
Puede ser igual la intensidad de la manipulación mental, que sufren las crías humanas de Israel. Porque el estado sionista las va a adoctrinar ya desde muy muy pequeñas, aunque sea acompañadas de algunos mimos y una buena alimentación.
Porque es muy distinto el ecosistema dónde se desenvuelve el proceso, que se lleva a cabo para hacerlas fanáticas seguidoras y fanáticos seguidores.
A las crías hebreas se les manipula en una sociedad que vive pacíficamente, salvo por algún ataque descontrolado de terroristas palestinos. La imagen escogida ya lo dice todo… y muy bien ilustrado, al modo hollywoodense, con tintes estalinistas.
A las crías palestinas, ya vimos como se formaban en sus ideas de respuesta violenta, para defenderse del ataque sionista, bajo las bombas de los aviones y el ataque directo de los tanques en su territorio. Con la ayuda de los crueles francotiradores.
En los dos lugares es común el engaño permanente, con el que se adocena la mente de sus habitantes. Mucho más intensa y sofisticada, desde luego, en el Lado Oscuro de Israel.








