Etiqueta: manipulación

  • Aunque solo sea … en APARIENCIA !!!

    Porque, una vez parida, empieza la batalla por poseer tu mente. No quieren dejar que madure de forma natural y libre, no. Necesitan imponer un modelo social de maduración.

    Y, sobre todo, que parezca que no es un modelo impuesto. Al contrario es muy importante, que se considere como elegido libremente por tu familia…

    Y por eso decimos que, precisamente aquí, entra la necesidad de analizar, con el instrumental de la sociogenética, todo el proceso de nacimiento. Incluida la fase de embarazo, como ya estuvimos viendo hasta hace poco.

    Si tu comportamiento futuro, como infante humano, va a depender del modelo que han inoculado en tu mente, bien ayudado en esto por tus padres, ¿cómo no vamos a hablar de un adn social negativo, que marcará tu futuro comportamiento? Porque, además, no debemos olvidar que, los adultos que forman esa sociedad dominante, debían ser tus tutores, para conseguir que adquirieras un adn social positivo. Es decir, que, en vez de apantallar tus genes biológicos, de intentar anularlos, fuera un adn social que haga lo contrario : favorecer tu libre maduración, reforzando el carácter positivo de los genes biológicos.

    En el caso de la imagen tenemos el típico modelo social, para diferenciar por sexo al nacer: el rosa para la hembra, el azul para el macho… Y, para colmo, la visten de rosa y le ponen una diadema, para así forzar el modelo social de princesa, que le quieren injertar en su mente, de forma que ese sea con el que vaya evolucionando como persona. Hacerse una princesa, para casarse con un príncipe azul.

  • Y un gen social importante es… ser BAUTIZADO !!!

    Necesitamos mamar, para sobrevivir. Y sobre todo, sobrevivir en forma (y con ansia).Porque la leche materna no solo son nutrientes imprescindibles, también son parte del ejército de salvación, que defenderá nuestro organismo en formación, mientras no seamos capaces de activar nuestro propio sistema inmunitario.

    De hecho es muy importante que eno nos caambieen de un tipod eleche aitro, apaar favaoreceer nuestra adaptacaión al nuevo medido. ¡Cuántas menos novedades mejor!

    Pero no necesitamos ser bautizados, para poder vivir. No hay alma que bendecir y la mente, lo que menos necesita es notar el fresco que le trasmite nuestro cerebro, en la ceremonia religiosa del bautismo. Por lo menos en el cerebro del recién nacido, otra cosa es que te bañen cuando ya eres un adulto… Además, entonces, ya tienes la inteligencia racional (y emocional) madura, para decidir por tu cuenta si deseas creer en una divinidad o no.

    Lo que sí supone es un gen social, en principio negativo, ya que te va a determinar ante los demás como un seguidor de determinada religión… o, aún más grave, automutilarte como seguidor de un dios, que te condena cada vez que cometes un pecado (!!!)…lo cual puede ser una fuente de problemas (o de malas costumbres) cara tu marcha hacia la etapa adulta… que se irá llenando de obstáculos, cada vez que madure más tu conciencia de querer ser libre.

    Es una fuente de constantes sinsabores mentales ,dentro de tu propia mente… generados y agravados al observar el comportamiento humano de los adultos dominantes. La propia SAD que te controla (o lo intenta), es la mayor fuente de desesperación ideológica, según va madurando tu mente racional. La contradicción constante, entre lo marcado por el ADN y lo marcado por el reforzado adn social negativo, te produce un caos mental muy peligroso. La hipocresía adulta te supera… y te supura desazón. Acabas cediendo, al modelo dominante, para sobrevivir.

  • O, más modernamente, en un simple… OBJETO!!!

    Decía un tal Quevedo que aquella persona era un hombre a una nariz pegado… tú puedes quedar representado por el paraguas que siempre te acompañó.

    Como pasaba en Hirosima, que solo podía encontrarse, como resto de vida, algún objeto destrozado, fuera un coche de juguete o un coche de verdad.

    Y es que, como bien explica un tal Marcuse en El hombre unidimensional, acabamos siendo un simple objeto… que pasa a simbolizarnos y, lo que es peor, a veces, a anularnos dimensionalmente.

    Nos hace una caricatura de nosotros mismos, cuando no una simple frase, palabra, e incluso un punto, en la descripción de nuestra propia realidad.

    Es cuando llegamos a notar esa sensación que decía el Kundera, sobre la insoportable levedad del ser. O, en modo más gráfico, nos habla un Kafka de como nos mudamos en un puto insecto indefinido.

  • Porque el PODER es… de NADIE!!!

    Así que nada mejor que reflexionar un poco sobre el caso de Daenerys Targaryen, que fue evolucionando de sus ideas libertarias, claramente antiesclavistas, a un deterioro ideológico tal, que acabó destruyendo toda una ciudad, por pura venganza personal. Y ver como, al mismo tiempo, era tan tan diferente del tiranuelo Geofrey. Quien ya era muy egoísta, y fuertemente imbécil, en su tierna infancia…

    Porque, al contrario de lo que la gente cree, el poder no tiene dueño. Ni dueña. Incluso ni tiene dueñe. El amo del poder es el poder en sí.

    Y, por ese motivo, podemos retocar la frase de Cersei en Juego de Tronos, cuando dice que en el juego de los tronos o se gana o se pierde, no hay término medio… diciendo aquí que, con el poder o se gana o se pierde, pero ganarlo es quedar a su merced.

    Pobre rey, o emperador, o dictador, que se crea lo contrario.

    El Poder devora mucho mejor que un león, a quien se le acerque demasiado.

  • Sobre todo siendo… SIMPÁTICO

    Porque la simpatía, como la inteligencia, no son en principio capacidades humanas a valorar positivamente. De hecho la inteligencia, sobre todo emocional, puede suponer una desventaja, a la hora de ser elegida como compañera. Hablamos de «lo que se lleva» en esta SAD actual.

    La empatía es una capacidad genética básica, y biológica, para madurar como ser humano, en versión homo sapiens para ser aún más sapiens, pero la SAD suele ir etiquetando como simpatía únicamente la capacidad de crear un ambiente agradable, dónde «todos estén contentos».

    Pero curiosamente se usa una simpatía, que parece no tener empatía, porque esa misma SAD no quiere valorar la empatía, básicamente socializadora (generadora de colaboración social), como algo positivo para el mantenimiento de la maquinaria social dominante. Basado, ese mantenimiento, más bien en el miedo al castigo.

    Los adultos quieren que seas simpático, como animador social del ambiente que controla el poder, pero, al mismo tiempo, promueven que seas profundamente antipático, con los que sufren una situación de opresión social, como la que vive la mayoría de la humanidad. Tanto en tu país, como en países lejanos. De hecho quiere que seas un buen colaborador en esa tarea. Es decir, que mires para otro lado, cuando pasa algo malhecho por el poder.

    E incluso en puntos extragalácticos…

  • Queremos ser… un INDESCRIPTIBLE Paul Newman!!!

    Ser guapo y pendenciero… ante todo, natural y libre. Un luchador por esas cosas, que nos quiere quitar la sociedad adulta dominante (SAD).

    Esa sociedad que nos prohibe cosas que representan libertad.. pero, al mismo tiempo, nos facilita, en caso de no ser sumisos, que nos perdamos bajo la violencia social, desenfrenada y castigable, por ese mismo poder al que combatimos. Ese será el camino alternativo . El que nos lleva por la desesperación y el abismo.

    Y eso será independiente de si queremos ser religiosos o queremos ser científicos. A la hora de que la sociedad nos marque como perdedores, tanto pierde un trabajador de almas (sacerdote)como alguien que trabaja con la materia del universo (científico).

    Paul Newman representaba muy bien (en el cine) al típico perdedor social. No encajaba en la maquinaria social dominante y, por eso, debía brujulear como podía por el Mar de la Perdición Social. De ellos hablaremos más adelante.

    Pero, si queremos, le podemos llamar a esa alternativa social un camino de liberación… aunque liberarse en el fondo del abismo es lo menos liberador que existe.

  • Porque es el poder quien nos quiere marcar… el CAMINO

    O sea, que nos pueden robar las tierras y el agua, nos pueden robar el cuerpo (incluida el alma/mente) y, como no, nos pueden robar el producto de esa mente : la obra intelectual. Por ejemplo, las narraciones de la mitología griega, por Homero primero. Y luego robarle a Homero lo que el escribió, según dicen.

    O sea que el poder nos puede robar todo… se puede decir que incluso puede impedir que seamos… prohibiendo que nazcamos… o, más grave aún, prohibiendo que seamos lo que queremos ser.

    Una vez que aprendamos a saber lo que somos y, en especial, lo que podemos llegar a ser. El poder no nos deja ser ni siquiera los típicos mandalorianos, porque nos impide hasta saber el camino que queremos seguir. Y no necesita a un gran imperio detrás, el poder lo puede ejercer un simple familiar/amigo, que nos quiere controlar diciendo que es por nuestro bien.

    El poder nos puede dar lo que no es nuestro, así como quitarnos lo que sí es. El poder nos permite gozar del derecho de propiedad, sobre los cuerpos y las mentes de los demás. Y el poder nos lo puede quitar igualmente.

    Es un asunto social, para nada natural. El poder no nos puede arrancar el ADN, pero nos puede injertar un adn social (positivo o negativo).

  • Y nos gusta mucho la aventura de… lo PROHIBIDO

    Cuando somos crías humanas, en las etapas de maduración intensa, nos llenan la cabeza de normas sociales, y a montones, para hacernos funcionar mejor como piezas en la maquinaria social.

    Pero, al mismo tiempo, los adultos juegan con esas crías, para meterle en esa cabeza la idea de que se puede jugar a romperlas. Eso sí, cuando te haces mayor.

    Porque la mayoría de las religiones comercian con el perdón a los pecados. Aunque estén constantemente hablando de ellos, para que las crías humanas se sientan atrapadas por ese miedo a pecar. El miedo a pecar funciona como un localizador de almas. Con él los sacerdotes saben muy bien por dónde navegan las almas de sus ovejas. Y, en una guerra civil como la española, y su dictadura posterior, vale para que los párrocos sepan lo que hacen sus feligreses. Y lo que les cuentan aunque no sea cierto.

    Así que la SAD se mueve entre la represión y el exceso de libertad, falsa libertad ya que siempre debe evitar que ponga en un brete la estructura social establecida. No se puede admitir juegos libertarios, que revolucionen el cotarro más allá de lo previsto. Es como el porcentaje de pérdidas en unos grandes almacenes.

    Y así podemos jugar a cortejar a la madre del amigo (American Pie), o que la madre del amigo nos seduzca a nosotros (gran peli El graduado, no?). Romper algunos tabues se vuelve un juego típico de la burguesía.

  • Porque ESO define, precisamente, a… NUESTRA adolescencia

    De crías humanas nos gustaba jugar con las llamadas mariquitas, aunque los machotes no lo tenían tan a bien, por considerarlo un juego «de niñas».

    Pero se trataba en esencia de vestir a unas figuras humanas recortadas, con piezas de ropa, también recortadas.

    Era como transformar una idea en algo de carne y hueso. Fueran princesas o simples muchachas campesinas… suponía manipular con tus manos (y tu mente) la realidad que, estando a tu alrededor, podía ser difícil de aprehender. Por ejemplo esa chica que te gustaba al salir del cole.

    Porque antes de empezar a operar los genes sociales, se ponen en marcha los biológicos y, esos, ya nos vana a indicar en cierto modo un posible camino de avance.

    Un posible avance, que será anulado por el injerto temprano de los genes sociales negativos. Porque los genes sociales positivos no neutralizan nada, solo favorecen un mejor avance madurativo. Es como abonar la tierra. Mientras que los negativos, dificultan esa maduración natural. Es como un pesticida selectivo.

  • Porque la mujer debe luchar… por su PROPIA identidad !!!

    En este caso la protagonista de la serie Unorthodox, también quería ser ella misma. Pero, metida en un ecosistema religioso tan oscuro como ese tipo de judaísmo ortodoxo, no lo tiene fácil. Ahí incluso es muy difícil encontrar alguna compañera.

    Y tiene que romper con ese adn social negativo que le injertan desde muy pequeña. Es cuando decide volar a Europa y empezar una forma de vivir más natural y libre. Buscando la forma de sentirse «ella misma».

    Porque una cosa es el gen biológico que te marca como judía, pero otra es un gen social, muy fuerte (por reforzado), el que te marca como judía ortodoxa. O incluso ultraortodoxa.

    En este caso tenemos un ejemplo de como la religión te injerta determinados genes sociales. Cuando hablamos del injerto religioso, no podemos hablar de características personales, que te van a dar determinada forma de ser, de como comportarte socialmente. No, esto es mucho más profundo que eso.

    Como decimos siempre, con el gen social negativo se trata de reescribir su ADN, haciendo que en su mente (la proyección cerebral de su ADN) se modifique la lectura del gen original, gracias a ese injerto, hecho en la infancia de la protagonista. De forma que la nueva lectura le tiene que hacer una adicta a la tradición de los judíos ortodoxos. Claro que esta invasión mental no es irreversible. Siempre puede ocurrir que determinadas circunstancias vitales (amigos de verdad en un ambiente europeo, por ejemplo, como le pasa a ella)le favorezca romper con esa tradición tan fuerte. Muy difícil, pero no imposible.