Etiqueta: violencia

  • Hasta ver una flor humana con…

    … su oprimida belleza.

    Porque en este caso no le amputan su olor, que también, lo que le amputan es su expresión más natural y libre. Lo que pueda aportar de belleza humana, en esta etapa de adolescente. Y esperemos que, para mayor venganza, no le hayan amputado también su clítoris.

    Todo se hace más complejo al reflexionar sobre este tipo de «flores», como bien notaremos en su momento. Cuando entremos a reflexionar sobre la maduración de las crías humanas, en el ecosistema tan manipulador de la SAD (sociedad adulta dominante). Porque, la amenaza de lo políticamente correcto, que permite el maltrato infantil, pero persigue la mirada de un viejo a un niño en el parque, no impedirá una serie de reflexiones sobre el particular. A fin de cuentas uno ya es veterano, porque la cuenta suprimida por Tío Google, fue aduciendo «perversión de menores» o algo parecido. Estamos locos, además de ser muy muy mediocres. A esto nos ha llevado el retraso evolutivo de esta versión tan nefasta del homo sapiens, que somos actualmente.

    Así que aprovechemos para hacer notar que estas reflexiones sobre el arte de ver, con atención, con ánimo y una gran necesidad de ampliar conocimientos, deben servir para hacer más libre y natural la navegación por esta internet, tan maltratada por la fauna humana terrestre.

    Sí, se trata de perseguir menos a los llamados viejos verdes, que no se meten con nadie, aunque tengan pensamientos algo disruptivos. Y más perseguir a los matarifes de turno, como los sionistas de Netanhayu, los rusos fanáticos de Putin, los diferentes colectivos opresores, apoyados por la gran Hipócrita Europa y por USA, que maltratan día sí y día también al sufrido pueblo africano, asiático y sudamericano. Sin olvidar a todo colectivo o individuo al que se considera opositor y acaba siendo un simple y cruel terrorista. Y, ya de paso, hacer que se preste más atención a las viejas y viejos del planeta, que tienen que mendigar para que les dejen vivir tranquilos sus últimos años. O a las crías humanas, a las que se les despoja de su necesario futuro.

    Está claro, ¿o habrá que repetirlo muchas veces?

  • En donde hay una madre, siempre hay esperanza, pero…

    … lo difícil, hoy, es ser madre!!!

    Y también es muy muy difícil que veamos lo que no queremos ver, o no lo sepamos ver… porque no quisimos aprenderlo en su momento.

    Porque, ¿cómo vamos a ver la esperanza, si ni siquiera pudimos ver a la madre, que la estaba representando?… por ejemplo en la imagen de ayer. Porque detrás de ese muro derruido en una playa de Lanzarote (del Papagayo), había una madre con una criatura en su colo (regazo). La misma madre que, en esta imagen, habla con su hija Candela, ya marchando de la playa… o quizás, de algún sitio destrozado de Gaza.

    Solo es necesario fijarse bien en el hueco central del muro. Observar con atención por si vemos ese cacho de madre en modo maternidad, casi obra del Miguel Ángel renacentista. Claro que necesitaremos el apoyo de nuestra ROM/MOR, para recabar los datos necesarios… que nos puedan llevar hasta el gran pintor y escultor. Y no reírse por el bobo presumir del que ha hecho la foto.

    Y, por qué no, también pensar un poco en los muchos muros, sean artísticos o no, que se están destrozando en la Gaza actual.. con los bombardeos constantes del ejército invasor israelí.

    O eso ya será mucho pedir???

  • E incluso algo mucho más complejo, como es…

    … un ser humano…

    … capaz de salvar al mundo, como Jesucristo, o capaz de acabar con él, como Oppenheimer.

    Ambos son muy necesarios, aunque el segundo fabrique bombas… y en nombre del primero se llevaran a cabo (y se siguen llevando) auténticas masacres humanas. Y aunque luego, los hipócritas paracristianos echen pestes de los sacrificios humanos que hacían los aztecas, por ejemplo.

    Pero esa capacidad tan visible en los fanáticos seguidores del Cristo, llamada hipocresía, no viene en su ADN, si no que la adquieren con lo que aquí llamamos el adn social negativo.

    Del Jesucristo no vamos a decir nada… si tenía siquiera ADN (o si tenía un aire de paloma), pero del Oppenheimer si podemos decir, que no sólo tenía un claro ADN, que le daba capacidad para intervenir en la realidad, eso sí respetando o no el equilibrio que suele haber en la naturaleza. Además soportaba un enorme conflicto entre sus dos Yos principales, uno a favor de ese equilibrio y otro en un avance incontrolado de la ciencia, como bien se puede VER en la película del Nolan.

    Un yo tremendamente científico, no le dejaba ver más allá del laboratorio o aula donde desarrollará su física teórica… en este caso, podemos hablar de un adn social positivo, que intentaba desarrollar su capacidad natural, para intervenir en la realidad sin provocar un desequilibrio negativo, que la ponga en peligro. Pero eso iba ligado a un yo, tan cegado por el avance científico, que lo hacía manipulable por los políticos. Una buena muestra de adn social negativo. De ahí su miedo al defecto secundario de la bomba, así como sus dudas en la relación con los anti bombas… un adn social negativo, que le intentaba negar esa VISIÓN humanista, para que se dejara dominar por la visión BELICISTA de los militares USA, así como el sentir colaboracionista patriótico de muchos científicos, que estaban totalmente ciegos a esa mirada /visión centrada en el futuro de la humanidad.

  • Pero un exceso de luz (energía ) puede…

    … destruir la VIDA.

    Eso lo intenta explicsr, por ejemplo, la película del Oppenheimer. Se trata de ver, no solo mirar, lo complejo que resulta observar todas las implicaciones de una idea perfectamente cartesiana : elaborar una bomba atómica. Una idea que ya Einstein no apadrinaba.

    Porque no se trataba de descubrir la forma de ayudar a conseguir una fuente bien potente de energía, para dar luz en las partes del planeta sin ella, si no buscar un arma muy muy destructiva (y masivamente!), para matar tanta tanta gente, que los políticos irracionales decidan acabar con una irracional guerra.

    Toda una muestra de la mediocridad que tenemos la versión actual del homo sapiens. Una auténtica desgracia humana

    Y es que nos empeñamos en actuar como fieras, para engañarnos a nosotros mismos, haciendo que lo contingente (no necesario) se haga realmente necesario. Incluso imprescindible : matar a muchos, para evitar que acaben muriendo muchos más… pero, dónde està la idea de humanidad, en esa frase???

    No, no necesitamos a J. P. Sartre, para comprobar que nuestra existencia, en lo que va de siglos XX y XXI, es tremendamente miserable. Ni siquiera un Victor Hugo , sería capaz de reflejar tamaña cantidad de miseria humana.

  • O pueden ser muy pocos, pero…

    … muy bien armados!!!!!!

    Y no tanto de buenos argumentos dialécticos, como de las armas de matar, esas que te pueden eliminar incluso antes de abrir la boquita.

    Usando esa técnica tan de pistolero fullero del Far West, que nos invita a disparar primero y luego preguntar. Como acabo de leer pasó estes días en Gaza. Un soldado israelí mató a un colono israelí, confundiéndolo con un palestino (¿terrorista?). Cosas del gatillo fácil, tan recomendado por los gobiernos tiránico homicidas como es el actual de Israel. Lo que podemos llamar el estado político creado por los europeos en la década de los 40.

    Porque la Gran Hipócrita Europa no solo sabe hacer crueles colonizaciones, sino también hacer nefastas descolonizaciones.

    Y lo peor es que los descendientes de eses colonizadores genocidas se quieren lavar las manos como Pilatos, cuando están disfrutando aún del poder económico y cultural, que permitió la sanguinaria colonización de sus antecesores.

    Y es que, a mediocridad humana, nadie puede ganar a los «civilizados» europeos. Y eso ya desde los «civilizados» romanos. A su lado los bárbaros vikingos eran angelitos de la guarda, por muy mala fama que se llevaran. Y los hijos y nietos de eses colonizadores, que no se sienten responsables, son la mejor muestra de nuestra mediocridad como seres humanos en versión homo sapiens. Como ellos no mataron y robaron directamente, ¡lo que hicieron sus antepasados próximos, se la trae muy floja!

  • Pero también puede ser un muro de machos y hembras, incluso crías humanas,…

    … pero tantos, tantas…

    … que pueden llegar a hacerte mucho daño… simplemente por el caos que provocan. Y presentando además una dificultad muy grande, para un filtrado positivo.

    Porque la falta de organización para avanzar, siempre deja a los pies de los caballos a aquellos que son más sensibles a los cambios sociales. Sobre todo si los pillan a contrapié, en el medio y medio de la manifestación.

    No hay nada peor que, en momentos de cambio, no saber buscar las posiciones que darán privilegios, una vez derrocado el poder al que combates.

    Entre los que se quedan por el camino, por ser demasiado honestos, y los que no pueden avanzar, por falta de maña revolucionaria, siempre te tocará ser un perdedor, aún que tus colegas de vanguardia se hayan montado en el caballo ganador.

    Porque en el caos revolucionario no sobrevive el más honesto. Ni siquiera el más preparado. Sobrevive el que mejor se adapta a los cambios tan forzados y forzosos, que se producen en un movimiento de masas caótico. Porque los no caóticos solo los producen las dictaduras. Y la capacidad genética del ser humano para adaptarse al medio, por muy desarrollada que esté, se hace mínima en eses momentos de explosión tras explosión.Siendo las peores las explosiones emocionales que provoca el tumulto revolucionario. Tanto en los castigos seguros que se producen, como en los posibles premios, que suelen llevar «los más adeptos» (al nuevo régimen político).

  • Y nos da tanto tanto asco, que hasta nos impide MIRAR…

    … para no VER ese horror directamente.

    Porque entonces el asco se adueña de nosotros. Como le pasó a este coronel USA, que murió en Vietnam, como ser humano, y prefirió convertirse en un aliado del diablo. Un zombi cinematográfico, pero que representa la multitud real de soldados, que se volvieron locos durante su estancia en un campo de batalla. Como les pasará a los soldados que participan en el genocidio de Gaza.

    Así les pasa a muchos humanos, se deshumanizan. Incluso muchos que empiezan su lucha llenos de energía y honestidad, para acabar siendo los putos funcionarios de una revolución inacabada.¡La enésima!

    Ellos, suelen ser machos, son los que podemos llamar enterradores oficiosos (u oficiales)del proceso revolucionario que, algún día, empezó con mejores o peores intenciones. Algunos ya le llaman revolución a la toma del poder personal, para hacerse más rico que Salomón, incluso con la Reina de Saba.

    Lo malo es que, para hacerse ricos unos pocos, se van sembrando los caminos de napalm con niñas que huyen despavoridas… o se quedan abandonados en la playa, como el pequeño Aylan, para ser abono de nuestra cruda desesperación. Sea tiempo de guerra o de paz. Y , lo mucho peor, ¡es que seguimos exactamente igual!

    Porque somos tan tan mediocres humanos, que mandamos matar a todo aquel que nos denuncie como sicarios del mal. Tan miserables, que nos enriquecemos vendiendo nuestra alma/cerebro al mismo Lucifer. Pero, luego, vamos a comulgar como auténticos cristianos de quita y pon. O islámicos. O judíos. O budistas… o de la madre que nos parió (y que no tiene siempre la culpa de como somos nosotros, sus realmente putos hijos).

  • Porque el terror cotidiano…

    … nos persigue implacable.

    Y da igual de dónde vengas corriendo : del Vietnam, del Sahel, de Ucrania, de Gaza o Cisjordania… todas son crías humanas, sobre todo, que escapan aterrorizadas de los adultos que las quieren matar, en vez de proteger, como bien dice nuestro ADN y los cacareados Derechos Humanos. O aún, mucho peor, convertirlas en infantes soldados, para aprender brutalmente lo miserable que se puede llegar a sentir un ser humano.

    Porque las víctimas nunca entenderán (yo tampoco), que la función genética protectora del adulto se convierta en una función social de acoso y maltrato cotidiano, no solo en las guerras.

    Y que , para colmo, haya políticas y religiones que presumen de querer lo mejor para el mundo, y para sus habitantes, en especial para su habitantes más desvalidos. Sean crías irracionales o racionales. Y luego favorecen la guerra.

    Miserables somos y miserables queremos seguir siendo.

    En definitivo, una mediocre versión de homo sapiens

  • Por eso mismo nos sentimos perdidos…

    … cuando vemos tantos horrores.

    Como el coronel Kurtz, en la guerra del Vietnam, versionada por el Coppola.

    O como cualquier periodista, que aún sobreviva, mirando y viendo lo que sucede en Gaza, en este fatídico año de 2024. ¡Y que seguirá en el 2025!

    Porque ya no hay que ver Apocalipse Now, para comprobar la brutal capacidad del ser humano, en su mediocre versión, para practicar la masacre de otros seres humanos. Incluso llegando al genocidio.

    Porque tanto en Vietnam como en Gaza se repite la intromisión de un poder establecido, totalmente ajeno en la vida de un pueblo : vietnamita, en un caso, gazatí, en el otro. En el primero fue USA el invasor, y en el segundo sigue siendo Israel.

    Horror tras horror, como si su visión continuada pudiera hacerlo menos y menos sangriento, en vez de más y más terrorífico. Ya lo dijo Annah Arendt, banalizar el mal (por repetición del mismo o sacándole parte de la sangre que nos mancha), no lo hace más digerible.

  • Y, desde luego, no hay que ir al cine…

    … para sentirse bien asqueados.

    Porque en la selva terrestre (real) del día a día, sea la urbana o la rural, ya tenemos demasiada muerte. Y además provocada por nosotros mismos, nada que podamos endilgar a algún tipo de alienígena. Y, de hecho, ni siquiera suele necesitarse buscar responsable ocultos, entra el follaje de la selva o las casas derruidas.

    Los responsables son seres humanos, habitantes de este planeta, con nombre y apellido, que se consideran tan poderosos que practican el exterminio humano, ya sea a pocos o en grandes cantidades. Y no se inmutan. ¡Porque saben que son inmunes!

    Y habitan grandes despachos, así como grandes mansiones. Viajan en enormes yates o aviones privados. Y suelen tener de amigos a los principales políticos y piratas del planeta.

    Forman eso que se puede llamar poder establecido. O élites del poder. Los que manejan los hilos de la política mundial, aunque sean narcotraficantes o traficantes de armas y de seres humanos (crías sobre todo). Aquí los «simplificamos» con el acrónimo SAD (sociedad adulta dominante).

    Esos nombres y apellidos, fácilmente «buscables» en Google, o bien escondidos en su cueva, tras una caterva de tiburones llamados abogados, son los que provocan hambres y guerras, como si no se necesitara un mañana, para las nuevas generaciones de crías humanas. Incluidas, como no, las suyas.