Siempre se dijo aquello de que «empezando que es gerundio», aunque el alumno que lo escuchaba de su profe, lo único claro que tenía es que no sabía «como empezar».
Y aquí estamos de nuevo, cambiando silla incómoda por silla mucho mejor y, sobre todo, la pizarra o libreta prehistórica, por un «simple» ordenador.
Estando ya jubilado y muy cansado de bregar con preadolescentes, pienso que me gané el derecho a despotricar contra todo y, sobre todo, contra todos los que mantienen al planeta, al borde (algo exagerado) de la extinción de su especie humana.
Así que nadie diga esa tontería, de que «no te metas en política», porque el bebé, cuando protesta en su cuna, ya está haciendo política.

Un primer paso es solo eso, un paso inicial…
¡Anímate!