlo, para que así desaparezca el cuerpo, y no pueda venir alguien con curiosidad, porque se la apantallaron mal, y decida analizar lo ocurrido.

    El castigo es doble. Al ratón, se le quema por atreverse a entrar demostrando la realidad de afuera (que hay vida). Y a la hija , se le hace ver la muerte, para que sepa lo que le espera, si sigue mostrando curiosidad por lo que ocurre afuera (de la secta).

    Realmente la clásica promesa de un premio siempre se muda en la ausencia de un castigo… no existe el premio como tal, es un engaño, lo que te ofrecen al final es que «no serás castigado». Y esa es la mierda típica de premio, que te vende «tu» sociedad (tu secta). Ese tipo de sociedad, que aquí llamamos SAD (sociedad adulta dominante). Te premia con no ser castigado, para que sigas temiendo ese castigo… lo que hace toda iglesia.

  • Nos hacen felices “igualmente”…

    A esta salaturas d eblog, ya debía estsra muy clara ala intención de usaar eel iguaalmeneet, que elleevamso repitiendo, een als entaradas, de forma atotalaamnetee irónica… inclcusso diríamaos que brutaalamneet sarcásstica.

    Porque si algo debe quedar claro tras este repaso que le damos a «I am mother», es que nada tiene que ver (o casi) la educación de un ser humano, que realmente eduque (no domestique) con la segura domesticación (casi imposible que sea educación) de una máquina, por mucho que se le llame inteligente (también sería emocional???) y se le llame mamá… e, incluso, su programa sea capaz de actuar con algo parecido al afecto humano. Ese que, precisamente le falta a la mayoría de los padres humanos del planeta Tierra.

    Tengamos siempre en cuenta que la máquina depende de un programador… y en el planeta pocos seres humanos pueden ser lo suficiente afectuosos, sobre todo si son machos, para hace un robot medianamente afectuoso.

    Es cierto que no se cansan, aunque eso no está demostrado durante un periodo de tiempo muy muy prolongado. El problema es que ya vienen con insuficiencia afectiva de fábrica… a fin de cuentas ser afectuoso es posible, pero muy difícil de conseguir. Aunuq eenos e aaimpissble cocmco esa aabstracaat feleiciadad d ela que tanato nos shabalan… ¿cóm didferencia aun rorbot, al ddifereencia neetree lucahaar por la feleeicidada, cocn ele ehecho imposisble d econseguir «la feleicicdad»? Si reuslsat que eparece eimpsosisble ocnsegeuir cocn uana maáquian d erazzonaar humana, que deberái yaa teenr claro que euan cosa e ssun límitee y otra intenetar acercarase lo ma´ss posisble aél.

    ¿Que haría el ser humano, una vez conseguida esa felicidad tan tan buscada? Incluso por el buscador nato de Tío Sócrates… ese que tanto habló de ella, como si la tal Felicia existiera realmente. Suicidarse?

  • Nos enseñan “igualmente”…

    Imaginémonos sentados en un banco de la universidad… no se notará mucho que el profesor sea un ser humano o un robot… realmente dada la mediocridad humana del profesorado medio universitario, puede que fuera mucho mejor (con robots bien programados, eso sí). La interacción profe-alumnado es muy compleja, por muy simplón que sea el profesor o profesora.

    Pero estamos sentados, con dos o tres añitos, o 5 o 6, y delante tenemos a un humano o un robot. Aquí no estamos a días luz de diferencia, como en la fase anterior, aquí son ya meses, o incluso años.

    El abismo entre ser educado por un humano, incluso si es mediocre, a ser educado por un robot es inmenso. Simplemente porque el humano nos puede enseñar malamente los saberes que nos quiere trasmitir. Pero lo que aprendemos al interactuar con un humano mediocre, es una enseñanza que nos vendrá de perlas, cuando tengamos que interactuar con otros adultos similares. Permitirá aprender a valorar cuando los adultos sean algo mejores, y así poder avanzar en el aprendizaje.

    Los buenos profes enseñan los caminos que se nos van abriendo y podemos seguir. Los malos profes nos enseñan aquellos malos caminos por dónde no debemos ir. Y dado el mal estado del ecosistema dónde vivimos, no es nada malo saber, con qué piedras nos encontraremos a lo largo de nuestro camino futuro.

    Y una mamá robot solo puede mostrar caminos de perfección (teórica), por los que un humano se ha de perder claramente. Porque, si remata ese camino (robótico), será lo más parecido a un robot, que se pueda conseguir en ese momento histórico.

  • Nos alimentan “igualmente”…

    Aquí si que ya no hay comparación posible, si un biberón está a días luz de la teta materna, ya no digamos si el biberón te lo da un robot… por muy meloso que se ponga.

    Comer no solo es un acto nutritivo, al contrario que sucede con la respiración, que suele ser algo más neutro, el mundo de los sabores y olores, es un contenido vital para una buena madurez corporal y mental.

    Realmente el acto de comer tiene más de emocional que de racional, o sea, que las emociones , las sensaciones, que lo acompañan determinará nuestro futuro comportamiento. Si nos gusta la comida, seremos mejores personas.

    O, ¿acaso lo dudáis?

    Y desde luego no veo a mamá robot, por muy bien programada que esté, devanándose los «sesos», para inventar un método que ayude a que su «hija» se tome la sopa con cierto agrado. ¿Verdad Mafalda?

  • Nos acompañan “igualmente”…

    Pero no solo es mimar al bebé, hay que protegerlo. Hay que acompañarlo en sus primeros pasos.

    La cría humana es por definición una cría animal, que debe ser cuidada por sus padres durante mucho más tiempo que cualquier otro tipo de animal.

    Ya vimos que esa premisa tan amada por la naturaleza (sea lo que eso sea) ya fue despreciada en la gestación… De un proceso que dura 9 meses en humanos , dura solo un día completo en el útero artificial, según la peli «I am Mother». En un día no se puede hacer un trabajo tan complejo, por muy vitaminado que lo ponga mamá robot.

    ¿Qué se puede esperar entonces, de lo que tramará la mamá robot, para esta fase de maduración? Un tranquilo, pero muy largo, paso de bebé a preadolescente? Tranquilo, si no sufre malostratos.

    ¿Qué podemos decir aquí de la teórica compañía (tutoría), que debe tener todo recién nacido? Y de la responsabilidad del adulto, que no cumple con esa obligación natural…

  • Nos dan mimos “igualmente”…

    Se nos llena la boca, de baba satisfactoria, cuando hablamos de mimar a los bebés, pero, al hacer eso, realmente somos muy hipócritas… hipócritas y mediocres.

    Porque los bebés del planeta, una vez nacidos, suelen tener algo muy diferente a esos mimos, de los que tanto presumimos si los damos (e incluso nos quejamos, como adultos envidiosos)… La mayoría (sí, la mayoría) de ellos sufren hambruna, malos tratos, tráfico de órganos y de cuerpos enteros. Y, aparte de esto, un panorama tan poco mimoso, malviven en el medio y medio de alguna guerra, que se habrán montado los mediocres adultos planetarios…

    Pero estamos hablando de las mamás robots, que se supone no le hacen nada de esto a sus bebés clónicos… ¿pero le hacen, o le dejan de hacer, alguna otra cosa? Esta pregunta es importante.

    Porque, incluso bajo un bombardeo, la mamá humana puede tener abrazado a su bebé, de tal forma, que este se sienta muy protegido, casi como en el útero materno. Lo cual es una mejor forma de morir, que en el regazo de un robot, por muy mullido que le hayan puesto. Y puede que los que nacen en regazo de mamá robot puedan ser muy parecidos. Pero los que maman teta materna y duermen en su regazo, seguro que no tienen las mismas sensaciones. Según quien sea la madre que lo hace, el bebé lo recibe de forma diferente. Porque cada madre es distinta. Y de hecho, algunas de ellas, en ves de mimarlos, seguro que están buscando la forma de venderlos al mejor precio. O incluso regalarlos.

    A modo de conclusión, hasta ahora, podemos decir, que los fetos de útero y bebés de regazo naturales, van a ser diferentes entre ellos y, sobre todo, muy diferentes de los que procedan de útero y regazo artificial. Los cuales, a su vez, sí tendrán un parecido muy importante. Y aún así dan, en esta peli, dos tipos de hija clónica diferente.

  • Y, una vez nacidos, seguimos siendo iguales…

    Supongamos que en poco más de 24 horas ya nazca un bebé, preparado para seguir madurando bajo la tutela de una madre robot, hasta hacerse , primero un adolescente y luego un adulto.

    Vamos a ver el proceso de maduración de un ser humano, que ha sido generado por clonación ultrarrápida y lo que puede incidir el hecho de tener un ADN biológico, como los humanos que han desaparecido (o casi) de la superficie terrestre.

    Tengamos en cuenta que estamos siempre hablando de seres humanos convertidos en clones de sí mismos, pero con la característica de no haberle cambiado el ADN biológico por un adn artificial robótico. Esa elucubración (posibilidad) puede quedar para más adelante…

    Los sonidos y manoseos hechos por humanos en un parto natural, se han cambiado por una serie de sonidos artificiales generados por la mamá robot que atiende el parto. Esperemos que al menos no necesite usar luz artificial, lo que siempre es molesto para un recién nacido.

    Pero ¿en qué se puede parecer una caricia de mano robótica con la caricia de una mano humana? Y, sobre todo, si tiene la piel de su madre y nota cerca los latidos de su corazón. Debemos suponer que lo pondrán al lado del corazón artificial, que está simulando al de su madre… lo malo será buscar la teta. Lo que viene a ser el sustituto del cordón umbilical.

  • Y usamos el mismo tipo de útero…

    Cada útero natural depende de un ADN diferente, así que tendrá cada uno ciertas peculiaridades propias, por muy parecidos que sean, incluso entre gemelas.

    En cambio los úteros artificiales serán idénticos, salvo que se les diera esas diferencias de forma artificial… pero, entonces, ¿para qué?

    Partimos de un embrión, en la película, que suponemos es exactamente clónico de los otros. Vamos a nacer después de pasar 24 horas en un útero artificial, que no tiene diferencia alguna con los demás úteros.

    Está claro que el comportamiento humano inducido en esta fase de gestación (embrión y feto 24h), tiene que ser exactamente el mismo.

    Entonces , ¿Que nos hace diferentes, cuando llegamos a ser adultos y mamá robot decida nuestro futuro? En este caso de la peli, la conducta de la primera hija (rechazada) y la conducta de la segunda hija (aceptada). Según la teoría robótica esos debía ser imposible… todos debían ser idénticos… pero, ¿en este caso, cada uno tiene su propio ADN?

  • ¿En qué se van a diferenciar estas dos hijas?

    Los fetos paridos “in vitro” por la madre robot, eran casi iguales, ya que se aseguró de eso la madre. ¿Qué pasó, para que dieran dos adultos tan diferentes.

    Después de bastante tiempo sin nombrar al Yo, puede que ya hayamos llegado a un lugar donde ese Yo adquiere de nuevo una gran relevancia. Una gran pregunta : ¿Por qué son diferentes los Yos principales de una hija y de la otra? Pregunta para quién vio y entendió la peli.

    ¿Qué pasó por el camino de una y de la otra? ¿Se puede madurar de distinta forma, en función de como recibes la influencia del ambiente (madre incluída)? ¿Puede ser que el gen social, pueda ser negativo o positivo, en función de cómo lo reciba el ADN del individuo?

    ¿Cuántas variables intervienen en un proceso de maduración cerebral? Porque no estamos hablando de cómo le madura el cuerpo a las hijas de nuestra madre robot, hablamos de cómo le madura el cerebro, es decir su mente…

    ¿Puede ser tan complejo este proceso, que, por mucha parafernalia tecnológica que use mamá robot, el resultado siga siendo impredecible? ¿Qué habrá aprendido la naturaleza (sea lo que eso sea) en su experiencia durante millones y millones de años? ¿Y qué tanto nos falta aún, a nosotros, mediocres mortales, para aprender a respetar esa naturaleza que nos creó y , ya de paso, a quererla un poquito?