
Llegamos a un punto crucial, para determinar la aportación de la sociogenética al estudio del comportamiento humano. Porque llevamos insistiendo en el papel del feto, como un primer paso para determinar (condicionado) el comportamiento de un ser humano en su futuro. Y, por cierto, no confundamos con la sociogenia… de la que habla la wikipedia.
El feto es un embrión humano, que ha madurado lo suficiente (unas semanitas), para que vaya conformándose tal como debe presentarse al nacer, de forma que tenga todo los atributos básicos de un ser humano adulto… En caso de sufrir algún episodio epigenético, ya sería otro cantar. Pero, repetimos y repetimos, no es un adulto en pequeñito… como mal pensaban los clásicos griegos. No solo necesita crecer, lo más importante es que necesita madurar y mucho. Ya nos lo decían en el documental sobre la Bea británica (BBC), donde explicaban la diferencia entre ser una cría de puma o ser una cría humana.
Y es más importante esto, cuando estamos en pleno siglo XXI y ya se ven atisbos de que es posible vaya apareciendo, a lo largo de este siglo, el útero artificial. Algo que se ve ya capacitado para completar el ciclo reproductivo de un embrión humano, a partir de la fecundación en vitro de dos células sexuales … o, bien, con células madre, por clonación.
Así que usaremos la película de 2025, I am mother, para hacer una reflexión sobre el proceso de generar y madurar un ser humano, por medio de un útero artificial y una madre robótica. Todo lo que digamos sobre este proceso artificial, descrito en la peli, valdrá asimismo para uno natural… solo que nos permitirá ver las diferencias nítidas entre un procesos natural y otro artificial. Pero, lo más importante, será comprobar la validez de nuestras reflexiones (sociogenéticas), a la hora de explicar la conducta de ambos tipos de seres humanos, vengan de un feto artificial o de uno natural. Y de verdad que lo sentimos por el spoiler, si algún lector no vio aún la peli.
Estos días veremos como dos fetos salidos en unas condiciones parecidas, de una forma muy artificial, pueden dar un tipo de comportamiento humano bastante diferente. Lo que nos ayudará cuando hablemos de los hermanos gemelos, biológicos, que sufren los mismos malos tratos, pero pueden reaccionar muy diferentemente.
¡Anímate!