Etiqueta: violencia

  • ¿Quién osa decirle a esta cría humana…

    … que no tire la primera piedra?

    Y la segunda, la tercera, la cuarta… si es que sobrevive!!!

    Porque los demás no queremos ver. Y eso es más grave aún, que confundir el mirar con el ver. Porque para no ver ya se suele decir : es mejor mirar para otro lado.

    Y hay gente capaz de decirle a un niño o a una aniña gazatí ,que no le tire piedras a un tanque sionista, que invade su territorio, porque le va la vida en ello. ¡Cómo si no lo fueran a matar igual, incluso con un bombardeo, para así no verle la cara de muerto!

    Ahora ya no se necesitan francotiradores, como en Sarajevo, porque cualquier dron hace su trabajo con mucho más destrozo humano.

    Es lo que se llama el penúltimo avance de la Civilización Occidental. El Imperio Romano de Bizancio estaría en la gloria, de poder hacer lo mismo, para acabar de igual forma. ¡Pero con más cadáveres por metro cuadrado!

  • Porque no todas la ETIQUETAS…

    … son NATURALES!!!

    Como solemos decir, casi todo lo que se manifiesta en el comportamiento cotidiano de un ser humano, responde a marcas de genes sociales, por lo tanto son marcas artificiales. Los genes naturales quedan tachados temporalmente, o definitivamente, para dirigir nuestras acciones en el ecosistema naturoartificial dónde vivimos. Los suplen en esa labor los llamados (aquí) genes sociales.

    Y ya dijimos que una cosa es mirar y otra ver, lo mismo que hicimos con ciencia y creencia… y, como no, con los genes naturales (biológicos) y los genes sociales (artificiales). Y de ESO va ESTO. De lo que intentamos hablar aquí.

    Son reflexiones que intentan ayudarnos a comprender que la complejidad de nuestra visión es mucha. Y que, por ese motivo, necesitamos armarnos de herramientas (filtros…) que nos puedan ayudar.

    Porque no todo lo que nos parece ver es real. Porque podemos nacer para andar por la vida con los pies descalzos, repartiendo leche y, aún así, no tener resuelta la vida. Simplemente, porque hemos nacido ricos o pobres y eso no depende de nosotros.

    Aunque sí depende de que nos toque de tutor un adulto que quiera comportarse como un ser humano, entonces tuvimos suerte. Pero si prefiere ser un delegado del poder establecido, para jodernos el resto de nuestra vida, aunque presuma de ser padre de acogida, entonces estamos bien jodidos. Sobre todo jodidas.

  • Así que lo nuestro, AQUÍ, es simple ciencia…

    … para simples CRÍAS HUMANAS!!!

    No queremos biblias, ni nuevos testamentos con pronombres o sustantivos. La mujer es la mitad del género humano, y sigue estando oprimida y maltratada, cuando no directamente violada y asesinada. Por grupos de machos o individualmente. ¡Y por el simple hecho de ser mujer!

    Así que no queremos cuentos. Ni chinos, ni rusos, ni usamericanos!!!

    Tampoco nos entregamos a la nueva magia de los gurús del siglo XX, ahora reforzados tal que Saruman en su fanatismo, por los del siglo XXI.

    Y todo lo que nos queda por VER en los tiempos que vuelan más que corren. Como decían en El Señor de los Anillos, no estamos realmente preparados para enfrentarnos al futuro, ¿verdad Gandalf?

    Como tanto decimos por aquí, a la naturaleza (sea lo que eso sea) la cogió el dios del Tiempo un poco desprevenida. ¡No esperaba que le falláramos tanto!

  • De hecho algunas etiquetas…

    … son totalmente ARTIFICIALES!!!

    Un gen biológico (natural) nos marca el color de la piel. Como el de los ojos. Aunque los ojos no provocan el racismo asesino.

    Y un gen social (artificial) nos marca el lugar de nacimiento. Y no por un mero prurito de indicar al mundo dónde naciste. NO. La intención de esa etiqueta, que se puede leer desde el primer momento, si como observador te interesa usar tu memoria MOR, no es geográfica, es social. Es dejar bien claro el tipo futuro (de clase social) que te espera, por haber nacido en Gaza. O en algún lugar muy pobre de eso que se llama USA.

    Incluso si naciste en una casa de Gaza, donde la profesión del padre puede hacerte esperar alguna posibilidad económica. Porque, en julio de 2024, tan fácil es de matar a un médico o un periodista, como a un obrero de la construcción.

    Realmente será más probable que los sionistas maten al médico o al periodista, porque así favorecen la muerte de muchos más gazaitíes. Y, lo más importante, evitan que el mundo se entere. Por otro lado, el albañil, puede ser útil, para rehacer las casa dónde van a vivir los nuevos colonos sionistas.

    En el fondo es un mero balance, de lo que menos o más efecto genocida, puede tener tu acción.

  • Porque, si no eres madre…

    … pareces no valer para algo!!!

    Y, como decimos, si eres madre no se valora realmente tu aportación a la supervivencia de la especie. Acaba siendo como el trabajo del campesino; está ahí, pero… o como el de la criada, o incluso el del ama de casa, que viene a ser una tarea doméstica sin ningún valor, al menos para la sociedad machista dominante. Y de hecho, las crías humanas se acostumbran a despreciar también el trabajo doméstico de las madres. Eso viene siendo un gen social negativo muy importante.

    Ni siquiera somos capaces de valorar la extrema importancia que para Bambi tiene que le maten a la madre. Una pena que se quiera censurar en la película, en este nefasto siglo XXI (no mejor que el XX), aduciendo que los niños no están preparados para ver la muerte. ¿Y cuándo estarán preparados? Sobre todo, si los tenemos entre algodones, para que «no sufran».

    Cuando soportar el sufrimiento es una capacidad genética fundamental, para precisamente adaptarse mejor al medio natural y artificial. Es decir al medio social de nuestro ecosistema.

    Y estas ganas de censurar son más irracionales, cuando todos vemos la masacre diaria que se produce en las guerras. Cuando se rebaja la capacidad de supervivencia del enemigo, atacando directamente a las madres con sus hijos. Algo muy actual, si observamos el destrozo continuo de la población de Gaza, que está haciendo el sionismo israelí. Y que NO es precisamente una película de dibujos animados!!! Eso no se quiere censurar (o no se nota)…

  • Y no es cosa exclusiva del Rusty James…

    … mirarse en los otros, porque todos nos miramos…

    … allí, dónde ya no estamos… o, lo que es mucho peor, ya nunca podremos estar (otra vez). Como les pasa a estos dos niños, que piden ser mimados de nuevo, como cuando eran bebés. Uno por las tetas de una mamá, biológica o adoptiva. Y el otro por la caricia artificial de un jodido biberón. Porque es mejor eso, que la caricia inexistente.

    Venga de donde venga la caricia, lo más importante es sentirla. Y precisamente por ese motivo somos, de niños, tan fácilmente manipulables. Cualquier depredador, que se disfrace de cariñoso, ya nos tiene ganados en un primer paso. Sobre todo si nuestros padres nos niegan esas caricias.

    Ya le pasaba al Rusty James, abandonado por una madre y un padre, que necesita redimirse en el colo de su hermano : el gran líder!!!

    Y el que no tiene hermano mayor, ¿a quién recurre?

    Lógicamente, a la SAD (sociedad adulta dominante). Esa sociedad que le promete protección de todo mal, como dicen muchos padres, aunque luego realmente lo van a maltratar como si fuera un animal cazado en la selva.

  • Nunca, nunca, se está bien preparado…

    … para ver lo que tenemos delante.

    Porque puede ser algo que se «nos enfrenta». O incluso mejor dicho, «se nos viene encima» sin que podamos evitarlo. El protagonista de La ley de la calle (Coppola). Un joven descontento, al que apodan El chico de la moto y a quien le queda esa enorme losa encima del cuerpo, ya por vida. Su corta vida, porque la SAD no perdona al disidente, que no se quiere integrar en sus maquinaria social, tal como le manda el poder adulto establecido como dominante

    Y quien, como decíamos ayer, solo será el modelo que ayude a su hermano pequeño, para que se deslice por el abismo que tiene bien preparado, por esa misma SAD, que ya tiene condenado al chico de la moto. Aunque al final, ese hermano modelo, le hace escapar del camino que él (RJ) «escogiera» y que lo sepultaría (también) en el cementerio social.

    Porque, o eres pieza de la maquinaria social represora o eres pieza de la parte social que esa maquinaria debe reprimir. No existe un escondrijo dónde te puedas ocultar del poder establecido de la SAD. Hasta el mundo subterráneo del metro de NY, será barrido de cuando en vez, para alimentar las necesidades políticas de sus gobernantes. Por ejemplo, haciendo una limpieza política, para ganar votos de los biempensantes neoyorkinos.

    Entonces comprobarás perfectamente de qué lado te tocó (nunca se escoge libremente) estar, si como represor o como reprimido.

    Y repito : Aunque no lo parezca, tú escoges (escogiste)el lado en el que te encontrarás, en su apropiado momento.

  • Verse o no verse, que nos vean o no…

    … esa es la cuestión!!!

    Nos pueden hacer invisibles, para que no nos vean, incluso no nos veamos nosotros mismos, si nos miramos a un espejo (entonces seremos como fantasmas). Habrá que tomar MEDIDAS. Mejor dicho sería decir, que debemos tomar CONTRAmedidas.

    Pero antes que hablar de las medidas sociales a tomar, para hacernos visibles de nuevo, podemos reflexionar un poco sobre tomar las medidas necesarias, para comprobar lo que de real tiene ese cacho de realidad, que nos hace invisibles : medidas dimensionales, medidas para amplificar nuestra visión (y la de los otros), medidas para analizar correctamente el contenido de ese cacho de realidad, que se nos quiere negar (por ejemplo un filtro propio que nos ayude a ver)…

    Si nos situamos en la era colonial (aún no cerrada del todo), ¿qué motivos había para que fueran invisibles (casi) la mayoría de la humanidad? Con los ojos, coloniales e hipócritas , de Europa no existían prácticamente (como seres humanos)los habitantes del resto del planeta. Sólo valían para ser esclavos.

    Ni la máxima délfica y socrática del «conócete a ti mismo» (y a los demás)… ni la tan famosa como manida frase del Descartes, «Cogito, ergo sum», fueron usadas por los europeos del siglo XIX. Ni con la Ilustración ni con la RF… la cosa era masacrar pueblos rebeldes, porque no se dejaban robar, y colonizarlos tal cual hacían los «civilizados» romanos. La llamada Ilustración Europea nunca salió de Europa.

    No avanzamos (humanamente) nada!!!

  • Y esto no es un niño…

    … queriendo matar a OTRO niño (esperemos).

    Porque «esto» es dos niños jugando a la guerra. O a los policías y ladrones. O a los sicarios del narcotráfico… o, simplemente, al desesperado panorama ambiental, que sufren en su día a día… en Gaza, por ejemplo. Porque no es una simple tradición que las crías humanas aprenden de los belicistas adultos que presumen de protegerlos.

    Porque oprimir y matar al OTRO, no viene escrito en el ADN humano. Es un injerto metido, con violencia o con la más absoluta suavidad, en la mente del ser humano. Especialmente en sus etapas madurativas, donde está más indefenso, infancia y adolescencia.

    La violencia desaforada de un ser humano sobre otro ser humano es algo aprendido socialmente. También existe la violencia más sofisticada, que parece hacerse por el bien del otro. Disfrazada de ayuda. Esa cuesta más aprenderla, podemos considerarla de nivel universitario.

    Ese comportamiento social, que a veces ,se le simplifica con el término personalidad, es lo que aquí llamamos adn social negativo. En contraposición del adn social positivo, que se lleva a cabo cuando la sociedad solo favorece un desarrollo natural y libre de las capacidades marcadas por el ADN.

    Y a su estudio, totalmente aficionado, le llamamos sociogenética. Algo más amplio que el estudio de como influye la educación en el comportamiento social humano, ya que aquí nos metemos con los sociogenes, que son algo más profundo que «la influencia temporal de un sistema educativo (o del ambiente, en general)». Aunque sean parientes próximos en muchos de sus contenidos teóricos, por lo que se puede ver en la wikipedia. Pero aquí no es la génesis social del comportamiento, lo que nos importa, sino el hecho de que existen unos genes sociales (artificiales, pero algo más profundos que la simple o compleja acción previa del ambiente)que van determinando nuestro comportamiento social. Y de tal forma, que si pasamos a vivir ene una isla desierta, tendríamos un comportamiento parecido, hasta borrar del todo esos sociogenes, que sí son borrables, a diferencia de los genéticos naturales.

  • ¿Por qué esto no es una simple…

    … pelea de móviles?

    ¿Por qué al mirar esta imagen, debemos ver mucho más de lo que podemos (o queremos) ver a simple vista?

    Debemos observar bien, es decir, poner atención. Y luego usamos la memoria ROM/MOR, para extraer algunos datos que tengamos almacenados sobre caras de rabia, sobre el papel de la policía… y, en este caso, de los soldados sionistas invasores… tan tristemente famosos en este 2024… es decir, datos y más datos, que nos ayudan a completar una imagen que, hasta parece tener un poco de chiste, si la miramos con poca intención. Y, sobre todo, sin nada de pensar emocional o racionalmente. Porque las emocione y el exceso de raciocinio, pueden sobrar, pero siempre es necesario en un nivel mínimo de intensidad funcional. Eso sí. Porque, teniendo en cuenta eso, ya podemos notar, que la situación de la imagen solo tiene un poco de chiste, dado lo armado y protegido que está el pollo que hace de soldadito. Y más leyendo las atrocidades continuas que están llevando a cabo, en estos momentos (de escribir el borrador de este blog) sus compañeros de milicia sionista.

    Así que no se puede ver nada, si no pensamos en lo que estamos viendo. Y lo hemos repetido varias veces. Por lo que toca pensar en los posibles significados, que se extraen de esta foto, tras un meticuloso visionado.

    Tiene que provocar un inmenso cabreo, por saber perfectamente (si lo sabes), lo que está en juego : una palestina grabsndo a un soldado para denunciar su violencia y , enfreente, un soldadao grabando a una palestian para acusarla de terrorista. Así de «simple». Y luego llámame exagerado.

    Y sí, no hablaremos (aquí) de Ciencias de la Guerra, ni de Psicología de la Opresión, ni siquiera del Padecimiento Humano en sí. Vamos a procurar adentrarnos en las causas de que sea tan difícil desarraigar unas ideas bélicas y de opresión sobre los otros, que conlleva el disfrute del poder. De cualquier poder : Político, religioso e incluso afectivo. De ese tipo de comportamiento humano, que lo lleva a ser tan mediocre versión de homo sapiens. Y hablando de los señores de la guerra (como Putin o Natahayau), diríamos que paupérrima versión.