Etiqueta: machismo

  • Sobre todo si eso te hace ser la típica adulta… muy, pero que muy, SEXUALIZADA

    Porque todo puede ser superado. Y hacerse atractiva para otro ser humano, además de un cierto componente natural, es sobre todo un asunto social.

    Es básicamente artificial el deseo de «sentirse atraído» por otro ser humano. Aparte, como insinuamos antes, de haber algún componente feromónico de atracción sexual.

    Que la Scarlett se nos meta profundamente en nuestra mente, casi se puede decir que a nivel de hipotálamo o, jugando con la princesa del otro día, nuestra querida Amidala… no es estrictamente natural.

    En ese territorio de nuestro sistema nervioso, poco puede hacer la imagen de una Scarlett exuberante. Y más si no es demasiado nítida. Ella funciona en lugares más intelectuales, como la corteza gris, haciendo que nuestra inteligencia racional y sobre todo la emocional se tomen su tiempo y nos invadan de sensaciones placenteras «poco reales», aprovechando las muchas virtudes (sobre todo físicas) que la publicidad que hemos visto, nos han vendido sobre la lavadora Scarlett. Como tanto repetimos al principio del blog, estamos viendo mucho más de lo que miramos.

    Algunas cosas serán verdad. Otras mera propaganda (retocada) del vendedor de ese producto, tan típico y tan tópico del mejor Hollywood. Otro gen social, la visión hollywoodiana, que nos han injertado, ya desde muy pequeños. Y este muy potente. En este caso, desde que , siendo adolescentes, hemos observado los movimientos tan cachondos de una Scarlett. Bombardeo mental, que incluso hace que su voz pueda sonar sexy (Her). Algo inaudito, para la madre naturaleza. Y, como se puede notar, hasta llega a influir en este comentario que estamos haciendo, ya que acaba teniendo un toque machista. Y es que alguno de mis yos (redactores), si no todos, no puede evitar estar algo infectado, al ser un fervoroso fan de la actriz.

  • Llegar a ser una mujer fuerte… y SEGURA de sí misma…

    … como la CC de Érase una vez en el Oeste (Sergio Leone). Capaz de defenderse en un mundo mucho más patriarcal y machista que el actual del siglo XXI. O…¿puede que esto sea una exageración de un optimista jubilado?

    Porque observando a los machos que salen de recintos universitarios, y más si son muy jóvenes, o el papel que juegan las nuevas hornadas de deportistas, entran las dudas de que el patriarcalismo machista esté en cotas más bajas que durante el Imperio Romano, por ejemplo. Puede que exagere, también con esto.

    ¿Y qué podemos sacar de aquí en limpio, una vez hecha la parada científica de las tres entradas anteriores?

    Porque el fenotipo de la protagonista (CC) no tiene desperdicio. No sabemos como es su genotipo, pero no puede ser muy negativo.

    Y, dentro de la película, podemos observar que su fenotipo social no le anda descaminado, ya que se trata de una mujer de armas tomar. Dispuesta a ir sola al Far West, para casarse. Y que, una vez, recién llegada y hecha viuda, es capaz de tomarse su vida muy en serio, defendiendo su entidad personal, hasta llegar a regentar un bar. Bien llenito, además, de machistas convencidos.

  • Un poco de ciencia… no hace daño.

    Y aclara mucho la reflexión que aquí hacemos, sobre el comportamiento social humano.

    Hablamos de ser princesa o ser sierva, pero ¿qué relación tiene eso con el llamado gen social?

    La falta de cierto tipo de genes biológicos, es lo que hace, por ejemplo, diferenciar entre hembras humanas y machos humanos. Pobre del Freud si se llega a enterar que el cromosoma masculino es más corto que el femenino. El complejo de castración ya tendría aún menos sentido. O, por lo menos, no tendría sentido, fuera del ámbito sociogenético.

    Por otro lado, aprovechando esta pausa científica, debemos hacer notar que el hecho de ser Eva un «segundo intento» (Génesis), explicaría que Yahvé incorporara estos genes, para hacerla más eficiente (madre) que Adán. Realmente, al contrario de lo que pensaba Freud (solo miraba el órgano sexual externo), la grandeza de la mujer está precisamente en su cromosoma XX. El pene no deja de ser un intermediario, a veces algo mediocre (en su uso).

    Como bien afirman la mujeres protestonas a partir de Paris 24. !Somos XX, no nos dejaremos reducir (más)!

  • Porque una adolescente necesita…

    … ante todo, DEFENDERSE!!!

    Y la Susana de Barrio es un buen ejemplo.

    Porque su adolescencia de mujer, le obliga a dejarse tratar como un jodible objeto humano.

    Lo que la marca como la esclava de su casa, con su madre, mientras el hermano y el padre son santos varones.

    A ser etiquetada como semiputa por su compañeros de barrio (machitos), por el simple hecho de que tenga una vida sexual libre.

    Y a ser tratada como pieza de caza sexual por un adolescente macho, que se considera superior a ella, por el más simple hecho de poseer un órgano sexual masculino. Para colmo en la habitación de Susana, donde él se cuela por la jeta. Todo eso, en una sociedad patriarcal, donde la etiqueta machista te permite hacer un coto de caza allí donde se sitúen hembras de la especie humana. Ya no necesitas ni ir a la discoteca. Es un claro gen social, que se va pasando de generación en generación. Por vía educativa, no por vía genética.

  • Así que lo nuestro, AQUÍ, es simple ciencia…

    … para simples CRÍAS HUMANAS!!!

    No queremos biblias, ni nuevos testamentos con pronombres o sustantivos. La mujer es la mitad del género humano, y sigue estando oprimida y maltratada, cuando no directamente violada y asesinada. Por grupos de machos o individualmente. ¡Y por el simple hecho de ser mujer!

    Así que no queremos cuentos. Ni chinos, ni rusos, ni usamericanos!!!

    Tampoco nos entregamos a la nueva magia de los gurús del siglo XX, ahora reforzados tal que Saruman en su fanatismo, por los del siglo XXI.

    Y todo lo que nos queda por VER en los tiempos que vuelan más que corren. Como decían en El Señor de los Anillos, no estamos realmente preparados para enfrentarnos al futuro, ¿verdad Gandalf?

    Como tanto decimos por aquí, a la naturaleza (sea lo que eso sea) la cogió el dios del Tiempo un poco desprevenida. ¡No esperaba que le falláramos tanto!

  • Porque todo lo que nace, en una sociedad patriarcal…

    … es propiedad del macho.

    Y ya antes de nacer!!!

    Si, decidme por enésima vez que exagero. Decidme que no tengo datos para argumentar este tipo de afirmaciones. Cuando solo hay que mirar (vaya salió este verbo maldito!) alrededor y ver (otro verbo más maldito aun!!). Porque ni es importante diferenciar el mirar del ver, ni, sobre todo, es importante comprender la extrema complejidad que tiene el fenómeno de VER. Dicen los «sabios» oficiales.

    ¿Para qué el esfuerzo que se necesita hacer en la adolescencia, ya iniciada la preadolescencia, para empezar a construir los filtros propios necesarios, que te impidan caer en los estereotipos sociales más comunes : los genes sociales que te van a ir obcecando la vista, haciendo que tu mirada siempre se dirija hacia donde manda el poder establecido.

    Ni más ni menos. ¡Y el feto sin enterarse!

    De esto tratamos aquí. En un pequeño campo de libertad, de pensar críticamente, al que llamamos sociogenética. Tratando de reflexionar sobre el papel que, los llamados (aquí) genes sociales, hacen en tu mente. Edificando eso que llamamos(aquí) adn social negativo, el tachador/reescribidor de nuestro ADN natural y libre.

  • Y, si eres madre, tu obligación es…

    … darle hijos a tu hombre…

    … aunque no se llame Espartaco!!!

    Porque al menos Espartaco puede morir más tranquilo al ver que su hija podrá intentar no ser esclava. Cosa no muy fácil, ya que las clases sociales están para lago. ¡Y los esclavos ni clase social son!

    Pero está claro que el papel materno no es darle hijos a Espartaco sino al César. A todos los césares, clásicos y ultra modernos, que fabrican las incesantes guerras, para defender su poder antes bien robado.

    Como al hablar de las mafias, que tienen a sus estimadísimas mujeres, en paños de algodón, únicamente para que sean cerdas reproductoras. Que les den los soldados necesarios, para mantener su poder. Contra «quien sea, aunque ese «quien», en algún tiempo, formara parte de la gran familia.

    Y es que la mujer tiene que ser invisible socialmente, salvo que el macho con poder la saque a la palestra, para venderla mejor.

  • ¿O acaso el machismo es…

    … algún tipo de cuento chino?

    Acaso no existe un estereotipo en la mente humana, del macho y suponemos que de la hembra homosexual, que representa el ideal de figura femenina?

    Y, que, como dijimos ayer, se basa en el modelo de estatua griega, que nos ha regalado la cultura clásica griega y romana.

    Porque hasta el Drogo, de Juego de Truenos, de una cultura más bien «caballuna», se pirró por ese estilo griego de la Daenerys de la Tormenta.

    No nos engañemos, en el imaginario colectivo humano sigue primando esa figura tan «bien proporcionada». Son miles de años consumiendo el mismo modelo. Por lo que viene a ser un gen social tremendamente efectivo.

    Y que, en este caso ni es positivo ni negativo, tendrá una incidencia u otra en función de como actúa sobre nuestro sistema mental, a la hora de tomar decisiones. Entonces. es cuando puede actuar poistiva ao nagetivamenete, en función de como provoque reacciones positivas o negativas en nuestra relación con las hembras que se crucen en nuestro camino.

  • Y cuando lo eres, te hacen ser…

    … una simple factoría!!!

    Serás la fábrica perfecta, para que la especie humana siga teniendo descendencia.

    Y llamarte máquina puede parecer un exceso expresivo, pero que se lo pregunten esos empresarios que le dan más valor a su empresa que a su familia. Por mucho que digan, como en la mafia, que la familia lo es todo. Pero que se lo pregunten a Fredo!!!

    Y la mujer de la familia mafiosa no es más que la fábrica para producir hijos mafiosos.

    Y, como en las monarquías, los hijos son preferidos a las hijas. Aunque estas no dejan de ser útiles, para establecer alianzas estratégicas entre las familias mafiosas.

    Por lo demás, el recipiente productor (humano, pero menos), resulta secundario, a la hora de establecer prioridades logísticas. Y sí, ¡llamadme exagerado!

  • Porque ser mujer y madre, tiene que ver…

    … con un modo de esclavitud…

    … aunque el patriarcado lo haya bendecido como algo natural e, incluso, grandioso.

    Ya lo era con la aristocracia, sobre todo para usar el matrimonio regio como reproducción de un sistema de producción social : nobles y siervos.

    Pero la burguesía, triunfante en la Revolución Francesa (eso sí muy ilustrada), fue capaz de crear un sistema de producción social, dónde la nobleza no tenía sentido, por ser improductiva básicamente. Ella pasaba a ocupar la cima de la pirámide social.

    Pero era fundamental que la mujer solo ocupara el segmento social de reproducir la descendencia de esa burguesía. Nada más (y nada menos!). De hecho estaría muy mal visto que las burguesas trataran de producir cualquier otra mercancía, aunque solo fuera cultural.

    Y por eso podemos decir que, como sucedió con los esclavos en USA, pasaron las mujeres, de ser esclavas en todas partes, a ser esclavas en las casas de los burgueses. O de los trabajadores a sueldo que tenían eses burgueses. El burgués era el amo del trabajador y el trabajador se tenía que conformar con ser el amo de su casa. ¡Qué, en general, ni «su» casa era!