Etiqueta: violencia

  • Y el punto de vista depende, siempre, de la posición…

    … del mirador que está viendo.

    Ya lo dijimos con el cuento colonial : no pueden estar viendo lo mismo, el colonizador y el colonizado. Aunque la realidad que tengan enfrente sea exactamente la misma. Incluso se miran muy diferente.

    El oprimido solo vislumbra la superficie casi plana de un cilindro, ni siquiera estudios tuvo para aprender a ver en perspectiva… y menos aún, para desenvolver mentalmente el cilindro en su desarrollo plano. Pero, en cambio, tenemos a un opresor que será capaz de visualizar incluso el futuro uso de ese cilindro. El opresor tiene estudios y puede imaginar con la figura vista, tanto una apisonadora del oprimido, como una simple lata de refresco. Esa gran baza en modo Coca Cola, para una colonización económica de los países pobres. Y mientras, el colonizador se toma ese refresco en modo «cuba libra» en su club de europeos, una vez alcanzado el fin de su jornada de «labor colonial» (directa).

    Y no, no estamos abusando de ironía, ya que la explotación colonial no permite ni un asomo de ironía. Fue demasiado brutal. ¡Y lo sigue siendo en demasía!

    Realmente, ese tipo de situaciones, solo admiten un enorme BASTA y la lucha por la liberación de esos oprimidos, que el europeo tan cómodamente esclaviza.

    Eso sí, el europeo sigue explotando con la pertinente ayuda de «amigos de los colonos». Esos que han nacido nativos de igual forma que los oprimidos «de verdad», pero que creen poder, algún día, vivir como colonos. Esos que pasan a ocupar puestos de delegados del poder colonial. Como aquel gran personaje tarantinesco de Django Unchained. Que se enfadaba, no por ser pobre, sino porque otro negro como él no lo era y… hasta podía disfrutar de privilegios de blanco

  • Aunque los picassos poco inventan, a veces solo copian de alguna…

    … cultura del llamado (por europeos) tercer mundo.

    La mayoría de las cosas que inventan los humanos, son inventos que se hacen a partir de cosas ya inventadas. Hasta en ciencias se copia del mundo animal.Y en el arte no iba a ser menos.

    Cuando el arte contemporáneo vive su bohemia parisina, generando nuevas formas de expresión artística, es porque se establece una corriente de representaciones culturales que son proyección de los continentes siempre colonizados por Europa : Africa y Asia, especialmente.

    Ni siquiera son artistas venidos del continente africano. Lo que se copia son formas de expresión de su cultura, porque los entendidos y selectos parisinos quieren ver (o a veces simplemente mirar) las transformaciones hechas en París, sobre diversos elementos de esas culturas africanas.

    Hay un robo cultural, como antes hubo un robo económico, incluso de seres humanos para esclavizarlos.

    Y como sigue habiendo, porque sigue Europa chupando de la ubre africana, casi tanto como antes. Solo muda la parte que se debe quedar en las cuentas corrientes de los gobernantes nativos, que fue poniendo esta hipócrita Europa, mientras «descolonizaba». Porque nunca olvidemos que en los años 40, aún estaba Europa colonizando Africa. ¡Y sin dejar de matarse dentro del territorio europeo!

  • Porque, no nos engañemos,…

    … la inteligencia conlleva mucha maldad.

    Y no es que la maldad acompañe a la inteligencia como una capacidad genética, no. Lo que pasa es que el uso de la inteligencia no viene bien definido en el ADN. Allí solo hay un atisbo/simiente de como desarrollar esa capacidad, a partir de lo que se llama experimentación. Pero ya vimos, en el caso de la confianza/desconfianza, que el problema del equilibrio nunca está muy bien definido. En este caso entre bondad y maldad hay un trecho por donde el ser humano suele perderse. ¡Y mucho!

    Así que, por ensayo y error, para notar nuestro grado de bondad/maldad vamos comprobando si nos conviene seguir por el camino iniciado, o, por el contrario, empezar otro nuevo, que sea más «positivo».

    Pero claro, ahí viene el gran problema ¿es positivo para quién?

    Es la pregunta de los miles de millones. ¿Quién va a decidir lo que es positivo o negativo? Y, ¿en función de qué parámetros vamos a definir lo positivo? Porque, como ya dijimos otra vez : ¿Dónde pondremos el punto de equilibrio?

    ¿Lo qué es bueno para todos, o al menos una mayoría, o lo qué es bueno para una minoría, que así se podrá hacer rica con mucha más rapidez? Hacerse rica y al mismo tiempo poderosa, ya que ser rico no vale de nada, si ello no conlleva una buena ración de PODER.

  • Todo esto, en esencia, viene a ser lo que siempre…

    … fue : la lucha de opresores contra oprimidos.

    Viene a ser una cosa muy simple, como bien explica la secuencia de «2001, una odisea…», en la que un simio humanoide descubre que un hueso vale de arma atacante. Lo que les permite conquistar así una charca, compartida con un grupo vecino. A base de machacarles el cráneo.

    Si bien ellos, los protohomínidos, no descubrieron aún la esclavitud. Para eso tuvieron que evolucionar hasta llegar a un homínido capaz de usar su inteligencia, de forma que le permitiera oprimir a los vencidos, haciendo que les sirvan como esclavos. Una vez robada la charca, convertirlos en cuidadores de ella. Porque le valían más como servidores que como muertos. Solo queda «legalizar» el expolio por parte del poderoso. Y ahí ya vienen las leyes y sus abogados

    Y sin olvidarse de hacer un lavado de conciencia apropiado, para justificar lo injustificable. Tanto en la mente del opresor, para no sentirse mal, como en la del oprimido, para no rebelarse contra algo que se considerará lógico (a partir de la brutal conquista y su posterior domesticación).

    Porque para todo eso también vale nuestra inteligencia.

    Es sumamente útil, tanto para luchar por la libertad como para quitársela a otros. O para convivir con la opresión, una vez considerado imposible superarla.

  • Y, también, es cuando…

    …se provoca la tremenda explosión!

    Porque la paciencia del ser humano es limitada. Y más si estás pasando por esa mala experiencia, llamada adolescencia. Un adolescente en maduración natural y libre, es una fuente de regeneración social. Un adolescente acosado y maltratado es un proyecto de explosión futura. ¡Y lo dice su propio ADN!

    Porque pudo quedar borrada la empatía, allá por la noche de los tiempos (si hubo un maltrato). Y entonces ,solo queda la ira para vestirnos. Con unas tremendas ganas de revolverse contra todo ese poder adulto, que te esté oprimiendo. Recordemos por un momento a las crías palestinas de estes desdichados días.

    Y es el momento en que no sabemos medir. Ni la calidad del maltrato ni, mucho menos, la calidad de la respuesta. Esa respuesta que podemos considerar supuestamente liberadora, cuando realmente nos deja aún más atrapados en una espiral de violencia incontrolable. Y si no ,que se lo pregunten al portador de un chaleco bomba instantes antes de que lo explote.

    Los adultos dominantes solo te enseñaron a sufrir, con más o menos aguante. Pero sin dotarte de la herramienta que llamamos resiliencia. Y aún menos te enseñaron a medir las consecuencias de tus acciones. De cualquier arrebato mal controlado por tu ira. La que, cuanto más grande, peor será dirigida. Y así, luego te llaman camorrista o, peor aún, terrorista. Como si tú no llevaras aterrorizado desde que dejaste la cuna, suponiendo que en algún momento de tu vida la tuvieras.

    Si eres bueno, es gracias a un adulto, pero si eres malo es solo gracias a ti. Como diría un nativo usamericano, la Gran Hipocresía del Hombre Blanco.

  • Y llega un momento en que te cansas…

    … de tirarle piedras a un tanque!!!

    Porque da igual ser Abraham que su hijo Isaac, el sacrificio humano que le pide Yahvé es todo menos humano. Es un atentado contra la propia esencia de la humanidad. Esa especie animal creada precisamente por ese dios. Y que tiene su esencia en el afán por hacerse mejores humanos, ayudándose unos a otros como decía un tal Jesucristo, según parece «su hijo».

    Y da igual que el del tanque sea judío, porque está actuando como un nazi sionista, que desea acabar con todos los palestinos.

    Y da igual que el niño de la piedra sea musulmán, porque va camino de hacerse un terrorista fabricado por los sionistas. Porque no es Hamás la fábrica de terroristas, es Israel quien fabrica los terroristas, que luego manipulan las organizaciones terroristas tipo Hamas.

    ¡No nos confundamos!

    Porque el del tanque nació de Abraham, lo mismo que el de la piedra. Todos somos el Isaac que Abraham quiere sacrificarle a su terrorífico dios. Y nos perdonan para que seamos el nuevo Abraham, que siga sacrificando a sus hijos.

  • O más modernamente…

    … los hijos de la Intifada!!!

    Porque ya no se trata de perder un mísero cacho de tierra arrendada. Aquí estamos hablando de perder la vida. Y no siendo una persona mayor, sino en plena etapa de maduración, infantil o adolescente.

    Como sucedió, sucede y sucederá (casi seguro) en Gaza (Palestina).

    Ahora ya no es acabar con los nativos usamericanos, es acabar con los nativos palestinos. Los que, poco a poco, van siendo arrojados al mar, como si de simples lemures se tratara.

    Ya ni es el Sahel, porque allí, por lo menos, se mueren de hambre tumbados sobre su propio territorio. Aquí se trata de mantener maltratado, muy maltratado, a todo un pueblo, para acabar por echarlo al mar o a la tumba. Morir por las armas sionistas o morir por las armas de grupos armados tipo Hamas.

    Y todo por un adn social negativo totalmente inhumano, por muy bíblico que sea. La religión haciendo de las suyas, otra vez. Y da igual que sea la hebrea, el comienzo de la Biblia, que el Islam, devenido a partir de Abraham : ambas religiones con seguidores megafanáticos.

  • Y tantas miradas hay, que acabas mirando…

    … con la experiencia hecha arrugas.

    Porque hay muchas miradas, propias y ajenas. Y con tanto cambio y recambio, llegado a su fin o, mucho peor, quedado a medio camino, nos vamos arrugando. Y como el paso del tiempo trae las arrugas, de cuerpo y de mente, será siempre necesario tener las herramientas (siempre las dichosas herramientas), en la mochila cerebral. Para que así no nos pille el toro revolucionario. O, si nos pilla, que nos pille preparados.

    Debemos tener en cuenta que el caos que conlleva desmontar una SAD determinada, no es nada comparado con el esfuerzo que supone darle la vuelta al calcetín social, parcial o totalmente. Y, a veces, solo para remendarlo. Construir es mucho más difícil que destruir. ¡Y cuántas veces se nos olvida!

    Y construir una nueva sociedad adulta dominante, que ya no sea opresiva, no es moco de pavo. La buena gente se va quedando por el camino y, por desgracia (o por gajes del oficio revolucionario) suelen quedar vivos los menos buenos. Los que aquí llamamos «oficinistas» del proceso revolucionario. Una especie de «funcionarios del cambio», que en general ni saben muy bien lo que es cambiar (a fondo). Viene siendo el modelo Stalin de funcionario revolucionario, que podemos titular.

    En la Revolución francesa se dio un caso claro de toma de la Bastilla en nombre del pueblo. Y, la consiguiente «toma» de Versalles, ya directamente para la burguesía revolucionaria. Se trataba de ocupar la plaza de la aristocracia, para que, como bien decía el otro, «que todo cambie, para que nadie cambie».

    Y en la revolución «proletaria» rusa, otro tanto, ya que la vanguardia revolucionaria bolchevique acabó por ser, años después, la Nomenclatura Soviética. Una nueva especie burguesa (opresora).

  • Aunque, a veces, de tanto cabreo acumulado…

    … la rabia del acosado muda en revolución!!

    Porque no eres tú solo el maltratado. Los poderosos gustan de maltratar en modo colectivo, o por lo menos les encanta oprimir a grandes grupos. Para sentirse aún más poderosos. Esclavizar a uno solo da poca dosis de poder.

    El problema para el poder, es que si se juntan muchas miradas, se empiezan a ver muchas cosas. La realidad es como un puzzle, por lo que unir varias visiones hace más objetivo lo que vemos. Y entre tanto mirón, siempre aparece el típico vidente más espabilado, con la capacidad necesaria para efectuar la conjunción del desencanto grupal.

    Es decir, ese sistema de opresión tan popular, hace que surjan líderes , algo más visionarios que el común de los oprimidos.

    Y eses líderes pueden encarrilar la disidencia, para formar una masa crítica, que pueda favorecer una gran explosión social. Ya tenemos un prólogo a una revolución en marcha.

    Se debe tener en cuenta que, en estes casos, suelen ser seres humanos, que ya no tienen mucho que perder. Por la contra, están bastante seguros de que , de alguna forma posible, tendrán mucho que ganar si explotan.

  • Hasta hacerte un auténtico…

    … cabronazo, experto en acoso.

    Y con el tiempo ir mejorando en tu destreza acosadora. LLegando a ser un adulto dedicado a mostrar tu poder. Por ejemplo, como mediocre director de un instituto, sobre el alumnado que la sociedad ha dejado bajo tu responsabilidad. De un falso adulto tutor pasas a ser un verdadero adulto acosador.

    Y más si este alumnado, como Carrie, resulta ser muy diferente del resto. La típica alumna con dificultades, que está siendo acosada sin que tú intervengas ni por casualidad, para intentar remediar el problema. Vamos, lo típico en un centro escolar actual.

    LLegas a ser un especialista en humillar al alumno diferente, para que no pueda levantar cabeza el resto del curso. O, mucho mejor, el resto de su estancia en ese colegio. Incluso que se lleve una buena resaca, para su estancia universitaria.

    Eres el mediocre director de instituto, que ni es capaz de aprender el nombre correcto de la alumna. Básicamente porque no te interesa.

    Porque, lo que a ti te interesa, fundamentalmente, es sentirte superior con el abuso de poder que te estás marcando. Sabes que, en el fondo, te estás acercando a la medalla de oro, en la Olimpiada Mundial del Acoso. Y esa sí que te interesa en demasía.