Etiqueta: violencia

  • Porque, seamos sinceros, los peores/mejores filtros no tienen…

    … precisamente, forma de colador!!!

    Un buen filtro, sea bueno o malo (según quien lo implante)para contaminarnos a tope, puede tener forma de libro. Y hasta ser llamado La Sagrada Biblia. O puede ir vestido de cura, y tratar de decirnos que la salvación eterna (de la terrestre ya no habla mucho)no está en ser naturales y libres, sino en obedientes y auténticas ovejitas. Y bien dispuestas a ir en silencio al matadero. Incluso a matar a otras ovejas, si nos ponen un arma en la mano, después de lavarnos el cerebro.

    Y claro que también pueden ir vestidos de políticos. Eses que que nos venden una lavadora averiada, o con obsolescencia programada, diciendo que la necesitamos para lavar la ropa. Esa ropa que nos venden ellos y nos hacen cambiar tan a menudo. Llegando al colmo, de que nos la hagan cambiar antes de lavarla varias veces. Y es entonces cuando nos damos cuenta (si podemos) : ¿para qué la lavadora?

    Dicen que es para mantener la economía a salvo. Es decir, las cuentas corrientes de los adultos dominantes, que producen lavadoras y ropa. Y se inventan lo de la moda. Nada para hacer que las crías humanas estén realmente protegidas, ante los cambios negativos que pueda tener el ecosistema. Provocados siempre por esos mismos adultos, tan productores y vendedores como políticos.

    De hecho son eses mismos adultos que «te venden la lavadora», los causantes de que el ecosistema, que vayas a recibir como herencia, esté tan deteriorado, que acabarás más cerca de los dinosaurios que de un ser humano realmente evolucionado. Y sí, nunca lo olvides. Para colmo,TODO lo hacen por tu puto bien.

    Así que ellos te dirán lo que debes ver. Y si es posible (tienen poder), incluso lo que debes mirar. Como Yhavé a Eva.

  • Y cuándo hablamos de FILTROS. ¿de qué…

    … estamos hablando?

    Como uno está acostumbrado a trabajar con un alumnado que necesitaba una aclaración (o dos o tres!!!), cada vez que entrabamos a estudiar alguna parte nueva de la materia (CN), aquí seguimos con cierta placidez ese tipo de método expositivo. Nada como reflexionar con un poco de método.

    Hablamos ya del PUNTO DE VISTA, un pilar en ese proceso de «mirar-poner atención-ver-observar-gravar lo observado». Hasta ahora el tema inicial de nuestra reflexión bloguera.

    Porque no todos miramos igual, aún menos vemos lo mismo y, desde luego, no hacemos el mismo esfuerzo para fijar lo observado. Y si no, que le pregunten a mi alumnado preadolescente (ex).

    ¿Como nos filtraron a todos, por ejemplo, la historia del sector femenino español?

    Lo que en la II República aún eran señoritas, ¿qué pasaron a ser durante la dictadura franquista? Más que filtros, se usaron con ellas mucha tijeras y muchas balas. Todo para coser la boca de las mujeres republicanas, fueran burguesas, proletarias o campesinas. Convirtiéndolas en simples objetos de adorno y consumo sexual (no demasiado), llamados «amas de casa».

  • Casi tanto como el propio…

    … arte de matar.

    Algo parecido al llamado arte del toreo. Se deleita alguna gente viendo como sufre un animal. No es tan raro entonces, que alguna gente pueda disfrutar con la tortura de un ser humano.

    Todo es cuestión de escala. Y de aprendizaje. De hecho, nos puede injertar (la SAD) un adn social negativo, que suponga el disfrute (algo innato) del sufrimiento ajeno (algo adquirido socialmente).

    El ser humano no disfruta con el dolor. Ni con el propio ni con el ajeno. Hay que ser «muy marqués» para opinar lo contrario. No es un título aristocrático el que nos hace sádicos o masoquistas, es un adn social negativo lo que nos hace llegar a sentir que disfrutamos (lo que no es realmente cierto, solo una simulación fisológica), con el dolor que nos provocan determinadas situaciones corporeopsíquicas. Simplemente lo inverso del psicópata que siente placer torturando.

    Porque lo mismo pasa si nos plantemos el supuesto placer de esos humanos torturadores. Es confundir el auténtico placer (positivo) con la ausencia de dolor (negativo). O incluso hacer la transformación del dolor en falso placer, debido a sobrepasar la dosis máxima que soporta tu cuerpo. Algo a lo que podemos llegar por acondicionamiento mental. Como hacen, por ejemplo, los monjes budistas. Y que tiene relación con el consabido Síndrome de Estocolmo en Masoquismo.

    Muy en el fondo, el problema del dolor no deja de ser una variante del problema de mirar sin ver. Tenemos que ser capaces de no ver en nuestro cerebro el dolor que miramos. Sea propio (más difícil borrarlo) o ajeno (más fácil de borrar con el tiempo).

  • Porque mirar sin dejarse ver…

    … es un vicio muy humano.

    Es ocultar tus cartas en la partida de Póker Mirón. Pero con el fuerte agravante de que has obligado al contrario, a que enseñe las suyas. En cierto modo lo podemos asimilar a una especie de traición.

    En todas las capacidades genéticas, como ya hemos dicho, hay un gradiente de desarrollo. Pueden madurar mucho o poco. Su exceso de desarrollo puede ser contrario a un uso positivo de tal capacidad. Y viceversa.

    El arce engaña poco. Porque un observador que lo vea en dos inviernos, ya puede colegir que será lo mismo para el otro. Sepa de Biología o no. Además no se puede decir que su disimulo, haga mucho daño a ningún otro ser vivo.

    La capacidad de disimulo en un camaleón ya es otra cosa. Porque le es muy útil para comer él, pero está claro que hay efectos colaterales negativos, para los que van a ser su alimento. Aún así, ese grado de maduración en la capacidad genética es perfectamente natural.

    Pero, como siempre, en el humano es muy diferente. Ya que puede ser usado el disfraz para hacer reir a una cría humana, o para cometer su asesinato. En este segundo caso ya estamos haciendo un uso inhumano de una capacidad genética humana.

  • Pero volvamos a los humanos que…

    …tanto disfrutan disimulando.

    Y también despreciando el proceso evolutivo natural. Como mucho, y para sentirse más poderosos, casi divinos, son adictos al intento de conseguir una evolución artificial. Que, tal como acabamos de decir, le dé la oportunidad de seguir teniendo el poder. Y, a ser posible, consiguiendo alguna especie de vida eterna, para parecer más dioses.

    Como mínimo al estilo de Cleón I, en la saga fantástica del Asimov : Las Fundaciones.

    Curiosamente es en una «mediocre» adaptación de Apple, donde nos explican algo superinteresante : Que la evolución artificial no puede ser totalmente controlada. Algo de lo que no habló demasiado el Asimov. Porque siempre habrá la posibilidad de que sufra algún desajuste más o menos «natural», que desvirtúe el objetivo perseguido. Pero ya hablaremos de la ingeniería genética.

    Volviendo a la realidad presente, podemos quedarnos con un tal Jasón (o algún imitador), psicópata cinematográfico, que gusta de taparse la cara con una simple careta.

    Algo que en los atracadores de bancos, ya es el consabido pasamontañas, para despistar al público. O también en el caso de los manifestantes violentos, para despistar a la poli. Simple disimulo, sea extrictamente artístico o no.

  • Y el punto de vista depende, siempre, de la posición…

    … del mirador que está viendo.

    Ya lo dijimos con el cuento colonial : no pueden estar viendo lo mismo, el colonizador y el colonizado. Aunque la realidad que tengan enfrente sea exactamente la misma. Incluso se miran muy diferente.

    El oprimido solo vislumbra la superficie casi plana de un cilindro, ni siquiera estudios tuvo para aprender a ver en perspectiva… y menos aún, para desenvolver mentalmente el cilindro en su desarrollo plano. Pero, en cambio, tenemos a un opresor que será capaz de visualizar incluso el futuro uso de ese cilindro. El opresor tiene estudios y puede imaginar con la figura vista, tanto una apisonadora del oprimido, como una simple lata de refresco. Esa gran baza en modo Coca Cola, para una colonización económica de los países pobres. Y mientras, el colonizador se toma ese refresco en modo «cuba libra» en su club de europeos, una vez alcanzado el fin de su jornada de «labor colonial» (directa).

    Y no, no estamos abusando de ironía, ya que la explotación colonial no permite ni un asomo de ironía. Fue demasiado brutal. ¡Y lo sigue siendo en demasía!

    Realmente, ese tipo de situaciones, solo admiten un enorme BASTA y la lucha por la liberación de esos oprimidos, que el europeo tan cómodamente esclaviza.

    Eso sí, el europeo sigue explotando con la pertinente ayuda de «amigos de los colonos». Esos que han nacido nativos de igual forma que los oprimidos «de verdad», pero que creen poder, algún día, vivir como colonos. Esos que pasan a ocupar puestos de delegados del poder colonial. Como aquel gran personaje tarantinesco de Django Unchained. Que se enfadaba, no por ser pobre, sino porque otro negro como él no lo era y… hasta podía disfrutar de privilegios de blanco

  • Aunque los picassos poco inventan, a veces solo copian de alguna…

    … cultura del llamado (por europeos) tercer mundo.

    La mayoría de las cosas que inventan los humanos, son inventos que se hacen a partir de cosas ya inventadas. Hasta en ciencias se copia del mundo animal.Y en el arte no iba a ser menos.

    Cuando el arte contemporáneo vive su bohemia parisina, generando nuevas formas de expresión artística, es porque se establece una corriente de representaciones culturales que son proyección de los continentes siempre colonizados por Europa : Africa y Asia, especialmente.

    Ni siquiera son artistas venidos del continente africano. Lo que se copia son formas de expresión de su cultura, porque los entendidos y selectos parisinos quieren ver (o a veces simplemente mirar) las transformaciones hechas en París, sobre diversos elementos de esas culturas africanas.

    Hay un robo cultural, como antes hubo un robo económico, incluso de seres humanos para esclavizarlos.

    Y como sigue habiendo, porque sigue Europa chupando de la ubre africana, casi tanto como antes. Solo muda la parte que se debe quedar en las cuentas corrientes de los gobernantes nativos, que fue poniendo esta hipócrita Europa, mientras «descolonizaba». Porque nunca olvidemos que en los años 40, aún estaba Europa colonizando Africa. ¡Y sin dejar de matarse dentro del territorio europeo!

  • Porque, no nos engañemos,…

    … la inteligencia conlleva mucha maldad.

    Y no es que la maldad acompañe a la inteligencia como una capacidad genética, no. Lo que pasa es que el uso de la inteligencia no viene bien definido en el ADN. Allí solo hay un atisbo/simiente de como desarrollar esa capacidad, a partir de lo que se llama experimentación. Pero ya vimos, en el caso de la confianza/desconfianza, que el problema del equilibrio nunca está muy bien definido. En este caso entre bondad y maldad hay un trecho por donde el ser humano suele perderse. ¡Y mucho!

    Así que, por ensayo y error, para notar nuestro grado de bondad/maldad vamos comprobando si nos conviene seguir por el camino iniciado, o, por el contrario, empezar otro nuevo, que sea más «positivo».

    Pero claro, ahí viene el gran problema ¿es positivo para quién?

    Es la pregunta de los miles de millones. ¿Quién va a decidir lo que es positivo o negativo? Y, ¿en función de qué parámetros vamos a definir lo positivo? Porque, como ya dijimos otra vez : ¿Dónde pondremos el punto de equilibrio?

    ¿Lo qué es bueno para todos, o al menos una mayoría, o lo qué es bueno para una minoría, que así se podrá hacer rica con mucha más rapidez? Hacerse rica y al mismo tiempo poderosa, ya que ser rico no vale de nada, si ello no conlleva una buena ración de PODER.

  • Todo esto, en esencia, viene a ser lo que siempre…

    … fue : la lucha de opresores contra oprimidos.

    Viene a ser una cosa muy simple, como bien explica la secuencia de «2001, una odisea…», en la que un simio humanoide descubre que un hueso vale de arma atacante. Lo que les permite conquistar así una charca, compartida con un grupo vecino. A base de machacarles el cráneo.

    Si bien ellos, los protohomínidos, no descubrieron aún la esclavitud. Para eso tuvieron que evolucionar hasta llegar a un homínido capaz de usar su inteligencia, de forma que le permitiera oprimir a los vencidos, haciendo que les sirvan como esclavos. Una vez robada la charca, convertirlos en cuidadores de ella. Porque le valían más como servidores que como muertos. Solo queda «legalizar» el expolio por parte del poderoso. Y ahí ya vienen las leyes y sus abogados

    Y sin olvidarse de hacer un lavado de conciencia apropiado, para justificar lo injustificable. Tanto en la mente del opresor, para no sentirse mal, como en la del oprimido, para no rebelarse contra algo que se considerará lógico (a partir de la brutal conquista y su posterior domesticación).

    Porque para todo eso también vale nuestra inteligencia.

    Es sumamente útil, tanto para luchar por la libertad como para quitársela a otros. O para convivir con la opresión, una vez considerado imposible superarla.

  • Y, también, es cuando…

    …se provoca la tremenda explosión!

    Porque la paciencia del ser humano es limitada. Y más si estás pasando por esa mala experiencia, llamada adolescencia. Un adolescente en maduración natural y libre, es una fuente de regeneración social. Un adolescente acosado y maltratado es un proyecto de explosión futura. ¡Y lo dice su propio ADN!

    Porque pudo quedar borrada la empatía, allá por la noche de los tiempos (si hubo un maltrato). Y entonces ,solo queda la ira para vestirnos. Con unas tremendas ganas de revolverse contra todo ese poder adulto, que te esté oprimiendo. Recordemos por un momento a las crías palestinas de estes desdichados días.

    Y es el momento en que no sabemos medir. Ni la calidad del maltrato ni, mucho menos, la calidad de la respuesta. Esa respuesta que podemos considerar supuestamente liberadora, cuando realmente nos deja aún más atrapados en una espiral de violencia incontrolable. Y si no ,que se lo pregunten al portador de un chaleco bomba instantes antes de que lo explote.

    Los adultos dominantes solo te enseñaron a sufrir, con más o menos aguante. Pero sin dotarte de la herramienta que llamamos resiliencia. Y aún menos te enseñaron a medir las consecuencias de tus acciones. De cualquier arrebato mal controlado por tu ira. La que, cuanto más grande, peor será dirigida. Y así, luego te llaman camorrista o, peor aún, terrorista. Como si tú no llevaras aterrorizado desde que dejaste la cuna, suponiendo que en algún momento de tu vida la tuvieras.

    Si eres bueno, es gracias a un adulto, pero si eres malo es solo gracias a ti. Como diría un nativo usamericano, la Gran Hipocresía del Hombre Blanco.