Pero nos vamos implantando gradualmente

Y de paso vamos creciendo… aunque no seamos mucho más que un botón. En la imagen podemos observar esa parte final del proceso de implantación del embrión. Porque no somos un embrión, hasta que estamos ya bien adheridos a la mucosa uterina… hasta ese momento el grupo de células iguales no tiene más identidad que esa : ser un conjunto de células indiferenciadas.

Lo que no quieta que todas ellas posean un ADN, donde hay marcados varios destinos diferentes para cada una de ellas, solas o en equipo. Y lo que no quita, que sigamos considerando a este embrión algo que no es una vida humana, ya que si bien tiene vida (son células unidas), su ADN no deja de ser el mismo que ya había en un espermatozoide y un óvulo… y ninguna de esas células (vivas) son seres humanos. Solo tiene «el proyecto» de un ser humano.

Podemos decir que ni siquiera tiene algo parecido a una forma humana, por lo que no se diferencia en nada del embrión de una rana o de un elefante. En cierto modo, es algo parecido a cuando un ser humano, nacido macho, decide sentirse hembra y quiere que se le reconozca como mujer… sin haber sufrido aún el proceso de cambio (que puede darse) hormonal y mental, para ser lo más parecido a una mujer.

Solo podemos decir por ahora, que las células que rodean la cavidad amniótica se van a ir diferenciando poco a poco, siguiendo el diseño marcado por el ADN de esas células. Dando así a esa especie de haba, que está como flotando en el líquido amniótico, pero fuertemente unido por un cordón umbilical a la pared uterina. Esa haba es el embrión “cogiendo forma” y la placenta es una capa que se forma para mantener bien guardado al embrión.

Lo que sí, podemos ya notar, es que esas células iguales , ya van ocupando posiciones diferentes, en función de lo que les está dictando su ADN. Más en concreto los genes biológicos que forman ese ADN.

Comentarios

Una respuesta a «Pero nos vamos implantando gradualmente»

  1. Avatar de xaqun

    En la vida el progreso gradual es de importancia vital, y no precisamente por «vivir» la llamada graduación de Educación Secundaria (por ejemplo, ese gran invento social)… porque no se puede ser un embrión que se «quiere» ya implementar en la pared del útero , ni por sus cojones que no tiene, ni tampoco por sus ovarios… solo se necesita dejar trabajar a la madre naturaleza (sea lo que eso sea)… hasta que funcione la inteligencia propia de ese ser humano… y, entonces, empiece a controlar por sí mismo.. aunque siga de compañera imprescindible esa desconocida (parcialmente) naturaleza.

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