
… la rabia del acosado muda en revolución!!
Porque no eres tú solo el maltratado. Los poderosos gustan de maltratar en modo colectivo, o por lo menos les encanta oprimir a grandes grupos. Para sentirse aún más poderosos. Esclavizar a uno solo da poca dosis de poder.
El problema para el poder, es que si se juntan muchas miradas, se empiezan a ver muchas cosas. La realidad es como un puzzle, por lo que unir varias visiones hace más objetivo lo que vemos. Y entre tanto mirón, siempre aparece el típico vidente más espabilado, con la capacidad necesaria para efectuar la conjunción del desencanto grupal.
Es decir, ese sistema de opresión tan popular, hace que surjan líderes , algo más visionarios que el común de los oprimidos.
Y eses líderes pueden encarrilar la disidencia, para formar una masa crítica, que pueda favorecer una gran explosión social. Ya tenemos un prólogo a una revolución en marcha.
Se debe tener en cuenta que, en estes casos, suelen ser seres humanos, que ya no tienen mucho que perder. Por la contra, están bastante seguros de que , de alguna forma posible, tendrán mucho que ganar si explotan.
¡Anímate!