
Un buen ejemplo, de como se muda una relación de igualdad en una de desigualdad, es la búsqueda de pareja. Tanto si es por motivos de reproducción, como si es por el simple deseo de conseguir placer. Porque es muy diferente buscar pareja, en pie de igualdad, que andar a la caza de una pareja. O de buscar a una pareja temporal, para comprarle una dosis de relación sexual mutilada.
En el prirmer caso se trata de una relación de igualdad, con otro ser humano. Con el que deseamos madurar nuestra capacidad afectiva, poniéndola en común, coco una experiencia vital, para avanzar en la evolución de la especie humana. Ni más ni menos.
En el segundo caso estamos hablando de un depredador, que dejará de lado su inteligencia, para moverse en función de su más puro instinto animal. En este caso, no se trata de establecer una relación de igual a igual… se trata de que uno (el macho) se apodere del otro (la hembra u otro macho). Tanto si es una posesión mental como corporal. Y si madura la pareja (o el trío) hacia un estadio superior humano, o, más bien, hacia un estadio inferior animal, eso no le preocupa al depredador.
Y viceversa, porque pusimos un ejemplo de depredador macho, ya que es difícil encontrar un parangón claro entre la actitud del macho y la de la hembra, porque ella suele tener más atenuado su instinto animal, salvo en el campo reproductivo.
Por mucho que se la desprecie, con la acusación machista de padecer «emocionatitis», siempre actuará más en consonancia con directrices mentales de su inteligencia racional y emocional. Muy pocas veces se dejará llevar por el instinto, salvo en lo que tiene de proteger a sus criaturas. Incluyendo a las de las demás hembras humanas. Eso es lo biológico. Lo contrario de esto, indica la posesión de un adn social negativo de campeonato. El egoísmo y la posesión del otro, son instintos muy machistas. Aunque se den en una hembra.








